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sábado, 25 de abril de 2015

Sting vuelve a Catalunya una vez más.

A "Gordon Matthew Thomas Sumner" lo he visto actuar en Barcelona,  primero como Sting,  y luego con Police, el grupo que lo hizo multimillonario y feliz. Dos conciertos grabados con cincel en la memoria de mi oído y unidos a mi vida en Barcelona.
Este músico  nacido en 1951, marcó con sus dos proyectos, más de 20 años de mi vida, con música de excelente factura,  debo reconocer que como Sting siempre me tocó más pues rozaba el jazz desde el pop, sin tocarlo, a veces, y otras se  hundía gloriosamente en él hasta perderse, y perdernos.
Salí de una visita en la avenida de la Bonanova en el barrio Sarria, con árboles de plátano de Indias a ambos lados de las aceras; y justo en la Plaza de la Bonanova, entrando en  St. Gervasi, miré a lo alto y vi el cartel de Sting anunciando que vuelve; esta vez a la Costa Brava. 
Sé que ya lo vi pero hago cuentas porque nadie como la música para endulzar los recuerdos.

viernes, 9 de enero de 2015

Concierto de Navidad en el cole de mi hija.

Los Conciertos  de Navidad en el Cole de mi hija en Barcelona, son la expresión más importante y artística que hacen los alumnos en primera enseñanza a mediados de curso. 
Soy exagerado por naturaleza amparado en la metáfora y la poesía, dicho esto, quiero que el lector entienda que uno de los actos más emocionantes a los que asisto en un año, son estas actuaciones. 
Sabes que tu niñ@ esta nerviosa y busca tu mirada en el público, tú no pierdes ojo y la miras para adivinar su relación real con sus compañeros de clase. Verla entre ellos esperando su turno para actuar te emociona. La vez mayor. Pero es tu niñ@.
Todas las canciones estan centradas en desear felicidad a las familias todas de alumnos y a comer los dulces típicos de la Navidad Europea que varían segun la región geográfica dónde te encuentres.
Ella es feliz, pero tú te subes por las paredes de tanto orgullo.

sábado, 18 de octubre de 2014

Maya asiste a su primer concierto nocturno: Yaima Orozco.


El viernes pasado  mi hija de seis años fue a su primer concierto conmigo. Maya escuchó hasta el final las canciones de la compositora e intérprete cubana que reside estos meses en Barcelona: Yaima Orozco. Cuya excelente voz y canciones disfrutamos en el coche y a quien veo crecer en cada presentación.
Este concierto la ví mucho más suelta dejarse llevar y matizar mucho más en sus canciones y otras que hace suyas. Sigue muy cerca del jazz y el blues. Relatos musicales que complementan muy bien su voz sincopada y perfecta.
Maya se emocionó cuando vio que Yaima bajó del escenario de Jam Circus directo a saludarme y saludarla. 
Estaba muy feliz de que Yaima la saludara en la misma semana donde la profesora de flauta nos envió una nota  felicitando a nuestra niña no solo por lo bien que toca, sino por lo bien que lee el pentagrama. 
No sé si será músico, me basta con que la música en vivo sea su complemento de vida social y prioritario, junto a los libros.

Post relacionados: Yaima Orozco una voz en Barcelona





sábado, 24 de mayo de 2014

Cubanos por el Mundo: ¿Suerte y tragedia?

foto Arkolano
Siempre he dicho -y lo mantengo- que con o sin Castro yo me hubiese venido a Europa. Quizás por lo enraizada que está la cultura europea con nuestra cultura. A lo mejor no hubiese estado tantos años, 15 sin volver a esa isla,  por eso me debato siempre en el hecho de ser o no ser tan dramático al definir el exilio, porque muchos inquietos como yo, antes del 1959, se fueron.  En este post recopilo algunas anécdotas de encuentro con cubanos  e hijos de éstos, o personas que pasaron por Cuba en diferentes partes de Europa y Estados Unidos...

*El custodio del edificio Dakota en New York terminó haciéndose una foto conmigo con nostalgia y emocionado cuando supo que era cubano como su madre. Antes nos había invitado a irnos como a todos los demás turistas por interrumpir el paso de los inquilinos del edificio donde vivía Lennon frente al Central Park.
*Nunca me he sentido tan cubano en París como cuando fui al restauran  Calle 24 cerca de la Bastille. Allí descubrí que  su dueña había nacido y vivido  en La Habana frente a casa de Julián, músico y amigo.
*Iba pensado en la frase correcta en inglés que me había enseñado Aissa para hacer una copia de la llave de su casa en Miami Beach donde dos alojábamos de vacaciones cuando la encárgada de hacer la copia me miró y me dijo...¡Mi amor quiere que te haga una copia...!
*En la tienda de chocolates Pierre Marcolini, en Bruselas, una ex-pianista clásica cubana me escuchó el acento y supo que habíamos nacido en el mismo lugar, terminó haciéndose una foto con nosotros y al  marcharnos estaba visiblemente emocionada.
*Un año antes (2004) el custodio de la iglesia de la Santa Cruz, en Florencia, me llamó la atención por hacer fotos digitales sin pagar la visita a este templo donde descansa Dante Alighieri... Solo detuvo su persecución cuando descubrió que era cubano como él,  y que mi padre era de Cienfuegos, donde él había nacido.
*Cuando subimos, dos cubanos y dos sevillanos, a la cima del Castillo de San Jorge, en Lisboa, para contemplar el río Tajo, que me descubrió Pessoa verso a verso, me encontré con Mestre, el ex pianista de Carlos Varela.
*Estaba con Maya, mi hija,  paseando por Praga después de bajar del castillo donde había vivido Frank Kafka cuando el dueño de una tienda de souvenir me escuchó hablar con ella y me regaló un plato con la imagen de la ciudad tras contarme que había pasado el ejército en Cuba y la era imposible olvidar esa isla.
*Nadie fue mejor guía que Yoha, nacida en La Habana y residente en Tampa, para enseñarnos la huella profunda de José Martí y miles de cubanos que pasaron por esta breve ciudad...
La nostalgia está disimulada y disminuida mientras suceden estos eventos folklóricos culturales; es sombra y asombra en forma de drama. Derrapa como lágrima clara en piel oscura, si estás montado en un tren que va de Milán a Venecia el  16 marzo del 2004, y te enteras que entre los fallecidos en el atentado terrorista de Al Qaeda a los trenes de Madrid, hubo un cubano: Michael Mitchell Rodríguez, tenía 27 años.

sábado, 2 de julio de 2011

Interactivo: música cubana del siglo XXI

Con la noticia en la cabeza del cáncer del presidente venezolano Hugo Chávez, quien estará seis meses de quimio en Cuba, el debate por su sucesión en la presidencia de Venezuela, y la incertidumbre para los Castro de que éste deje de dar petróleo a Cuba,  nos fuimos al concierto del grupo Interactivo en la sala Bikini de Barcelona. 
De este grupo, al salir el CD Cuba Siglo XXI, escribí una reseña para la web cubaencuentro de la que ahora, al verlos por primera vez actuar con su cantante líder, Telmary, reescribo: Telmary es la gran revelación de esta producción. Comenzó siendo vocalista de rap del grupo Free Hole Negro, pero en este nuevo proyecto ha empezado a salir de este género para saltar del montuno al bolero, del bolero al rap, y de éste al más crudo funk-reggae, convirtiéndose en el hilo conductor de las diecinueve piezas del trabajo.  Hoy agrego que Telmary cantó ayer dos piezas destacables, de su disco personal homónimo, Equivocáo y Marilú donde demostró que, a pesar de vivir ahora en Cánada desde hace unos años, no ha perdido ni la gracia natural de su voz,  ni su sensualidad musical, elevando muy alto la calidad de este grupo, que ya escuché sin ella hace tres años, y no fue lo mismo, ni escribo igual.
De todo lo dicho en aquel texto de hace seis años, no debo lamentar no haber escuchado su mejor pieza: Nosotros, los Revolucionarios, de la cual el director de cine español Fernando Trueba hizo una cita al comienzo de su malograda película de dibujos animados Chico y Rita del 2010, esta ausencia la suplió Roberto Carcases, director de este proyecto, al invitar al ex integrante de Habana Abierta, Boris Larramendi, quien cantó uno de sus grandes éxitos, Asere, donde hace una radiografía política de la sociedad cubana actual y le pone nombre y apellidos al culpable de que en España hayan 104 mil cubanos residiendo de forma oficial, según la agencia EFE.
Evidente que en los conciertos de estas giras de verano europeas de músicos cubanos, no se busca la trascendencia, solo la diversión momentánea de los seguidores nostálgicos y exiliados que, gracias al asere vestido de verde, vamos sobreviviendo por estas tierras. Hoy ya están en Luxemburgo para continuar su gira. No obstante, cada vez que veo conciertos de este tipo, hecho en falta un cierto rigor en el sonido y en la puesta en escena, me da la sensación, más que de un concierto, de estar en un ensayo con público. El sonido nunca acaba de estar perfecto, las entradas de los músicos (sobre todo de Francis, excelente en la voz, pero dispar en su proyección) y las entradas y salidas del escenario los hacen parecer novatos que no saben muy bien por donde moverse. Detalles que no he percibido en grupos similares, en edad o formato que he visto en esta misma sala: Maceo Parker (USA),Chico César (Brasil), O Funkillo con Athanai (España), Aterciopelados (Colombia) o, incluso, Gente de Zona (Cuba) y debo confesar que la puesta en escena de estos formatos fue espectacular e impecable a nivel auditivo.
Ahora, el grupo se ha visto reforzado con dos novedades, una de las cantantes de Sexto Sentido, y  el trompetista y cantante, Julito, que para mí (también para un melómano amigo que reencontré allí, Ubaldo) fue la revelación de este concierto, pues  Telmary y Francis estuvieron como se esperaba, pero las excelentes improvisaciones de voz arraigadas en el son cubano de este trompetista, fueron para mí el dato diferenciante.
Tras el concierto, con copa y tapa antes del sueño, Liset, Ubaldo, Yara y yo hablamos de la puesta en libertad del ex director del Fondo Monetario Internacional, quien, al parecer, al final no había violado a nadie, pero perdió el cargo, de la nueva ley de compra-venta en Cuba, entre otras evocaciones de padres cubanos por estos lares...




Foto del concierto de arkolano: Telmary de Naranja, Boris y Julito a cada lado.

viernes, 15 de abril de 2011

Boris Larramendi en el Harlem Jazz Club de Barcelona

Hacía casi tres años que no veía a Boris Larramendi en vivo. La última vez tocaba con Athanai en una gira nacional con el proyecto de Habana Blues. La pasada noche Boris ha estado en su esencia, o sea, solo con una guitarra y voz, más el acompañamiento sincopado de un cajón flamenco, sin olvidar los coros de Habana con Kola en algunas canciones, estos últimos son los anfitriones naturales los sábados en el Harlem Jazz Club.
Este tipo de presentaciones con el público bebiendo una copa sentado a un metro del artista, es la distancia perfecta para comunicadores como el Boris que viene tejiendo y amoldando su estilo desde hace veinte años cuando empezó en aquella esquina mítica de 13 y 8, que generó su participación en varios discos cuando aterrizó en España, tanto en Habana Oculta como en Habana Abierta donde sin duda Boris fue uno de los pilares energéticos de ese proyecto ya que aportaba uno de los estilos más diferenciantes del mismo, su mezcla de congas y guarachas con el rock alternativo de Nirvana  en las canciones Marchen Bien y Cayendo en la Malla, o sus mezclas de boleros cubanos con Beatles, en el Sabor del Fin, hace que su música tenga una peculiaridad intrínseca muy de Boris.
Era tan fuerte el deseo de crear en solitario que Boris decidió saltar al vacío hace ya dos años y emprender un proyecto personal. Abandonó Habana Abierta, justo antes de una gira en Miami donde Habana Abierta se presentó junto a Willy Chirino quien había grabado La Algarabía (Kelvis Ochoa y Boris Larramendi) en su disco Pa’lante después de haberla escuchado en la película Habana Blues según nos contó Willy en su paso por Barcelona.
De esta etapa y de sus dos nuevas producciones “Libre”y “Felicidad” son muchas de las canciones con que se va presentando en esta gira por diferentes salas de España, teniendo como eje primordial Madrid, Canarias, Barcelona, Córdoba, Santander, Valencia abierto siempre a tocar en todas las salas donde le abran un hueco en la programación.
Boris, solo, parece asumir todas las fases autorales que antes se veían como un todo en Habana
Abierta y sus miradas a la sociedad española y su vida en el exilio se han ampliado como los años que va cumpliendo. Por eso me impactaron los versos de sus canciones donde pasea con su niña por la calle amore o su explosiva visión de la sexualidad, que le saca partido a la climatología e incide en un tema magistral como Mirando nevar, de obligatoria visión en youtube si se quiere completar la idea de lo que narro. También le saca partido a los tópicos de la sexualidad de los cubanos con guiños a Thomas Mann, y una visión muy interesante de ser un artista y a su vez un amo de casa que tiene que compaginar su creatividad con la vida cotidiana de lavar, tender, hacer la comida cuando su mujer no está o hacer la compra.
¿El público? El Harlem terminó lleno con público variopinto como sucede en las ciudades europeas y sobre todo una representación fiel de cubanos que van allí para reencontrar un trozo de su vida parecida a la que el Boris narra en su discurso y compartir su visión del exilio. Todos palmearon y bailaron, algunos de pie, otros de la cintura para arriba. Las canciones del Boris no son solo de Cuba, nacen de esa isla pero tienen una conexión universal con la vida de cualquiera y por eso aunque muchos no hayan vivido el socialismo se terminan enterando y aplaudiendo con el magnetismo que genera estos encuentro que nos dan energías para saber que no nos fuimos por gusto, que esta trayectoria tiene un aprendizaje que también puede narrarse bailando.
Tener hija significa no poder cerrar el chiringuito, sé que el broche de la noche fue mágico, me faltó sentir Asere o Siempre happy, entre otras muchas, pero la babysitter esperaba...

jueves, 31 de marzo de 2011

Roger Waters o Pink Floyd en Barcelona




Yara tuvo la certeza una vez más, de sacar las entradas para el concierto de Roger Waters en Barcelona, The Wall Live, que en realidad fue Pink Floyd en vena, para saciar toda la nostalgia de vinilos y casettes de este grupo que acumula en los archivos de su memoria personal y sonora del siglo XX, y que se quedaron en La Habana al partir. Es la segunda vez que lo vemos en el Palau Sant Jordi, la diferencia, es que esta vez el concierto tenía como único criterio o concepto, su The Wall.

Esta obra que es una especie de ópera del rock sinfónica auditiva y psicodélica, estuvo concebida en sus orígenes para ser escuchada en su totalidad y armar imágenes en nuestra cabeza de guerras y reflejar el mundo sonoro de los años setenta.

Hoy uno sabe que Pink Floyd se adelantó treinta años a la tecnología digital, pues el concierto de ayer, pleno de imágenes digitales sobre un muro desproporcionado sobre el escenario, que a veces tapaba al grupo mismo, otras se caían los trozos para dejar ver un guitarrista, el muro fue en realidad la pantalla digital donde pasó un collage de películas, fotogramas, dibujos animados, y sobre todo una denuncia hacia todas las guerras indiscriminadas de países contra países y de países contra sus ciudadanos. Impactante fue ver a toda pantalla el rostro del brasileño que se saltó la barrera del metro en Londres y fue asesinado por la policía quien lo confundió con un terrorista islámico.

A los conciertos de Roger Waters uno cree que va a escuchar y termina deleitado con las imágenes proyectadas y descubre que el rock sinfónico de Pink Floyd nos llevaba a un futuro desconocido cuando solo vivíamos en una isla, que está rodeada por un muro real que nos impedía no solo ver más allá, si no que no nos dejaba salir y pensar libremente. Por eso quizás las imágenes que más me gustaron fueron cuando el muro se convirtió en un ojo humano que nos miraba permanentemente, y llegó a su clímax cuando se convirtió en una cámara de vídeo, o sea, de ojos humanos que pueden tener criterio y cambiarlo, ahora nos vigilan cámaras en cualquier parte que carecen de criterio.

Tras estos conciertos siempre termino pensando en muchos amigos que aún viven dentro de un Muro en Cuba, y sé la ilusión que les haría ver un concierto como este después que estuvimos años escuchando ilegalmente esta música prohibida por el Gobierno por los rincones de la ciudad, siento que también están debajo de mi piel o detrás de mi pupila atenta a la creatividad desbordante del escenario.

La última imagen que quedó en el escenario fue una niña abrazada a una Luna, y yo quise ver en ésto un homenaje a Yara, quien era una niña en La Habana cuando por primera vez tocó la cara oscura de la luna con sus manos a través de un vinilo de Pink Floyd .


viernes, 26 de noviembre de 2010

Guía Urbana: Lluvia dorada

foto Arkolano











Una chica lleva tatuada alas azules en su espalda lisa y firme de veinte años. Las plumas están recogidas mientras describe gesticulando un concierto de The Rolling Stones en el Palau Sant Jordi, donde también estuvimos, y pude ver a Mick Jagger cantar Angie exclusivamente para Yara, quien estaba sobre mis hombros, luego de salirle una lengua mecánica-metálica al escenario que casi se puso delante de nosotros que estábamos en el centro del estadio.
La chica o el ángel con alas, sabe el poder que genera al hablar catalán y castellano indistintamente con dos amigas, ante gentes en el vagón de metro que no dominan su lengua como ella sus alas. El asombro por su bilingüismo lo convierte en magia de un coqueteo que le termina dar forma a su cuerpo que se pone reverso cuando descubro un ojo egipcio tatuado en su cuello del que cae una lágrima.
Vamos en la misma dirección después de bajarnos en la estación de metro Liceo, línea verde, en plena Ramblas. Las alas comienzan a abrirse, o sus brazos, luego los baja después que se despide de sus amigas.
Su risa anterior mientras contaba anécdotas demuestra que va pasada de alcohol.
Pasamos por la Plaza del Pi, (del Pino, en castellano) está desierta, yo voy detrás, ella, de repente, mira a todas partes como quien piensa que la van siguiendo y, sin que dé tiempo a reaccionar, se baja el pantalón y el tanga rojo, como si se quitara la piel, detrás de unos tanques plásticos para reciclaje de basura, y comienza a orinar con fuerza. Varias personas alrededor, entre ellos yo, hacemos todo el esfuerzo por mirar lo menos posible, pero es falso.
Cuando toma conciencia de que varias personas la miran, se rió, como quien pasa de todo, y de todos. 
A mí se me quedó grababa la imagen de los All Star rojos salpicados de orina junto al tanga rojo tocando el suelo y un culo liso y firme de veinte años muy blanco, casi transparente, lejos del sol. Ese día escribí: el tanga es una invitación, sus efectos solo son notables cuando se está bajo esa piel, húmeda...  No era la primera vez, que algo así me sucedía, también hace años en el malecón habanero, anoté para un libro erótico inédito:  
Su boca es del mismo tamaño que su cavidad inferior. Sus labios son del mismo tamaño que sus labios mayores. La distracción de la lengua es infinita. Sabe que puede entrar en el paraíso.