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martes, 7 de julio de 2020

El Puente, primer grupo intelectual de poetas y artistas cubanos que fue aplastado por la maquinaria revolucionaria, por homoxesuales, religiosos y negro. 1961-1965.

Me gusta hablar de algunas cosas que nadie habla hace tiempo. "El Puente", fue primer grupo intelectual de poetas y artistas cubanos que fue aplastado por la maquinaria revolucionaria, por homoxesuales, religiosos y por negros. 1961-1965."
HOY HAY MUCHA GENTE EN CUBA REIVINDICANDO DERECHOS DE NEGRITUD, HOMOSEXUALIDAD Y DERECHOS SOCIALES. RECORDAR EL GRUPO PUENTE, ALGUNOS DE ELLOS NO ESTÁN MAL. Otros se sumaron a la maquinaria. La vida es así...
Guillermo Rodríguez Rivera y Jesús Díaz, fueron contrarios al El Puente, el primero les decía que escribían con hermetismo trasnochado (alusión directa a Orígenes), por suerte, Jesús Díaz cambió el rumbo y puso su proa intelectual los últimos años de su vida más cercana a El Puente que a sus orígenes en El Caimán, con su revista Encuentro de la Cultura Cubana desde Madrid.

De este grupo de intelectuales cubanos solo tuve relación directa y maravillosa con Ana Justina, gracias a ser íntima amiga de mi exsuegro el arquitecto Heriberto Duverger.
Con ella fue una de las personas que más hablé de la contracultura dentro de la estructura revolucionaria de inicios de los años sesenta, fue un placer llevarla a su casa muchas veces en el coche donde extendía mis conversaciones con ella. Su libro "Silencios," único que publicó con el grupo Puente, me muero por editarlo. Leyó mis cuentos cuando me catalogaron en La Habana como escritor "novísimo" y me contaba como ellos también lo fueron, a su manera.
Murió en La Habana, año 2000, había nacido en 1940, sin reconocimiento merecido, viviendo con una precariedad brutal en una cuartería infernal pero con una cabeza negra y canosa bellamente iluminada. Pero para eso estamos los bloggers, para recordar olvidados y olvidadas.

arsenio rodríguez quintana
Problemas por la negritud del grupo Puente.

"Puente propició un espacio abierto e inclusivo que permitió esta gran diversidad identitaria porque, aunque sus “procedencias, criterios y colores eran diferentes, […] lo que importaba era la juventud, el talento y el deseo de trabajar por formar un movimiento de creadores”92. Muchos de los miembros del grupo eran negros, por ejemplo Ana Justina García Méndez, Miskulin, García Méndez, García Ramos, Hormilla,  Marlies Pahlenberg Cabrera, Georgina Herrera, Nancy Morejón, Guillermo Cuevas Carrión, Manolo Granados, José Madan, Armando Charón, Rogelio Martínez Furé y Gerardo Fulleda León quien cuenta que entre la gente de El Puente “nunca me sentí diferente. Tal vez era una cuestión de condición humana y de la situación que estaba viviendo el país. Las diferencias que podían darse entre nosotros tenían que ver con la cantidad de libros que leíamos, la cantidad de películas que veíamos, o que alguno tenía más condiciones que otro para el teatro. […] Teníamos una conciencia muy grande de la diversidad, porque creíamos que la Revolución se había hecho para eso, para que cada cual se manifestara y ocupara el lugar que le correspondía en la sociedad”
La presencia de muchos negros y mulatos en el grupo traía problemas porque “si bien El Puente no fue cancelado exclusivamente por factores raciales, tampoco debe ponerse en duda que actitudes racistas hayan debilitado el apoyo oficial necesario para la continuación de un proyecto editorial en el que cubanos de una u otra raza hacían del rescate de la cultura y la religión afrocubanas un tema de notable interés”. Incluso se llegó a acusar a El Puente de fomentar el Black Power que estaba presente en los EE. UU., aunque Fulleda León sostiene que “a pesar de que nos interesaba mucho lo que estaba pasando en ese país, no queríamos trasladar el Black Power a Cuba, y parece que eso no se entendió. La participación de practicantes de las religiones afrocubanas también constituyó un problema porque, como advierte Barquet, en la Cuba de los años 60 se comenzó a imponer “una propuesta ateísta que, basada en los principios del materia Hormilla, paralelismo dialéctico marxista, reprobaba toda creencia religiosa y la santería “nada tenía en común con el ateísmo fundacional del discurso marxista, eje ideológico de la Revolución. Así surge la contradicción de que aunque la Revolución aseguraba niveles inéditos de igualdad para los sectores negros, por otro lado, al desanimarlos en la búsqueda plena de sus orígenes africanos ya no solo folklóricos sino sobre todo religiosos, retardaba paradójicamente la posibilidad de su total afirmación dentro del nuevo orden."
EXILIO DE PUENTE Y QUEDADOS
"A finales de los años 60 y durante los años 70 muchos de los puenteros se fueron al exilio, entre ellos José Mario, Lilliam Moro, Ana María Simo, Silvia Barros y Pío E. Serrano. En los años 80 salen de Cuba Reinaldo García Ramos, Belkis Cuza Malé y Héctor Santiago Ruiz, y en los 90 Manolo Granados y Pedro Pérez Sarduy. Otros se quedaban en Cuba como es el caso de Nancy Morejón, Georgina Herrera, Ana Justina, Rogelio Martínez Furé, Miguel Barnet y Gerardo Fulleda León.166 Entre los que se quedaron algunos se pasaron a la revista El Caimán Barbudo y “varios han obtenido puestos de renombre y premios de prestigio en el medio cultural cubano”
QUE FUE EL PUENTE

Ediciones El Puente fue un proyecto literario concebido por y para autores jóvenes en Cuba, inmediatamente posterior a la Revolución de 1959. Entre 1961 y 1965, Ediciones El Puente publicó varios títulos, introduciendo docenas de nuevas voces y realizando lecturas y performances.
Algunos importantes escritores comenzaron allí su carrera literaria, incluyendo a la poetisa y traductora Nancy Morejón, el dramaturgo Gerardo Fulleda León, ahora director de la compañía de teatro Rita Montaner en La Habana, la dramaturgo y activista Ana María Simo, codirectora del proyecto editorial y el folclorista Miguel Barnet.
Sin embargo, Ediciones El Puente es recordado principalmente como una de las víctimas de la represión social en Cuba en las décadas de 1960 y 70. Acusado de extender la homosexualidad, el Black Power, de publicar a exiliados y de tener relaciones con extranjeros,1​ algunos miembros fueron detenidos, o se les envió a las Unidades Militares de Ayuda a la Producción. Unos pocos, como Ana María Simo, abandonaron el país.
Los críticos literarios cubanos han comenzado a interesarse por este grupo y en 2005 la Gaceta de Cuba publicó una serie de artículos sobre Ediciones El Puente.

Seguidamente se encuentra una lista de los libros de El Puente en orden de publicación, de 1961 a 1965 en La Habana, bajo la dirección de José Mario y la codirección de Ana María Simo, tal como fue compilado por José Mario en La verídica historia de Ediciones El Puente, La Habana, 1961-1965. La mayor parte de los poemarios de Ediciones El Puente reaparecen compilados en la compilación crítica "Ediciones El Puente en La Habana de los años 60", editada por Jesús J. Barquet (Chihuahua: Azar, 2011).
  • José Mario, La Conquista (poemas)
  • Santiago Ruiz, Hiroshima (poemas)
  • Mercedes Cortázar, El largo canto (poemas)
  • Silvia, 27 pulgadas de vacío (poemas)
  • José Mario, De la espera y el silencio (poemas)
  • Gerardo Fulleda León, Algo en la nada (poemas)
  • José Mario, Clamor agudo (poemas)
  • Ana Justina, Silencio (poemas)
  • Guillermo Cuevas Carrión, Ni un sí ni un no (historias)
  • José Mario, Obras para niños (teatro, 1ª y 2ª ed.)
  • Ana María Simo, Las fábulas (historias)
  • Reinaldo Felipe, Acta (poema)
  • Manuel Granados, El orden presentido (poemas)
  • José Mario, A través (poemas)
  • Nancy Morejón, Mutismos (poemas)
  • Mariano Rodríguez Herrera, La mutación (historias)
  • Novísima Poesía Cubana I (antología poética)
  • Georgina Herrera, GH (poemas)
  • Joaquín G. Santana, Poemas en Santiago (poemas)
  • Belkis Cuza Malé, Tiempos del sol (poemas)
  • Rogelio Martínez Furé, Poesía yoruba (antología poética)
  • Jesús Abascal, Soroche y otros cuentos (historias)
  • Nicolás Dorr, (teatro)
  • J. R. Brene, Santa Camila de la Habana Vieja (drama)
  • José Mario, La torcida raíz de tanto daño (poemas)
  • Miguel Barnet, Isla de güijes (poemas)
  • Ada Abdo, Mateo y las sirenas (historias)
  • Évora Tamayo, Cuentos para abuelas enfermas (historias)
  • Nancy Morejón, Amor, ciudad atribuida (poemas)
  • Ana Garbinski, Osaín de un pie (poemas)
  • Rodolfo Hinostroza, Consejeros del lobo (poemas)
  • Segunda Novísima de Poesía Cubana (*)
  • Silvia Barros, Teatro infantil (poemas)
  • Primera Novísima de Teatro (*)
  • Ángel Luis Fernández Guerra, La nueva noche (historias)
  • El Puente, Resumen Literario I (revista literaria) (*)
  • Antonio Álvarez, Noneto (historias)
  • José Milián, Mani Omi Omo (teatro)
  • José Mario, Muerte del Amor por la Soledad (poemas)



Datos todos y fotos del libro. Un Puente contra corriente de la editorial Betania.