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miércoles, 13 de octubre de 2010

El suicidio de Habana

foto Arkolano



Nuestra gata se suicidó desde el balcón hace dos años (13 de Octubre 08). 
Nada duele tanto como la palabra Habana encima de una gata y las dos juntas caídas ocho plantas hacia abajo de un edificio en  el barrio de Gràcia, en Barcelona. Antes de caer Habana vio el mar y la Sagrada Familia de Gaudí  y supo de los privilegios que perdería al desplomarse a ese abismo de asfalto. Caía la tarde y todas las luces encendidas debieron de parecerle infinitas comparadas con la luz tenue del pueblo Sant Feliú de Llobregat a las afueras de Barcelona donde nació. El suicidio de Habana admite una nebulosa de explicaciones similar a la ciudad que representa en mí...

Cesare Pavese escribió: "Los suicidas son homicidas tirados" Maupassant señaló: "Es el sublime valor de los vencidos"
Wittgenstein: "El mundo de quien es feliz es otro distinto
al mundo de quien no lo es”

Creo que mi gata pensó en Maupassant, ella se sabía vencida por la llegada a casa de nuestra hija... Más de un amigo nos comentó sucesos similares, que la llegada de bebés, alteran el espacio de ciertos animales domésticos y deciden irse.
Habíamos tenido ya dos gatos anteriores antes de salir de Cuba. Lezama, tan apacible y genio como el escritor, y Bonita, que a pesar de tener color gris ceniza parecía una mulata de la Habana Vieja curtida en ese barrio, ambos quedaron en la isla al marcharnos, como muchas de sus calles, ciertos recuerdos cercanos al malecón, y la familia.
Una gata como Habana, en el exilio te llena todo el espacio visible de la casa a una altura del corazón donde no cabe una persona, ni amigos, ni familia. Te obligaba a mirar hacia ángulos de vacío y silencio que la pupila no acostumbra. Su ausencia al tacto de mis dedos es una nueva queja. Solo me consuela que murió con una Luna llena de otoño similar el brillo de sus ojos antes de caer.
Si quiero conservar a Habana con una melodía en la memoria me quedo con Smile cantada  con aires de blues por Madeleine Peyroux. Solo a guitarra y voz, similar a como la vimos y escuchamos en el Palau de la Música de Barcelona, que parecía que se la cantaba a cada espectador, y yo pensé porqué no me traje a mi gata. 

lunes, 11 de octubre de 2010

Mario Vargas Llosa y Cuba: Causa y Defecto.


A todos los lectores que conocemos sus libros nos hizo dar un salto de alegría este premio Nobel concedido a Mario Vargas Llosa. Especialmente, para los lectores cubanos, un escritor que la mayoría leyó ilegal en Cuba, forrando las carátulas de sus libros con el periódico oficial del Partido Comunista, Granma, unas veces, y otras, con cualquier papel posible, el morbo del festejo contenido, asumir éste como una victoria de la formación de nuestra personalidad en los últimos cuarenta años, es ¡excelente!
La bloguera Yoani Sánchez que se ha convertido en el reflejo social de la inmediatez cotidiana de ese país en los últimos tres años, relacionó a este escritor con el amor de su pareja y su carrera de filóloga, y acertó de pleno una vez más: causa y buen efecto.
Era evidente y previsible que la maquinaria obsoleta y socialista de Raúl Castro y la sombra larga y digital de su hermano,  se pusieran rápidamente a generar una etiqueta absurda y acorde para la ocasión, y así nació: el Antinobel de la ética, artículo firmado por pH ¿o HP?  Con lo fácil que sería decir: -Es una fiesta para Cuba que Vargas Llosa recibiera esa noticia de la Academia Sueca releyendo la novela El reino de este mundo escrita por el cubano: Alejo Carpentier. La promoción gratuita y universal que ha hecho este escritor de la cultura cubana sin que nadie se lo pida, es impagable en términos de marketing, no hay empresa de promoción que pueda pagar una campaña así. Un estudio reciente calculó los millones de euros que se tenían que haber gastado para igualar la promoción que dio el equipo de futbol Español a la industria de turismo en toda España, cuando ganó el mundial de futbol en agosto de 2010. Ya sé que la literatura no es el futbol, pero es solo una referencia cercana para intentar dar una idea de cómo le saca provecho ($) a un suceso de tal magnitud precisamente un país que lo necesita como ninguno.
A mí, que me seduce la utopía, relanzaría todos los libros de Carpentier en cada rincón del mundo hispano (500 millones de hablantes) e incluso en otras lenguas, con una cinta exterior en cada libro: Recomendado por Mario Vargas Llosa.
Es una lástima que en ese país bailón, sus dirigentes no sean capaces de recordar una timba de José Luis Cortés, el Tosco cuando sentenció:
No se puede tapar,
el sol con un dedo,
la verdad es la verdad,
mala cara no quiero…