domingo, 3 de noviembre de 2013

Aviso ¡Pissarro en CaixaForum! Un viaje a lo mejor del impresionismo...

Pissarro en pleno trajín de ida y vuelta por los campos cerca de París para retratar una forma de vida única para sus ojos. De estos pintores que pasaron por el impresionismo y otras tendencias, me gusta mucho el sentido que tienen de ser obreros del arte. Vendieran o no la preocupación de su vida era dejar una huella estética de su relación con la naturaleza o con la ciudad, muy lejos de pintores de la actualidad, más preocupados por el precio de venta antes de la naturaleza conceptual de su obra.
Es la primera retrospectiva de Pissarro en España, centrada en el paisaje, rural  y urbano, que domina casi toda su obra. Son 67 óleos. Sí vives en Barcelona o sus alrededores o la visitas la ciudad, no te pierdas esta Expo.
Estar en pleno otoño Europeo, y tener el privilegio de ver esta obra original de otoño, con los matices de color propios de Francia sin viajar allí, gratis, no tiene desperdicio, o más bien, deberían detenerte y acusarte por no disfrutar un regalo.

Plazas y parques. Mi ocio preferido en Europa...


Después de visitar media Europa y dormir en medio centenar de  ciudades y pueblos en los últimos catorce años, reconozco que tengo una debilidad esencial en mi ocio con los parques y plazas. Son de las cosas más apetecibles que degusto con una disciplina que se confunde con el vicio; todavía más, desde que tengo una hija, que me obliga a encontrar parques, plazas y toboganes, en lugares que  había visitado y no se me había ocurrido buscar ocio a su medida. Todavía recuerdo pasar el puente principal de Praga lleno de santos y estarle haciendo una foto,  y ella ver de modo casual un tobogán al final del mismo e ir disparados hacia ese objetivo, hecho que sirvió de descanso para ambos. Ella jugó hablándole en castellano y catalán a niños que le respondían en checo, y fue feliz y corrió de un lado a otro como si estuviese en su natal Barcelona. 
No obstante, el parque del barrio de toda la vida es siempre el más visto. Muy cerca de donde vivo está El Parque de las Aguas, que entra, como muchos en Barcelona,  en el programa de Música en los Parques de Ayuntamiento.
Hoy domingo hay un grupo R&B, que canta desde The Supremes, Ray Charles, J Joplin hasta clásicos del bues anónimos. Claro, todos los niños del tobogán van a bailar a su ritmo ante las bocinas. Bailan libremente canciones de los años setenta y ochenta que donde nací, no me las dejaban escuchar, era el sonido del imperialismo... Pero esto último es otra historia.





Retorno tras años de exilio: ¿ser o volver a ser?

Las lecturas que hago (cine, literatura y música) se parecen cada vez más a las preguntas que me rondan por la cabeza tras años sin volver a mi país, que un día tendré que llamarle "ex". Este libro es un ejemplo. Todos los retornos tras la partida son iguales, son iguales como dice mi amigo Vanito Brown, seas del país o la ciudad que seas y no retornas.
El Retorno, de Tahar Ben Jelloun, trata sobre un campesino marroquí, Mohamed, que un día, con veinte años, emigra a Francia donde vive y trabaja durante cuarenta años en una empresa de automóviles.  La novela comienza cuando Mohamed se retira. 
Si has tenido que emigrar de tu país de origen o de ciudad, no está mal leer una reflexión como ésta que a pesar de parecer una realidad lejana es fácilmente transportable a la tuya.
El protagonista pierde su rutina, ahora está obligado a reflexionar qué ha pasado con  su vida. Sus cinco hijos, casi todos nacidos en Lala Fransa, culturalmente diferentes a su padre en casi todo. Él, a pesar de ser un  buen musulmán, no consigue que sus descendientes se inclinen por su cultura y su país de origen. El mayor se casó con una española, y Yamila con un italiano, un verdadero sacrilegio para un musulmán, que su hija se case con un cristiano, aunque no es un delito para un varón.
A mí me impactó el paralelismo de la visión de los franceses hacia los magrebíes. Para ellos, según Mohamed, es lo mismo un tunecino, un argelino que un marroquí… Algo muy parecido ocurre en España hacia los latinoamericanos, no entienden de latitudes, a todos,  da igual, nos consideran sudacas, aunque tu país esté por encima del Ecuador. Mucha gente no distingue a los hispano-parlantes, somos iguales, te pueden sentir el acento, y preguntarte, por ejemplo, si eres de Méjico o Argentina como si fuera lo mismo  República Dominicana o Cuba. A casi todos nos da la misma rabia por la tontería de la identidad nacional, pero lo cierto es que nadie está obligado a saber del país que eres.
Tahar Ben Jelloun, (Premio Goncourt con otra novela, La noche Sagrada) nos relata los sucesos de quemas de coches en los barrios periféricos de París hace pocos años. Mohamed lleno de contradicciones, por un lado, la prensa se refería a emigrantes cuando los chicos eran franceses, hijos de emigrantes magrebíes y africanos; por otro lado, quemaban los coches de sus propios vecinos, como Mohamed, quien lo usaba precisamente para ir al trabajo, y pagaba un seguro obligatorio básico que no incluía este tipo de coberturas, por lo tanto, no recibía compensación alguna. Análisis que a veces me hacía mi suegro, asiduo cada fin de año a París, y quien me descubrió este autor, este último día de Reyes.
Esta novela, comparaciones y reflexiones, fue escrita en el 2009, y solo han pasado tres años... Para muchos emigrantes, pensar en trabajar durante cuarenta años en Europa es una ilusión muy lejana y casi una ficción, la crisis ha destruido sobre todo este tipo de empleo. La novela es un testimonio de que esta vida es demasiado rápida como para no detenerse a reflexionar sobre lo deseable que es el presente que te rodea y que la rutina te impide disfrutar. 



foto del autor: Tahar Ben Jelloun,

Habana Abierta: Tú me amas, de Madrid a New York.





El grupo de rock-pop Habana Abierta  -de cubanos residentes en España desde los años noventa-, grabó esta canción, Tú me amas,  en 1997,  en su primer disco  con una multinacional BMG Ariola, en Madrid,  Andy Villalón, autor intérprete, hizo una versión notable de la misma. Ana Belén y Ketama, viendo la pegada del tema, la grabaron rápidamente ese mismo año en el disco de Ana, Mírame; el salsero Luis Enrique, en New York, también  hizo lo propio en su disco Evolución, año 2000.
No obstante, si eres un melómano y un fan de Habana Abierta, y escuchas las tres versiones unidas aquí,  te advierto que Ketama y Ana Belén, hacen casi la misma versión con aires de Djavan muy bien asumidos,  similares a la versión original de Habana Abierta, que añade a su arreglo la sincopa natural del funky con clave cubana. En cambio, la versión de Luis Enrique,
es una versión enteramente creativa, para empezar, le cambia el género, pasa de un rock sambeado a una salsa, y las improvisaciones son realmente una nueva forma de ver la misma pieza con matices distintos.
No obstante, la versión de Ana proyecta una visión femenina del texto que la hace tener dos direcciones, claramente definidas que Andy Villalón no había proyectado desde su punto de vista masculino. No dudo que otras mujeres también la hagan suya. Nada, melomanías de domingo barcelonés.

Versión Luis Enrique



Versión Ana Belén y Ketama



Foto del Grupo Habana Abierta  en época de esa canción.