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sábado, 31 de diciembre de 2011

De regreso en Barcelona


Casi un mes en EE.UU dan para mucho, incluso para que nuestra amiga, Vivian  se encuentre con Gerard Piqué y Shakira en la gasolinera cerca de su casa, le haga una foto con el móvil, y el  Barça, días después, vuelva a ganarle al Real Madrid en el Bernabeu, sin despeinarse.
Antes de salir de NYC hacia Miami, supe que Zapatero había perdido las elecciones y con él la suerte del Barça cambiaba. Antes de partir, el Barça era líder y cuando regresé el Madrid ocupaba su lugar hasta que jugaron entre sí.
Está siendo un fin de año muy raro. La foto de la familia real, ya no es tal, un yerno del Rey, antes deportista, ahora Duque de Palma, ha sido imputado por corrupción en el caso Palma Arena de las islas Baleares, y lo han sacado de los actos oficiales de la Casa Real. Además, en la tele anuncian los juicios de Isabel Pantoja y de un presidente autonómico del PP de Valencia, Franscisco Camps, que tuvo que dimitir por "dejarse regalar" 12 trajes.
Rajoy, presidente del gobierrno electo del Partido Popular ya anuncia medidas drásticas que la gente tendrá que entender se tomen, pero quien mientras fue oposición no transigió se tomaran: subida de impuestos, congelación de sueldos, tampoco echará atrás medidas tomadas por Zapatero como  el aumento de la edad de jubilación y aún no se ha pronunciado si eliminará el matrimonio homosexual que tiene recurrido como partido ante el Tribunal Constitucional.
Pero lo que realmente más me llamó la atención en estos días finales del año  ha sido el aplauso al Rey Juan Carlos de casi todos los partidos políticos en el congreso de diputados,  nada más parecido e hipócrita que los llantos de los ciudadanos de Corea del Norte a la muerte de su líder. Esos mismos políticos que condenan la corrupción en el PSOE y el PP y se tiran los trastos en esa misma sala y resulta que a la corrupción dentro de la Casa Real, le brindan aplausos...

Feliz Año.

viernes, 16 de diciembre de 2011

You know: En el suelo nostálgico de la calle 8

Estoy tirado en el suelo de la calle 8, en Miami, más bien en un pequeño bulevar peatonal que la cruza, donde venden souvenirs que recuerdan a Cuba. Miro al cielo mientras Aissa me hace la foto, y pienso que la nostalgia es una putada, que el postre que acabo de comerme en el restaurante de cocina cubana, Versailles, no era exactamente el que yo recordaba, pero da igual, se acerca y casi toca el recuerdo que tengo del verdadero. No volver a aquella isla por más de una década, es aceptar de forma tolerante las metáforas que otros diseñen para ti sobre ella, te guste o no.
Vivo en  Miami, en Harding, tengo cerca a Juan Ca, a Ramón y Magdalena, a Ernestico, todos en Miami Beach, casi en la otra esquina... Para colmo, Adriáque vive en Barcelona, acaba de llegar de visita y me dice por teléfono que esto es el barrio, o sea, estoy en el Vedado... de donde todo este grupo nos conocemos, algunos desde niños. Me doy cuenta de que Miami es la primera ciudad que visito a la que no he tenido que adaptarme, millones de cubanos, durante más de 50 años se han partido el culo (frase española) luchando contra la nostalgia por haber abandonado aquella la isla, que un traje verde olivo ha hecho suya, y no de todos.
Hubo sorpresas, más gente del barrio, el crítico de arte y amigo, Denis Matos, justo en la 2nd ave con la 29, en el Design District, en el Art  Basel, y recordando viejos tiempos... Maya, Yara y yo, aprovechamos para colarnos. Es cierto que no me pude encontrar con otros amigos entrañables, pero habrá retorno a los olores y a los orígenes, seguro que Yes!


viernes, 2 de diciembre de 2011

You Know: Fotos de familia en Miami Beach por J. C. Mirabal

Sufrí cuando Juanca me dijo que había dejado de escribir después de salir de Cuba. Él fue el centro  de un grupo de poetas, cantautores, pintores, actores y actrices que resistimos en una isla en una época (los ochenta), aislándonos en versos. Hoy no siento nostalgia por sus versos, aunque no olvido: “dos velas ansían su escaso tamaño”, quizás porque ha logrado una poética de amable luz con sus fotos, metáforas de aquellos versos. Las imágenes que nos tomó con su cámara hace dos noches reflejan como sabe captar la emociones de una  realidad:  nuestro placer de haber conocido esta ciudad. A la reunión se unió Adrián Morales, de Barcelona como yo y de visita en Miami, entre los tres, reconstruimos esa memoria que nos queda y releímos esa vida que fue.

martes, 29 de noviembre de 2011

Paseando con Enrisco en Chinatown


Cuando me despedí de Enrique del Risco en Greenwich Village, en  Manhattan, pude, por primera vez, materializar el humo blanco que sale por los respiraderos newyorkinos, tópico de las películas y que aún no había podido atrapar con mi cámara digital. Me puse a dar saltos mientras Enrique, historiador, profesor, amigo y nuestro Virgilio por medio Manhattan, me hacía  la historia de las esculturas blancas de Christopher Park  dedicada al movimiento gay después de una redada contra los homosexuales a fines de los sesenta en un bar cercano a esta plaza lo que desencadenó  manifestaciones multitudinarias y la reivindicación de derechos plenos de gays y lesbianas.
Ya antes nos habíamos fotografiado juntos ante la foto de Chick Corea, que esa noche tocaba en el Blue Note, uno de los templos de jazz más notables de la historia de esta música, protagonista del ascenso y mito de los mejores instrumentistas y vocalistas de jazz del siglo XX.
Nos habíamos reencontrado en la calle Canal, justo antes de la caída de la tarde, en pleno corazón de Chinatown. Las primeras palabras de Enrisco, su blog da fe de su sarcasmo inteligente, fue contarnos un anuncio que pasaban en la tele de una marca de ropa: -Fíjense si esto es nuevo, que aún no tiene copia en Chinatown. En este barrio, todo se copia, me acordé de mi amiga Beate quien me hizo los primeros cuentos de este barrio por los años noventa en La Habana, y mientras pensaba en que ruta habría seguido ella por allí, nuestro guía nos adentró por el barrio chino, comimos en un vietnamita y tomamos espresso y helado en Little Italy, sin olvidar pasar por un restaurante donde el Padrino-joven comió en una de las tres partes de este clásico. Mi cuñada, atrevida, se fue a negociar por las esquinas con los chinos, grupos misteriosos y "camuflajeados", siempre detrás de "caros" relojes y bolsos pero no siempre se gana.
Luego continuamos por el Nolita, el Soho y Greenwich Village, hablando de música y aprendiendo etimología y pronunciación de la denominación de estos barrios. Pasamos a otro New York, reposado, pijo y no por eso menos atractivo, de antiguas industrias convertidas en lofts, magníficas soluciones, tanto para tiendas  como para viviendas.
Greenwich Village y Chelsea, fueron de los barrios que más me impactaron, debo confesar que en el primero me sentí un poco como en casa, en Barcelona, en mi barrio de Gracia, allí, en el invernadero Lanterna Caffe hablamos de Miami, adonde el viaja habitualmente y que yo acababa de descubrir, no evocamos nuestro común 13 y 8, si a nuestros amigos comunes de Habana Abierta, sobre todo a Vanito, cordón umbilical, hicimos el intercambio literario de rigor, Enrisco me regaló su libro Leve Historia de Cuba y yo le entregué mi personal Síndrome de Ulises.
En el Chelsea, me pareció verdaderamente ocurrente la solución de retomar las antiguas líneas del tren elevado que pasaba por allí, y reconvertirlas en un jardín  verde que se eleva sobre toda la zona y te deja ver perfiles de este espacio portuario con el omnipresente Empire State. Allí nos encontramos con el también escritor Ricardo Arrieta, no hablamos de literatura, hablamos de la vida nuestra fuera de nuestra ciudad de nacimiento. 
No pudimos ver ningún musical en Broadway, familiares y amigos como Evaristo nos lo habían recomendado. Me hace feliz saber que Enrisco pudo disfrutar de uno donde actuaba la misma Patty la Belle, quien interpretaba a la madre del protagonista del musical Fela Kuti! Un lujo exquisito para los habitantes de esta ciudad que te obliga a mirar al cielo cada día.

lunes, 28 de noviembre de 2011

De Orlando a los viernes culturales de la Calle 8

Regresando de Orlando me tocó conducir parte de la costa este de la Florida desde Boca Ratón hasta South Beach, y me sorprendieron los cambios bruscos, entre distritos, en los límites de velocidad, de 30 a 45 millas por hora. Aissa me explicó que cada distrito puede modificar estos límites, es decir, la velocidad es variable, no obstante, conducir con este clima tan cerca del mar en esta época del año me hizo recuperar sensaciones de la memoria casi olvidadas. En Orlando me llamó la atención que los concesionarios de coches (dealers) no ostentaban las características dobles banderas americanas por carro como ocurre en casi todos los de Miami Dade.
Después de reencontrarnos con otros amigos por el Downtown de Miami, frente a la Torre de la Libertad (donde entre otros eventos, velaron a Celia Cruz), en Bayside, un centro comercial pegado al mar que me recordó algún c
írculo social de las playas de Mariano de La Habana cuando era pequeño. Luego, cumplimos con  el ritual de comer en el Versailles, y caminar por la calle 8, coincidiendo con los viernes culturales de cada mes. La comida en Versailles: arroz, frijoles negros, tamales y masas de cerdo fritas, excelente!!! También sus carteles llamaron mi atención: POR FAVOR USAR LAS MESAS SOLO SI ESTA CONSUMIENDO (20 MINUTOS MAX) y SE RUEGA A TODAS LAS PERSONAS QUE VIENEN A CONVERSAR QUE LO HAGAN FUERA DE LA CAFETERIA.
En estos viernes, en muchos locales y espacios de la calle 8 se puede bailar y escuchar música en vivo,

sábado, 26 de noviembre de 2011

Living in New York

El viaje a New York comenzó en casa de Ramón Fernández Larrea y Magdalena, en Miami, la noche anterior a la partida. Ambos nos contaron sus obsesiones con el Museo Metropolitan, y nosotros terminamos yendo el primer día por culpa de la lluvia que no paraba de caer. Después de comernos el primer perro caliente (hot dog, Maya lo pide en inglés) en esta ciudad, tras  atravesar el Central Park en  taxi, estilo Carry de Sexo en New York, pensó Yara, mientras yo estaba fascinado con los colores de las hojas del otoño en la ciudad que me llevan siempre a la misma canción Autumn in New York.
El reencuentro con Alejandro López y su familia, en su casa en la calle Broadway, fue  entrañable, parecía que nos habíamos visto el día anterior, y  hacía 16 años que no nos veíamos. Con los amigos pasa, pero cuando sucede, uno se alegra de tener y conservar esta suerte de familia dispersa y maravillosa. Nuestras niñas jugaban y se comunicaban con fluidez y espontaneidad excelentes como si les hubiésemos transmitido el gen de los años vividos en La Habana, cuando nos bañábamos en el malecón habanero junto a Juan Carlos Mirabal, y nos cogió la policía. Todos los recuerdos vuelven y estuvimos horas poniéndonos al día con dos botellas de vino antes de coger el sueño, el primero de NYC.
Desde que vas en el bus desde el aeropuerto de New Jersey hasta New York comienzas a ver la verticalidad de Manhattan como una nube de hormigón mirando al cielo, sabes que tendrás una experiencia única, que serás incapaz de compartir coherentemente.
La experiencia de viajar por las ciudades europeas buscando un centro histórico, aquí se pierde. Es la vida vertical entre el asombro y el desasosiego por la altura. De noche, la luz y los anuncios no te dejan la cabeza en el mismo lugar, tus ojos por la 5ta ave desde la 59 hasta la 32 no son tus ojos, son un imán de la luz.
Me sorprende, primero que todo, la amabilidad de la gente en la ciudad y en el metro, todos los hombres se desviven por ofrecer el asiento a las mujeres, los ancianos, minusválidos y a quienes llevan niños. Si te ven perdido, te preguntan, y si pueden te dejan en el andén del metro que te toca. Llegué con mi cabeza llena de las pelis de secuestros y otras tonterías que desaparecen de un tirón, y te das cuenta de que no todo es cine, aunque las miradas definen mucho.
Me impacta que en casi todos los espacios cerrados haya música, pero no de cualquier hilo musical de relleno, sino hits de standars  de jazz, funky o de soul que se agradecen. Puede que sea invasión auditiva pero te envuelve en el contexto sonoro de esta ciudad.
Una amiga me preguntó si NYC me había dejado sin palabras y en parte es cierto, tienes que volver a reestructurar el lenguaje para hablar de esta ciudad que desafía al cielo.




foto: Autofoto en la acera ante el Empire State Building











viernes, 25 de noviembre de 2011

Boleros con historia: ¿Cómo fue?


Fito Páez escribió Te vi; Gerardo Alfondo, Eres nada; Ernesto Duarte, ¿Cómo fue? Tengo en mi discografía, de un rápido vistazo, al menos tres versiones de la pieza ¿Cómo fue? 
Una es de Elena Burke, que se mueve dentro del bolero-son;  otra de Marta Valdés con Chano Domínguez al piano, que recuerda la intención y la marcada influencia de Bola de Nieve;  la tercera, interpretada por el Benny Moré donde se siente la aplicación del formato jazz band a los boleros cubanos con la sonoridad de las grandes bandas de swing norteamericanas de los años treinta. Sin duda, de las tres versiones me quedo con la del Benny, quizás porque en ésta, el acompañamiento es magistral. La cuerda de metales matiza el discurso melódico  del texto con una sutileza  tan notable y acertada  que creó escuela en el oído de banda ancha del Benny. Este arreglo de Duarte -me atrevo a decir que- como en ningún otro, supo exponer  el concepto de la canción cubana en su evolución del filín, que había nacido en la década anterior con José A. Méndez y César Portillo a la cabeza,  al formato jazz-band a lo cubano. Eso se debió sin duda a que el autor de esta canción Ernesto Duarte: pianista, compositor, arreglista y director, estaba detrás del Bárbaro del Ritmo dictando la melodía en esa grabación que cada lector de este texto sabrá recordar, sin temor a equivocarme...

¿Cómo fue?
No sé decirte, Cómo fue
No sé explicarme que pasó
pero de ti me enamoré.
Fue una luz
que iluminó todo mi ser
tu  risa como un manantial
Regó mi vida de inquietud...
 
Duarte había nacido en la Habana en 1923,  y muerto en Madrid en 1988.  Formó su orquesta jazz band en los cincuenta para amenizar bailes de etiqueta alta, como tantas orquestas en la Habana de buena calidad. Realizó esta y otras  grabaciones con el Benny con arreglos incluidos, y quizás haya sido quien mejor le influyó, echo que se hace evidente luego en la Banda Gigante del Benny cuando este la forma en 1953.  Pero sin duda está entre nosotros para siempre por haber retratado como nadie la duda o la angustia  ancestral del descubrimiento del amor con su canción más conocida...

Fueron tus ojos, o tu boca,
Fueron tus labios, o tu voz.
Fue a lo mejor la impaciencia,
de tanto esperar, tu llegada...
Más no sé,
No sé decirte, cómo fue
No sé explicarme qué pasó,
Pero de ti me enamoré.


Es una lástima que su ruptura con el Benny manche su persona más que su obra. Benny lo acusó ante la RCA Victor de racista, pues no lo llevaba a tocar en fiestas privadas y bailables de clase alta de blancos, además solo contrataba a músicos blancos. Benny protestó esta situación, y la RCA Victor lo apoyó, de ese desagravio surgió la Tribu, como le llamó el Benny a su orquesta, que cambió para siempre la historia de la música popular cubana.



foto: Benny Moré en un cajon de bateo.

martes, 15 de noviembre de 2011

You know: Maniquí erótico en South Beach

He conocido muchas formas del erotismo, pero vender souvenir tradicionales con maniquís estilo latino exhuberante, jamás se me habría ocurrido. Es muy extraña la imagen de estas maniquíes operadas y puestas en los escaparates de Lincoln Road. La talla de los pechos es sobrenatural, la mirada y los labios no invitan a comprar, sugieren un placer para el que ellas no están preparadas. No parecen maniquíes, parecen muñecas de sex shops. Esta calle y Ocean Drive, son de las pocas calles peatonales de Miami, se me hace incómodo pasear con mi hija como si la llevara por la zona roja de Amberes.




De Hialeah hasta el Mariel: Foto de familia


La comida en casa de Mamilla ilustra varias generaciones de exilio cubano pero sobre todo, me llama la atención, los hijos de Mamilla y Graciela, quienes salieron de Cuba aún niños.
Iván solo recuerda de Cuba un parque pegado al mar donde existía un laberinto. Javier, el hermano mayor lo corrige diciendo que era el Parque Maceo, donde su madre los llevaba cada día a jugar.  Javier se queda en nuestro diálogo y recuerda perfectamente el día que los fueron a recoger a la escuela para llevarlos al Mariel, ese día es inolvidable para él. Mientras esperaban en la parada la guagua que los llevaría al Mariel, un señor anónimo con una barra de hierro en la mano, les dijo que se fueran de esa parada ya que los vigilantes del CDR vendrían a dar golpes a todos los que fueran allí, y como él tenía hijos pequeños prefería se fueran antes de golpearlos. Se fueron pitando a la parada siguiente y cuando llegó el bus varios pasajeros estaban sangrando por la paliza recibida justo de donde ellos escaparon. Mamilla se incorpora a la conversación y aporta un detalle estremecedor… cuando se sentó en el coche, los del CDR abrieron las puertas, le quitaron a su hija de un año, (ya es una mujer y justo acababa de llegar al party con sus hijas), y le dieron varias patadas, hasta que un militar dijo: -Ya es bastante… y le entregó nuevamente a su niña. Mamilla casi pierde su seno izquierdo. Todo esto lo escucha su hermana, madre de Iván y Javier que vivió todo esto, pero opta por sonreír y me dice, sabes lo que me gritaban los vecinos del barrio: Graciela, lechuza, te cambias por un pitusa!
Todos los protagonistas de esta escena, no han vuelto a Cuba, y esa generación de niños marielitos, son americanos. Entre ellos hablan solo inglés y el español lo utilizan con sus padres. Es curioso, cuando llega la prima pequeña, ella y sus primos hacen un aparte espontáneo donde solo hablan la lengua de adopción entre ellos y con sus hijos, que ya suman siete. Los mayores usan el español en sus conversaciones y no todos dominan el inglés.
El arroz imperial (nueva versión, al menos para mí, de arroz con pollo y queso) que acompañamos con platanitos fritos, chicharritas y aguacate lo devoré, las costumbres culinarias de la isla las mantienen y conservan intactas.
Lo último que escuchamos desde el coche, antes de partir es a Iván decir: Tía, prepárame arroz pa'l lunch.




lunes, 14 de noviembre de 2011

Prohibiciones en las playas de Miami Beach. Me impactó algo que debía ser evidente. se prohíben armas...

Sobrecoge ver este  cartel en la playa de Miami Beach donde se advierte, entre otras prohibiciones habituales en playas del Mediterráneo, que el uso de armas de fuego no está permitido. Los aires y el clima, el ambiente tranquilo y familiar del barrio, no hacen pensar que entre tantas personas con niños, algunos puedan portar un arma letal debajo de sus camisetas.

De Miami Beach a Hollywood Florida

El canal 23 de Miami da las noticias en castellano, su open trata de que maybe Obama ganaría el voto hispano contra todos los precandidatos que se presentan por el Partido Republicano a las próximas elecciones, en 2012. De Europa destacan la caída de Berlusconi.
Anyway, desayunamos en una cafetería de Miami Beach, Buenos Aires, Bakery & Café, que refleja bien la comunidad argentina de este barrio. Varias mesas estaban ocupadas por argentinos que hablaban de partidos de futbol de su país con la locuacidad habitual y sus acentos. Luego tocamos el mar antes de ir a Hollywood, Florida, a casa de Grisel.
Ahora estoy con los pies metidos en la piscina de Griso y Ivory, su gata, acaba de arañar a Maya en un hombro. Yo recuerdo con la banda sonora del llanto de mi hija, las veces que he visto esta casa en fotos con amigos que han pasado por aquí, y han cruzado las calles de este barrio con nombres de los presidentes de los Estados Unidos. Tras el stop del llanto, llega un silencio que sobrecoge y me recuerda a Concha, madre de Grisel, quien desde joven quiso venir a vivir acá, y no pudo lograrlo hasta pasados los sesenta pero murió prematuramente, no llevaba un año de este lado, reunida con su hija. Es un privilegio poder desear, y que los deseos se cumplan.

Siento su risa cálida y cercana, feliz por conocer a Maya. Con su recuerdo, partimos, al primer party familiar: comida en casa de la tía Mamilla.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Going to Miami: Bienvenido a los Estados Unidos

Quería hablar de la trayectoria hacia Miami, diez horas de vuelo por primera vez con Maya, pero me es imposible  sin mencionar antes  el perfil del Downtown de noche que acabo de ver. Pensé que era un personaje de CSI Miami corriendo en el 4X4 de la tía de Yara entrando a Miami Beach desde el aeropuerto por la 195, entre 30 y 55 millas por hora, como hace Horatio en sus casos criminales en la serie, pero no, era un cubano de Barcelona impactado con un perfil de una ciudad que veo desde hace tiempo y ahora estoy en ella. Quizás me sentía un poco policía después de la cantidad que vi en el aeropuerto, lo que se debe gastar el Estado aquí en "seguridad", que en realidad sirven para organizar las colas, e indicarte donde recoger las maletas, muy serios, con una mirada ensayada para meter miedo a los ilegales y traficantes quienes probablemente griten solo verlos.
Yo, que he confesado ser un animal de curiosidad política, me veo lejos de las elecciones en España del 20-N, por este viaje vacacional a Miami donde me encuentro con el exilio cubano histórico, familiar e íntimo, personas que cambiaron su vida por el futuro de sus hijos con un valor único. La única compensación de política española fue que el avión de Iberia donde volamos se llamaba Clara Campoamor, quien luchó por el voto femenino en la República como nadie.
Cruzamos el Atlántico a 832 km/h a -52 grados de temperatura. Todos los niños estaban concentrados en el centro del avión así que Maya terminó en el asiento trasero viendo Dora Exploradora. Yara se puso un canal de jazz, yo aproveché para escuchar el canal 10 de música, todo flamenco, o sea pasé sobre la hundida Atlántida, con rumba flamenca, a 11 000 metros de altura, música de dioses.
foto: Arkolano. Pantalla de referencia de vuelo en el avión

sábado, 12 de noviembre de 2011

Otro cubano en el Harlem Jazz Club de Barcelona

Ayer la luna llena nos trajo en solitario, desde Almería hasta Barcelona, a Luis Alberto Barbería, miembro activo del grupo  Habana Abierta.  Él desplegó todas sus armas en el escenario del Harlem Jazz Club, con sus múltiples matices de voz, y se detuvo muy bien en el brasileño Joao Bosco o Djavan. Todas estas influencias las despliega con una cubanía cargada de síncopa percutida que extrae sabiamente del amplio registro de su voz. Sus canciones Como soy Cubano, Guanguancó pa Daniela,  Filineando, Dime si te atrapo con mi swing, terminaron moviendo al público, desde turistas japonesas o americas, hasta cubanas seguidoras de la peña de 13 y 8 , allí presentes.
Hay muy pocos miembros de su generación capaces de entregar un grupo de canciones de forma tan creativa solo con la guitarra, y más de diez instrumentos que es capaz de generar solo con su voz.  Esto no es algo nuevo, a inicios de la década pasada cuando compartía escenario como corista acompañante con el grupo de flamenco rock, Ketama, vi a Barbería poner de pie al público del Pueblo Español (más de 5 mil personas en el recinto) solo con improvisaciones  jazzísticas con su voz. Ha dejado huellas en los repertorios más recientes de la zaragozana Carmen París, o de la cubana Gema Corredera.
Ayer Barbería tuvo invitados variopintos, desde Habana con Kola que ejercen de anfitriones en este local, hasta tres palmeros cubanos que lo acompañaron a mitad de una pieza rumba-trova; pero sin duda, el invitado más especial, es quien lo acompaña en la foto de este post, un chico de 21 años colombiano, J Rodríguez, que lo contactó por facebook,  se sabe todas sus canciones y con él cantó Tatuaje, admirablemente. Barbería está pendiente de todo, y muy activo en las redes, no dejando que nada se le escape.
En el camerino hablamos mucho de su gira  este verano junto al cantante Javier Ruibal por varios teatros de Cuba: Pinar del Río, La Habana, Villa Clara y Holguín,  que abarcó casi  toda la isla, memoria de la cual se recoge en un DVD que saldrá dentro de poco. También de su último disco con Habana Abierta 1,2,3,4; donde incluye el tema-bossa  con Carmen París, y sobre todo, la paz y las ganas de componer que le está dando su nueva residencia en Almería, tantos años en Madrid lo tenían estresáo.
Barbería no deja indiferente, no hace conciertos o presentaciones, reparte una alegría creativa y singular de toda la música que ha cultivado en su oído y nos la devuelve... Es una suerte tener estos amigos que vienen a iluminar el otoño del 2011, a despedirme un día antes de volver a América, después de 12 años, a cruzar el Atlántico hacia América del Norte...

miércoles, 9 de noviembre de 2011

La Paladar del Son: ruta de La Habana en Barcelona

Vista rápida y sin reflexión profunda esta foto  parece una esquina de La Habana Vieja, sobre todo con esas mallas verdes para proteger la caída de escombros de la reparación de la fachada; pero no, es un restaurante de comida tradicional cubana La Paladar del Son, situado en C/. Torrent de les Flors, 6, barrio de Gràcia, Barcelona, que como La Habana Vieja, muchas de sus casas fueron construidas entre finales del siglo XIX e inicios del XX.
La Paladar tiene la peculiaridad de que los domingos cantan boleros a media tarde, y esta música sirve para fusionar al público catalán, ávido de cubanía, descubrimiento y romances, con cubanos residentes acá de todas las condiciones, quienes entre cervezas y mojitos terminan siendo una familia calurosa e íntima.
Aquí he visto a  muchos boleristas, para mí,  desconocidos, nacidos en Cuba, cantar los más grandes boleros cubanos y mejicanos, y les quedan bien, porque la nostalgia cantada no necesita sutilezas, la nostalgia que te arrastra a ese lugar de la memoria, no necesita que afines, ni que bailes bien, solo necesita que la

domingo, 6 de noviembre de 2011

Los cubanos postizos: Charlie Parker and Cia...

 
Charlie Parker trazó sus comienzos en la cubanía más visceral junto al cubano tocador de congas Chano Pozo, quien escribó un clásico del latin jazz Manteca e introdujo este instrumento en el jazz, en la orquesta de Dizzie Gillespie. Chick Corea tampoco era cubano pero comenzó su carrera como músico de jazz gracias a que el cubano Mongo Santamaría, le dio la oportunidad de debutar como pianista de jazz cuando no era Chick, sino Armando Corea. Tito Puente era puertoriqueño, pero se abrió un espacio en el mundo latino de Nueva York con  la cantante cubana La Lupe.  Dizzie Gillespie no era cubano, pero casi toda su vida la pasó entre ellos, primero con Chano Pozo, (en la foto del post está con unas claves cubanas secundando a Chano), luego siguió juntando cubanos a su grupo como  Paquito de Rivera, Arturo Sandoval, Gonzalo Rubalcaba y otros muchos.  Carlos Santana no es cubano pero su canción más conocida, Oye como va, es un chachachá-rock genuino de Cuba, donde la gran novedad, es su guitarra, pero sus tumbaos y cadencias es un rígido chachachá con fusión de rock. Rubén Blades no era cubano, pero su madre sí, él, además, ha hecho un magnífico arreglo de Muévete, una canción de Los Van

sábado, 5 de noviembre de 2011

Ante la tumba de Sartré en Montparnasse

La tumba de Sartré en el cementerio de Montparnasse tiene menos flores y poemas que la  de  un cantautor o actor de cine francés. Me sorprendió lo racional de su arquitectura, sin ningún elemento evocador que lo definiera. No sé si la gente ha dejado de leer su obra y se ha olvidado, o sencillamente, ha dejado de levantar pasiones.
Hoy que la crisis ha llevado a tantas personas al límite existencial de sus vidas, leer a Sartré es encontrar un camino horizontal a su existencia. Hay que asumir que muchas crisis han sido provocadas por uno mismo, él escribió:
El hombre es libertad: un hombre puede seguir señales, pero en ese caso es él

jueves, 3 de noviembre de 2011

Zapatero, Adiós.

 

Hoy a las 12 de la noche es el comienzo ofical de la campaña para la elecciones del 20-N, donde saldrá el sustituto de Zapatero.
Debo confesar que Zapatero me entusiasmó, después de cuatro años de convivencia con Aznar y su mayoría absoluta del 2000-2004, que  incluyó Guerra de Irak y manipulación de los atentados de Al Qaeda de Madrid, leyes a favor de recalificación de terrenos que dieron origen a la burbuja inmobiliaria que padecemos hoy, estancamientos en políticas de extranjería;  yo, y muchos que ahora reniegan del él, dimos un salto de alegría cuando sacó las tropas de Irak, con una ministra de defensa embarazada  cuya foto le dio la vuelta al mundo, además de la noticia de que Gays y Lesbianas podían contraer matrimonio. No pudo tener un comienzo más espectacular a nivel de marketing político, si se comparan las últimas imágenes con las que se despidió Aznar,  primero en las islas Azores con junto a  Blair y Bush, o la de la Casa Blanca con los pies sobre una mesa imitando estilo y acento tejano de Bush. 
En la segunda legislatura (2008-2011), la crisis le pegó varias veces en la cara a José Luis Zapatero antes de que reaccionara,  como la mayoría de los líderes europeos, pero eso al ciudadano que se queda en el paro (roza los 5 millones) no le interesa, pues el atentado de no tener una nómina cada mes para la familia, no lo tapa ninguna ley ejemplar y trascendente como las que Zapatero ha tomado en sus dos legislaturas, donde algunos alcanzamos el cheque bebé de 2500 euros por niño nacido, que luego retiró por la crisis; otros se han beneficiado de la La ley de dependencia, con la cual los familiares que cuidan a minusválidos en casa, cobran un dinero y cotizan en la seguridad social, algo verdaderamente insólito en España. Por no hablar de la ley contra la violencia de género, para intentar que la sociedad tome conciencia de este machismo ancestral y cultural que trasciende casi todas las fronteras occidentales, aunque la hipocresía solo señale a los musulmanes como machistas.
Otra buena costumbre, implantada por él,  es ir al Senado cada miércoles a contestar a los grupos políticos de la oposición dándole un valor a esta cámara que sus predecesores no le dieron, y espero que si cambia el gobierno se mantenga.
Con respecto a Cuba logró que soltaran al grupo de los 75 opositores a Castro de la primavera del 2003,  siete años más tarde cuando estaban condenados, algunos a más de veinte, a ellos y a sus familia los trajo a España.
Por último, intentó frenar y acabar con ETA, y los frenó y, al parecer, ha acabado con ellos, aunque el mérito se lo llevarán otros, incluso los que no hicieron nada. 
Se rindió a los mercados y a la banca, y a los dictados de la Unión Europea (específicamene a Merkel y Sarkozy) pero eso no es noticia para mí, Cuba se rindió a la Unión Soviética durante cuarenta añosapoyó guerras en África, América y Asia, solo por complacer a quien le daba el dinero  para sobrevivir. El estado actual de España y su desarrollo se debe a los fondos Europeos;  y a los padres que te dan dinero, ¿se les hace caso, si o sí?
Cierto que no ha sabido afrontar esta crisis, pero no estoy seguro de si los que vendrán  lo harán mejor, el tiempo me dará o quitará la razón.
Hoy solo hay que decirle adiós, cuando termine el siguiente, se verá realmente cuán positivo o no será su balance político. Es prematuro la cantidad de cosas tontas que se han escrito sobre él, sin perpectiva histórica, solo con el calor de los sucesos. La inmediatez es el peor enemigo de la historia política, pero ahora todo análisis se mide por el impacto y levedad de un twiter y así nos va.



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