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miércoles, 6 de noviembre de 2019

Soy un guión entre dos palabras: Cubano-Exiliado.

foto de Fidel  Moreno en La Habana 1994.

El  29 de noviembre del 2019, hará  20 años que dejé Cuba, ya hizo 15 años que tengo nacionalidad española  y no he vuelto a mi país. Lo último, no lo digo con orgullo, sencillamente, son los hechos. 
El día que me fui a las siete de la tarde, hora en que escribo este  post, por la mañana había ido a buscar -desde Villegas 7, en La Habana Vieja-, el pan racionado  a una panadería en la calle O'Reilly que se llama: La CatalanaAños después busco el pan con mi hija, precisamente, una catalana nacida en Barcelona a menos de kilómetro de La Sagrada Familia de Gaudí, con quien juego y cantó en catalán, las canciones que le enseñan en el cole.
Para ella, nas, en catalán, es su nariz, y nariz, en castellano, es mi nariz. O sea, mi niña bilingüe, me asombra cuando voy a recogerla y está hablando con sus profes en su lengua, o sea,  aprende en dos lenguas, similar a como yo tengo una historia anterior al llegar a Europa, y otra que he trazado aquí con la carga de aquella experiencia; parodiando al poeta de Miami, soy un guión entre dos palabras Cubano-Exiliado.
Una amiga, por mis 15 años fuera,  me invitó a una comida en un restaurante que mira al Mediterráneo como la nostalgia, y yo tuve la ilusión de creer que era el mismo mar que dejé en aquella isla, pero no hablé de esto en toda la tarde. 
Recordaba intensamente cuando cambié 27 grados Celsius de La Habana,  por los 4 grados de París. 
Mi primera noche en esa ciudad, caminé casi seis kilómetros por el Sena hasta desfallecer, luego creí que había parado de andar hacia adelante buscando un pasado, y era falso, aún camino buscando, a través de las palabras, una verdad que sea patria verdadera...
No soy yo, es el tiempo el que a veces pasa con un sable y una vela relativamente. Quizás como la metáfora de los relojes de Salvador Dalí, evocando a Einstein.

  


MIS LIBROS PUBLICADOS EN AMAZON en los últimos 20 años...

Ilustración: fotomontaje de mis pasaportes cubano y español con una foto que me hizo Fidel Moreno en la Habana, 1994- Este texto lo publiqué por primera vez con solo 15 años aquí. Hoy solo actualicé fechas.

jueves, 3 de noviembre de 2016

En el Museo de Ciencias Naturales de New York con mi hija. Memorias.

Hace ya cinco años de esta foto con una bandera de las primeras que se conservan del siglo xix.
Maya estaba muy pequeña. Pero le llamaba mucho la atención  los dinosaurios y todos sus huesos al aire.
Esa metáfora extraña de un cuerpo hecho de huesos sin carne que intenta recordarnos que antes estuvo recubierto de piel. La ventaja de verle los huesos a alguien es que ves exactamente el tamaño y la arquitectura de su alma. En ese momento no pude explicárselo hoy si...
Cuando estás en New York vives convencido que ese recuerdo no te deja jamás. Que volverás cuanto antes, pues ya tienes el virus de esa capital del mundo occidental, dentro. 
Cinco años después no he vuelto.  La memoria sigue intacta; sobre todo al rememorar con esta foto, que tras ver el museo,  cruzas (cruzamos) la calle y penetramos en Central Park, donde las ardillas parecen gatos. Te dejen estar tan cerca de su vida, tan natural y  rodeada de hormigón hecho de Torres Gigantes... 

jueves, 14 de julio de 2016

Maya y Damian miran el mediterráneo.

Ernesto Busto captó sin duda el  momento más mágico de su hijo y mi niña en San Pol de Mar. Ellos charlan de sus cosas después de jugar parte del día en la playa al borde del mar.
Ernesto no ha hecho una foto. Ha escrito con esta imagen un poema visual, aprovechando la caída de la tarde con la luz y la complicidad del mediterráneo.

Ayer una amiga entrañable de mi niñez en Cuba, "Mercedes," que vino de Miami me dijo, ¡el mediterráneo es tan tranquilo!
Es cierto, por aquí es tranquilo. En Italia y el norte de Marruecos con la llegada o salida de emigrantes no es lo mismo. Le dijo, a Maya tras besarla, ¡tú estás muy linda, y eres "cubiche.!" Maya me miró, sin entender y dijo: -Soy catalana. Yo le dije, claro mi niña. Luego le expliqué a mi amiga que a nivel social ni institucional, aquí no se asume "de facto" el origen de tus padres. El origen está en ti. Maya no se considera cubana porque sus padres lo son.  Y a mí me alegra que así sea. Yo no quise tener hijos en Cuba, fue una voluntad, no un azar. 

Ver a nuestros hijos al borde del mar,  y saber que ambos (Ernesto y yo) llevamos más del doble de sus años cumplidos, exiliados, o sea, ¡el doble de  toda la vida de ellos sin volver a Cuba!, forma parte  de nuestra emoción. 

La belleza de algunas zonas del Maresme y la Costa Brava en verano, -yo incluiría La Costa Azul en Francia-, es tal, que resulta extraño tener nostalgia del mar de una isla...
O, ¿la nostalgia se acaba cuando comienza la felicidad de nuestros hijos? 

La secuencia íntegra y 
de "postal" de imágenes  por Ernesto Busto.

lunes, 11 de julio de 2016

Abrazo de una bufanda de carne: tu hij@...

Yo no lo inventé, pero lo registré en el "derecho de autor creativo." Se llama "abrazo - selfies."
Sólo es permitido por ese trozo de carne que adoras;; y que sin uno saber por qué, vienen corriendo te dan un beso y un abrazo y te dicen ¡te quiero papa!. 

Y algo de tí estalla; y en esos segundos  olvidas que estás en el mundo. Hay muchos ejemplos, pero estoy impresionado como mi bufanda de carne: Maya, me abraza, muy parecido a la hija de Chico Buarque. Uno de los músicos más grandes de Brasil y que ha pasado por mi experiencia vital.

martes, 15 de diciembre de 2015

Maya toca el violín. ¿La música agranda la ausencia?

Cuando mi niña tocaba notas en el violín y cortas melodías,  me tocaba el alma. Cuando toca canciones  ahora en la flauta  modifica mi adn musical con una caricia.
En ambos casos sé que estoy marcado por la fustracion de no haber sido músico profesional,  aunque escribir sobre músicos, músicas e historia de la música como historiador,  me trajo a Europa.
Hoy también sé que estoy afectado por su lejanía del otro lado del Atlántico y seguro exagero sus cualidades y la elevo a Mozart, como también le digo: "la niña más bella del mundo de papá."
Ella sólo dice repetidamente en un mensaje de washaps :
¡Pápa te echo de menos!Pápa te echo de menos!Pápa te echo de menos!Pápa te echo de menos!
Suficiente para no dormir. Aunque sé que es feliz con su mitad del mundo perfecto....

viernes, 11 de diciembre de 2015

Foto de Maya en Sítges con Lia y Elena...

Una de ls fotos más bellas de mi niña este año. Escoltada por  Elena V. Molina y  Lía Villares, en Sítges, Barcelona. Fue un día feliz donde habían muchos amigos y otros muchos selfies. Pero estas tres caras sonrientes ante el Mediterráneo y en una calle estrecha que tiene varios (s.XIV), calle Fonollar, me gusta a morir.  Son el Mar y el Cielo, o sea, "Mar i Cel" en catalán, como el Palacio que está sólo a unos metros.

Me encuentro esta foto al azar en el móvil después de recibir un mensaje de Elena. Como creo que las casualidades son una caricia a la nostalgia, unido a que mi niña está del otro lado del Atlántico en este instante, y ya llevo días sin verla,  se cierra el círculo mágico de este post, que no estás obligado a leer, yo sí a escribirlo para estar tranquilo. Este es un oficio, la nostalgia que a veces no me deja dormir. Este es un oficio, la literatura que me hace feliz.

viernes, 7 de agosto de 2015

Arte por arte de mi hija. Piedras de la Provence.

La playa en Nice no tiene arena, sino piedras. Un tipo de piedras muy curiosas que invitan hacer algo con ellas. Mi hija lo tuvo claro el primer día. Se trajo un grupo a casa y armó un grupo de amigos....
Aquí su obra. Primero sin caracterizarlos. Y luego los dibujó.




viernes, 17 de abril de 2015

Mi noche Romana. Roma y yo: amoR in-verso.


Dirección a Capilla Sixtina por la galería de los Mapas.
foto Arkolano



La noche que salí solo, caminando por las calles aledañas al Vaticano, fue mi noche romana. Llevaba seis días en Roma, recorriendo todo lo que podía de esta parte de la ciudad  en verano
Cuando salí, me invadió con insultante olor a queso, pizzas y pastas, que inundaban las aceras de pequeños restaurantes plenos de turistas. En la mañana de largos recorridos y cansancio por las plazas y ruinas infinitas me recordó el polvo y dejadez habanera, que deja que su decadencia te contamine a su  gusto, y casi todo parece que sobrevive a las ruinas entre ruinas y sobre ellas mismas. La diferencia es que estas ruinas cultas de más de 2ooo mil años te enriquecen y aquellas te hacen vivir en la pobreza.
Llegué a pie al Castello de Sant'angelo cerca de la tumba de Adriano, cuya novela Memorias de Adriano de Marguerite Yourcenar; sobre su vida, había leído traducida por Julio Cortázar en el parque Zapata, en 5ta Ave y 26, en Miramar, desde donde ahora salen en silencio contestatario las "Damas de Blanco" en protesta por el encierro de sus maridos. 


Me detuve en medio de dos puentes, de un lado el Puente del Ángel y del otro, el de Vittorio Emanuele, quizás porque muy cerca un hombre tan viejo y solo como yo,
tocaba en un saxo tenor, My Way, estirando las notas similar a Chet Baker, haciendo que el sonido ennoblecen los contornos de aquel espacio, dándonos a puentes, personas y río, una unidad que no poseíamos sin aquel sonido rajado de césares que siempre es metáfora de un dolor lejano o un abandono.
Maya, por la mañana, había gritado de forma inhabitual dentro del silencio de la Capilla Sixtina con sus ocho meses, solo se calmó tras un biberón de leche. Luego tuvo fiebre de 39 y me puse histérico y mi suegra me mandó a paseo tras la tormenta. Maya no tenía nada al final.
Ese grito y la melodía de un saxo son ahora  la banda sonora de esta noche solo por las calles de Roma, palabra que tiene la fortuna de que inversa es amor; y te deja toda ella en la jodido condena de volver para amarla hasta que te duela, y luego seguirla amando. Eso que un argentino roquero canta como nadie cuando dice:
"El amor después de amor..., se parece ha este rayo de sol..."

domingo, 8 de febrero de 2015

La ciudad invisible de Italo Calvino: Era mi tierra, o sea, Cuba. Era cubano como yo.



A Gloria Estefan se la llevaron de Cuba con dos años. Cuando te vas, o te llevan, pierdes un país entero que incluye infancia y adolescencia, pero tienes que aprender a vivir con esa ausencia tan poderosa, que luego te sirve para que todo lo demás que intente infligirte dolor, sea un rumor secundario. Necesitas redefinirte, explicarte exactamente quién eres y dónde puedes llegar, donde no te alcance tu ego anterior, si tuviste algún éxito; qué significa tu país fuera de contexto, pues la rabia que genera tu partida puede estallar en tu mente en cualquier momento, y afectar el modelo real de paraíso que te hayas creado. 
Estefan hizo de su nacimiento un modelo de vida y algo más de una bandera artístico musical. Estaba en la platea baja del Palau Sant Jordi, casi lleno, la última vez que actuó en Barcelona, cuando cantó Mi tierra, sentí el estremecimiento igual que muchos de los presentes que también tendrían otra tierra en su mente. 
Mi hija, acababa de nacer en esta tierra, y pensé cuál sería su definición de su tierra, pues el escritor Italo Calvino también nació y vivió sus primeros dos años de vida (1923-1925) en Santiago de las Vegas en las afueras de La Habana, “bajo un cielo donde el sol radiante y el sombrío Saturno eran huéspedes de la armoniosa vida”(…) según escribió éste en una carta a un amigo; pero esa tierra habanera, tan mía como de Gloria, nunca la consideró suya, no fue ni siquiera una ciudad invisible, sus razones tendría.
¿Estamos condenados a vivir siempre con la tierra a cuestas, o se puede mezclar en la memoria con la tierra elegida?

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Me hubiese encantado parir a mi hija...

Yo quería acabar con los festejos por su cumple en julio. Pero los lectores nuevos de mi blog y mi muro me han preguntado por la madre de Maya.
Alguien muy gracioso me dijo si yo la parí. Aprovecho para decir públicamente: ¡que me hubiese encantado parir a mi hija en Barcelona, Sevilla o París, tres ciudades que han marcado mi vida en el exilio!
Por ahora no es posible, no obstante, sufrí mucho todos los dolores de su madre y pareja mía durante más de 19 años. Desde las seis de la tarde que rompió aguas hasta que nació casi amaneciendo. Inolvidable día que vivirá siempre en mí.
Entre nos, -me jode tener que decir: mi ex, tal, mi ex, aquello, nos quisimos mucho, pero a veces se acaba, a pesar de vivir juntos en dictadura y en democracia, del Caribe hasta Europa.
Besitos y de nuevo gracias por los cientos de muestra de cariño hacia ella en su cumple

Una foto con ella en Miami, en el 2011. Hechas por Juan Carlos Mirabal, que no hace fotos, escribe poemas de imágenes. Besitos y de nuevo gracias por las cientos de muestra de cariño hacia mi hija...

libro Me hubiese encantado `parir a mi hija

versión kindle





sábado, 29 de noviembre de 2014

Mi hija Maya me hace un regalo por mis 15 años en Europa.

Maya no sabe que este dibujo será parte de mis regalos por mi cumpleaños 15 de libertad de movimientos y vida en Europa. Cuando crezca leerá esto y sabrá que me hizo mucho bien con su creatividad de vida con sólo seis años. Tampoco que pinta con los dedos sobre letras japonesas que me regalaron en París hace 15 años.
Este regalo de mi hija se une a este otro. Ayer me dejaron un elogio hermoso a mi blog que comparto: 
"Anoche salí en Barcelona y estuve con amigos. Me gustó lo que ví y lo que sucedió después.  Sólo supe que si tú no lo habías visto y llevado a tu blog, mañana seré consciente de que ha pasado menos. Tú cuentas lo que sucede en barcelona y lo que no de una manera única. Haces que lo que vea o escuche sea diferente."
No diré su nombre pues me sirve para dar gracias a todos y cada uno de quienes me leen cada día.

Esto último es un mensaje postal de una Rosa
Qué escribe en catalán y ne felicita. Prometí poner mis regalos detalles por los quince. Este en catalán me hace mucha ilusión.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Maya comienza a leer sola. Nov. 2013.

Amigos pueden imaginar que mi niña en la biblioteca intenta leer sola los libros, estoy flipando. En nuestra biblioteca de barrio... Este es un regalo de Navidad para un lector, lo soy antes que escritor, único... Soy groseramente feliz, es primera vez que lo hace. No me necesita para leer... La lectura además de estructurar el pensamiento le hace independiente, pasa de ser un corazón fuera de mi cuerpo conectada a mi, a ser un corazón conectada a su cuerpo en sí misma.

Mi niña no sólo tiene su carnet hace dos años. Los hechos que aquí narró sucedieron hace un año. Ya hace unos meses ella busca los libros, cuando ingresamos en la sala de niños,  que quiere leer y los DVD que le interesan, y sola y los lleva a la encargada de la biblioteca para que les pase lectura digital y los cargue a su número de carnet. Todo sola para mi alegría de haber sido historiador activo en el Archivo Nacional de Cuba...

Tener una hija de chocolate en Europa.

Odette Casamayor escribe desde EE UU en su muro de facebook:
Es hora de la cena....y comparto con mi hijo de casi 12 años los sucesos del día. Al llegar  al caso del hombre  negro que mataron y las revueltas en su cuidad, Ferguson,   pienso... ¿Cómo le explico que siendo negro o mulato en Estados Unidos  no estará  seguro en ningún lugar por su color?... ( Más o menos esta es la esencia... yo le contesté:

Bueno Odette:

Desde pequeño vi una ventaja en ser diferente. No sé si un consuelo pero una ventaja. Mi bisabuelo esclavo congo decía que ser negro en una sociedad donde el racismo es generalizado obliga a estar siempre alerta. A ser un cazador despierto a leer 10 libros cuando los demás leen tres. 

A asumir desde niño que tu piel no es una casualidad. Obliga a ser profundo cuando todos están en la superficie. Luego supe que las abuelas judías sabiendo que podían ser expulsadas de ciudades y pueblos Europeos le untaban miel a los libros para que el saber les entrará con dulce en la memoria cuando lo perdieran todo y ese dulce no dejará que el saber se les fuera fácil. 

No se si te vale. Pero es algo que aplicó a mi pequeña mulata Maya. Un beso y gracias por las dudas. Sin ellas uno no se entera de que somos muchos en esto.
Una anécdota. A mi hija nacida en Barcelona siendo la única mulata del  cole entre niños europeos y algún asiático,  un niño le dijo:

- ¡Maya! ¡Tú eres de chocolate! ... Ella cuando la recogí me dijo:¡ Pápa! un niño me dijo que yo era de chocolate. ..Le dije: fantástico  mi niña, el chocolate ¿no es riquísimo?. ..ella dijo, sí, y le digo, pues ser de chocolate es fantástico, además el chocolate vino de América muy cerca de Cuba, de donde somos tú mamá y yo... me miró y me dijo...¿Cuándo me llevas?  Déjalo mi niña; en Cuba no hay chocolate para ti por ahora...

En fin, Odette, no olvidar que el tema negro,  raza y racismo para vosotros  en EE UU, aquí se extiende y sucede con gitanos; Francia e Italia, con Rumanos y africanos; en Inglaterra con Pakistaníes e Indios, por eso digo, que el conocimiento en todos debe ser la base y el poder más importante de tener y conservar en la memoria de las minorías y los diferentes.

No es casual que Federico Garcia Lorca, en New York, tardara solo un segundo en ver que el blues negro cantado  y marginal,  era  similar el llanto y las lágrimas de los gitanos en el mundo de la música flamenca. 

Un beso.



Esta happy con su primera y nueva mascota: Un Beta.

domingo, 7 de septiembre de 2014

"¡Te quiero Pápa. Te quiero mucho más que el mundo!"

El título de este post es seguramente el primer verso que escribe mi hija Maya. Ella no lo sabe. Sólo tiene deseos de verme y me escribe esta oración por el washaps de su madre y me lo dice en una nota de audio. Después de veinte días juntos se ha ido a Sevilla a ver a su abuelo y lleva una semana sin verme.
Seguro yo hubiese dicho "te extraño." Ella que no usa esta palabra lo resuelve con
"te quiero mucho más que el mundo."
Pienso que ELLA no sabe lo que es el mundo en concepto.  Con seis años tiene quizás una idea del mundo que hemos podido mostrarle: Barcelona, Girona, Menorca, Madrid Sevilla, Paris, Roma,  New York, Miami Tampa, Praga... aun así, no me importa la idea del mundo que tenga...me gusta su honestidad de no esconder el sentimiento de querer más que todo ese mundo que ha conocido. Ha este pedazo de nostalgia que soy releyendo a TRUMAN CAPOTE en Barcelona a mil kilómetros de su risa y subrayando la página página 76:
"....salimos para La Habana. (...) para mi La Habana resultó fascinante. Nuestro guía lo era también, negro en su mayor parte y el resto chino, y aunque a mí no me entusiasman ni lo uno ni lo otro, la combinación resulta estupenda: por consiguiente, dejé que me tocara las rodillas con las suyas por debajo de la mesa..."

martes, 22 de julio de 2014

Volvería a tener una niña solo para verle el rostro tomando helados en verano en PobleNou


Hace unos días escribí una de mis frases exageradas que me definen: 
"tendría una niña sólo para llevarla a comer helado." 
Hoy amplió esta frase  de verano: "sólo se debería ser padre  para llevarla a la playa y luego tomar un helado en el "Tío Ché" en Poblenou, en Barcelona. 
La felicidad de mi niña nunca es costumbre. Eso lo aprendes en los hijos, a quienes hacerles feliz siempre es una carga positiva y renovadora, da igual que los lleves a los mismos lugares una y otra vez. Si esos espacios de poder lo hacen felices, no tienen ningún problema en repetir la fórmula de la felicidad. Si quieren no me crean, pero aprendo de mi hija mucho más de lo que a veces le enseñó, esa es una forma de felicidad en exclusiva.
Volvería a tener una niña como Maya para cuando se despierta en la mañana me abrace y diga ¡te quiero papa!
Ojalá la vida siempre fuera siempre así, verla correr y reír al compás de las olas.
No estoy alegré por estar cansado de estar triste, sino por considerar su vida como una presencia.







En las imágenes de arriba atada a un helado después de playa en el Tío Che
De Poblenou...






viernes, 6 de junio de 2014

Un pubis como una isla: el origen del mundo


De todas las clasificaciones que he leído sobre este cuadro de Courbet, L´Origine du monde en ninguna se dice que este pubis también pudiera ser la metáfora de una isla. Un paraíso perdido que mitificó un poeta inglés, y otro poeta cubano menor, yo, quien al ver el cuadro por primera vez en el Musée  d´ Orsay en la ribera del Sena, quedé absolutamente fascinado ante su marcada sensualidad y advertí que sus vellos enmarañados como un jardín inglés, solo podían ser una isla. Ésa que yo acababa de abandonar faltando treinta y dos días para el fin del siglo XX. Años más tarde me acerqué a la entrada de esa gruta, tarde, noche y madrugada  y ví salir a mi hija, que me hizo entender por primera vez, el sentido de este origen del mundo.
La superficie donde reposa este pubis ahora representa en mí la balsa de piedra de la península ibérica, donde he encontrado un espacio para sobrevivir cerca de un mar sin olas: el Mediterráneo.
Los dos párrafos anteriores no tuvieran ningún sentido si no me hubiese leído  el libro El origen del mundo (Historia del cuadro de Gustave Courbet) de Thierry Savatier, editado por ediciones Trea, en España, 2009. No es un ensayo al uso, su narrativa coquetea con la novela y mantiene la seducción investigativa de series televisivas como CSI Las Vegas, confieso que cuando lo leí iba por el siglo XIX con Savatier como si lo conociera de toda la vida. Arroja tanta luz de esta época, entre cortesanas, salones de encuentro y familiares de Napoleón que da gusto tener esta puerta por donde entrar a este baile impactado por esta gruta.
Esa gruta por la que nos gusta entrar a cada instante y a toda hora. Vestidos, desnudos, con una linterna o en tinieblas para sorprendernos. A veces ayudado por la música y siempre húmedos.
Este cuadro no tiene edad, quizás porque quien busca los orígenes, termina encontrando orígenes nuevos en cada piel, esa segunda piel que se proyecte a la medida de nuestra libertad.


                                
  
La performance luxemburguesa Deborah de Robertis reactualiza el clásico de Coubert y muestra su sexo en el museo Orsay donde se exhibe el cuadro de Coubert. Su  Performance "el espejo del origen" ha generado mucho ruido en internet en el último mes  junio 2014. Ella sólo quería mostrar el agujero negro que no muestra Coubert. A mi me gusta su creatividad para traer el Origen del mundo al siglo XXI.





Post relacionado con arte erótico  Desnudo Sucidida...

domingo, 16 de febrero de 2014

Yo en casa de Kafka en Praga con mi hija... Amor incondicional.

No conoces el amor incondicional hasta que no tienes hijos. Eso es "casi"  cierto, al menos en mi caso. Conocí el amor incondicional por la música con dos o tres años cuando iba de vacaciones a casa de mi abuela en Santa Isabel de las Lajas e íbamos los domingos al barrio de la Guinea a las ceremonias del Casino de los Congos, donde mi bisabuelo ex-esclavo africano oficiaba como líder de esa pequeña comunidad traída a la fuerza del Congo al Caribe. Mi tía dice -hace poco recibí carta de ella donde me lo cuenta- que aprendí a bailar allí y nunca me asustaron los tambores yuca. Mis primos y yo delirábamos viendo bailar a los mayores y les imitábamos. 
No obstante, tuve antes que mi hija, otro amor incondicional... La literatura. Cuando comencé a escribir y no a leer. Jugar al tenis,  al ajedrez, grandes pasiones de la adolescencia junto a el judo, donde llegué a ser cinta azul, quedaron todos en un segundo plano.  Varios autores tuvieron la culpa, sobre todo Mary Shelley con su Frankestein y Frank Kafka que me cambió la vida con su Metamorfosis. No tuve literatura infantil, o esta fue mi literatura infantil, seres protagónicos  raros e inadaptados.
Me dejaron tal huella que dejé de dormir normal y leía en el cuarto de baño de madrugada, así terminé en un sicólogo que me envió, o sugirió sabiamente a mi madre que me inscribiera en la sala infantil de la Biblioteca Nacional de Cuba... Desde ahí, nunca más, NEVER more, diría Poe, me he separado de los libros. Con tal suerte que la licenciatura en Historia me llevó a trabajar al Archivo Nacional de Cuba durante tres años, pegado al mar y a los libros...

En las dos fotos siguientes, el lector no puede ni imaginarse la felicidad que sentí cuando entré en el Callejón de Oro del Castillo en Praga, y justo me detuve en el N* 22 donde se encuentra una de las casas de Kafka. Maya, mi niña, mi gran pasión incondicional,  me vió  llorando y me dijo - ¿pápa (siempre con su acento catalá), quieres que te haga una foto? Le dije claro mi niña. 
Después me ha hecho muchas fotos, pero esta foto delante de la casa de Kafka, casi tan pequeña como mi casa estudio piso de alquiler en Barcelona,  es casi un milagro. Nunca viviendo en aquella isla imagine que pasearía por Praga buscando los rincones de Kafka nada menos que de las manitas, los brazos y la voz de mi niña. Quien desde su bella ingenuidad, me dijo ... ¿era escritor como tú?  Le dije sí, pero mucho, mucho más grande... Tanto que nos nos cabe en el corazón.... Ostras...pápa... Si!








miércoles, 21 de agosto de 2013

Los desafinados también tienen corazón...



Mi hija me regaló este dibujo para darme una sorpresa... Cuando miro el dibujo advierto que no estoy en él. Ella me dice, ¡pápa!,  (con su habitual acento fonético en catalán) eres el árbol... ¡Vale la pena tener una hija para que te convierta en metáfora, o sea, un árbol!
En los años noventa una espiritista en La Habana me dijo que había sido un árbol ...
Maya sigue jugando con globos y plastilina mientras yo veo un documental de Antonio Carlos Jobim donde canta ..."Los desafinados también tienen corazón"... Mientras camina por el Central Park de New York cerca del círculo homenaje a John Lennon donde Maya también bailó una canción de los Beatles, al ritmo de una guitarra ocasional.
¿Alguien desea un mejor amanecer?




sábado, 30 de junio de 2012

La Sirenita tiene un ADN cubano



Los hijos nos obligan a revisar toda la cultura infantil por la que ellos transitan. Mi hija con más de tres años me condiciona el tiempo libre viendo hasta el cansancio las versiones de las princesas de Disney.  Creía que de todas las conocidas: Blancanieves, La Bella Durmiente, Cenicienta, Tiana, sería, con esta última, con la que más me identificaría, por la negritud de New Orleans, el jazz y la mulatez-negritud familiar pero descubrí que Ariel, La Sirenita, tenía ADN cubano.

Ariel tenía casi todo en su reino, el mar. No obstante, su sueño era irse, dejarlo todo... por un par de piernas para andar libremente detrás de un príncipe. Andar y correr con sus propias piernas pues su cola la ataba al mar, a su padre Tritón, quien no quería saber nada del exterior, donde los humanos eran lo peor, y no le daba el permiso de salida a la tierra donde se respira libertad. Me recordó primeramente el libro Alina, memorias de la hija rebelde de  Fidel Castro, a quien le

sábado, 23 de julio de 2011

Tercer Cumpleaños Feliz de Maya: 23 de julio

 Ya no puedo cargar a Maya entre los brazos y que todo su cuerpo me quede en el centro del pecho, mi pecho ya no es del tamaño de mi niña, pero cuando me cantó cumpleaños feliz este año y me dijo: ¡Cumpleaños Papí!, modificando de forma creativa la última estrofa de esta canción, ¡Cumpleaños Feliz!,  volvió al centro del pecho donde pensé que su crecimiento la había expulsado.
Maya se viste de princesa, se pinta como la madre, prepara comida de ficción en su cocina plástica, juega a ser una gata por momentos, ve videos de Disney con todas sus princesas, pero ahora es fan del gato Félix del cual fui fan cuando era pequeño, grita ¡Papá pon música cubana! Y se refiere a las canciones infantiles que nos enviaron de La Habana en un DVD y a ella le gusta especialmente Vinagrito o la de la Gata Mini cantada por Miriam Vázquez, mi vecina que murió hace poco, y no pude decirle que en Barcelona escuchamos su voz para siempre que entretiene a mi hija. 
Maya se sabe todas las canciones en catalán del cole y las canta de carrerilla y la profe en el resumen de su comportamiento anual nos dice que tiene la virtud de darle el tono de las canciones que ella no recuerda y que junto a su amiga Carol, hija de un inglés y una catalana, son el ánima de la clase, que las niños y niñas giran en su órbita.
Algunas noches le gusta irse a nuestra cama cuando un sueño se le convierte en pesadilla para que entre la madre y yo no lo dejemos entrar en su cabeza. Me dice: -Por favor, ¡quiero leche!, a las horas más inapropiadas de la madrugada, pero siempre se la traigo pues mi hermano mayor que también nació el 23 de julio, hacía lo mismo conmigo cuando yo pedía leche o comida en cualquier momento. Por eso, mientras pueda, tomará su leche de soja con cereales.
Maya me ayuda a vivir mejor en pareja, desplaza la tristeza y nostalgia a un lugar donde solo aparece si ella no está. Hace que el país elegido comience a suplir el país de nacimiento, es la reina de ganar el primer plano.
Resumir tres años es mucho pero tres anécdotas de viajes ilustran:
  1. Estando en Roma con ocho meses, en la Capilla Sixtina, Maya comenzó a llorar con una fuerza increíble, los custodios amables solo sonreían y mandaban a callar a los demás mientras nosotros estábamos sentados bajo la ira de Dios de Miguel Ángel, con nuestra ira pequeña pidiendo leche.
  2. En París, con 2 años, vio por primera vez la Torre Eiffel desde un autobús cuando iba con su abuelo y la cara de inocencia se trasformó en asombro, suerte que llevaba la cámara.
  3. Este año en Madrid, visitamos el Prado con ella, había una expo temporal de pintura española del siglo XIX, al llegar ante un cuadro de Mariano Fortuny, había un retrato de un africano negro (El vendedor de Tapices), ella se dio la vuelta y dijo: Papá, señalando el cuadro. 
Amigos y lectores, esta es nuestra Maya...