sábado, 18 de julio de 2015

Leticia León añora y escribe: ¿Cómo te acerco?

Leticia León se desnuda en su blog confesando su dolor por estar lejos de quien añora.  Escribir es reconocer que algo te llega a doler por dentro... Me gusta publicar a jóvenes escritoras de donde sean. Hace un tiempo Sofia Arango me deslumbró...Leticia mantiene la calidad en describir una ausencia...
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¿Cómo te acerco?
Y me encuentro entonces a muchos kilómetros de mi país, mis amigos, mi mundo, mi Aries... busco algo que te acerque, comienzo fumando los cigarrillos que traje conmigo, fuertes como solo ellos saben ser, como no los encuentro, ni los encontraré aquí, de esos que arañan la garganta cuando aspiras y saben a tabaco, y que extraño desde que se acabaron, le sigue el café, fuerte también, el binomio perfecto para un par como nosotros, encuentro esos sitios en Internet que te facilitan mensajes gratis, algunos llegan a su destino, otros se quedan en el limbo, pero no hay respuesta, porque de Cuba es demasiado caro escribir, y todo se vuelve un monólogo, y me harto y llamo..."Alej, mi amor, ¿cómo estás?, te extraño, te quiero"... y cuando tenías algo más que decirme, me quedé sin dinero y la llamada se "suicidó", entonces me llamas tú, porque tampoco puedes dormir, y nos quedamos los dos con mucho que decir, y sin dinero.
Vuelvo a inventar algo, busco en Facebook alguien que esté en Cuba, difícilmente conectado, le hablo, le pido de favor que te llame y te diga que te quiero, todos me dicen que estoy loca, pero después me complacen, y tú te ríes mucho, y ellos me entienden porque todos han amado, y porque todos los cubanos tenemos una parte lejos.
Así pasan los días, un parte aquí y otra en la Isla, rompiéndonos los sesos inventando como rozarnos, de lejitos.
Foto de Leticia León, a quien le escribe este texto. Ella estudia en el ISA (Instituto Superior de Arte) actuación. En La Habana.

Una señal de tráfico modificada con creatividad.

Sé que es ilegal modificar las señales oficiales de tráfico que ubica el ayuntamiento de cada ciudad al menos en la Europa que vivo. No obstante, a veces la creatividad está condenada a violar las normas para darnos su idea de esa "otra" realidad.  
La modificación de esta señal -de no girar a la izquierda- solo tiene añadido: un brazo, la cabeza y dos complementos: un sombrero y una flor. Es poca cosa,  pero justas y necesarias, yo le doy luz verde. Esta señal cambia su objetivo inicial y pasa a ser otro, sin olvidar el primero.
Modificar algo ya hecho  " ready made" para llegar a un lugar con leves variaciones me recuerda a Marcel Duchamp que tanto quiero y admiro. 
La diferencia, es que la ilegalidad de esta obra la condena a ser anónima y efímera. Quizás un funcionario de limpieza ya le este quitando este encanto.  
No obstante, ya está  en mi blog y en los ojos de mi niña; yo al verla,  detuve el coche para que la viera bien. No sé que le quedará de todo lo que le enseñó, por ahora que sepa que la realidad siempre puede ser modificada a mejor y distinta. 
Cada vez que la miro pienso en Danilo Maldonado y las cosas que Lía Villares me contó de él en sus pintadas en la Habana que yo no viví.

En Barcelona hay arte hasta en las señales, cuando  pases por aquí, mira a todos lados...

Esa flor es para ti...

¡No tenemos wifi /hablen entre vosotros!

Parece no sólo moderno este cartel, sino hasta simpático. Pero yo amante y exiliado  de cafés y patrias de origen, soy un apasionado de ir a bares, a escribir y ponerme al día en redes con amig@s y seguidores de mi blog en países y ciudades bien distantes desde donde me leen. 

Suelo quedar con amig@s no virtuales y verme después allí o en lugares cercanos pero casi siempre el wifi es esencial y acerca más que aleja. 

Hablo y escribo más a través del wifi con gente que deseo que las que entran a un bar...¿qué porciento (%)  de personas en Europa estarían dispuestas hablar con un desconocid@ en un bar? Lo dice alguien que sí lo hace, la prueba está en mis post, pero conozco pocos y muy pocas que desean hacerlo.

Una anécdota. 

Nos llovió en New York después de visitar el complejo cultural Lincoln Center. Justo entramos en su cafetería bellisima donde había un jardín vertical hermoso en los bajos de un rascacielos. Aquí esencialmente se vendían los tiquets para ballets y conciertos de ópera o jazz de este lugar, pero me impactó mucho ver muchas mesas unitarias todas con personas conectadas con su portátil,  y especialmente una pareja de universitarios, haciendo sus faenas cada uno en su mesa y a ratos uno u otro se levantaban y se dan un beso o una caricia. Era una imagen del futuro que ya está aquí.  Aquello fue 2011.

Estos carteles me recuerdan  otros carteles idiotas de gente que no sabe qye es tener amigos y familia  lejos y verdaderos. 

A inicios de este siglo también hubo otros carteles  como "deje su movil en casa y hablé con la persona de la otra mesa," . O "Internet acabará con la comunicación entre personas" en esa época vivía en Sevilla.  Hoy sería hasta ridículo pensarlo. No diré el nombre del bar donde lo ví en el barrio de Grácia. Bastante pena me dan ya.

Como VEN el cartel dice "ustedes" y no "vosotros"