jueves, 24 de septiembre de 2015

Los franceses en Cuba II. La música.


Es un hecho innegable que de no haber llegado los Franceses y los haitianos a Cuba, "jamás" habríamos conocido, El, Changui,  la Rumba, la contradanza, el danzón, el danzonete, el chachachá...
"Los hacendados y dueños de esclavos instruyeron y les enseñaron a estos (ya bien con instructores) a tocar su música. Esta fue la escuela que tuvo el negro y que posteriormente le sirvió para una vez ganada su libertad, iniciar sus propios grupos musicales. Esto ocurrió particularmente en las zonas donde eran franceses los dueños de las plantaciones, una libertad musical que les fue negada por los españoles."
Es de esta experiencia musical que eventualmente ya siendo libres, ellos crean sus grupos musicales, de guarachas o sones.
La Tumba francesa que nos llegó de Haití junto a la contra danza francesa tuvo vital importancia en el desarrollo de la música cubana. Ya que cerró un ciclo donde la influencia de la música europea no se quedó sólo en la española. Muchos musicólogos ven vital para nuestra música  la llegada de los franceses desplazados de Haití por su guerra de independencia a fines del siglo XVIII. Tuve la suerte de pasar un día entero en la sociedad de la tumba francesa de Guantánamo en la Loma del chivo. Vi sus bailes y sus ceremonias y fue un día mágico.
Arsenio Rodríguez Quintana (orígenes de la música cubana)

Romances de Coral Gables. Juan Ramon Jiménez retrata un pedazo de Miami.




José María Balcells explica de forma diáfana que es este libro en la obra de Juan Ramon Jiménez.  Yo lo releí antes de pisar Miami en noviembre del 2011 por primera vez y quedé fascinado por encontrar un contexto escenográfico para veinte poemas escritos en el exilio de un poeta andaluz en Florida.
Yo,  que me considero como Machado, un andaluz perdido y exiliado.

Balcells:
El entorno paisajístico de Coral Gables, así como el de Miami Beach, o incluso
el de la costa de La Florida tanto en dirección Sur como en dirección Norte, le ofrecieron al moguereño la esplendidez de unas aguas azules a veces de tono esmeralda, y la de diversas clases de vegetación, de arbolado, entre ellas los palmerales y los pinares. Y justamente dos tipos de árboles, las palmas y los pinos, prescindiendo de plantas como el roble y otras típicas de la vegetación subtropical propia de esta geografía, aparecen en estos romances, en más de una ocasión trascendidos desde su
realidad fenomenológica y contemplados a la luz de una conciencia sustraída al espacio y que se siente más allá del tiempo.
"Romances de Coral Gables" fue el conjunto más temprano de los compuestos por Juan Ramón Jiménez en tierras americanas. El poeta, en efecto, había salido de España, en el verano de 1936, ignorando entonces que no iba a regresar a su patria, y en sus estancias en Nueva York (un mes), Puerto Rico (dos meses) y Cuba (hasta fines de enero de 1939) no había vuelto a escribir poesía, sino conferencias y reseñas, de modo
que fue en Coral Gables, precisamente cuando retomó la creación lírica.
Y lo hizo en verso, en un verso de corte tradicional pero estilizado, el que
configuran estos romances estadounidenses escritos en una de las ciudades del Sur de  Florida colindante con la ciudad de Miami.
Allí creó también otras obras poéticas, así como las demás partes de una de sus creaciones más significativas, En el otro costado (1936-1942), y sobre todo el poema "Espacio," publicado en 1954, escritura cumbre de su creación literaria, y una de las creaciones más importantes de la poesía universal contemporánea.
Con las obras mencionadas deviene una nueva etapa en la obra poética juanramoniana.
Es un período en el que la poesía surge como conciencia, una conciencia en la que el poeta profundiza en una realización personal que consiste en
recrear espiritualmente la vida merced a una recreación lírica por cuya virtud el yo
accede a determinada experiencia sui generis de lo divino."

Y apareció la novela "Bomarzo" gracias a Sabina Ordoqui.

El día de mi cumple lloré  en mi muro "lágrimas"" (seguramente negras como la canción de Matamoros)  porque quería leerme, re-leerme la novela "Bomarzo" de Manuel Mújica Lainez...

"Sí, hoy es mi cumple en fecha: 16 de marzo, si deseas aprovecha y felicita. Pero en realidad sucedió ayer, cuando desayuné cerca del Mercat de Sant Antoni rodeado de amigos y buscando libros y comentándolo después, no encontré "Bomarzo," sí otra joya "Oppiano Licario." 
En la noche la casualidad quiso que me encontrará con otros amigos, un círculo mayor de amigos nuevos y otros como Iván de la Nuez, Ernesto Santana, Ubaldo que llevamos mucho juntos aquí y en aquella isla que evocamos largo y extenso  en sociedad y cultura. En lo virtual entró Rado desde Miami.

He recibido felicitaciones ya en varias direcciones del mar y las dos orillas y me gusta, aunque sea lunes y vaya a trabajar."



No sólo estoy releyendo Bomarzo después de haber visitado, Roma, Florencia, Venecía, Génova, Milán,  muy diferente a la primera vez que la leí antes de salir de Cuba, sino que leo la misma edición española del libro. Sin amigas como Sabina esto no es posible. Gracias por el regalo.