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domingo, 26 de enero de 2014

Recuerdos de cuando fui modelo (desnudo de pecho) portada de un libro.



















Ya sé, es culto a la personaliddad o/a la pechonalidad, pero para una vez que alguien me impulsó a que fuera modelo, no voy a dejar de pasar por alto esa anécdota en forma de post a mis lectores.

Fue a inicios del siglo 21, comenzaba a vivir en Barcelona, bajo la guía y el amparo laboral de una editorial que comenzaba, Linkgua. Dirigida, creada por Radames Molina Montes. Jorge Mata por aquel entonces diseñador de la editorial,  buscaba a un negro para ilustrar con su cuerpo un libro   del único esclavo negro e intelectual que conocemos en la historia de la literatura en Cuba: Juan Francisco Manzano (La Habana, 1797 - 1854).
Del resultado del diseño de portada al que presto el pecho y parte del rostro (se hicieron dos portadas)  de lo que estoy más orgulloso es de la mano blanca que reposa en mí, y le sirve de alfombra mi pecho. 
Es de la compositora y cantante Tania Moreno. Quizás porque en mi único aporte al diseño de un libro su mano me permite asociar  ese suceso a la música. Ella es probablemente  de las mejores compositoras de canciones infantiles más importantes de Cuba. Además, la historia de un esclavo cubano, no es muy diferente a alguien que se ha convertido en un esclavo del exilio, de la memoria de un exilio personal que en otro libro escrito por mí y publicado en esa misma editorial le llamé,  Síndrome de Ulises.

Con esta portada -que conservo impresa-  mi ego inflamó. Escribir y publicar es una suerte, pero además, ser portada con mi propia piel de un libro es  importante en mi memoria personal por lo que han significado los libros y la literatura en mi vida. Si a esto añado que el libro es la única autobiografía que escribió un esclavo negro en Cuba, Juan Francisco Manzano, es realmente un gusto a placer.
Libro en formato impreso "Autobiografía de un esclavo" Editado por Linkgua Ediciones, Barcelona. Imagen de Cubierta: Jorge Mata. La edición digital del libro actualmente, no lleva mi piel de portada, no obstante, puede solicitarte en la web de la editorial.

NOTA: Hubo una primera vez que fui modelo. Una amiga me lo ha recordado por email, pues tiene una copia de la revista Barataria, Sevilla, 1994, donde salí en una de sus páginas interiores en un retrato hecho por Fidel Moreno, editor de la misma y amigo. 

     Es curioso, también muestro el pecho como si fuese importante. Lo curioso, es que fumo tabaco,       nunca he fumado de forma habitual y tengo, ¡ojo! el cabello largo... O sea, fuí joven una vez. Realizada en Villegas, 7, balcón de la Habana Vieja. Cuba.






sábado, 25 de enero de 2014

Yendo de New York a Tampa: Homenaje a José Martí.

Gracias a una foto, de 1982, de la escritora Zoé Valdés donde aparece bajo la escultura de José Martí en el Central Park, supe que la ciudad de New York homenajeaba a nuestro mártir, en la 59, esquina Avenida de Las Américas, en la Puerta del Artista. Una de las primeras cosas que hicimos en esa ciudad fue ir a ver el enigmático Dakota donde vivió y fue asesinado John Lennon, en la 79. Seguido, mientras rodéabamos el parque, tropezamos con las esculturas ecuestres de tres de los principales próceres latinoamericanos,  entre ellos Martí. No nos detuvo la lluvia ni el viento de otoño de la city en nuestro empeño de conectar Lennon y Martí. No obstante, esta escultura no me entusiasmó, quizás porque lo refleja cayendo de su caballo, después del impacto de bala. Inmortalizar el corto intervalo del intelectual a caballo, herido de muerte, resulta menguado e irónico.
Preferí verlo multiplicado en varios lugares de Ybor City, Tampa, de la mano de Yoha y su niña, Carolina. Allí, no solo hay esculturas, sino placas con fragmentos de sus discursos, se percibe una admiración por el intelectual.  incluso, se marca la escalera desde donde pronunció un discurso a los tabaqueros para sensibilizarlos con su lucha, palabra mediante, para buscar fondos y así armar un ejército que nos hiciera libres. Un espacio, donde nuestra identidad cultural, a través del tabaco, ayudó a crear una estructura económica para los propios exiliados de la isla. Es curioso, la imagen corporativa del centro Ybor, espacio de ocio principal del pueblo, consagra al tabaco en forma de anilla.
Esta ruta de búsqueda de Martí por una minúscula parte de los Estados Unidos, destapa ese nacionalismo velado que muchos llevamos dentro, con más o menos orgullo, nos hace sentir  ese lugar menos ajeno, si un compatriota ya pasó por allí. 
Esto no es un homenaje a Martí, es la memoria de nuestro paso tras su  huella. El homenaje se lo dio el azar congruente, cuando el bajista cubano, Israel López Cachao, uno de los creadores del mambo, nació en la misma casita de Paula, allí donde nació Martí. 




Foto: Yara Duverger.  Imagen: Con mi hija, bajo la escultura de José Martí en el Central Park, Aissa su hermana está a su lado y formó parte de esta comitiva.
Nota: La foto de Zoé aparece en su web.