sábado, 9 de febrero de 2019

84, Charing Cross Road de Helene Hanff es más que una novela sobre libros, es la pasión por transcender la vida a través de la literatura.

Acabo de terminar este libro y he llorado por tener la suerte de conocer a alguien como Helene Hanff capaz de amar los libros como yo los he amado desde que tengo uso y existencia.  
Yo amo a los libros y parecería que un libro así no me hace falta, pues no, este libro emociona porque estas cartas no van solo de lireratura inglesa. Sino de la relación de la vida con los libros y cómo vivir un país a través de sus libros, termina llevándote a él a través de una correspondencia literaria de 30 años.  a mí, Bomarzo, de Manuel Mujíca Lainez me llevó a Itália (Florencia y sus alrededores), Cortázar me sembró París de una manera única con Rayuela, y Kafka junto a Milán Kundera me hicieron recorrer Praga con mi niña emocionado por las casas donde Kafka vivió, pero esto no es mi post, es  el de un libro: 84, Charng Cross Road, perdonen mi digresión.

Lo peor del libro, es que es corto, se lee muy rápido, aunque yo lo hice un pelín más largo cuando comencé a leerlo en voz alta para dos, para esa piel que duerme a mi lado y cuida del sueño y mis gafas cuando me duermo entre escrituras y libros; leí 60 páginas, donde nos reímos del humor de esta neoyorquina escritora pobre y de su amigo librero inglés. 
También tuve que extenderlo para  buscar las obras raras que citaba, y leer las biografías  de sus autores, pues muchas de ellas las desconocía. 
Aproveche también y miré portadas y ediciones antiguas de luxe que cuelgan libreros en  las redes hoy. 
Es una maravilla descubrir lo inculto que puedo ser con libros que jamás oí mencionar. Una lección de humildad que me maravilla, a pesar de llevar cuarenta años leyendo sin parar. 

No dudes, amigo lector, que pronto daré fe de "Las memorias de Versalles", de Louis, duque de Saint-Simon, 1755; o de "Las vidas de Izaak Walton;  sin olvidar, la curiosidad que me ha dado "El pescador de caña completa,"  ed en 1653; o del diario más famoso de Inglaterra   de Samuel Pips de 1660- 1669;  entre otras joyas desconocidas que me he anotado


"Carta a carta, comenzarán a compartir mucho más que su pasión por los libros, descritos en varias misivas como joyas inigualables. El tono desenfadado y tantas veces divertido de las cartas de  Helene, sumado a su generosidad, no solo logrará  dulcificar la solemnidad de las respuestas de Frank, el hombre que se encarga de conseguirle los ejemplares, sino que además ampliará su correspondencia al resto de los empleados de la librería.
Conocedora del racionamiento que vive Inglaterra por la resaca de la guerra, Helene comenzará a mandarles alimentos. Envíos valorados por ellos como verdaderos tesoros y que sin duda propiciará el inicio de una amistad  que durará dos décadas."


Placa en honor a la escritora Helene Hanff  que se colocó en el lugar ( LONDON)  donde antes hubo la librería que le enviaba los libros a New York.