No es el mito griego del eterno retorno, de que el mundo desaparece y se crea uno idéntico, en Cuba nada se destruye y se vuelve a crear, todo sigue igual y se repite hasta el hastío, esa circunstancia del agua por todas partes de la que hablaba Virgilio Piñera, y quizás hace que todo sea lo mismo.
Hace unos días pasó con la operación de Chávez, que ya pasó el año pasado. Hoy me levanté con la noticia de que Gorki de Porno para Ricarno y el Sexto, dos artistas anti-castristas declarados fueron detenidos, pero es que ya fueron detenidos hace un tiempo y todos repiten lo mismo, por no hablar de la propia Yoani que le niegan la visa y ya van por 19 negaciones... y no pasa nada, todo sigue igual. Estos hechos nos acercan más a La Gaya Scienza de Nietzsche, quien a través de la poesía concluye el eterno retorno como la repetición de pensamientos, ideas, sentimientos en una repetición infinita e incansable. En Cuba parecen reafirmar el culto del eterno retorno también muy cerca de Mircea Eliade, o sea, un proceso no espontáneo dirigido por el comportamiento humano a través del rito y por supuesto del mito sagrado de la Revolución, aplicado a este caso.
Pienso en todo esto desde que ayer nos reunimos en CosmoCaixa, varios amigos con nuestros hij@s catalanes: Cecilia, Daniel, Maya y disfrutamos todos, como nuestros críos, del péndulo de Foucault, entre otros avances científicos. Caí en la cuenta que no recuerdo haber visto en Cuba colgado un péndulo de tal magnitud, que demostrara el movimiento de rotación de la tierra. Quizás porque todos, desde muy temprana edad, nos hubiésemos dado cuenta que a pesar de intentar mantener la línea recta algo la desvía.
Para completar este post me gustaría que escucharan a la negra, Mercedes Sosa, en Todo Cambia, y vieran este vídeo del Panthéon de Paris.
foto arkolano: Péndulo de Foucault del CosmoCaixa, Barcelona

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