Me molesta ver un filme tan extraordinario a inicios de año porque sé que no será superado por otro en mucho tiempo. Una película que me gusta quizás porque me recuerda algo que vivimos muchos escritores, músicos y artistas en La Habana, a fines de los años ochenta e inicios de los noventa al margen de una dictadura, que actuaba y dictaba un orden cultural y social que muchos nos saltamos. Me recordó muchas fiestas hasta el amanecer en parques públicos y casas entre músicos de jazz y cantautores, me recordó la trayectoria de una vida antes de un exilio personal con memoria.
El argumento del film describe el viaje de tres amigos, un novelista y narrador -el escritor Keruoac (quien se renombra como Sal Paradise) el poeta clave Allen Ginsberg (a quien Keruoac llama Carlos Marx) y un amigo vividor-protagonista de sus vidas Neal Cassady (Keruoac lo llama Dean Moriarty) que lleva la vida a estremos límites. Cuenta sus aventuras por casi todo el territorio de los Estadios Unidos en tres viajes iniciáticos entre 1947-1951. El último los lleva a México.
El jazz -sobretodo Be Bop- es la banda sonora que lleva el ritmo trepidante de las imágenes junto con el mambo de cubano Dámaso Pérez Prado. Las drogas y el sexo...dúos, trios, gay, casual, es otro ángulo de excesos. Sin dudas la edición de la película deja ver quizás su rasgo más atractivo, el proceso creativo de un novelista. Cómo la realidad lo alimenta hasta la obsesión, el por qué de recoger tantas notas del camino de la vida que para él es esencial.
"No hay empleos hoy Nada de seguros
No hay más futuro que volver a la arcilla
Trabajad duro por un poquito de miel
Para Estados Unidos todo es el dinero."
Allen Ginsberg

Actor, Sam Riley que hace de Jack Keruoac
El escritor Jack Keruoac.
Trio actoral del film en plena carretera Garrett Hedlund, Kristen Stewart y Sam Riley. La joven va masturbando a los dos. Los tres van desnudos.