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"Solo vine por mis cuadros/ una foto del chamaco/ y la vieja.
Un suspiro cortado /no acaricies más mi pena/ no hagas que corte mis alas/ no hagas más, lo que me duela."
Después de terminar su concierto en el Harlem Jazz Club de Barcelona, (February. 2013) ya en el camerino con un grupo reducidos de amigos selectos; Vanito Brown cogió la guitarra para cantar y me miró, (después de cantar casi 20 piezas, siempre cuesta adivinar que quieren los más cercanos amigos que con los años somos su memoria discográfica no publicada), le dije -Conga Triste...
"Sé que ayer fuiste mi musa/ hoy tu amor no hace ruido, en mis cuerdas.
No es tu karma no es tu vida/ no es tu cama, ni es tu cena.
Son mis angelitos locos que se escapan y me llevan."
Él (Vanito) sabe que llevo poco tiempo separado y la inercia mental hace que busque en las canciones referentes de vida. Yo conocí esta pieza por él y Alejandro un su descarga-concierto en Ginebra que alguien colgó en youtube, no la había escuchado en vivo y me apetecía la conciencia de dolor por la pérdida que muestra el texto, que sube de todo cuando implica separarse y dejar hijos. Él, David Torrens, autor del texto, dice "chamaco" y recuerdo sus años vividos en Méjico, pero la mención a la foto de la "vieja" retrocede a la abuela del chamaco, que sabemos que también sufren por el vaivén de
los "angelitos locos."
"Resulta que siempre trato de ser libre y nunca alcanzo, a ser más que cruel.
Que mi amor vuela escapando, que se posa en paz y en llanto, y escapa otra vez, confundiendo libertad, confundiendo tanta sed, vuela siempre, confundiéndome... Resulta que siempre trato de ser libre y nunca alcanzo a ser más que cruel."
No obstante, la que realmente llama la atención de este texto, es cómo David asume la culpa del desamor de sí mismo, o sea, la metáfora bien resuelta de "los angelitos locos que lo llevan"... No le basta confesarlo y se auto-inculpa llamándose "cruel."
Sin duda, una canción donde David no tiene complejos de asumir un relato real de la vida de cualquiera de nosotros... Vanito, David, Fidel Moreno y yo, y quizás otros lectores de este post, separados y con hijos.
"Sé ayer fuiste mi musa/hoy tu amor no hace ruido, en mis cuerdas.
No es tu karma no es tu vida/no es tu cama, ni es tu cena.
Son mis angelitos locos que se escapan y me llevan." "Resulta que siempre trato de ser libre y nunca alcanzo, a ser más que cruel.
Que mi amor vuela escapando, que se posa en paz y en llanto, y se escapa
otra vez, confundiendo libertad, confundiendo tanta sed, vuela siempre, confundiéndome...
Resulta que siempre trato de ser libre y nunca alcanzo a ser más que
cruel."
Torrens, la incluyó esta Conga Triste,en su CD, Razones, 2010. Confieso que la versión de David, no la he escuchado. Creo no necesitarlo.
Vanito Brown tuvo la habilidad de reunir a fines de los años ochenta en la esquina de 13 y 8, una casona del Vedado, a un grupo de poetas, pintores, performers, y sobre todo de cantautores, que cambiaron la forma de mirar la realidad en La Habana. Partieron de una base excelente, intentaban alejarse lo más posible del Movimiento de la Nueva Trova (MNT), que regía el país como un mantra (Según la tradición budista, un mantra no tiene efecto completo si la práctica de su recitación no es supervisada y autorizada por un maestro competente). Un dato que confirma este precedente, es que los participantes originales de 13 y 8, no se obsesionaron con presentarse a la evaluación bochornosa por jurado (a veces de trovadores más mediocres de los que se evaluaban) para ser miembro oficial del MNT. Si superabas esta prueba obtenías el crédito oficial para actuar en Festivales, programas de radios y en la tele. Los del grupo 13 y 8, sencillamente escribían sus canciones y las interpretaban allí y en las casas de sus amigos que era su extensión natural: las descargas; los jóvenes cercanos a este fenómeno bastante alternativo al sistema en sus orígenes, los eligió y los siguió durante años en esta peña. Cuando lograron salir del país hacia España, Ecuador, Argentina, Suiza en los años noventa, y grabar sus canciones en varios discos, con sellos nacionales o con multinacionales como BMG Ariola o EMI: Lucha Almada, Habana Oculta, Habana Abierta (tres CDs), trascendieron esta esquina y se convirtieron en el ídolo de muchos.
El miércoles pasado se presentó Vanito en el Harlem Jazz Club, de Barcelona, en un concierto íntimo, solo a guitarra, donde estos cantautores se hacen muy fuertes, pues la palabra de lo que quieren decir
Ayer la luna llena nos trajo en solitario, desde Almería hasta Barcelona, a Luis Alberto Barbería, miembro activo del grupo Habana Abierta. Él desplegó todas sus armas en el escenario del Harlem Jazz Club, con sus múltiples matices de voz, y se detuvo muy bien en el brasileño Joao Bosco o Djavan. Todas estas influencias las despliega con una cubanía cargada de síncopa percutida que extrae sabiamente del amplio registro de su voz. Sus canciones Como soy Cubano, Guanguancó pa Daniela, Filineando, Dime si te atrapo con mi swing, terminaron moviendo al público, desde turistas japonesas o americas, hasta cubanas seguidoras de la peña de13 y 8, allí presentes.
Hay muy pocos miembros de su generación capaces de entregar un grupo de canciones de forma tan creativa solo con la guitarra, y más de diez instrumentos que es capaz de generar solo con su voz. Esto no es algo nuevo, a inicios de la década pasada cuando compartía escenario como corista acompañante con el grupo de flamenco rock, Ketama, vi a Barbería poner de pie al público del Pueblo Español (más de 5 mil personas en el recinto) solo con improvisaciones jazzísticas con su voz.Ha dejado huellas en los repertorios más recientes de la zaragozana Carmen París, o de la cubana Gema Corredera. Ayer Barbería tuvo invitados variopintos, desde Habana con Kola que ejercen de anfitriones en este local, hasta tres palmeros cubanos que lo acompañaron a mitad de una pieza rumba-trova; pero sin duda, el invitado más especial, es quien lo acompaña en la foto de este post, un chico de 21 años colombiano, J Rodríguez, que lo contactó por facebook, se sabe todas sus canciones y con él cantó Tatuaje, admirablemente. Barbería está pendiente de todo, y muy activo en las redes, no dejando que nada se le escape. En el camerino hablamos mucho de su gira este verano junto al cantante Javier Ruibal por varios teatros de Cuba: Pinar del Río, La Habana, Villa Clara y Holguín, que abarcó casi toda la isla, memoria de la cual se recoge en un DVD que saldrá dentro de poco. También de su último disco con Habana Abierta 1,2,3,4; donde incluye el tema-bossa con Carmen París,y sobre todo, la paz y las ganas de componer que le está dando su nueva residencia en Almería, tantos años en Madrid lo tenían estresáo. Barbería no deja indiferente, no hace conciertos o presentaciones, reparte una alegría creativa y singular de toda la música que ha cultivado en su oído y nos la devuelve... Es una suerte tener estos amigos que vienen a iluminar el otoño del 2011, a despedirme un día antes de volver a América, después de 12 años, a cruzar el Atlántico hacia América del Norte...