¿Dónde encontrar mis libros?

En Amazon podeís encontrar dos libros míos: 'Síndrome de Ulises,' y Del Procés a la República'

páginas vistas

miércoles, 8 de febrero de 2017

Comer Mozzarella di Bufala Campana en Acqua e Sale. Barcelona.

“Mozzarella di Bufala Campana”(en italiano). Es un queso hecho a base de la leche de búfalo de agua. Un plato exquisito en un lugar único, Italia dentro de Barcelona... Acqua e Sale...Preparado por mi amigo, dueño de "Acqua e Sale," Giusseppe Beneta. Que sabe tanto de cocina como de jazz. 

Una gran tarde noche con otra Y griega que se define en su propia elegancia.

Revisitar una expo con "Bellesa Captiva" al lado.


Es raro encontrar un pintor haciendo una reproducción en tu sala mientras vez una expo en Barcelona; me ocurrió (nos, iba acompañado) en CaixaForum.
Esto ha sido para mi habitual en París, sobre todo en Orsay y Louvre. 
Yo iba cautivo con una "Bellesa" (dicho en catalán ) amiga y de pronto me encuentro a Jairo Betbesé captando otro tipo de "Bellesa", la de un cuadro. 
A mí no me dejaban hacer estas fotos que veis, en cambio, a él lo dejaban hacer esta reproducción. Ironías, yo no ganaré nada por hacer estas fotos robadas. Él podrá vender estas reproducción en 50 euros en una feria.
Luego me topé con el resultado de un estudio de una Universidad en Arkansas que aquí es una práctica natural en las escuelas públicas de la ciudades europeas, llevar los alumnos a los museos...

"Científicos sociales de la Universidad de Arkansas hicieron un experimento para comprobar los beneficios de impartir arte en las escuelas.  En un estudio publicado en Education Next y Educational Researcher, se afirmó que los alumnos expuestos a las instituciones culturales como museos y centros de artes escénicas, no sólo tienen niveles altos de compromiso con las artes sino este acercamiento genera más tolerancia, empatía histórica, mejor memoria educativa y pensamiento crítico."
Lo siento, pero hacer un estudio de algo tan obvio, al menos en la educación europea me parece una tomadura de pelo. 

.

No me canso de Francesca Wooman y su prematura creatividad. Se suicidó en New York con 22 años.

Se suicidó con 22 años en 1981. Pero tenía una creatividad e imaginación conceptual de una fotógrafa de 80 años. Es imposible no reconocer su huella en cientos de fotógrafos contemporáneos en todo el mundo. 

Dejó unas 800 imágenes que han cambiado la forma de ver la foto en el siglo XXi. Sus padres solo han publicado unas 120.
800 fotos es lo que cualquiera lleva hoy en el teléfono, en cambio, muy pocos hacen una sola foto que se acerque a las de Francesca Woodman.