martes, 10 de octubre de 2017

Puigdemont declara el Sí, pero No. Inesperadamente.


Puigdemont, declara el *Estado Independiente* unos minutos. Pero acto y seguido, lo suspendes, ese "Estado" acabado de crear.  Dalí ha tomado el mando surrealista de la política catalana. Todos interpretan algo diferente.

Dejas ¿contento? a los independentistas; y dejas descolocados a Rajoy. Que ahora no sabrá si encarcelarlo, si convocar elecciones. Aunque este, no ha sabido qué hacer en todo este conflicto. ¿Acto de cobardía? O jugada inteligente, se sabrá, más adelante.

¿Está prevista la ley para encarcelarlo por decir, "somos un Estado Independiente, pero lo suspendo"? No sé. La fiscalía del gobierno se está volviendo loca ahora mismo.

Sí, pero No ahora.  Él marca el paso de la agenda política, da un giro y esparará a que Rajoy meta la pata como el 1-0. 
Eterniza un conflicto que todos esperaban se cerraba hoy, y lo deja abierto. 
No digo que sea lo correcto. Digo que es una jugada. Deja los legionarios a las Puertas de Roma. Pero no es Roma. Es Barcelona.

Todos esperaban más de un día histótico que no lo fue. Sí, por unos minutos fue un  coito interruptus de un  Estado Catalan que murió,  precoz. Solo esperma.

En 1934, el Estado catalán de Lluís Companys  duró unas horas. El 10 octubre del 2017, duró solo unos minutos, o sea, el tiempo del aplauso de sus parlamentarios.