páginas vistas

lunes, 6 de febrero de 2017

Me enamorė de Ana Elena Pena cuando leí su libro: Vamos a follar hasta que nos enamoremos.

Elena pone en entredicho la seguridad que debe tener alguien para vivir. Vive sobre sus contradicciones y me recuerda tanto el Desasosiego de Pessoa en el siglo xxi que por eso decidí enamorarme sin conocerla. Aunque no está nada lejos y podré llegar a ella nadando desde Barcelona.  
Ana Elena Pena más que una poeta, está a medio camino de psicóloga y filósofa. No se retrata. Retrata a muchas mujeres del siglo XXI con una precisión y datos sobre su ansiedad sexual y su capacidad o incapacidad para adaptarse a las normas que vienen del siglo anterior y ellas no firmaron. 
Elena tiene un secreto que contar en cada línea que no puedo descifrar del todo pero me gusta.
Con 'Vamos a follar hasta enamorarnos,' invierte la relación entre parejas al conocerse. La finalidad convencional sería enamorarse para hacer el amor. Ella quiere 'follar' para enamorarse. Dice algo que ya muchos practican. ¿Fin del romance? No. Otra visión.

"Ana Elena Pena nació en Murcia pero reside en Valencia, donde se licenció en Bellas Artes. Es pintora e ilustradora en la línea del surrealismo pop.
Desde hace unos años se dedica a escribir relatos cortos y poesía (publicó su primer libro en el 2010-”Hago pompas con saliva”, editorial Melusina ) Sus primeros trabajos fueron tres libros de textos breves y poemas: “Antídotos contra la belleza”, “Sangre en las rodillas” y el cuento de “La ciudad de las niñas perdidas” a la venta online en esta web, en Gnomo.es y en algunas tiendas de Valencia y Madrid. Más tarde, entre 2014 y 2015 publica “Cicatrices”, sobre trastornos alimentarios ya ansiedad, y “Vamos a follar hasta que nos enamoremos”.

La blogger Vega Pérez  Cisneros Churruca define a Ana Elena Pena excelentemente por otro de sus libros:

La identificación con esa mezcla de cinismo y esperanza que transmiten sus palabras es inevitable, porque no sólo es capaz de hacer casi sociología (de las mujeres que hemos vivido una determinada experiencia de apertura al mundo), sino que también se presenta desde una vulnerabilidad y un deseo sinceros, expuestos, reales.
(…)
Vivimos deprisa, andamos deprisa,
inmersos en el trance urbano.
Compramos compulsivamente,
tecleamos compulsivamente,
fumamos compulsivamente,
bebemos compulsivamente,
comemos compulsivamente
y follamos compulsivamente.
Deseamos compulsivamente y nos desnudamos con premura,
atravesando la mirada del amante y pensando que, más allá
De la ventana, puede estar esperando algo verdaderamente
increíble, excitante, y no este simulacro de amor que no conduce a nada.
Error 404, en Antídotos contra la belleza

Frag Del blog de Vega Pérez-Cisneros Churruca. Post publicado en enero 2015. Enlace aqui

No hay comentarios:

Publicar un comentario