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lunes, 31 de enero de 2011

Ante la tumba de Antonio Machado en Collioure, Francia.

Una tarde de enero de 1939, Antonio Machado con 64 años baja del tren con el que pasó la frontera de España a Francia, iba con su madre quien lo ayuda a andar, ella tiene 88 años, ambos están cansados de huir por varias ciudades españolas desde 1936, comienzo de la guerra. Muere en un pequeño pueblo costero al Sur de Francia llamado Collioure, 24 días después. Su madre le sigue tres días más tarde.

Cuando llegas a este pueblo costero te atrapa su encanto, su infinita brevedad arquitectónica frente al mar y los Pirineos. El perfil costero lo marca un castillo fortaleza a pie de playa y una iglesia fortín cuyo campanario parece que nace en el mar. Se advierte que este pueblo vive del mar y la frescura de las ostras de la comida junto con los filetes de anchoas, lo certifican.
Impacta la sencillez de la habitación en bajos de la casa donde Machado pasó sus últimos días, o por lo menos a mí, que gracias a mi suegro conocí un día en Sevilla el gran Palacio de las Dueñas donde vive la duquesa de Alba, y donde el poeta nació y pasó su infancia también con

domingo, 30 de enero de 2011

No tiene la culpa el mar.Gerardo Alfonso.



Los que viven en Cuba se quejan de que no tienen libertad para salir del país cuando ellos quieran, dependen de un permiso de salida del gobierno cubano, la voluntad, la del gobierno como dueño de la manada, es fundamental y prioritaria sobre la voluntad personal de cada ciudadano.

Los que vivimos fuera y tenemos una opinión diferente, nos quejamos (algunos) de los altos impuestos que debemos pagar si queremos visitar el país donde nacimos y también, de un permiso de entrada que debe ser solicitado al Consulado correspondiente según la ciudad. Yo, además, añado que debíamos tener derecho a visitar el país donde nacimos con el pasaporte que queramos, no necesariamente con el cubano, cuyo alto coste es otro impuesto del gobierno.
La bloguera Aguaya Berlín y Fernando Delgado Duran (éste último en huelga de hambre hasta hace muy poco) personifican la negación de entrada a Cuba, una reside en Berlín y el otro en Austria. Por otra parte, al periodista opositor cubano Guillermo Fariñas, le fue simbólicamente entregado el premio Sajarov 2010 a una silla vacía con una bandera cubana y una foto suya, el gobierno cubano le negó el permiso de salida. Para cerrar un dúo que resida en la isla,  ya son nueve las veces que le han negado la salida a Yoani Sánchez para recoger premios por su labor como periodista digital; con el peso de ser la voz que ha conectado con una nueva forma de hacer oposición sin temor a ser silenciada, camino que han seguido otros y otras.
¿Cómo un país cerrado podrá avanzar hacia algún lugar, si impide el contacto abierto?¿Cómo somos capaces de añorar el sol y el mar de una isla de origen que colecciona tanto desprecio? Las tortugas marinas después de años lejos del trópico, vuelven al mismo lugar donde nacieron a desovar, nadie sabe (incluido los científicos) cómo lo hacen, pues se van acabadas de nacer; pero se orientan de alguna manera, y vuelven.  Yo tengo una teoría, esas no son cubanas, pues si no tendrían que pedir permiso.




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Foto superior: Niños jugando en el malecón habanero, anónima.
Título del post. Pertenece a una canción de Gerardo Alfonso.




viernes, 28 de enero de 2011

Desayuno con cruasán en Madrid




Desde el bar Ochava, cerca de Atocha, en Madrid, veo un fragmento de la ampliación del Museo Reina Sofía, uno de los pocos toques de modernidad que ha tenido esta esquina madrileña desde el atentado del 11-M en el 2004. Desayuno, en pleno Paseo de las Delicias, he venido andando por la avenida Santa María de la Cabeza, donde hace unos años vivían varios amigos músicos, sobre todo en un edificio especial que tenía a Medina en una planta, y a Boris en otra; en este barrio estuve empadronado una vez en casa de Fidel, escritor y compositor andaluz.
El café con leche lo sirven en vasos de cristal, no hay tazas según me dice el camarero, y me quemo los dedos con los bordes por falta de costumbre; al cruasán, lo han calentado con aceite de oliva y está deformado en el plato como si lo hubiese aplastado una tonelada de acero.
A pesar de la apariencia estética del cruasán, lo como con gusto aunque admito que prefiero los de mantequilla, o la  media de tostada con aceite de oliva virgen de varios bares en Sevilla.
El ambiente del bar por la mañana, me parece extraño y diferente. Viniendo de Barcelona creo que se habla el castellano un tono más alto de lo habitual. No es el único matiz que siento diferente, en el Retiro, donde voy por libros usados y antiguos, un vicio que arrastro de toda la vida, veo que los precios aquí van en la última página, mientras que en  el mercado de Sant Antoni, de Barcelona, los precios van en primera página.
Toda especulación desaparece cuando me llevo el vaso de agua a la boca similar a Marcel Proust cuando lo hacía con la taza de té. Madrid carece de un río como el Sena, o el Tajo, en Lisboa,  no obstante, el agua del grifo me recuerda el agua de Sierra Nevada, en Granada, posee el encanto de la naturaleza virgen al paladar y recuerda el paraíso del que fuimos expulsados, casi todos, alguna vez en la vida.





foto. Desayuno sevillano. Arkolano




jueves, 27 de enero de 2011

Cuba retrocede a la economía colonial de 1894: ¡triste!


Muchos cubanos en el exterior, y en la isla, pasaron las fiestas de fin de año reunidos con sus amigos y familia comentando los últimos movimientos políticos del gobierno de La Habana.

Las frases del hermano menor, Raúl Castro, monigote en el poder, cuando expresó la metáfora de hundimiento y despidos masivos se han llevado el primer lugar en las discusiones de sobremesas de Miami y de Europa.
En cambio, no he leído en blogs, ni periódicos digitales, ni de cubanólogos, el revelador dato de que Cuba difícilmente producirá este año 2011: ¡¡¡ solo un millón de toneladas de azúcar!!! Este pronóstico tan negativo para su economía, lo intentaré situar históricamente para que se entienda mejor su gravedad.
Cuba alcanzó el millón de toneladas de azúcar por primera vez en 1894, o sea, José Martí el gestor de la independencia cubana, aún estaba vivo, y era la víspera de la Guerra de Independencia contra el colonialismo Español 1895-1898 que liberó al país de su metrópolis.
Luego, a pesar de la devastación de todo el país después de la guerra, una de las estrategias de lucha de los mambises era quemar los ingenios azucareros para hundir la economía del gobierno español; durante la República (que nació en 1902 – hasta 1959) levantó la industria azucarera y se recuperó la producción en solo dos años, 1904, del millón de toneladas de azúcar alcanzada diez años antes.
Esta producción para un país que rondaba entre el millón y medio y los dos millones, condicionó un desarrollo importante por encima de otros países de América, un ejemplo de esto fue la construcción del malecón habanero que contribuyó a la erradicación en La Habana de la fiebre amarilla, además de la construcción del alcantarillado de La Habana en 1911, entre otras muchas obras emblemáticas de la arquitectura latinoamericana.
En gran parte del siglo XX los beneficios del azúcar suponían un 90% sobre el total de ventas en el exterior, hoy solo ocupa el 5%.
Retroceder ciento diez años más tarde a cifras de economía colonial, pero ahora con 11 millones de habitantes, y sin otros nuevos renglones económicos destacables, pudiera ser un indicador del grado de pobreza en que se encuentra hundido un país cuyos gobernantes insisten en resistir, para no caer, según ellos en un abismo, donde, desde hace años, son los responsables de haber caído.
Hoy, el grito de guerra musical más conocido ¡¡¡AZÚCAAAAAAAAAR!!!, que emitía Celia Cruz con su voz plagada de altos decibeles, no tendría ningún sentido.



Bibliografía:
Figueras, Francisco. Cuba y su evolución colonial , editorial Isla, 1902.
Fornet Ambrosio En Blanco y Negro,. Instituto del libro, La Habana, 1967.
Venegas, Camilo La urbanización de Las Murallas: Dependencia y Modernidad,.ed Letras Cubanas, 1990.

García, Fernando art. El azúcar amarga a Cuba La Vanguardia, 5 de enero de 2011.





miércoles, 26 de enero de 2011

1er Tramo del Malecón Habanero. Del libro Historia del Malecón habanero. Primer texto publicado de este libro en 1999.

Esta fue la revista en 1999, donde publiqué mi primer artículo en Cuba sobre La Historia del  Malecón Habanero que terminó en un libro 20 años después. Historia del Malecón Habanero, ed Muntaner 2019
En esa revista además, fue miembro del Consejo Asesor como historiador. Fue una etapa bella, trabajaba en el Archivo Nacional de Cuba como investigador y vivía en la Habana Vieja.





Miembro del Consejo Asesor.
Abajo el texto.



nota
 Firmado junto a Yara Duverger Vidal, 
que investigó en ese momento conmigo en varios archivos históricos sobre el Malecón.







lunes, 24 de enero de 2011

El eco de Stalin

Lejos de La Habana
Lejos de ti
Lejos…
El emperador de los Tártaros
recibe de Marco Polo
la descripción de las ciudades
que visita
No puedo hacer lo mismo
con mi madre
El cónsul cubano de Barcelona
me niega la entrada al país
por mis Ideas
y no es (léase despacio)
adversario de Platón.

Arsenio Rodríguez Quintana
(del libro Síndrome de Ulises. Barcelona: Editorial Linkgua, 2006).
Posted on   del blog: Belascuaínyneptuno.com (Alexis Romay) que tuvo la iniciativa de publicar este poema mío en su blog, después de que el cantautor Boris Larramendi, ex Habana Abierta, lo leyera en un concierto suyo en la Universidad Autónoma de Madrid en dic.2010.

sábado, 22 de enero de 2011

Callejero de músicos cubanos por el mundo

Ver en el tranquilo Barrio de la Cruz Roja, de Sevilla, una calle con el nombre de Antonio Machín, me dejó literalmente aplastado hace diez años.

Para aumentar mi desconcierto, cuando le hacía fotos a las hermosas losas en blanco y negro que recogen su nombre, un señor afectado por mi cámara, me dijo: Seguro eres paisano de Machín. Enseguida me señaló el sitio exacto donde estaba ubicado el chalet que el sonero y bolerista habitó un tiempo, justo en la esquina de la Avenida de la Cruz Roja y su calle, antes llamada Manuel Mateo, que hacía alusión al primero que se construyó un chalet en este barrio, hoy lleno de inmuebles, por aquel tiempo repleto de huertas y muy pocas casas sevillanas.
El señor me contó que Machín vivía aquí con su suegro, padre de Isabel Rodríguez, su mujer sevillana, y que mientras no cantaba paseaba a su perro Chocolate por el barrio. A él le impresionaba lo bien vestido que siempre iba. Por aquella época sus padres decían que cantaba en un café en la calle Tetuán y que luego cantó en el Casino de la Exposición de Sevilla. Este señor, Diego, de más de sesenta años, me tararea en el bar donde me lleva para contarme su experiencia con Machín, sus canciones más importantes, que él escuchaba por la radio: Dos Gardenias, Angelitos Negros y Toda una Vida. Después de tomarnos una cerveza me confiesa…
No te enfades, pero Antonio Machín y su hermano Hugo, que era fontanero y tenía una fontanería en la calle Águila, fueron los primeros negros que yo vi en mi vida, y eran muy decentes.
Este encuentro en la calle con una persona anónima pero con el recuerdo vivo de nuestro músico, reafirma una idea del periodista cubano Bladimir Zamora, quien escribió: A Antonio Machín se debe la permanencia en la memoria del español medio, de la sensualidad de nuestros ritmos.
Este respeto que le muestra esta ciudad a un músico cubano muerto hace 34 años en Madrid, y enterrado por su deseo en Sevilla, donde cada año los músicos que participaban en el encuentro del Son y el Flamenco, desde 1994, le echaban ron a su tumba de mármol negro y cantaban boleros, esto debería ser tomado en cuenta por varias ciudades de Cuba, donde muchas tumbas de músicos y artistas aún no tienen ni nombre, y donde no hay una calle en la capital habanera que se llame Benny Moré, ni una en Güira de Macurijes con el nombre de Arsenio Rodríguez, y mucho menos con el de María Teresa Vera, Olga Guillot, La Lupe, Dámaso Pérez Prado o Ignacio Piñeiro.
Es notable el hecho de que el gobierno cubano haya  destinado un parque en La Habana a homenajear a John Lennon,  con una estatua de bronce, iniciativa que cuestiono. Porque estos mismos responsables no son capaces de reconocer a músicos nacidos en el país y famosos en el mundo entero que no tienen en la capital cubana una calle con su nombre ni un parque.
Sevilla homenajea a Machín; Santa Cruz de Tenerife y Miami tienen una calle dedicada a la reina de la salsa por excelencia, Celia, pero en este aspecto sin duda sobresale la localidad de Union City, en New Jersey, donde han bautizado calle y Plaza con el nombre de Celia Cruz, y otras estrellas latinas en su propio Paseo de la fama destacando a otros músicos de la isla como Cachao y Benny Moré, no es casual que a esta ciudad le llamen La Habana en Hudson. 




foto superior: Noche Sevillana con iglesia de fondo. Foto segunda Calle Antonio Machín.  Arkolano. 


viernes, 21 de enero de 2011

Cosas por hacer en La Habana



1. Votar: Tengo una foto con un polo amarillo claro y muy sonriente echando la papeleta electoral la primera vez que voté en las elecciones autonómicas de Cataluña, donde tenía para elegir hasta diecisiete posibles presidentes de la Generalitat, con sus respectivos partidos. La normalidad democrática de este acto pude comprobarla cuando fui elegido como primer vocal de la mesa electoral de mi circunscripción  en las siguientes elecciones  a la presidencia del país. Siempre digo que estuve en la mismísima matriz de la democracia por vez primera, además, recibí 60 euros por la faena de todo el día, pagados por el Estado.


2. Cruzar una frontera: La primera vez que pasé la frontera fue por Andalucía, propiamente, por Huelva hacia el Algarve, en Portugal; la emoción era doble, iba cruzando un imposible en mi pasado, en Cuba no hay fronteras terrestres, solo tenemos el absurdo de Guantánamo y su base naval de EE UU (que abarca un área de 17 kilómetros cuadrados), y sus límites, están llenos de minas para quienes se atrevan a dejar el país por esa zona, vuelen por los aires. 

3. Tener un hijo: Nunca tuve hijos en la Habana. Fui creciendo y conmigo el miedo infinito  y líquido, de que si tenía un hijo, no me lo dejaran sacar luego del país cuando decidiera irme, un deseo velado y estudiado durante años.  Conocía muy de cerca  a demasiadas familias cubanas rotas por el hecho de haber abandonado el país dejando parte de su carne en él. No sabiendo cómo sería la reunificación, el retorno o el reencuentro. Todos sabían que luego los hijos quedarían marcados por esa ausencia que con el tiempo se agranda en un error, si los hijos no van en la dirección y el gusto de los ascendentes de la familia.
Dentro de poco cumplirá mi niña tres años y aun no he caminado con ella por el muro del malecón habanero tal como hice con mi sobrino, solo para ver la cara preciosa de inocencia viva viendo el mar Caribe,  por primera vez.






martes, 18 de enero de 2011

Muchacha en la ventana deconstruye su pasado



La luz de una ventana ilumina a una camarera doblando servilletas en un salón de té en el barrio de Gràcia. Ella detesta ese acto, pero el poeta solo ve la luz que ilumina sus ojos verdes  similares al verso de otro poeta: Emilio García  Montiel... “cuando Silvia echó a rodar sus ojos verdes nunca pensé que cayeran en mis manos”.  Antes de irse, el poeta mira por la misma ventana y advierte que ella solo veía cajas de alarma de otros inmuebles al nivel de una primera planta y un farol modernista lleno de óxido. Él prefiere la imagen anterior, quizás porque no entiende los caminos que conducen  a la creación  fugaz de la belleza, ni  los reflejos que la reproducen.

En Florencia, las ventanas además de abrirse hacia fuera, se doblan también del centro hacia arriba, no he visto esta referencia en otra ciudad, tampoco he visto un amanecer como en Prato, con Tamara y Fidel en el balcón oliendo mármol de las canteras cercanas.
En Bruselas, las ventanas de amplios cristales dejan ver un interior lleno de plantas verdes y decorado, que parecen más, una alucinación de la mirada, que plantas naturales en pleno invierno. O sea, existe una escenografía con posado de plantas en los marcos de muchas ventanas, más cerca del teatro que de un jardín, que recrea un paradiso personal y familiar en cada casa de otro barrio modernista. En Triana, barrio de Sevilla,  casi se puede tocar con la mano los balcones llenos de flores, que me gusta llamarle ventanas jardín o cunas de Paradisos. Existe una cultura de poner azulejos por debajo de los mismos que hace de toda Sevilla un museo de estampas que forma parte de la historia de ciudad. En Lisboa, las ventanas que más me gustaron fueron en el barrio Alfama, muchos de los edificios  estaban forrados de azulejos azules como segunda su segunda piel. En París desde un noveno piso del barrio XV, los amaneceres incluyen las cúpulas de los Inválidos donde descansa Napoleón,  y la punta final de la torre Eiffel me reciben desde la ventana.
En Gràcia, donde empezó esta mirada, muchos balcones van más allá del modernismo y entran en la vida del ojo que los mira. Sus curvas y su forma de vida con la luz, nos conducen por un juego de formas, cierres forjados en hierro con figuras notables  diferentes unos de otros.
Los primeros días del año son una ventana en la memoria,  donde todos deberíamos tener el poder de mirar aquello que deseamos ver desde el interior de uno mismo. Lo más terrible, es descubrir a través de una ventada indiscreta, el lado oscuro de varias lunas ocultas de un pasado que fue real, y al que no deseabas volver, desde la versión del paraíso que habías  construido.






                                   Nota: 


Me gustaría que este concepto se entendiera como lo usó Jaques Derrida. DeconstrucciónConsiste en mostrar cómo se ha construido un concepto cualquiera a partir de procesos históricos y acumulaciones metafóricas  mostrando que lo claro y evidente dista de serlo, puesto que los útiles de la conciencia que lo verdadero en sí ha de darse son históricos, relativos y sometidos a las paradojas  de las figuras retóricas de la metáfora.


                                                                                    foto superior  Gato negro en la Ventana, autor Arkolano: Lisboa, barrio Alfama.


domingo, 9 de enero de 2011

¿Engramas?

Con un email en recibidos o un mensaje por Facebook o Twitter, te quedas en una pieza al recuperar un rostro perdido tras el exilio, incluso desde antes, desde la adolescencia. Hay una extraña alegría en el archivo de los recuerdos y todo tu cuerpo vuelve a las historias que creías pasadas y olvidadas.

No es la misma carne, pero sus recuerdos asociados a esa figura te iluminan por dentro y ves que el tiempo pasa en dos direcciones. No la invitaste a volver. La red te trajo las fotos de su familia y las suyas, el entorno de su vida que no has conocido.

La palabra familia no existía cuando bailabas con ella en una fiesta o conversaban a la salida de la escuela con la ingenuidad propia de que ese cuerpo no te pertenece.
Descubres, ahora, que también la hubieses besado aunque fuera la mejor amiga de tu ex. Hoy te confiesa que ella hubiese sido la novia, tu novia y que fue la sombra velada de una fascinación muda.
Vuelves a quedar en una pieza. Es una información que no te interesa, tú solo querías recordar lo maravilloso que el pasado se conserva intacto, lo inútil que resulta tratar de modificarlo desde los emperadores chinos a los césares.

No entiendes por qué algunos se aferran en extender la adolescencia desde su realidad actual, mientras uno intenta modificar lo cuesta arriba que se hace ser Ulises...
‹Los recuerdos son engramas. ¿Y eso qué es?
Son como cicatrices en la cabeza. Y entonces vio
una fila de personas con escoplo de carpintero haciendo
cicatrices en la cabeza››.
Manuel Rivas






domingo, 2 de enero de 2011

Cartas desde el Castillo de Figueres de Tomás Estrada Palma, 1er presidente de Cuba Republicana. 1902-1906. Donde denuncia las condiciones de los presos en Catalunya y Ceuta


La Habana Sociedad Editorial. 4º. Holandesa. 230pag. Introduccion, Bosquejo Biografico y notas de Carlos de Velasco.


Tomás Estrada Palma (1835-1908). Maestro de profesión, presidente de la República de Cuba en Armas durante la Guerra de los Diez Años y sustituto de José Martí en la delegación del Partido Revolucionario Cubano. Primer presidente de la República de Cuba (1902-1906).
Nació en Bayamo el 9 de julio de 1835. Estudió las primeras letras en el hogar; luego viajó a La Habana e ingresó en la escuela privada de Toribio Hernández, y recibió el título de bachiller en el instituto de esa ciudad. Inició estudios de Derecho en la Universidad de La Habana. Posteriormente se trasladó a Sevilla. No pudo culminar los estudios de Derecho porque la muerte de su padre lo obligó a regresar a su ciudad natal. A los treinta años comenzó a trabajar como maestro en el Cuartón de Guamo, en la región de Guantánamo; al estallar la Guerra de los Diez Años continuaba en el ejercicio de esa profesión.




El 11 de octubre de 1868 fue designado por las autoridades españolas para formar parte de una comisión encargada de persuadir a Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo para que depusiera las armas. No obstante, el joven Estrada Palma decidió vincularse al movimiento libertador y, al ser ocupada la ciudad de Bayamo por los insurrectos, fue nombrado regidor del cabildo. En abril de 1869, a raíz de la celebración de la Asamblea de Guáimaro, fue electo representante a la Cámara (por el distrito de El Cobre, en la región oriental) por el grupo político liderado por Rafael Morales y González, Moralitos.


Entre 1871 y 1872 participó en la invasión y campaña de Guantánamo, que dirigió Máximo Gómez, y al año siguiente estuvo entre los que con más fuerza abogaron por la deposición de Céspedes de su cargo de presidente.
Cuando ocurrió la caída en combate del mayor Ignacio Agramonte y Máximo Gómez ocupó la jefatura del Camagüey, Estrada Palma volvió a incorporarse a las fuerzas del estratega dominicano, hasta 1875, cuando Gómez decidió tomar el territorio de Las Villas para iniciar la invasión a Occidente.
En febrero de 1875 se unió a las tropas del general tunero Vicente García y apoyó la destitución del presidente Salvador Cisneros Betancourt. Al hacerse cargo de la presidencia Juan Bautista Spotorno, Estrada Palma fue llamado a ocupar el cargo de Secretario de Relaciones Exteriores. Durante ese período divulgó en América Latina y Estados Unidos, a través de los agentes diplomáticos de la República en Armas, el decreto en el cual se disponía la pena de muerte para los individuos que, procedentes del campo enemigo, presentasen de palabra o por escrito proposiciones de paz fundadas sobre la base de no reconocer la independencia.
El 29 de marzo de 1876 fue electo por mayoría presidente de la República en Armas. Ocupaba el cargo cuando se produjo la deposición de Gómez de Las Villas; lo nombró entonces Secretario de la Guerra y designó, al mismo tiempo, al general Vicente García como jefe de las fuerzas que tenía el jefe dominicano en territorio villareño.
En octubre de 1877 fue detenido por fuerzas españolas, trasladado a Cádiz y enclaustrado provisionalmente en el Castillo de Santa Catalina, del que pasó al Castillo de Figueras. En la nueva cárcel, Estrada Palma amplió sus estudios de Filosofía, Derecho Público e idiomas, y mantuvo correspondencia con amigos dentro y fuera de Cuba. En algunas de sus cartas de entonces advirtió que, a su entender, los cubanos no estaban en condiciones de darse un gobierno propio, por lo que consideró como solución más razonable la anexión a Estados Unidos.

Notas

Las cartas son del libro Solidaridad con Cuba 1895-1898. La labor de Betances desde París. universidad de Puerto Rico. 2001. 
Viviendo en Cuba y trabajando en el Archivo nacional de Cuba, mi primer fondo documental que trabajé, fue leerme 5 mil cartas de Tomás Estrada Palma que llegaron a su presidencia y que él contestó. Tengo una debilidad esencial como historiador hacia este señor, que dejó José Martí a cargo del  Partido Revolucionario Cubano en Estados Unidos cuando se fue a la Guerra.



sábado, 1 de enero de 2011

Fin de año medieval con Umberto Eco en una Masía.

Hace unos días (enero/2011) me quedé a solo cinco personas para entrar a ver y escuchar una charla del escritor Umberto Eco en una Biblioteca de Barcelona, cerca de casa. Eco fue uno de los grandes agitadores de ideas en los años ochenta entre algunos amigos en la Habana con su libro Obra Abierta, donde incitaba a los artistas a un desorden fecundo, a que llenaran su obra de un azar confluente que los impulsara hacia delante en nuevas búsquedas. No obstante, reconozco que Eco, me sembró además, la arquitectura románica dentro con su novela En Nombre de la Rosa. No sabía que luego el azar me llevaría a pasar este fin de 2010, en un espacio medieval.
La noche de fin de año la he pasado en una masía del siglo XVI, en la Empordá, del alt Gironés. Hemos dormido en el abdise de lo que fue la iglesia del pueblo, en  Parets de Dalt, reconvertida en masia hace dos siglos. Todo el calor que hemos tenido además de nuestro cuerpo, ha sido generado por leña quemada en sendas chimeneas de hierro de la época con un excelente sistema de calefacción cuyos tubos cilíndricos alcanzan la primera planta donde hay biblioteca-salón y otras habitaciones.
Las paredes románicas de la masia tienen el ancho suficiente para parecer una fortaleza, aquí cenamos un pollo relleno estilo rioplatense hecho por Norma, que nació en Argentina, se graduó de Historia de Arte en la Universidad de la Habana, en los años sesenta, vivió luego el Mayo del 68, en París, y la caída de Allende en Chile, en 1973. Después llegó con el ímpetu de las olimpiadas a Barcelona antes del 92, y de ahí pasó de Figueres, donde está el Castillo de Dalí; para continuar su periplo hasta el silencio notable de esta masía hace diez años.
Norma es la prueba en vida del azar confluente de Umberto donde su vida ha sido un dejarse llevar por el azar y asumir los espacios que le ha tocado habitar con deleite creativo, por eso su discurso pasa del francés al catalán, dinamitado con palabras muy habaneras de los sesenta, y todo con la banda sonora del acento argentino. La Habana le dejó una huella única en forma de amigas que arrastra desde el fin de su adolescencia, que consolidó en la facultad de letras de la universidad habanera  frente al castillo del Príncipe.
Hay personas que conservan un pedazo de La Habana con años que no conocí, que los hace tener dentro evocaciones memorables de su pasado. Es agradable escuchar sus recuerdos mientras se quema leña que intenta subir los grados de este invierno antes de llamar a mí madre en La Habana, desde este estilo arquitectónico que fue el primero en querer ser universal en Occidente, y se extendió como una ola por toda Europa, gracias a los monjes Cluny y el camino de Santiago, convirtiéndose en un rasgo esencial de su cultura.
Entre los mensajes de felicitación de fin de año que recibo, uno de los que más me impactó sin dudas fue el de Yhoselyn, quien cruzó del fin de año, al nuevo, en una Plaza en San Marino, bailando con el resto del grupo Bonny M, quienes no han parado su gira, y han sustituido al malogrado cantante acabado de morir en San Petersburgo.