sábado, 9 de septiembre de 2017

Trio y Ciclón: Matamoros adn del son cubano


"Ese día del ciclón amaneció lloviendo muchísimo y había mucho viento y nadie se atrevía a salir a la calle; nosotros vivíamos en la casa de una amiga llamada Luz Saldaña. Entonces yo le digo a Siro y a Cueto: "Oigan, voy a salir", y por mucho que traté no pude hacerlo. El ciclón causó más de cuatro mil muertos y veinte mil heridos". -Cuenta Miguel Matamoros.
El día 3 de septiembre de 1930, la ciudad de Santo Domingo fue víctima de uno de los huracanes más fuertes y destructivos de su historia. Entre los sobrevivientes de esta tormenta se encontraba un trío de músicos cubanos que habían llegado a Santo Domingo trece días antes  para realizar una serie de presentaciones. 
En aquellos años la República Dominicana mantenía frecuentes contactos e intercambios culturales con Cuba. Entonces la ciudad de La Habana era un centro artístico muy activo que irradiaba su influencia sobre todo el Caribe y México, y exportaba músicos y cantantes que difundían con éxito el son, un género más popular que las tradicionales danzas españolas o los danzones y danzonetes criollos.
El 16 de mayo del año 1930 los dominicanos fueron a las urnas para elegir a un nuevo Presidente de la República. Para ese entonces la campaña electoral ya estaba seriamente empañada por los ataques terroristas que los militares habían lanzado contra los candidatos demócratas de la llamada Alianza Nacional Progresista. 
El 16 de agosto de ese mismo año, Trujillo se juramentó como el nuevo Presidente de la República Dominicana ante un pueblo aterrorizado que observaba incrédulo como este advenedizo social de dudosas credenciales morales, originario de una familia de cuatreros, había ascendido rápidamente desde los rangos inferiores de la milicia a la primera magistratura de la Nación. 
Dos semanas después de Trujillo haber tomado posesión, el día 3 de septiembre de 1930, la ciudad de Santo Domingo fue víctima de uno de los huracanes más fuertes y destructivos de su historia. Entre los sobrevivientes de esta tormenta se encontraba un trío de músicos cubanos que habían llegado a Santo Domingo trece días antes de las elecciones para realizar una serie de presentaciones. 
A fines de la década de los años veinte, ni siquiera el bolero, que era entonces un incipiente género musical caribeño, podía competir con la popularidad del son cubano. En esos años, el son era una forma de expresión que había alcanzado la madurez, y sus orígenes podían rastrearse con facilidad hasta la segunda mitad del siglo 19.
El Trío Matamoros, el grupo musical cubano más famoso de esa época, llegó a Santo Domingo el 3 de mayo de 1930. La carrera artística de este grupo abarcó casi 50 años e hizo historia en el Caribe y América Latina, así como en las comunidades latinas de los Estados Unidos. En 1930 Los Matamoros eran ya famosos y recibieron una calurosa bienvenida en la República Dominicana, donde permanecieron por varios meses.
Nuestros tres músicos, Rafael Cueto, Siro Rodríguez y Miguel Matamoros hospedaron en el tercer piso de una residencia privada en un vecindario densamente poblado conocido como "borojol", centro de la vida nocturna de la ciudad. El término "borojol" se deriva de la hispanización de Borough Hall. Los marines de los Estados Unidos, que ocuparon y gobernaron la República Dominicana de 1916 a 1924, popularizaron el nombre de este barrio. 
Letra de Trio y Ciclón.
En una tarde de inquietud / Quisqueya vióse de pronto de pavor sumida.
Reinaba allí la lluvia, la centella,
y la mar por doquiera embravecida./ Horas después quiso la aciaga suerte /sólo dejar desolación, gemido, /el imperio macabro de la muerte / sobre el pueblo entero destruido / Cada vez que me acuerdo del ciclón / se me enferma el corazón.
Cada vez que me acuerdo del ciclón / se me enferma el corazón.
Cada vez que me acuerdo del ciclón / se me enferma el corazón.
Ayy, espiritistas inciertos / que muchos hay por allá... / Ayy, espiritistas inciertos, / que muchos hay por allá, / porfiaban con terquedad / que los del Trío habían muerto / Cada vez que me acuerdo del ciclón / se me enferma el corazón.
Cada vez que me acuerdo del ciclón / se me enferma el corazón.
Cada vez que me acuerdo del ciclón / se me enferma el corazón.
Ayy, esto fue lo más sabroso: / que el Trío en un aeroplano... / Esto fue lo más sabroso: / que el Trío en un aeroplano / volviera a suelo cubano / para seguir venturoso.
Cada vez que me acuerdo del ciclón / se me enferma el corazón.
Cada vez que me acuerdo del ciclón / se me enferma el corazón.
Cada vez que me acuerdo del ciclón / se me enferma el corazón.
Ayy, aquí termina la historia 
de tan tremendo ciclón...
Aquí termina la historia / de tan tremendo ciclón: / los muertos van a la gloria / y los vivos a bailar el son.
Cada vez que me acuerdo del ciclón / se me enferma el corazón.
Cada vez que me acuerdo del ciclón / se me enferma el corazón.
Cada vez que me acuerdo del ciclón / se me enferma el corazón.

Frag. Del artículo de Diario Libre. 

Legna Rodríguez Iglesias desde Miami dice que dará con un aguacate en el ojo al Huracán Irma.

En las crisis, de la vida y la naturaleza, hay que mirar con lupa a los creativos. Esta escritora cubana, muy joven y gustosa de letras,  que me descubrió Ernesto Hernánndez Busto en su blog, y  que sigo en Instagram, publica esta imagen suya que veís, y con un texto ...
●LE VOY A DAR CON EL AGUACATE EN EL OJO AL HURACÁN IRMA●
Legna no sabe lo que es pasarse 12 años sin comer ese aguacate por vivir en Europa, hasta que no volví a Miami no lo comí. Yo aunque me mate a vientos IRMA,  no le tiro esa belleza verde por el ojo. Le tiro "La Historia me Absolverá" y todos los discursos cancerígenos que escuché en verde en esa isla."  
Yo me vuelvo a refugiar en un poema suyo de Legna,  que me dejó fuera de toda broma que tenía delante a una poeta bestial.
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muchas veces se ha comparado al presidente de un país con un caballo
comparación que a mi entender resulta elogio o piropo para decirlo en lengua popular
la descripción de un caballo que hace Clarice Lispector en su libro Silencio
no me deja mentir ni ser irónica respecto al término
la descripción de un caballo que hace mi padre cuando vamos juntos
montados a caballo desde una coordenada de la Sierra Maestra hasta Contramaestre
tampoco me deja mentir ni ser irónica o ácida respecto al término
lo que experimento al estar contigo es muy parecido a mi noción de montar caballo
comparación que a mi entender resulta elogio o piropo para decirlo en jerga
actividad realizada por mí en período primario de la infancia me refiero a los tres años
caballo joven y esbelto y brioso me mira y me amenaza con mirada triste
la tristeza en su mirada consiste en una pérdida en progreso de visión
por eso lo llevo y lo estaciono firme en uno de los raíles de una vía de tren
el tren pasa como siempre a una velocidad exacta y a una hora exacta sin detenerse
cotorra que ladra y muerde repite caballo caballo caballo consigo no oírla
presidente de un país repite caballo caballo caballo a una velocidad y a una hora exactas
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Legna Rodríguez Iglesias (Camagüey, 1984).
Ociosa y ansiosa. Pecosa. La misma cantidad de tatuajes que de años. Obtuvo el Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar en 2011. En la Feria Internacional del Libro de La Habana 2015 se acaba de presentar su libro La mandarina mecánica (Reina del Mar editores). Mereció el Premio Wolsan-CubaPoesía 2013 con La Gran Arquitecta, poesía, Colección Sur, 2014. Ha publicado los libros: Chicle, poesía, Colección Limón Partido, Proyecto Literal, México, 2013; Chupar la piedra, poesía, Casa Editora Abril, 2013; Tregua Fecunda, poesía, Ediciones Unión, 2012; Mayonesa bien brillante, novela y El momento perfecto, poesía, ambos Editorial Matanzas 2012; Dos uno cero, selección personal de poesía y cuento, Thesaurus Editora, Brasilia, 2012; ¿Qué te sucede, belleza?, cuento, Editorial Sed de Belleza, 2011; Ne me quitte pas, cuento, Casa Editora Abril, 2011; y Los Mágicos, literatura infantil, Editorial Cauce, 2008; entre otros. Pronto saldrá de imprenta un nuevo libro de cuentos suyos: No sabe/ no contesta, cuento, Colección G, Editorial Caja China.

Con Wendy Guerra en Barcelona y su Domigo De Revolución. Huracán a la vista..


Ayer hablé con mi madre en Cuba por el huracán Irma. Llevo tres días hablando con amigos de esta 'batalla cubana contra los demonios de un huracán;' y hoy le tocó a Wendy Guerra, que además de desearle suerte por el paso de esos vientos huracanados, leo su novela "Domingo de Revolución." Ed. Anagrama 2016. Quizás como eco de nuestro reencuentro aqui después de años sin verla, pero recordándola con el escritor Eduardo Mendoza las dos veces que hablé con él en Barcelona.
"Cuando viajo innovo figuraciones de libertad. Simulacros de ciudadana del mundo. Me maquillo de mujer común, me pierdo entre la gente e intento ser feliz. (...) Sí, parezco una mujer libre, pero no lo soy, porque La Habana me espera." Pag 126.
No ser libre porque "La Habana te espera,"  es una premonición de falta de libertad a conciencia, triste, pero muy deliciosa y acertada a nivel literario. Yo nunca pensé en volver. Por eso cuando llegué aquí, (Europa) ya fui libre y la angustia se fue para dejar entrar otra: ¿Qué puedo hacer aquí para ser la persona que soy en libertad? 
Wendy me recordó mis años en el Servicio Militar Obligatorio en Cuba. Que hiciera lo que hiciera, sabía en esos tres años que tenía que volver a esa cárcel verde. Lo triste, es que ella no lleva cadenas visibles como yo llevaba mi uniforme verde olivo.
Wendy me devuelve en otro párrafo esa sensación de angustia cuando mi avión salió de La Habana en 1999..."A veces, también en el aire, siento miedo de que el avión regrese a tierra, aterrice y taxee por la pista ante el pelotón marcial de hombres uniformados sólo para dejarme allí." Pag 127. ¿Qué cubano no ha sentido esta sensación?
Ese avión de Wendy llega a México donde cree que conocerá a García Márquez. Antes deja un párrafo notable donde la "felatio" mutua se agradece:
"Entro a la ducha para sacar el calor de Cuba. El sudor y los olores del trópico descienden de mi cuerpo como maquillaje rancio. A la salida del baño veo a Gerónimo tendido sobre las sábanas blancas de seda, su cuerpo desnudo es tan perfecto que siento no merecerlo. Su sexo ha sido diseñado para mi boca y su boca destila lujuria que mi sexo desea."
Esta lujuria animada está marcada por creer que conocería al premio Nobel colombiano. Eso no le ocurrió a Cleo, la prota...
..."Una hermosa mujer con cara compungida reportaba, en medio del bullicio, la muerte de Gabriel García Márquez.(...)   Mi corazón hizo un alto ante el portón colonial de Fuego, 144. Y me dije: siempre llego tarde a lo que me fascina... Abrí la jaula de mi cuerpo dejando salir mis angustias como mariposas amarillas. (...)  Crucé la calle perdida en una emoción incomprensible y me extravié en los interminables pasadizos de Fuego."
Esto no es una reseña del libro íntegro. Es solo una leve apróximación del capitulo X. Justo el que leía cuando comencé a chatear con Wendy sobre el huracán Irma y otras cuestiones. 
"Vale la pena pasar por el mal rato de ser revisada y cuestionada por los funcionarios que cuestionan el aeropuerto José Martí de La Habana. Valdrá siempre la pena sentir esos ojos revisando tu vida y unas manos ajenas hundirse en tu equipaje o en tu cuerpo. (...) Vale la pena todo, absolutamente todo, para salir a respirar un rato." 126. 1er párrafo Cap.X.

Coincido con la crítica literaria española de que Wendy está dejando constancia generacional con su mirada personal  del final de esa catástrofe revolucionaria. A eso añado que además, tiene también la mirada de los exiliados. Aquí en varias conversaciones en fiestas con amigos, y privadas, donde nos vimos solo tres personas con tiempo para hablar. Me hablo de su tesis de "La Cuba posible del exilio" que luego me dejó de comentario en un post.(Lo publicaré en cualquier momento como post.)
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Yo si fuera tú leyera este libro. Ya me dejó buen sabor sus otros dos:  "Todos se van" y "Nunca fui primera Dama," que llevan más de veinte ediciones en 13 lenguas distintas; y alegrías anecdóticas muy serias como cenar con la Reina de España. Cuando me lo contó solo quise saber si le había hablado de su novio cubano en Méjico que la pintó en top less para la portada de un disco de Maná. Nos reímos. Y otras más seria de recibir  "La Orden de las Artes y las Letras en el grado de oficial, un nivel superior al Chevalier des Arts et des Lettres, con el que fue reconocida en el 2010." Aunque en esa isla no quieran publicarla, Wendy sobrevive a esa maldición insular de gobierno.

Aquí mi post sobre tu libro cielo. Espero que Irma sea leve 'Wendy,' y no de tanta 'Guerra.'