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martes, 13 de agosto de 2013

Mi guía para un tour por Sevilla.


Capilla donde se casó Antonio Machín,
con Alicia Rodríguez, barrio San Luis
Sevilla es una ciudad cuyo centro histórico, perfectamente medieval,  es uno de los más grandes de Europa pero se puede recorrer andando de una punta a la otra, en una mañana, sin necesidad de coche. 
Recomiendo intentéis pillar un hostal lo más cerca de la Alameda de Hércules, pues si te vas al centro, al Barrio Judío  (Barrio de Santa Cruz), en los entornos de la Catedral, es más caro, y te pierdes la intimidad de un barrio menos turístico y con mucha historia. 
La Alameda te recibe con dos torres que regalaron a la ciudad los dos emperadores romanos que nacieron en ella, Trajano y Adriano (en realidad nacieron a 7 km de Sevilla, en el poblado de Itálica, actual Santi Ponce), y justo al centro, una estatua de Manolo Caracol, pareja artística  de Lola Flores, y todo un referente del flamenco; que también define el entramado social con el que me gusta definir Sevilla: romana, flamenca, árabe, y cristiana, aunque no sea su orden histórico.
Estar cerca de La Alameda, es interesante pues encontraréis dos iglesias que guardan los referentes más importantes de la Semana Santa de Sevilla, La Macarena, y en la Plaza de San Lorenzo, El Cristo del Gran Poder, conocido también como el Señor de Sevilla.
Si váis a La Macarena, obligatoriamente veréis la muralla, o los restos más importantes y más largos de la ciudad, que hace visible el paso de diferentes culturas: visigoda, romana y árabe, se ven en la misma piel del muro, y en las capas de su altura. 
Luego, se puede buscar el río y tener la oportunidad de ver la Sevilla postmoderna del 1992, con los puentes de La Barqueta y El Alamillo hechos para la feria de ese año. No obstante, el puente de Santa Isabel es el más histórico y fotogénico, algunos se lo atribuyen al equipo de Gustavo Eiffel aunque me parece que no es seguro.
Barrio San Luis,
pegado a la Alameda
Si, en cambio, vais a la Plaza de San Lorenzo, pasareis por la casa donde nació Gustavo Adolfo Bécquer, y donde escribió sus primeros poemas. Justo en la esquina vivimos nosotros, en unas callejuelas que se pierden a la izquierda de la plaza, allí está la calle Cantabria con el bar El Sardinero.
La visita a los Alcázares, al lado de la Catedral,  es muy recomendable, y entraría en el kit de los entornos del centro histórico. Junto a La Catedral, -que antes fue una mezquita-,  no estaría mal, ver El Archivo de Indias,  donde se puede disfrutar de  una expo permanente con casi todas las primeras  comidas y plantas que se trajeron de América los colonizadores, desde Colón. 
Después de comer, no estaría de más ver el barrio de  Santa Cruz, barrio judío, donde encontraréis exuberantes patios interiores y por donde se ha de mirar los balcones por debajo, o sea, las composiciones de los azulejos con que están diseñados, siempre diferentes y atractivos con una peculiaridad única, solo superados por los azulejos de muchas fachadas del barrio medieval de Lisboa.
Si se pasan dos noches, una de ellas se ha de cruzar el puente de Isabel II o de Triana para llegar al barrio de Triana, donde el paseo por la calle Betis al borde del río es lo más parecido a acercarse al malecón habanero. Se puede intentar comer unas tapas, en la calle Pureza, paralela a la calle Betis, donde hay varias abacerías en las que nadan quesos de todo tipo macerados en aceite de oliva virgen que son una delicia espléndida.
Calle Pureza
"La orilla del río ha sido siempre en Sevilla el lugar de mis excursiones"
Bécker

Además, ir de noche hacia Triana te hace advertir los perfiles sobresalientes de la  la Plaza de Toros, La Maestranza, La Torre del Oro, al borde del río, las luces de la Plaza de España.
No obstante, el verdadero perfil y perspectiva de Sevilla se alcanza desde las lomas de Aznalfarache, pero quizás no dará tiempo.
Si hay tiempo, no os debéis perder los entornos de la Plaza de España, pues al lado está el Prado de San Sebastian que al mismo tiempo es la parte de atrás de los Alcázares,  pegado a la antigua fábrica de Tabaco donde trabajaba Carmen, la protagonista de la obra de Bizet.  Todo este entorno adquiere su dimensión con el parque de María Luisa, diseñado por el paisajista JCN Forestier, el mismo que diseñó los jardines de Montjüic, y en La Habana, toda la calle G, la avenida de los Presidentes, el Parque de la Fraternidad, los jardines del Capitolio, el Paseo del Prado  y casi todos los ejes verdes urbanos que aún se aprecian en La Habana.
Quizá sea mucho para tres días pero aún me quedan las tapas, yo no me iría de Sevilla sin comer garbanzos con espinacas en el bar, El Rinconcillo que está en la Plaza de los Terceros, este bar es del 1640, tampoco sin un solomillo al roquefort, o al güisqui, acercarse a una freiduría a por pescaítos fritos, entre otras muchas. Si se quiere un poco de flamenqueo en vivo y en directo, ir a la Carbonería, tiene un patio excelente para las noches de verano, y el ambiente, aunque es de guiris (extranjeros) está muy bien.
Por último, acércarse a la Plaza de la Encarnación donde han remodelado el mercado y han hecho una obra apreciable y muy moderna, unos hongos que hacen de cielo de varias calles muy bien logrados con un montón de bares en las terrazas y desde donde se tiene una buena perspectiva de la ciudad.
casa Natal de Luis Cernuda
Sevilla es para extenderse en demasía, el agobio por el calor se combate al entrar al primer bar y beber una cerveza en salmuera que es algo imposible de encontrar en otro lugar de España.
También en los museos o entrando en sus innumerables iglesias para apreciar notables retablos que representan el barroco sevillano de forma única.
Se ha de mirar todo, mover la cabeza en todas direcciones pues en Sevilla nacieron muchos escritores Luis Cernuda, Bécquer, Antonio Machado,Vicente Aleixandre........
Todo lo que pueda decir es poco, si os desorientáis me enviáis un whasapp donde estéis, quizá pueda sugerir qué hacer o dónde comer...Pasadlo bien y disfrutad en nombre del andaluz perdido que soy.


Sevilla

De lejos esta ciudad/es un cuaderno acumulado
que mezcla albero y nostalgia.
De cerca un trozo de muralla visigoda
un puente: La Barqueta/un parque: María Luisa
una noche: Madrugá/una calle: Trajano
un paso: El Gran Poder/ un Mercado: Feria
una plaza: San Lorenzo/una tapa: Garbanzos con espinacas
un poeta: José Luis Ortiz Nuevo/una mujer: vestida de faralaes.

Todo me lleva a un estado de ánimo
a una carta de nacimiento...
y mira que me gusta el mar.

pag. 65, de mi libro Síndrome de Ulises, ed Linkgua, 2004.





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