viernes, 12 de diciembre de 2014

Hubo un país en el que fui niño y pionero.

Foto. Cristiana Robaina Márquez. Lee a José Martí en segundo grado.

Hubo un país en el que fui niño y pionero. Lo último, como doctrina ideológica para deformarnos cultura y esencias. Ese país que me desvela Cristiana Robaina Márquez  con seis horas de retraso con respecto a Barcelona,  se llama Cuba. Cuatro letras como la palabra Amor, que tiene dentro tres letras del Mar que es azul,  y nostalgia en inglés musical del  blues, que escucho mientras ella habla de que encontró su raíz, y Lezama escribió: "quien busca los orígenes encuentra orígenes nuevos."
Cristiana acaba de llegar de La Habana, y me cuenta que vivió los abrazos familiares como sanación de vida. Como recuperación de la memoria a pesar que sus mejores abrazos dulces están con ella en Miami, su madre Dulce, y sus hijos...(de mermelada)  por seguir en la metáfora.
Termino con Cristiana y entra la blogger y amiga Ana Betancourt desde Christchurch,   Nueva Zelandia, y son las 21 horas de Sábado  en Barcelona, pero Ana está ya en 09:00 horas de domingo... 
Cuando comenzamos hablar, le digo que me habla desde el futuro. Ella  hierve tras una sesión de vinos y música donde se enteró que irá tocar allí Buena Vista Social  Club en  un festival. Le digo que no se lo pierda, que vivir el futuro desde el futuro es la gloria.
Mañana le preguntaré que sale en la prensa a Ana, para saber donde comenzó una guerra en el momento que yo estaba dormido. 
Ana irá a Miami en unos días e intento que ambas se encuentren desde el futuro de Ana y desde mi presente. Ambas y yo, fuimos pioneros de aquel país.
Las redes nos han cambiado la vida. Pero los amigos inteligentes mantienen un orden vital en mí.


2 comentarios:

  1. Mi bella y brillante hijita........
    Dulce Marquez

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  2. Muy bueno!!! Es el día a día de infinidad de cubanos.
    Zenaida Aldama Rodríguez

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