miércoles, 20 de julio de 2016

Andrea Motis: precoz talento de jazz en Barcelona.



Si el pianista de jazz catalán 'Tete Montoliu' (sin duda el más grande jazzista español contemporáneo) levanta la cabeza de su tumba, y ve a 'Andrea Motis,'  tocar la trompeta  y cantar así, acabada de salir de la adolescencia, casi una niña. Con un nivel de improvisación sutil y matizado que le fluye como el mediterráneo en sí mismo, estaría encantado del legado jazzistico que dejó para las nuevas generaciones de catalanes.
Si los Jobim, Gilbert, y otros gigantes del Bossa supiesen que hay en Barcelona una generación de cantantes jóvenes  que asumen su música como proyección  y punto de paetida de su obra musical: Andrea Motis, Sara Pi, Rita Payés, Sonia Serrebao: las tres nacidas aquí. Se sentirían más que felices.

A mi niña le suelo poner jazz, sambas y música tradicional.  Y desde que conozco Andrea, que estudió música como mi niña a los 7 años, le pongo sus vídeos para que sepa que es posible con disciplina... ( talentos tienen casi todos los niños, la disciplina,  es el elixir del triunfo) se logra. 




Bio de Andrea Motis.

Se formó musicalmente, a partir de los 7 años, en la Escola Municipal de Música de Sant Andreu, un barrio de Barcelona, como trompetista primero y saxofonista después. En 2007, con sólo 12 años, comenzó a colaborar con el grupo de jazz Sant Andreu Jazz Band, dirigido por el profesor de música y músico Joan Chamorro. Ha participado en numerosos conciertos del circuito catalán de jazz. Debido a su precocidad numerosos medios de comunicación la han entrevistado o han escrito reseñas de su actividad musical. Su voz se ha comparado con la de Norah Jones.

En 2010, con solo 15 años, graba como cantante solista un disco de estándares de jazz titulado Joan Chamorro presenta Andrea Motis. Recientemente ofrece conciertos en el denominado "Andrea Motis & Joan Chamorro Group".
Logró estar entre los 10 finalistas de los premios "Català de l'any 2011" otorgados por El Periódico de Catalunya. Pero rechazó seguir adelante, según declararon sus padres, porque esa candidatura llegaba "en una etapa inadecuada de su vida".
Con 17 años pasó unas pruebas para una escuela de artísticos llamada Oriol Martorell, situada en Nou Barris, Barcelona. Allí terminó de formarse profesionalmente

¿Las mujeres que leen son peligrosas?

Sí, son peligrosas para los idiotas. Son peligrosas para el pensamiento único. Son peligrosas porque serán capaces de cuestionar una decisión. Son peligrosas porque no tendrás que pensar en ellas.
Quiero que mi niña sea peligrosa antes que idiota. Por suerte, lleva (hasta ahora) el ADN de su padre lector compulsivo. Tiene carnet de biblioteca desde los cuatro años que la llevé de la mano a sacárselo, además sabe que somos ricos y millonarios pues tenemos la mejor casa del barrio que es la biblioteca pública -que es nuestro salón. Saca sus propios libros. Y lleva seis libros de nueve de la serie de las aventuras de "Rita." Una niña intrépida de 8 años que viaja por el mundo...

El verdadero peligro, es la mujer que no lee libros. Es su elección, pero es un atentado contra la inteligencia. No importa si hasta hoy la voluntad no te ha llevado a ello y lees esto. Hoy puedes comenzar y el peligro se alejará de ti.
No voy hablar de las leen, y además escriben. La ola de celos podría aplastarme. A estas últimas sin raza o color las amo directamente sin previo aviso... Peligrosamente sobre su piel.
Una intimidad. Cuando trabajaba en el Archivo Nacional de Cuba en La Habana. Iba en coche a veces. Y al salir hacía carreras como taxi ilegal, allí se decía ' botero' como si tuviera una barca y no un coche. Solo montaba de forma gratis cuando me pedían botella, a mujeres que tuvieran un libro en la mano. Ya sé que es discriminatorio. Pero yo era así. La vida me ha llevado a conocer a mujeres adorables que no leen pero se deleitan con mis lecturas y reconocen su error. A todas un beso.

Mi niña lee en el metro.

Bernat. Un alma-zen de cultura o magazen de Cultura.

La dueña de esté "alma-zen" de cultura y libros está en la foto conmigo. Se llama Montse; y es un referente en este barrio de la zona alta de Barcelona en el carrer Buenos Aires 6-8.
Sí, es cierto que toda librería es un almacén de cultura, pero esta, al tener no sólo cultura, sino, cafetería y mini restauran con ensaladas, zumos y té, sin olvidar presentaciones de libros y música, es algo más que una librería tradicional.
Aquí llegué de casualidad con mi hija, tras quedar con Sonia para recoger algo que a mi hija se le quedó en su casa, y no me voy a ir por voluntad tras conocer a esta señora de libros. 
Montse tendrá que echarme porque hemos tejido una alianza para el futuro de proyectos comunes.
Comenzó a funcionar así; cómo espacio donde todo lo haces con la vista puesta en la portada de un libro... en 2010, pero desde 1978 Montse "trafica" con la cultura de libros.

La Z es de un escritor que ambos adoramos Stefan Zweig.