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viernes, 15 de junio de 2012

Divino guión/ Melomanías del pasado


 (Crónica sobre el viaje de retorno a Cuba del grupo Habana Abierta, en enero del 2003, traer sucesos de la memoria, para que la realidad resulte más viva. Fue publicado en Encuentro en la red)





Habana Abierta
Habana Abierta

Tanto la prensa española —El País y Zona de Obras— como la prensa cubana oficialista —Juventud Rebelde, Tribuna de la Habana, Casa de las Américas...— se hicieron eco en los primeros días de enero del 2003,  del impacto que tuvo el grupo Habana Abierta en las salas de concierto habaneras: Casa de las Américas, Teatro Nacional, Salón Rosado de La Tropical. No ha sido pasada por alto la presencia en la Isla de músicos que desde hace más de diez y seis años decidieron vivir fuera de su país para desarrollar su carrera, como Gema y Pavel y Habana Abierta, con Vanito Caballero, Alejandro Gutiérrez, José Luis Medina, Boris Larramendi y Kelvis Ochoa.
El crítico Bladimir Zamora fue de los que analizó el viaje de Habana Abierta a Cuba con el artículo Si tú no quieres no te digo nada, publicado en el portal informativo de Casa de las Américas: "Lo que está sucediendo en estos días con sus conciertos, les está demostrando que este suelo, donde se hicieron a la luz como cantores, es portador del público que de veras entiende y necesita sus canciones". A Zamora le faltó decir que público siempre tuvieron en La Habana. Sus canciones, cantadas en la peña de 13 y 8, en el Vedado, creada por Vanito y Fernando Rodríguez, eran el sentir de una generación, pero el respaldo necesario para encausar sus proyectos jamás lo tuvieron en la Isla.
Habana Abierta salió en desbandada de Cuba desde principios de los años noventa, y de sus integrantes los únicos que tenían grabado algo eran Alejandro y Vanito, pero sin giras ni promoción alguna dentro de la Isla. Luis Barbería, quien acaba de sacar el disco Abrázame (2003), se fue a Suiza, y Vanito y Alejandro a Ecuador por un año. Gracias a la gestión de Pavel Urquiza en España con el sello Nubenegra, salieron a un festival en España para promocionar su disco Habana Oculta (Boris, Kelvis, Pepe del Valle, Andy Villalón y José Luis Medina). Más tarde, en 1997, se reunieron todos —siempre a través de Pavel Urquiza— para grabar Habana Abiertacon BMG Ariola.
Los integrantes del grupo se marcharon de Cuba con la intención de buscar un apoyo y una promoción que no encontraban en su país. Salvo actuaciones aisladas en la Casa del Joven Creador, nunca hallaron el soporte que necesitaban, incluso para subsistir. Tan es así que ninguno jamás cobró como profesional, mientras en esos años de crisis un verdadero ejército de soneros y boleristas mediocres, que no poseían interés musical, cobraban y viajaban a Semanas de la Cultura Cubana en cualquier lugar del mundo, como parte del "divino guión" del Ministerio de Cultura. Se fueron porque canciones como Ritmo sabroso, de José Luis Medina, aparecida en Habana Oculta, no se podían cantar allí. Sus letras retrataban la realidad inmediata:
"Está este ritmo sabroso,
me están sembrando miedo en toda la ciudad.
Está este ritmo sabroso,
Aunque cierres los ojos vas a vomitar.
Está este ritmo sabroso,
Te están pegando abajo y no quieres gritar.
(...) Sólo el poder ahogándose entre la verdad
sólo la bolsa negra cerrando la llave
sólo una madre llorando qué cocinar
sólo un viejo borracho tirado en la calle
sólo hablando en la tele quien tú sabes".
En su artículo, Zamora afirma que "el primer álbum se identifica como Habana Abierta, sencillamente porque Manuel Domínguez, el dueño de Nubenegra, no permitió que utilizaran el término Habana Oculta. Aparte de esa razón comercial, estoy entre los que se alegró de ese