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domingo, 11 de diciembre de 2016

Un paseo por París hace dos años. Con mi sobrino.


La vida regala muchas cosas. Ahora hay que ser consciente del momento en que te lo está dando. Yo lo fui hace dos años cuando pude encontrarme con mi sobrino en París. Y recorrer y mostrarle mi París de llegada de 1999. Había vuelto  muchas veces a París más de 15, en los últimos años, pero estar con la primera persona que llevé a ver el mar por primera vez, es un deleite indescifrable.  Él ahora también es responsable de esa memoria cuando yo no esté y me gusta. Si además, tenemos a una miembro esencial de la familia como Sarah Caron, entonces ya nada será igual. Hecho que jamás pude imaginar del cual ya quiero repetir.







































Aquí se casó Sarah Caron.





Recuerdos de mi primera noche en París. Hoy hace 17 años que salí de Cuba. 29 de nov. 1999. No he vuelto.

La primera vez que dormí en Europa fue en las cercanías del metro Saint Michel, en la calle Entrepreneurs, o sea, en el cuarto de invitados, en casa de Odette y Roberto en París, que el lector jamás podrá sentir su olor, y mucho menos ver el globo aerostático que ilumina el cielo con un círculo azul los domingos.
Robert Manchon. París 2014

Tampoco ver desde el balcón la Torre Eiffel que para un poeta habanero como yo, que huida de una isla hastiado era la ilusión hecha vida. El globo me recordó al portugués, Matías Pérez, que vendía toldos en La Habana del siglo XIX, y un día se montó en un globo y desapareció en las aguas del Caribe..., el globo se llamaba 'Villa de París.' Era una habitación donde han dormido otros, pero el acto de dormir (allí) hace que el recuerdo personal de cada cual sea diferente. 
váter

Cama donde dormí en París por 1ra vez.

En su cuarto de baño me quité el sudor que traía de La Habana, sin saber hacia dónde iría él, y luego yo. Que he dormido luego por media Europa.
Años más tarde trabajé en un laboratorio en la ciudad Condal, Barcelona, donde las becarias (hoy investigadoras) me explicaron que todo lo que se tira por el caño se diluye infinitamente y se convierte en nada, se llama 'disolución infinita.' 
"Una disolución en la que la concentración del soluto es muy muy pequeña, prácticamente tiende a cero."
Ducha

O sea, que mi sudor de hace 17 años, aunque quisiera recuperarlo sería imposible, se ha diluido entre millones de sudores de comunitarios y extracomunitarios que es imposible de definir.
Sobre todo en los caños que van por debajo de las ciudades, un cementerio acuoso que fluye cambiando la identidad de los líquidos que recibe. 
No podía saber hace 17 años que jamás volvería a Cuba en este tiempo. No puedo saber hoy si volveré. Por eso intentar recuperar ese sudor diluido casi a cero no es una habilidad creativa al uso. Quizás su adn contenga algo de lo que fui.

Aquí llegué gracias a mi amiga -más que hermana y sangre Sarah Caron. En esa habitación me leí en dos noches 'Café Nostalgia' de Zoé Valdés, que me alertó para saber que me iba a pasar en Europa. 


París 2005