jueves, 28 de febrero de 2013

Homenaje a Salvador Redonet CooK

En Cuba, durante años, la cultura ha imitado la estructura del poder político de forma clónica. Los estándares culturales se han mantenido igual que los políticos ajenos a cambio y renovaciones, tan ajeno a quien quiere conservar el poder. Alicia Alonso, primera bailarina tenga la edad que tenga; Pablo y Silvio, líderes de la Nueva Trova,  Los Van Van, líderes de la música popular, Nicolás Guillén poeta nacional, Onelo Jorge Cardoso, cuentista oficial... y así en todo.  
Salvador Redonet Cook se propuso, precisamente mostrar dentro de Cuba, y luego en el exterior, que existía una generación de escritores oculta que debía salir a flote; no solo le dio luz, sino que nos escribió un cuerpo teórico y nos presentó en las instituciones oficiales. Nos llevó a la Universidad a leer cuentos, hacía que sus alumnos escribieran sobre cuentistas que no tenían obra publicada. Luego  publicó varias antologías de cuentos haciéndonos protagonistas a muchos de un cambio generacional y literario del país. Por este orden publicó: Los últimos serán los Primeros, 1993. Letras Cubanas, e Instituto de Cooperación de la Embajada de España; Fábula de Ángeles, 1995, ed. Letras Cubanas (Hecha junto a Francisco López Sacha) Doce Nudos en el Pañuelos, ed. Mucloglifo, Venezuela,1996;  El ánfora del Diablo, Instituto veracruzano de la Cultura, Méjico 1996; reeditada Ed Extramuros, Cuba, 1999.  Además de publicar ensayos y cuentos nuestros en las revistas culturales del país. En resumen, alrededor de cuarenta autores diferentes señaló como responsables de una nueva forma de mirar la realidad bajo el nombre de novísimos.
Tuve la suerte de aparecer en todas las antologías que publicó en vida aquí citadas, y todavía recuerdo la primera vez que le llevé un cuento erótico Epitalamio, a la Facultad de Letras. No tuvo ningún problema, a pesar de que era profesor muy respetado, en elogiar mi creatividad, además de impulsarme a seguir escribiendo. Me dijo literalmente: tienes errores de formación, pero te sobra creatividad. Ese texto lo incluyó en Los últimos serán los primeros, cuyo lanzamiento en la sede de la editorial Letras Cubanas fue uno de los días literarios más importantes de mi vida. A pesar de que éramos una treintena de autores desconocidos, estar publicados todos juntos bajo la tutela de Redonet, creo nos hizo crecer a todos.
Gracias a él otros siguieron tras los pasos de esta generación y nos siguieron publicando en otras antologías bajo otros puntos de vista, continuaron la obra que él no pudo seguir por su muerte prematura en 1998. 
Este post solo intenta recordar a quien fue capaz de sacar a la luz una nueva forma de ver la realidad en ese país, Cuba. Me parecía insólito que en google no apareciera una foto de éste con tantos escritores que apoyó, y la mayoría con páginas web, blogs y twitter.


Este documento del periódico Gramma de Cuba, lo conserva Inge en su Biblia en Miami, me lo envió por facebook cuando escribí un post donde citaba a Redonet. 

Fotos de Ana Martín Sevillano. De su muro de facebook. Redonet compartiendo con novísimos, su generación de escritores.












La foto me la envió el escritor Ernesto Santana desde la Habana, la hizo la también ensayista y profesora, Margarita Mateo Palmer, en un viaje a New York, con Redonet.