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sábado, 21 de enero de 2017

Bajé del avión en París y me encontré con ella y su flor: Doñaflor.

Fue en el aeropuerto de CHarles de Gaulle. 
El tallo era tan delgado como sus dedos. Los pétalos eran una metáfora de sus labios. Su boina parisina terminé comprándosela a mi hija. 

Foto de Salomé Oyallon, parece mimo, pero es carne y labios
París leve.

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