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domingo, 12 de abril de 2015

El "beso" de Omaba y Castro: ¿prostitución o des-propósito?

Ya sé que fue un apretón de manos, pero para algunos un apretón es sinónimo de beso. A veces es mucho más que un beso,  quizás porque la saliva huele a lo que comes, hablas y piensas. Si se hubiesen dado un beso, Obama de seguro hubiese saltado hacia atrás. Besar a un dinosaurio trae consecuencias. Es prostitución política para una foto, es des-propósito.

Veo esta portada impresa  en el periódico  La Vanguardia de Barcelona este domingo 12 de abril  y me "enervo" me "empingo" sobremanera y sé la cantidad de lectores q tengo que les gusta esta imagen.  Obama feliz tras Castro decirle "honesto" yo que un "infame" me llame honesto no me hace feliz, al revés algo estoy haciendo mal.
A mi no. Y Zoé Valdés ni cuando estaba de moda fue de Omara aprovecho para darle la razón y reconocer que supo ver donde yo no veía.  Yo si fui de Obama. Por negro y por presidente y por Luther King, Rosa Park,  Malcon X, Angela Davis,  Jackson Five y muchos más; pero no me vale la raza ni su estilo final de mandato No me vale que Tania Bruguera este retenida en Cuba y Ailer Gonzalez Mena y Stado de Sats no puedan salir de Cuba y los castristas antes las narices de Obama peguen a disidentes pacíficos cubanos. Si quieres justificar tu premio "absurdo" Nobel hay muchos espacios ...Cuba ¿y de esas maneras?...No te deseo mierda que eso es buena suerte. Y no te deseo mal por tus niñas que no tienen la culpa, soy padre, pero vete ya y escribe, que se te da mejor y da clases y conferencias: ¡please!

Maracas y Bongo. 1ra película sonora cubana. 1932.




Sinopsis:
Un joven siente celos por su novia que asiste a una fiesta en un solar habanero. Cuarterias se les llama en España. Son famosas las de Sevilla y ciertas zonas de Madrid.  Esto sirve de pretexto para la interpretación de varios números de música y baile populares.
Reparto
Yolanda González /Fernando Collazo/José Manuel Valdés /Elpidio Valdés /Jacinta Oliva /Septeto Cuba
Ficha técnica
Año1932
Duración15 minutos
Formato35 mm/ TipoBlanco y negro
CategoríaFicción/musical
DirecciónMax Tosquella
ProductorMussie del Barrio
ProductoraBPP(Barrio Pictures Producers)
FotografíaErnesto Caparrós
MúsicaTrío Matamoros, Neno Grenet, Armando Valdés y Fernando Collazo
Fuentes
Agramonte, Arturo: Cronología del Cine Cubano. Ediciones ICAIC, La Habana 1966
Eulalia Douglas, María: Catálogo de cine cubano 1897-1960. Cinemateca de Cuba, La Habana 2008

René y Estela pareja de bailes cubanos que triunfó en México y Estados Unidos.



Tengo la suerte de cercanía próxima con el baile. Y sobre todo de compartir extraordinarios videos que cuelga mi bailarina preferida hoy profesora y directora Caridad Martínez.  Ella con su ojo detecta bailes populares que pone en su muro.
Hoy yo encontré a una pareja de cubanos que al menos trabajaron en varias   pelis y muchos caberet en Cuba y New York. Salieron de su país en 1933 rumbo a la feria Universal de Chicago.
Su éxito los llevó aparecrn en varias peliculas mejicanas como  "Méjico lindo" (1938) y "Tierra Brava" (1938) y  otras en Estados Unidos (1939) de donde es el video.
Su  nombre: "René y Estela". Estela, era su nombre artístico,  el real:  Ramona Ajón Pérez, nacida en La Habana y residía (en el Vedado donde yo nací) en Línea, 150.  Estella que reinaría en los escenarios neoyorkinos
por su elegancia sublime para bailar son cubano; era increíble.  Su forma de flotar por la pista es única. Danzan más que bailan, no parecen dos cuerpos, es un cuerpo en movimiento con 4 brazos y cuatro piernas. Estaban condenados amarse; pues para lograr esto las horas de ensayos tenían que ser infinitas...
Si en estas dos pelis bailan bien en la película norteamericana "Another thin man (1939) donde bailan "Siboney" pieza de Ernesto Lecuona es realmente genial lo que hacen ambos con el movimiento dentro del ritmo....
No estaré tranquilo hasta que encuentre más noticias de estos bailarines populares cubanos...
Viéndolos bailar me avergüenzo más de haber dado clases de salsa en Sevilla durante seis meses. Pido disculpas y advierto que lo hice para sobrevivir sin permiso de residencia.

Biografía de la pareja de baile Estela y René por Rosa Marquetti

27 de mayo de 1933 se inauguraba  la Century of Progress World Exposition, que se prolongaría hasta noviembre del mismo año. Apenas mes y medio después, comenzaría a  concretarse la idea de mostrar la rumba cubana en esta feria mundial.  Con apenas diecisiete años, una linda mulata de ojos muy rasgados que delatan la definitiva cercanía de su compartido origen chino, acompañada de un negro acharolado, delgado y elegante, casi de su misma edad, abordarían el 8 de julio de ese mismo año el vapor Florida en el puerto habanero con rumbo a Tampa.  Su destino final, de momento, era también Chicago.  Ramona Ajón Pérez, nacida en La Habana, era ya, quizás,  la Estella que reinaría en los escenarios neoyorkinos, pero ella misma no lo sabía, aunque declarara ante las autoridades migratorias de Tampa ser bailarina, tener 21 años y residir en la calle de la Línea No. 150 en La Habana.  Bailarina era, y parecía no tener rival.  Bailaba desde muy pequeña, y hasta había ganado una competencia escolar.  Integró la compañía infantil de Roberto Rodríguez, donde, según sus propias palabras, hizo mucho por que la pusieran a bailar rumba, ya que, normalmente, le asignaban roles en bailes orientales y hasta brasileros, según contó a Don Galaor en entrevista publicada en la revista Bohemia el 15 de agosto de 1954.   Casi  sin salir todavía de la infancia  había formado pareja con René Rivero Guillén en esto de bailar, y con él ganó un concurso en Cuba cuando sólo tenía catorce años. Había aprendido los secretos de la rumba en las calles y esquinas de La Habana.  Su primer contrato profesional como bailarina lo firmó por tan solo un dólar y cincuenta centavos a la semana.  Gradualmente fue capaz de ir ascendiendo y consiguiendo mejores salarios en Cuba.[10]   En la pista del Chateau-Madrid y también en el Edén Concert de Víctor Correa, fue de las primeras mulatas que reinaron en esos sitios de diversión.    Junto a René decidió que en lugar de Ramona, su nombre artístico sería Estela.   Y René  debió que ser ya el extraordinario, elegantísimo y casi inimitable bailarín que llegó a ser, habiendo nacido en cuna rumbera, en Cárdenas, como dejó saber a los mismos oficiales de inmigración cuando le preguntaron, confesando tener también veintiún años. (Colijo, por documentos encontrados durante la investigación, que ambos habrían nacido entre 1915 y  1916, pero quizás, con diecisiete años, no habrían podido embarcarse solos en aquella aventura, por lo que habrían decidido aumentar sus edades).[11]  Ante la perspectiva de que ocurriera un  suceso trágico o excepcional durante la travesía, tan jóvenes como eran ambos, dieron a las autoridades los nombres  sus respectivas madres:  Pilar Pérez, la de Estela; y Concepción Guillén, la de René, que ya vivía en La Habana, en la calle Clavel No. 19