páginas vistas

Mostrando entradas con la etiqueta Habana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Habana. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de enero de 2015

Amanece...

¿En qué ciudad se está cuando amanece? ¿Qué ciudad no se parece a la ciudad de la memoria cuando el sol se levanta y uno aún sigue en cama?
Escucho canciones que grabé hace un año. Oigo un tema de Bela Fleck tocando el banjo, luego la orquesta de Cad Calloway desborda aun más esta tranquila realidad, y el jazzista Michel Partituchi me devuelve a la tierra. Los temas aleatorios de un MP3, no tienen la lógica de la conciencia como la tuvo en el siglo XX.
Este día un café en esta Plaza, hay un raro amanecer. En el momento en que escribo suena un danzón. Este azar que demuestra que tecnología y espíritu es lo mismo, los tópicos, también.
Hay dos café en la Plaza Nord, yo elegido uno de forma permanente. Si tuviese que decir los motivos, pudiese responder que es debido a que uno es interior, casi vaginal, y el otro tiene la promiscuidad de la mirada del transeúnte. Una estrategia que se aprende en los cafés de París, hechos para mirar a quien pasa. Dos chicas muy jóvenes rompen mi reflexión aburrida de cafés e improvisan una clase de castellano en toda regla…

lunes, 27 de octubre de 2014

The Jackson Five a la Habanera


Mis hermanos y yo en los 15 de Cecilia...a mi lado. De izq. a derecha: Israel, Silvia, Itu , Cecilia y yo. En mi casa.


Anthony Wesley un astrónomo aficionado, descubrió el 21 de julio del 2009, que un objeto del tamaño de la tierra había impactado sobre Júpiter y había dejado una huella visible “encendida”. El choque fue cerca del polo sur del planeta, según comunicó la (NASA) días más tarde, confirmando el suceso. Nadie ha relacionado esto con que trece días antes Michael Jackson había muerto y que justo esos son los días (viajando a una velocidad cercana a la de la luz) que puede recorrer un objeto desde la tierra para llegar a Júpiter.
A finales de los años sesenta crecí en una familia habanera con cinco hermanos todos negros. En paralelo, otra familia negra de cinco hermanos, los Jackson 5ive,  crecieron en Estados Unidos a la sombra de la discográfica Motown y de la mano de Diana Ross.
En casa armamos el combo de Los encendidos que iluminaba las noches sin luz “apagones” del gobierno revolucionario que con disciplina militar y escasez siempre achacaba al “bloqueo americano”. Hicimos felices durante muchas noches a mi madre y a mi tía Lala, también a varios vecinos que el aburrimiento les obligaba a escucharnos por el balcón.
Los 5 tenían un hermano pequeño, Michael; mis hermanos me tenían a mí, el más pequeño (bailarín y vocalista) listo siempre para imitarlo y para estar en el centro de las fotos del cumple.
Los Jackson 5 se hicieron famosos de costa a costa en EE.UU. Los Encendidos no llegamos a triunfar en la música, yo como mucho alcancé a entrevistar a Compay Segundo, Rosario Flores o a Ibrahim Ferrer, y presumo de ser amigo de los mejores compositores musicales de mi generación. No obstante, sí guardo el mejor recuerdo  de mi niñez con mis hermanos.
Anoche viendo un reportaje en la tele sobre un parque en Shangai, un número elevado de personas mayores hacía ejercicio caminando hacia atrás sin volverse, similar al Moonwalk (Paseo Lunar) que hacía Michael. El periodista asiático cuando se dirigió a ellos para saber el porqué de esta actitud, dijeron  que no era un homenaje a Michael Jackson,  que era un  ejercicio con tradición milenaria como el Yoga o el Tai Chi, y que lo hacían para no olvidar sus recuerdos.



sábado, 4 de octubre de 2014

John Lennon en La Habana o despedida en un parque habanero

SUCEDIÓ EN LA HABANA DE 1990.
Por iniciativa de Carlos Alfonso, director del grupo de rock afrocubano  Síntesis, y con el apoyo de otros muchos entusiastas de la música de los Beatles, en Cuba se pudo realizar en un parque de La Habana, (17 y 8)  un homenaje a John Lennon,  diez años después de su muerte, 1990. Hoy esa plaza se llama John Lennon y es un atractivo turístico que hace olvidar a "algun@s"  la censura férrea de la revolución a quienes nos gustaba el rock allí..
Para la revolución cubana, que sus jóvenes fueran adictos al rock pop foráneo y en especial de los Beatles, entre 1966-1973, fue causa suficiente para que muchos jóvenes estudiantes fueran expulsados de sus carreras universitarias  según el conocido proceso de depuración. Los Beatles estaban suspendidos tanto en la radio como en la televisión, y lo más malévolo del asunto es que sus clones, malos, muy malos, y en algunos casos regulares, que lo hacían en castellano llegados de España, sí eran emitidos por los programas el país.
En el X aniversario de la muerte de Lennon, recuerdo aquel concierto, más que con nostalgia como una despedida, pues en La Habana comenzó el pistoletazo de salida de nuestra generación hacia el exterior, fue la última vez que vi juntos a muchos de mis amigos, desde hacía un año con la caída del muro de Berlín  comenzaba, lo que se llamó a nivel de Estado, el Período Especial, donde las carencias de siempre ahora estaban plenamente justificadas.  Luego, se comprobó con los años que los augurios no eran baladíes, sino certeros, el gobierno era el rey de los errores y cálculos pero esta vez eran realistas y sus previsiones se cumplieron a rajatabla, algo que comenzó como homenaje a un ídolo musical terminó como una despedida.
Tocaron versiones de los Beatles: Síntesis, Carlos Varela, Gerardo Alfonso, Boris Larramendi, Estado de Ánimo, Santiago Feliú, entre otros muchos músicos. Se cantó en inglés y versiones en castellano. Faltaron casi todos los roqueros que sufrieron represión por cantar en Cuba. Muchos residentes en Miami y otras partes de mundo.
En ese mismo parque, 10 años más tarde, ironías del Caribe, cuentan que el propio Fidel Castro inauguró una estatua de bronce de John Lennon. Cada vez que veo fotos de ella, creo que Lennon espera por la vuelta de todos los que nos marchamos con su música a otra parte.
No sé  si algún día retorno y aún está vivo ese régimen de separación y olvidos seria capaz de hacerme una foto junto a ese Lennon. Aunque casi estoy obligado a pasar por ahí por su cercanía con la casa donde nací y no visitó hace más de 15 años.  





domingo, 14 de septiembre de 2014

Gorrión, Morriña, Nostalgia, Saudades... ¿Yesterday?

Estamos en el cruce de Cerdeña con Diagonal en Barcelona,  yendo al trabajo, y unos amigos  estaban  saliendo para el aeropuerto para volar a La Habana, y nos llaman para despedirse. Les deseamos buen viaje En el coche, sin mirarnos, comenzamos a llorar, con la vergüenza de que el otro lo vea, como en el cine con las pelis lacrimógenas. 
A pesar de estar orgullosos de no haber regresado a ese país, y eso parece por momentos que también de fuerzas, pero sabes que es falso, la jodida te invade y no sabes cómo te bajan las lágrimas de esa nostalgia que a veces es incontenible y tiene memoria húmeda y recuerdos de amigos de la isla, y piensas en esa canción de Pepe del ValleA Cuba me voy” que te pondrías en el avión si volaras tú, y sabes que ahora en La Habana hay 34 grados Celsius, y sabes que vas a sudar como no lo has hecho en 15 años, y sabes que te cambiarías dos veces de camisa cuando salgas a la calle, pero eso no importa. Estás en ese lugar con que también sueñas quieras o no, a pesar de los blogs que escribas contra los que vuelven y se quedan, contra los que apoyan desde dentro y afuera a ese gobierno verde; a pesar de todo y de las ganas que tengas de votar en las elecciones municipales de esta esquina del Mediterráneo donde vives, y estar pendiente o no de lo que pasará
A pesar de todo eso, recuerdas tu origen, te guste o no te guste, te jodes, porque elegiste un futuro diferente para tu hija y este leve dolor es parte del equipaje, de esta trayectoria.


Nota:
Milán Kundera en su novela La Ignorancia, lo explica mejor que nadie...

"En griego, «regreso» se dice nostos. Algos significa “sufrimiento”. La nostalgia es, pues, el sufrimiento causado por el deseo incumplido de regresar. La mayoría de los europeos puede emplear para esta noción fundamental una palabra de origen griego (nostalgia) y, además, otras palabras con raíces en la lengua nacional: en español decimos “añoranza”; en portugués, saudade. En cada lengua estas palabras poseen un matiz semántico distinto. Con frecuencia tan sólo significan la tristeza causada por la imposibilidad de regresar a la propia tierra. Morriña del terruño. Morriña del hogar. En inglés sería homesickness, o en alemán Heimweh, o en holandés heimwee. Pero es una reducción espacial de esa gran noción. El islandés, una de las lenguas europeas más antiguas, distingue claramente dos términos: söknudur: nostalgia en su sentido general; y heimfra: morriña del terruño. Los checos, al lado de la palabra “nostalgia” tomada del griego, tienen para la misma noción su propio sustantivo: stesk, y su propio verbo; una de las frases de amor checas más conmovedoras es styska se mi po tobe: “te añoro; ya no puedo soportar el dolor de tu ausencia”. En español, “añoranza” proviene del verbo “añorar”, que proviene a su vez del catalán enyorar, derivado del verbo latino ignorare (ignorar, no saber de algo). A la luz de esta etimología, la nostalgia se nos revela como el dolor de la ignorancia. Estás lejos, y no sé qué es de ti. Mi país queda lejos, y no sé qué ocurre en él. Algunas lenguas tienen alguna dificultad con la añoranza: los franceses sólo pueden expresarla mediante la palabra de origen griego (nostalgie) y no tienen verbo; pueden decir: je m?ennuie de toi (equivalente a «te echo de menos» o “en falta”), pero esta expresión es endeble, fría, en todo caso demasiado leve para un sentimiento tan grave. Los alemanes emplean pocas veces la palabra “nostalgia” en su forma griega y prefieren decir Sehnsucht: deseo de lo que está ausente; pero Sehnsucht puede aludir tanto a lo que fue como a lo que nunca ha sido (una nueva aventura), por lo que no implica necesariamente la idea de un nostos; para incluir en la Sehnsucht la obsesión del regreso, habría que añadir un complemento: Senhsucht nach der Vergangenheit, nach der verlorenen Kindheit, o nach der ersten Liebe (deseo del pasado, de la infancia perdida o del primer amor).


foto de William Perdomo, que sitúa la torre Eiffel en el Barrio Chino de La Habana magistralmente.

domingo, 23 de marzo de 2014

Cuba no es Egipto pero... ¿engendra desiertos?





La necesidad, en La Habana Vieja, donde comenzó mi vida en pareja cuando vivía en Cuba, hizo que me las tuviese que apañar para cargar el agua día sí, día no, tanto para el aseo como para beber. Esa fue mi primera toma de conciencia de las responsabilidades del hogar y de la cantidad de agua que se consume. Nunca el agua había sido el eje de mi vida, estar pendiente de las pipas cisternas de agua de la zona, era una locura, una locura cotidiana en una isla tropical. Recorrer más de un kilómetro con unos tanques para buscar agua era una disciplina deportiva insólita y voluntariosa que debió haberme encendido como chispa para acabar de una vez con el Gobierno, en cambio, toda la energía la gastaba para mal sobrevivir.
Fue en París, la primera vez que me duché con el agua saliendo, infinitamente y sin temor, a cualquier hora del día. Allí me quité el sudor que traía de La Habana sin saber hacia dónde iría él, y luego yo. Esa primera ducha fue difícil. Yo llevaba más de siete años “cubeándome” en La Habana Vieja con un cubo de agua de 12 litros, con el que entraba a la bañera y lo tenía que administrar convenientemente para que me alcanzara para enjuagar todo el cuerpo, ayudado por una jarra, ésto unido a la estrechez de la bañera... 24 horas antes de llegar a la bañera parisina, me había duchado con la racionalidad de ese cubo, por última vez, que comparado con los 70 litros de media que se gastan aquí, para el mismo acto, es una diferencia marcada de 58 litros, o sea, era como que me cayeran de pronto las cataratas del Niágra encima.
Cuando vi la cantidad de agua fría y caliente, casi me da un infarto. No tenía práctica en controlar tanta agua inesperada, y, en mi torpeza, activaba el agua fría, después de estar caliente; mi desespero llegaba al máximo. Me convertía en el Chaplin de mí mismo dentro de

martes, 19 de noviembre de 2013

Hoy nació el cubano José Raúl Capablanca: 19 de noviembre

Para Israel García Quintana

Tumba habanera de J. Raúl Capablanca.
Debo confesar que he alejado el vicio del ajedrez con el paso de los años, culpo a la literatura que leo y escribo y a la música, de la que escribo y a veces roco. Pero éste marcó mi vida hasta antes de comenzar a escribir, con 17 años, incluso, más que el béisbol, y esto último para un niño habanero, es bastante. La obsesión por el ajedrez comenzó desde muy niño. Mi hermano Israel que nació también el '19nov' siempre gritaba con orgullo, que él y José Raúl Capablanca Graupera habían nacido el mismo día. Y en los pequeños torneos que jugábamos en casa, siempre que ganaba, volvía a reivindicar el tema de su nacimiento.
Capablanca fue un ajedrecista cubano, nacido el 19 de noviembre de 1888 y fallecido en 1942, fue campeón mundial en 1921 y mantuvo el título hasta 1927. Fue un niño genio precoz que con solo trece años le ganó al campeón nacional de Cuba. Por este hecho es llamado con frecuencia el Mozart  del ajedrez, jugaba desde los cuatro años, hay fotos de 1892, en una silla más alta que la de su padre para llegar al tablero.
De pequeños, a mis hermanos y a mí, nos gustaba leer las partidas de la época y las más antiguas de Capablanca que publicaban en la revista Bohemia, y entre todos, sobre todo ellos que eran mayores, las reproducíamos en nuestros tableros caseros.
Para un país tan pequeño como Cuba tener un campeón mundial de ajedrez era algo verdaderamente extraordinario, y la fama de Capablanca en nuestro país y en Estados Unidos donde estudió, New Jersey y Nueva York, fue  importante, pues allí ganó muchos torneos de forma brillante con la chulería que lo caracterizaba. Eso sí, era cubano (un tópico) y lo perdieron bastante las mujeres, que lo consideraban el Valentino del ajedrez.
Es de los pocos exiliados ilustres cubanos que a pesar de morir en Nueva York, fue trasladado a La Habana y enterrado en el cementerio de Colón. El gobierno actual podría haber hecho lo propio con otros ilustres como Celia Cruz o Guillermo Cabrera Infante, pero ni se le ha ocurrido.
Recuerdo la primera vez que vi la tumba de Capablanca, me quedé en una pieza, quizás porque la decoración de la misma, es precisamente una pieza del ajedrez, el Rey... No obstante, no es el único homenaje arquitectónico que se pueda encontrar en La Habana, en el Hotel Nacional, la cornisa superior está rematada por una balconada que inserta piezas de ajedrez en su honor.
No sé si es real, pero me da un orgullo extraordinario la frase atribuida al ajedrecista norteamericano también campeón mundial, Bobby Fischer, el mejor ajedrecista de todos los tiempos es: Capablanca, Capablanca, Capablanca y luego yo.







miércoles, 30 de octubre de 2013

Leonard Cohen a la sombra de la Catedral de Chartres.



El tiempo pasa en los nuevos lugares que se descubren, como en los relojes blandos de Salvador Dalí, r e l a t i v a m e n te. 
En la catedral hay casi doscientos vitrales, pero este vitral (me refiero a La Virgen Azul que le he escrito varios post)  ha sobrevivido a incendios y guerras medievales, el de esta virgen azul. Quizás porque tuvo el valor de tener un hijo azul como yo, hijo del mar, venido del mar; el mar triste invento, según Milton, o Blue Alert, esa canción de Leonard Cohen que canta Madeleine Peyroux como nadie en el Palau de la Música de Barcelona. Paul Claudel estuvo una hora mirando a esta virgen y le escribió unos versos que uno está obligado a leer en francés.
La abuela de Marcel Proust siempre decía que ella no sabía nada de arquitectura, pero que las agujas de la catedral de Chartres, eran bellas aunque no fueran iguales.
Estuve más horas en Chartres que en Venecia. En el olor de una calle en Venecia, advertí el olor de La Habana, en realidad de la zona del puerto, fijado en mi memoria. En esos canales aprendí a reconstruir una ciudad líquida a partir de un olor, que suele ser una ayuda estimable para la geografía de la nostalgia. 
Chartres no tiene que ver con Venecia pero mi reminiscencia selectiva las pone en un ángulo donde su ámbito llena los mismos espacios y donde el río de Chartres bien podría ser un canal de Venecia. 

En Chartres uno cree que va a conocer la catedral gótica, y se encuentra con un pueblo (plus),
que conserva como puede la belleza de un barrio medieval de casas que tienen las fachadas llenas de troncos cortados. Troncos de árboles verticales y horizontales llamados técnicamente: tipología de casas con entramado de madera.
Estoy seguro de haberla visto cuando estuve a punto de ahogarme en el malecón habanero con solo siete años. El mar no me dejaba salir. Hubo un instante que me quedé sin fuerzas y me dejé caer hacia el fondo similar a Remedios en Cien años de soledad, pero a la inversa, ella subía y yo bajaba. Fueron varios segundos en una eternidad de instantes, no es difícil advertir que al paso de los años esta experiencia se haya ido aclarando de tanto contarla y hoy pueda distinguir con más claridad una silueta de mujer en el fondo haciendo un gesto que aun no puedo definir.
De aquellos sucesos salí ileso. De Chartres intento salir pero todos los templos que visito desde que lo conocí, se han modificado para ser éste mi referente, y su entorno, por diferente que sea, me hace volver hacia su laberinto medieval sin firma.


"Blue Alert"

There's perfume burning in the air
Bits of beauty everywhere
Shrapnel flying, soldier hit the dirt

She comes so close
You feel her then
She tells you No and No again
Your lip is cut on the edge of her pleated skirt
Blue Alert

Visions of her drawing near
Arise, abide, and disappear
You try to slow it down
It doesn't work

It's just another night I guess
All tangled up in nakedness
You even touch yourself
You're such a flirt
Blue Alert

You know how nights like this begin
The kind of knot your heart gets in
Any way you turn is going to hurt

There's perfume burning in the air
Bits of beauty everywhere
Shrapnel flying, soldier hit the dirt
Blue Alert

She breaks the rules so you can see
She's wilder than you'll ever be
You talk religion but she won't convert

Her body's twenty stories high
You try to look away, you try
But all you want to do is get there first
Blue Alert

You know how nights like this begin
The kind of knot your heart gets in
Any way you turn is going to hurt

There's perfume burning in the air
Bits of beauty everywhere
Shrapnel flying, soldier hit the dirt
Blue Alert
Blue Alert...

foto de la escalera de la Reina Bertha del s.XVI, casa del pueblo de Chartres . Arkolano

                          "Por favor escucha Blue Alert"


No se publicarán comentarios sin firma cuando su criterio afecta la credibilidad del post o de los comentarios de lectores. Si su autor se expone, no tiene porque recibir réplicas de ciudadanos invisibles que se esconden.

jueves, 3 de octubre de 2013

Alba Pujol visitó La Habana con 15 años, venía de Barcelona...

La tía de Alba, nacida en Granada pero ha vivido todo su vida en Barcelona,  llevó a su sobrina Alba de solo quince años a La Habana. La llevó para que tuviese conciencia de otras realidades que existían en el mundo lejos de su entorno familiar de Sant Just en las afueras de Barcelona, un barrio de clase media alta donde los vecinos futbolistas del barça abundan.  
Su tía había estado en La Habana unos años antes, en pleno Período Especial,  término eufemístico con que el gobierno de los Castro nombró el abandono de los países del Este y de la ex Unión Soviética del sistema socialista, que hundió a aquella isla en una crisis aún mayor y que todavía perdura.
A su tía le pareció educativo que su sobrina abriera los ojos con otras realidades. Lo que no esperaba la tía  era que en pleno Paseo del Prado, un habanero le diera un tirón de la cadena de oro que su sobrina llevaba en el cuello, ese acto, nadie es capaz de planificarlo, pero marcó su viaje, y su experiencia sobre una realidad diferente.
Cuando llegaron a mi casa después del suceso, los ojos de Alba, siempre verdes,  estaban fuera de órbita, yo le comenté con naturalidad que la primera norma para aterrizar en la isla era dejar todos los objetos de  valor, fuera de la vista de los más necesitados, que ven en esos valores su supervivencia, aunque para ella fueran superfluos,  el arrebato (así era como allí se le decía al tirón que había sufrido), aunque no está justificado por ninguna carencia, era previsible. Sus ojos volvieron a salirse de sus órbitas cuando la tía tuvo que decir al custodio del Hotel Sevilla, donde se hospedaban, que mi esposa y yo veníamos con ellas para poder subir al bar del mirador  y ver la ciudad, más bien la avenida del Prado, o sea, supo que los cubanos no podíamos entrar a los hoteles, un absurdo que no había escuchado en toda su vida catalana.
Once años después en su casa  Alba y yo hablamos con naturalidad de aquellos sucesos al borde de una piscina privada y ella me pregunta si es posible cambiar tanto de vida como yo he hecho, sin que eso  me afecte. Le comenté, lee mi blog para que veas como afecta haber reconstruido una vida, los lamentos y la nostalgia eran antes territorio y pasto para el blues y ahora también para los blogs, aunque la realidad sea más difícil que los entresijos de los recuerdos.
Alba, me dice; -lo que tú recuerdas de mi estancia,  el tirón, no fue tan significativo, sino que el chico que me robó,  era el primer negro que veía 
de cerca en mi vida  y no como algunos futbolistas del Barça; éste iba sin camisa en plena calle, y la humedad hacía que su piel brillara de sudor, un paisaje poco habitual en los chicos de Barcelona. Me confesó, que se lo había quedado mirando alucinada y adolescente y lo que recibió de él, fue un impacto que marcó su cuello levemente. No ha tenido nunca una relación con un caribeño, pero no le disgustaría, terminó. 
Los traumas, antes de los treinta y cinco años, marcan a favor y en contra. En ese mismo verano cuando llegó a Barcelona continuó viaje por el Mediterráneo en  un ferry hasta Grecia con sus padres, pero ya no volvió a sentir la humedad sensual que generó en ella aquel Caribe socialista.

"ESTA HISTORIA ES REAL. LOS NOMBRES ESTÁN CAMBIADOS. AMBAS SON AMIGAS CERCANAS."

jueves, 12 de septiembre de 2013

El éxito está en la Habana ¿Te atreves a volver?

Foto aérea de la Escuela de arte de Ricardo Porro.
Me sorprendí bastante cuando el arquitecto cubano Ricardo Porro, uno de los creadores de las escuelas de arte de Cubanacán, volvió a La Habana a finales de siglo XX, propiamente a la Universidad donde impartió unas charlas sobre arquitectura, y el éxito no tuvo comparación. El grupo Habana Abierta, fue a tocar a los Jardines de la Tropical en el 2003, después de vivir más de cinco años en España, y reventaron el espacio con éxito incuestionable. Uno de los Habana Abierta, Kelvis Ochoa, retornó con su familia y se reinstaló en La Habana con éxito. Otro caso similar le ocurrió al grupo de rap Orishas, que se marcharon desconocidos a inicios de los años noventa y regresaron una década después para cantar en la mismísima Plaza de La Revolución. Incluso, la voz crítica (periodista digital) del gobierno cubano en los últimos años, Yoani Sánchez, también es una retornada-quedada, o sea, también encontró su luz al volver a su patria, dando fe a la frase que tanto le gustaba a José Lezama Lima el que busca los orígenes, encontrará orígenes nuevos”
Hay otros miles de ejemplos de artistas y escritores que han vuelto con ruido o en silencio a La Habana, a recibir las palmadas y el aplauso en la intimidad o públicamente. ¿Es censurable

lunes, 4 de julio de 2011

Venezuela no es Cuba


Venezuela no es Cuba. Ni Chávez es Fidel Castro. 
Hugo Chávez ha tenido que regresar a su país a una velocidad extrema, hoy 4 de julio  a las 02:OO horas, después de que el vicepresidente de Venezuela, Elías Jaua, (quien no fue nombrado presidente interino) diera a entender que Chávez, tras la operación que le realizaron en Cuba para extirparle un  cáncer, podría tardar hasta 180 días en volver.
Luego del vídeo habanero de Chávez,  todo parecía indicar que los Castro harían un remake de la telenovela por entregas de La enfermedad de Fidel Castro, que tanto éxito ha tenido en la dormida Cuba; o sea, mantener el  poder entre hermanos el tiempo necesario hasta la rehabilitación del enfermo-presidente, solo mostrando fotos, vídeos, y escritos en el Órgano Oficial del Partido Comunista de Cuba: el periódico Gramma.
La reacción a la noticia en Venezuela sobre el enfermo fue muy distinta, allí sí existe oposición oficial, y quiéranlo o no, Chávez parece respetarla bastante, pues éstos exigieron desde el minuto cero tras el video, que el gobierno tenía que proclamar un sucesor temporal, y para esto esgrimieron la Constitución venezolana que tiene muy claro que no debe haber vacío de poder en caso de enfermedad del Presidente.
¡Como me hubiese gustado que la reacción en las calles habaneras hubiera sido la misma que la de los venezolanos, incluso, los de en contra y a favor del gobierno.
Esto da una respuesta clara a críticos y periodistas que se afanan cada día en comparar e igualar por la cercanía que mantienen ambos, las carreras de Chávez y Fidel, que son líneas paralelas pero no se cruzan ni convergen, por ahora. En La Habana, suceda lo que suceda todo pasa por un rumor pues no tiene voz clara, y la oposición es un minúsculo obstáculo que ahora solo saca un poco la voz a través de las redes sociales e Internet. 
En Venezuela, a Chávez aún le preocupa llegar en forma a las elecciones del año que viene, pues podría perderlas... que alguien me diga ¿cuándo el poder en Cuba ha tenido  preocupación por elecciones multipartidistas en los últimos 50 años?
Venezuela tampoco necesita que Bono, cantante de U2 esté a favor de un opositor, pues los opositores en Caracas son bien visibles, empezando por el alcalde de la capital y sus seguidores. No he leído en ningún post o página web ¿por qué los cubanos se ponen tan contentos de que Bono exija respeto para el opositor cubano Oscar Elías Biscet, si eso que hace el cantante irlandés debería ser el trabajo de cualquier músico cubano que va a cantar a Miami al exilio cubano.  La noticia seria que éstos lo hicieran, pero que lo haga un extranjero, en el extranjero, sobre un tema ajeno a su vida, ¿qué mérito tiene? Sí, quizás  acreditar que en Cuba muchos de los que usan los micrófonos todo el día, no tienen voz.

Un saludo a los venezolanos de ambos bandos que tuvieron el valor de salir a la calle, cada quien a defender su espacio de tristeza y alegría, a ver si contagian a los cubanos de una puta vez.



foto: Chávez pasea con sus hijas  post-operado


"Hace más de tres años escribí  este post que se llamaba VENEZUELA NO ES CUBA. A pesar de que no me gusta la sin razón de la violencia donde siempre mueren los más indefensos, me encanta no haberme equivocado y hace 14 días los venezolanos sigan intentando derrocar a Masburro,(Nicolás Maduro) y a Diosdiablo (Diosdado)"...

jueves, 16 de junio de 2011

Bahía de la Habana, 1994



A Yara D´Vidal


Vencidos por el azar vamos cruzando la bahía
mientras cae la sombra.
La nave está llena de gente
y tus piernas son los huesos del agua...
Ese silencio que escucho mientras callo.
No vamos en una chalupa por el Nilo
No es época de faraones.
Cúbrete que durante el viaje
habrá derrotas sobre alfombras del estío.
“No caigamos en lo del paraíso recobrado,
vivimos de una resistencia,
porque los hombres que venían apretujados
en un barco en 1492,
caminaron dentro de una resistencia,
ellos pudieron ver un ramo de fuego
que caía al mar porque sentían la historia
de muchos en una sola visión”.


Nuestra salvación de la nada vendrá por mar
Saldrá del mar
Mientras no tengamos un ancla.







Poema: Arsenio Rodríguez Quintana. 
 foto: Patricia Menendez

miércoles, 1 de junio de 2011

Soñé que había regresado...

Tras las cartas y los regalos que me trajeron de la isla hace dos días, en mi sueño, la incertidumbre por la muerte del máximo líder seguía intacta. No obstante, contrario a lo que imaginé desde Europa, me adapté rápido y volví a los paseos matinales saliendo de mi casa en calle 17 en el Vedado hasta el mar. Volví a mirar los lugares donde escribí mis primeros versos: La playita de 16 y Malecón, detrás del Vedado Tennis Club que perteneció a la poeta Dulce María Loynaz del Castillo; el jardín de la primera casa modernista habanera que perteneció a Catalina Lasa, y sobre todo anduve todo paseo desde la calle 19 hasta la Universidad para ver de cerca el impenetrable castillo del Príncipe que siempre me pareció alto hasta que conocí el Castillo de Carcassonne al sur de Francia. Andar toda la avenida de 23 y detenerme en la Cinemateca fue raro, estaban las mismas personas afuera que solían ir cuando yo estaba allí, pero no conocía a ninguna y sus miradas me hacían parecer un extraño.
Me asombró que ya no quedaban familias del barrio que no tuviesen a un familiar en el extranjero: Estados Unidos o Europa y les parecía bien. La sensación de volver era indescriptible, aunque los militares vestidos de verde me parecieran de videojuegos, no les tenía miedo, eran de cartón mal hechos, y mi hija los miraba.
Eso sí, sentí que mis viajes virtuales con Google Earth desde Barcelona en fase cuervo solitario, no sirven de nada porque carecen de olor y los olores son una parte increíble de esa isla.  
Descubrí en sueños que ya no soy de allí, cuando intento convencer a mi niña delante de mi guardería, Los Zapaticos de Rosa, en la esquina de Línea y 12, que también tuve su tamaño en un lugar tan lejos de donde ella nació en Barcelona. 
Nadie, ni mi madre, saben que rastreo toda la ciudad como un fantasma endeble sin necesidad de pedir un permiso de entrada (previo pago) al consulado cubano mientras ellos duermen. El poeta Góngora, en 1584 ya había resuelto en versos mi problema:

El sueño (autor de representaciones), en su teatro, sobre el viento armado,
sombras suele vestir de bulto bello. Síguele; muéstrale  el rostro amado,
y engañarán un rato tus pasiones dos bienes, que serán: dormir y vello.

sábado, 12 de febrero de 2011

Azúcar Amarga: El miedo es más dulce que la sangre


Vivía en la Habana Vieja cuando este barrio se rebeló espontáneamente el 12 de agosto de 1994. Las autoridades no podían creer que casi tres mil personas en las cercanías de la Avenida del Puerto de La Habana gritaran sin pudor y sin miedo ¡Abajo la dictadura!¡Abajo Fidel!, después de que el gobierno cerrara los accesos a las lanchas de Regla.  La gente estaba acampada allí desde el 4 de agosto, ese día se habían intentado llevar una de estas lanchas hasta aguas internacionales donde las autoridades norteamericanas los trasladarían a Estados Unidos.
Confieso que no estuve desde el principio, estaba en casa y por el balcón escuché a unos adolescentes relatando a gritos lo que en la Avenida del Puerto sucedía. Nosotros cogimos las bicicletas y salimos disparados para allá, ocupando una porción de historia de la ciudad que no pensé vivir.
Esta rebelión se fue extendiendo de La Habana Vieja a Centro Habana, pero allí el asalto a los comercios y la destrucción de parte del mobiliario urbano sirvió para que partidarios del régimen pudiesen calificarla por la tele como vandálica y no política, aunque parte de ese mobiliario era utilizado (sobre todo los latones de basura de metal) para enfrentarse a los militares, a la policía y a otros grupos civiles de represión  autorizados por el gobierno.
La falta de apoyo de gente de otros barrios y por supuesto de los jóvenes universitarios, junto con la precariedad del transporte en Cuba que rompe la espontaneidad de traslado inmediato, y sin duda alguna, la eficacia del ejército y la policía que vallaron y aislaron Centro Habana y La Habana Vieja con tanques; hicieron fracasar este proceso que pudo tener el mismo final que ha tenido hoy, 11 de febrero de 2011, la caída de Hosni Mubarak.  
Al final, muchos de los mismos manifestantes, cuando apareció Fidel Castro por la zona con sus militares,  pasaron de gritar ¡Abajo Fidel! a gritar, ¡Viva Fidel!, un acto del que fui

lunes, 24 de enero de 2011

El eco de Stalin

Lejos de La Habana
Lejos de ti
Lejos…
El emperador de los Tártaros
recibe de Marco Polo
la descripción de las ciudades
que visita
No puedo hacer lo mismo
con mi madre
El cónsul cubano de Barcelona
me niega la entrada al país
por mis Ideas
y no es (léase despacio)
adversario de Platón.

Arsenio Rodríguez Quintana
(del libro Síndrome de Ulises. Barcelona: Editorial Linkgua, 2006).
Posted on   del blog: Belascuaínyneptuno.com (Alexis Romay) que tuvo la iniciativa de publicar este poema mío en su blog, después de que el cantautor Boris Larramendi, ex Habana Abierta, lo leyera en un concierto suyo en la Universidad Autónoma de Madrid en dic.2010.

sábado, 22 de enero de 2011

Callejero de músicos cubanos por el mundo: El arte del Sabor en las calles del mundo con músicos cubanos.

Ver en el tranquilo Barrio de la Cruz Roja, de Sevilla, una calle con el nombre de Antonio Machín, me dejó literalmente aplastado hace diez años.

Para aumentar mi desconcierto, cuando le hacía fotos a las hermosas losas en blanco y negro que recogen su nombre, un señor afectado por mi cámara, me dijo: Seguro eres paisano de Machín. Enseguida me señaló el sitio exacto donde estaba ubicado el chalet que el sonero y bolerista habitó un tiempo, justo en la esquina de la Avenida de la Cruz Roja y su calle, antes llamada Manuel Mateo, que hacía alusión al primero que se construyó un chalet en este barrio, hoy lleno de inmuebles, por aquel tiempo repleto de huertas y muy pocas casas sevillanas.
El señor me contó que Machín vivía aquí con su suegro, padre de Isabel Rodríguez, su mujer sevillana, y que mientras no cantaba paseaba a su perro Chocolate por el barrio. A él le impresionaba lo bien vestido que siempre iba. Por aquella época sus padres decían que cantaba en un café en la calle Tetuán y que luego cantó en el Casino de la Exposición de Sevilla. Este señor, Diego, de más de sesenta años, me tararea en el bar donde me lleva para contarme su experiencia con Machín, sus canciones más importantes, que él escuchaba por la radio: Dos Gardenias, Angelitos Negros y Toda una Vida. Después de tomarnos una cerveza me confiesa…
No te enfades, pero Antonio Machín y su hermano Hugo, que era fontanero y tenía una fontanería en la calle Águila, fueron los primeros negros que yo vi en mi vida, y eran muy decentes.
Este encuentro en la calle con una persona anónima pero con el recuerdo vivo de nuestro músico, reafirma una idea del periodista cubano Bladimir Zamora, quien escribió: A Antonio Machín se debe la permanencia en la memoria del español medio, de la sensualidad de nuestros ritmos.
Este respeto que le muestra esta ciudad a un músico cubano muerto hace 34 años en Madrid, y enterrado por su deseo en Sevilla, donde cada año los músicos que participaban en el encuentro del Son y el Flamenco, desde 1994, le echaban ron a su tumba de mármol negro y cantaban boleros, esto debería ser tomado en cuenta por varias ciudades de Cuba, donde muchas tumbas de músicos y artistas aún no tienen ni nombre, y donde no hay una calle en la capital habanera que se llame Benny Moré, ni una en Güira de Macurijes con el nombre de Arsenio Rodríguez, y mucho menos con el de María Teresa Vera, Olga Guillot, La Lupe, Dámaso Pérez Prado o Ignacio Piñeiro.
Es notable el hecho de que el gobierno cubano haya  destinado un parque en La Habana a homenajear a John Lennon,  con una estatua de bronce, iniciativa que cuestiono. Porque estos mismos responsables no son capaces de reconocer a músicos nacidos en el país y famosos en el mundo entero que no tienen en la capital cubana una calle con su nombre ni un parque.
Sevilla homenajea a Machín; Santa Cruz de Tenerife y Miami tienen una calle dedicada a la reina de la salsa por excelencia, Celia, pero en este aspecto sin duda sobresale la localidad de Union City, en New Jersey, donde han bautizado calle y Plaza con el nombre de Celia Cruz, y otras estrellas latinas en su propio Paseo de la fama destacando a otros músicos de la isla como Cachao y Benny Moré, no es casual que a esta ciudad le llamen La Habana en Hudson. 




foto superior: Noche Sevillana con iglesia de fondo. Foto segunda Calle Antonio Machín.  Arkolano. 


viernes, 21 de enero de 2011

Cosas por hacer en La Habana



1. Votar: Tengo una foto con un polo amarillo claro y muy sonriente echando la papeleta electoral la primera vez que voté en las elecciones autonómicas de Cataluña, donde tenía para elegir hasta diecisiete posibles presidentes de la Generalitat, con sus respectivos partidos. La normalidad democrática de este acto pude comprobarla cuando fui elegido como primer vocal de la mesa electoral de mi circunscripción  en las siguientes elecciones  a la presidencia del país. Siempre digo que estuve en la mismísima matriz de la democracia por vez primera, además, recibí 60 euros por la faena de todo el día, pagados por el Estado.


2. Cruzar una frontera: La primera vez que pasé la frontera fue por Andalucía, propiamente, por Huelva hacia el Algarve, en Portugal; la emoción era doble, iba cruzando un imposible en mi pasado, en Cuba no hay fronteras terrestres, solo tenemos el absurdo de Guantánamo y su base naval de EE UU (que abarca un área de 17 kilómetros cuadrados), y sus límites, están llenos de minas para quienes se atrevan a dejar el país por esa zona, vuelen por los aires. 

3. Tener un hijo: Nunca tuve hijos en la Habana. Fui creciendo y conmigo el miedo infinito  y líquido, de que si tenía un hijo, no me lo dejaran sacar luego del país cuando decidiera irme, un deseo velado y estudiado durante años.  Conocía muy de cerca  a demasiadas familias cubanas rotas por el hecho de haber abandonado el país dejando parte de su carne en él. No sabiendo cómo sería la reunificación, el retorno o el reencuentro. Todos sabían que luego los hijos quedarían marcados por esa ausencia que con el tiempo se agranda en un error, si los hijos no van en la dirección y el gusto de los ascendentes de la familia.
Dentro de poco cumplirá mi niña tres años y aun no he caminado con ella por el muro del malecón habanero tal como hice con mi sobrino, solo para ver la cara preciosa de inocencia viva viendo el mar Caribe,  por primera vez.






sábado, 1 de enero de 2011

Fin de año medieval con Umberto Eco en una Masía.

Hace unos días (enero/2011) me quedé a solo cinco personas para entrar a ver y escuchar una charla del escritor Umberto Eco en una Biblioteca de Barcelona, cerca de casa. Eco fue uno de los grandes agitadores de ideas en los años ochenta entre algunos amigos en la Habana con su libro Obra Abierta, donde incitaba a los artistas a un desorden fecundo, a que llenaran su obra de un azar confluente que los impulsara hacia delante en nuevas búsquedas. No obstante, reconozco que Eco, me sembró además, la arquitectura románica dentro con su novela En Nombre de la Rosa. No sabía que luego el azar me llevaría a pasar este fin de 2010, en un espacio medieval.
La noche de fin de año la he pasado en una masía del siglo XVI, en la Empordá, del alt Gironés. Hemos dormido en el abdise de lo que fue la iglesia del pueblo, en  Parets de Dalt, reconvertida en masia hace dos siglos. Todo el calor que hemos tenido además de nuestro cuerpo, ha sido generado por leña quemada en sendas chimeneas de hierro de la época con un excelente sistema de calefacción cuyos tubos cilíndricos alcanzan la primera planta donde hay biblioteca-salón y otras habitaciones.
Las paredes románicas de la masia tienen el ancho suficiente para parecer una fortaleza, aquí cenamos un pollo relleno estilo rioplatense hecho por Norma, que nació en Argentina, se graduó de Historia de Arte en la Universidad de la Habana, en los años sesenta, vivió luego el Mayo del 68, en París, y la caída de Allende en Chile, en 1973. Después llegó con el ímpetu de las olimpiadas a Barcelona antes del 92, y de ahí pasó de Figueres, donde está el Castillo de Dalí; para continuar su periplo hasta el silencio notable de esta masía hace diez años.
Norma es la prueba en vida del azar confluente de Umberto donde su vida ha sido un dejarse llevar por el azar y asumir los espacios que le ha tocado habitar con deleite creativo, por eso su discurso pasa del francés al catalán, dinamitado con palabras muy habaneras de los sesenta, y todo con la banda sonora del acento argentino. La Habana le dejó una huella única en forma de amigas que arrastra desde el fin de su adolescencia, que consolidó en la facultad de letras de la universidad habanera  frente al castillo del Príncipe.
Hay personas que conservan un pedazo de La Habana con años que no conocí, que los hace tener dentro evocaciones memorables de su pasado. Es agradable escuchar sus recuerdos mientras se quema leña que intenta subir los grados de este invierno antes de llamar a mí madre en La Habana, desde este estilo arquitectónico que fue el primero en querer ser universal en Occidente, y se extendió como una ola por toda Europa, gracias a los monjes Cluny y el camino de Santiago, convirtiéndose en un rasgo esencial de su cultura.
Entre los mensajes de felicitación de fin de año que recibo, uno de los que más me impactó sin dudas fue el de Yhoselyn, quien cruzó del fin de año, al nuevo, en una Plaza en San Marino, bailando con el resto del grupo Bonny M, quienes no han parado su gira, y han sustituido al malogrado cantante acabado de morir en San Petersburgo.


viernes, 24 de diciembre de 2010

Mi primera postal navideña: Danza de la Torre Eiffel. París 1999-2000.

Los franceses le llamaron la danza de la Torre, en 1999...
 
Lo primero que vi fuera de mi país, y me dio conciencia de no estar en él, fue la decoración navideña de un barrio cercano al aeropuerto de la capital de Bahamas, donde hizo escala técnica mi vuelo a París. Ahora lo cuento tranquilo, pero cuando vi que el avión comenzaba a aterrizar con solo dos horas de vuelo me asusté, pensé que había regresado, y me dije, no puede ser… Todo cambió cuando miré por la ventanilla y vi los patios ajardinados con árboles iluminados e intermitentes, junto a las casas con cintas de luces en sus fachadas como antes titilaban las marquesinas de los cines habaneros. Supe que esa no era La Habana. 
Luego vi los árboles de todo el paseo de Champs Elysées, que tenían las ramas tejidas de luces, y de lejos parecían el guante ajustado que usaba Michael Jackson en sus actuaciones. Ese fin de año, 1999, tuve la suerte de mi coincidencia con el fin de siglo y vi bailar la Torre Eiffel como nunca antes se había visto brillar con luces y fuegos artificiales.
Por estas fechas, los árboles de Navidad de todos los comercios y lugares, las calles iluminadas y el ambiente efervescente en sentido general están asociados a mi llegada a Europa, y aunque  antes de venir no tenía tradición de estas fiestas, me cuesta tener un espíritu crítico hacia ellas, pues son innatas a mi sensación de libertad y, además, es algo que forma parte de esta cultura, como dice el genio Boris Larramendi Méndez en una canción: “ya todo estaba inventao... nadie esperaba por mí, …”
Han pasado quince  años y conservo la revista Paris Match, donde aparecen las fotos de la danza de la Torre, aún no puedo creer que estuviera allí, con (Amore habanero) a mi lado. Hoy estoy convencido de que seis años después fecundamos a nuestra hija con el eco de aquellas luces que llevamos dentro, su rostro se enciende como el árbol de la vida cada vez que ve las luces de Navidad.
Quiero y deseo que todo el que lea este post tenga no solo la felicidad que desee, sino incluso la que no espera, que el dolor que tenga en forma de soledad, lejanía o exilio, sea lo más leve posible, y que su gran problema el próximo año sea, tener que contener la sonrisa.


Felices Fiestas.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Conozco a la Virgen de Guadalupe

Esta afirmación no es de un loco, sino de alguien que es incapaz de agradecer a una madre anónima, que con dos hijas, una madre y un padrastro-padre, entre La Habana Vieja y Santiago de las Vegas, fue capaz de dejarlos por un tiempo para irse a Miami con sus hermanas, para desde allí, poder salvar en la medida de lo posible, las carencias de una familia que su gobierno se mostraba y muestra incapacitado para tomar medidas de apertura económica y civiles e intentar así salir de una crisis que dura 50 años.
Tomar esta decisión no fue fácil para ella, separarse de los más queridos siempre es un desgarre, pero hoy hechas las cuentas de lo que evitó que viviéramos, no había solución posible. A veces el cariño retrasa decisiones que luego el futuro termina por pasar factura, por no haber sido más prácticos en momentos esenciales, hubiésemos seguido juntos, pero hundidos y Perdidos como esa serie norteamericana que siempre he pensado se inspiró en nuestra Cuba.
Ella hizo la promesa de enviarnos remesas para nuestra supervivencia cada mes desde 1993 hasta 1999, y cumplió a rajatabla, luego supimos de su precariedad laboral e impagos de algunos de sus jefes, sus carencias de vida dentro de una sociedad dura y desconocida, pero eso jamás interfirió para que la ayuda llegara como ese reloj tan famoso de Londres que ella pronuncia tan bien en su inglés que aprendió en la Universidad de La Habana, y consolidó con los Beatles, en aquellos convulsos sesenta donde hizo amigas para toda la vida en la Facultad de Letras.
Sé que es una extraña virgen con una nieta del otro lado del Atlántico, pero  ella se ganó ese lugar junto a la patrona del día de su nacimiento con la voluntad y el estoicismo propios de quien asume decisiones que luego prevalecen en el eje de su vida. Sé que no es la única, pues cada familiar que envía una remesa a La Habana, también es adorado en un altar para quien la recibe, ellos son los verdaderos héroes del siglo XXI, y sin duda también es un homenaje velado a Miami, que ha sido en los últimos 50 años el mayor sostén de la familia cubana.
A Guadalupe Vidal en su día.


domingo, 21 de noviembre de 2010

Mi Tweet favorito: Tengo dos patrias, Cuba y la Noche



Ya sabemos que twitter es una red social donde el mensaje de texto que envíes no puede tener más de 140 caracteres. Técnicamente se lanzó en español, en noviembre de 2009, justo hace un año, pero los twitteros, en la historia de la literatura han existido siempre bajo conceptos como aforismos, apotegmas, citas, sentencias, haikus… Que pueden encontrarse dentro de obras menores o mayores de la literatura.

En mi formación de escritor autodidacta, una de mis mayores obsesiones ha sido rastrear siempre esas líneas magistrales de escritores que me han influido donde quiera que aparezcan, incluso, soy un fan de copiar graffitis de textos. Uno de los últimos que descubrí, ilustra este post: El jazz me la pone dura.
La frase que da título a este texto, es del escritor y político José Martí, y me fascinó siempre porque asumir la noche como la patria, es de un simbolismo extraordinario, sobre todo si estás en el exilio. La línea que más me gusta para definir la poesía, la rescaté de una entrevista a José Lezama Lima: La poesía es un caracol nocturno en un rectángulo de agua. De poetas españoles, una nota de Juan Ramón Jiménez cuando estaba de viaje de novios en Nueva York me quedó grabada: ¿Es la Luna, o un anuncio de la Luna?, para mí refleja la magnitud del impacto de una ciudad en un poeta.
Fue mérito del poeta Ezra Pound, la idea de reducir una novela al tamaño de un verso, o sea, hoy un simple tweet, él no pudo, pero el graffiti habanero que más se me parece a ese concepto fue: Lina, Carlos aun te busca, que un día vi en G y 23.
Jorge Luis Borges, para mí, cerró la polémica del origen del tango: Habanera, madre del tango.
Del diario de Anaïs Nin, Henry y June, quizás porque había leído varios ensayos sobre esta hija de cubanos donde se decía que su cubanía no existía en su literatura… “yo era fundamentalmente, una cubana exótica, con encanto, sencillez y pureza. Todo lo demás era literario, intelectual.”
Vivía en Sevilla en el año 2000, sin permiso de residencia, cuando vi un graffiti con rima muy creativo: Ley de extranjería para la Reina Sofía. Para quien no esté familiarizado con la monarquía española, la reina es griega.