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lunes, 9 de marzo de 2020

Concierto de Omar Sosa y Gustavo Ovalles en CaixaForum. Nits de Estiu. Barcelona 2017


He visto tocar a Omar Sosa en... La Habana, Sevilla, París y  Barcelona (esta última varias veces). He visitado su casa en Cuba. Nos hemos encontrado en Barcelona en la presentación de un libro de Paquito d Rivera. 
Nunca Omar Sosa ha sido él mismo. No es mejor que el anterior. Es igual de bueno del siguiente que voy a ver. Su creatividad no depende del formato instrumental que lo veas tocar. El crece y mantiene toda su intensionalidad conceptual de trascender su alma en aquel que le escucha.
Ayer por primeva vez lo vi con mi hija. Antes de empezar cruzamos una palabras y le dije que la había traído que al final nos veíamos y así fue.
La última vez que lo vi fue en Luz de Gas con Cristina Pato y Paolo Fresu, algo tan distinto y creativo como esto, en otro formato de friscornio y gaita. Siempre jazz del muy bueno.
Ayer se presentó a dúo con Gustavo Ovalles que toca todos los instrumentos de percusión afrovenezonalos y afrocubanos posibles, antes de irse a Japón y Francia. 
 El venezolano Gustavo lleva la percusión a un lugar donde nunca ha estado tu oído.
Ayer hizo solos con trozos bambúes, con calabazas, con maracas, con batas, congas y otros instrumentos. Siempre improvisando y sacando lo mejor de Sosa en las improvisaciones. Ambos buscándose de forma matizada y sublime.
Es mi primer gran concierto de jazz con mi hija. Ella sabiendo que Omar y yo nos conocemos hace años; se lo dije en casa y le enseñé fotos de él Paquito de Rivera y yo,  me dijo, papá quiero conocerlo antes de irme.
Su cara de felicidad fue parecida a cuando  hemos estado con la cantante Lucrecia este mismo año aqui en Barcelona. 
Es una suerte vivir aquí y tener dos referentes del lugar dónde nací. Es una forma de mostrarle el hilo conductor de lo que soy a través de la música. Y buena música.



El percusionista venezolano, Gustavo Ovalles, mi hija y pianista  Omar Sosa. 

martes, 11 de octubre de 2016

Cariñito. Un clásico de la cumbia peruana que Papa Orbe reactualiza enBarcelona en 2016.



"Cariñito, es un sencillo de cumbia peruana, escrito por el compositor peruano Ángel Aníbal Rosado en 1979 e interpretado por primera vez por la agrupación "Los Hijos del Sol." Con versiones en distintos ritmos y agrupaciones de distintos países, es una de las canciones más conocidas de la cumbia peruana y la cumbia en general."

Papa Orbe en Barcelona del siglo XXI, convierte esa sencillez en otra cosa,   manteniendo su esencia básica. Le imcorpora  improvisaciones en el saxo, por un francés, Mateo realmente acertadas,  hace una percusión mucho más sólida con batería,  djembe (que improvisa como quiere y debe) y congas que toca e inprovisa Felipe Muñoz de forma prodigiosa y matizada;  y añade voces femeninas que le dan una sensualidad excelente.
Mientras que en la versión original el ligado armónico del bajo y la guitarra están solos, en la versión del Papa Orbe, todos, incluyendo el saxo, piano, guitarra se unen, y le dan una solidez necesaria.
Y mientras el suena, el djembé improvisa libre, coyo responsable Felipe Muñoz da toques necesarios y Flor Inza a su lado mantiene ritmo y cadencia.

Convirtiendo el local en un trozo de América acabado de llegar por el Port Vell, a solo doscientos metros de Kosmobar.
Lleva esta cumbia a un 'generoso latín jazz' sin complejos. El público le agradece este revestimiento bailando en éxtasis gestual. Imitando sin dudas a las divas cantantes Paola y Daniela. Que no daría yo por ver este proyecto grabado en vivo o en estudio y encerrado en un plástico con diseño sublime. 
La felicidad fue metáfora de cumbia en Barcelona el sábado 8 madruga del 9 de octubre. Si alguien lo duda. Que  acerque su esqueleto aquí  a Kosmobar el 22 de octubre.
Versión que dio a conocer esta cumbia 
peruana. El cámara tenía más deseo de ver bajo 
las faldas de las chicas que la canción en sí. 

jueves, 22 de octubre de 2015

Omar Sosa alimentó con jazz Luz de Gas en Barcelona.

Omar Sosa, de los pianistas de jazz contemporáneos que agitan los festivales de jazz por cualquier zona del mundo, es a quien se le ajusta más la etiqueta de "fusión". Palabra usada en exceso por los críticos de jazz al primero que toca varios ritmos de aquí  y de allá. Sosa a recibido seis nominaciones a grammys de jazz en toda su carrera, por hacer una obra de marcado carácter de integración no solo de ritmos, sino de culturas. La africana con la norteamericana, la española con el jazz y todas con base en la síncopa de Cuba. Que sabe dosificar y no siempre se le reconoce por ahí, ya que su universalidad, es precisamente asumir lo diferente e integrarlo todo al jazz, que siempre he considerado la música total.

Sosa debería ser el ejemplo de exiliado más destacable, pues sabe integrar su obra según el contexto donde vive. Así cuando se marchó de Cuba, en 1995 donde comenzó su carrera como solista en California integró y creó diferentes formatos de varios estilos que tocaban el latín jazz, pero que también rozaban el funky, el soul y sobre todo el rap, todos con gran referencia en el jazz.


A partir de 1999 que se traslada a Barcelona, su obra da un giro y aparecen discos en solitario y con artistas de las más variadas tendencias.
En el 44 festival de jazz de Barcelona donde tuve la suerte de verlo hace un año o más por última vez, se presentó con un trompetista italiano Paolo Fresno, y una gaitera de Ourense, Cristina Pato. Con los tres, sobre todo en la segunda parte del concierto de dio otra vuelta de tuerca a su extensa trayectoria musical.


Fue la última vez que salí a un concierto con Yara, con quien viví 19 años y tuve un "tresor Maya, mi hija." Hoy  evoco esto con la responsabilidad de una pérdida, toda separación, es pérdida, aunque sirva de renovación en ambos,  es pérdida.  
Fue una gran despedida como pareja con un gran músico y amigo. Hay que ser responsables con la memoria afectiva. Avanzar en otra dirección no es  olvidar el recorrido anterior.
Omar Sosa es una metáfora de renovación continúa. Para él el jazz es otro camino de fe en la vida donde es imposible estar en un mismo lugar para avanzar.  Es una suerte de icono cultural en sí mismo para muchos latinoamericanos en esta ciudad. 

martes, 25 de marzo de 2014

Paul Simon cantando salsa con Spanish Harlem Orchestra




Era muy extraño que Paul Simon que no tuvo poblemas para contaminarse de la música africana en 1986 cuando grabo "Graceland" se demoró  11 años en caer en las "garras" de la salsa. Él que nació en New Jersey tan cerca de la salsa puertoriqueña y cubana acentada en Harlem desde los años cuarenta con Arsenio, Rodríguez,  Machito y Miguelito Valdés entré otros muchos emigrantes músicos caribeños.
Fue en el 2007 cuando con la complicidad de Óscar Hernández y su *Spanish Harlem Orchestra* fundada en el 2002, que decidió versionar con gran acierto su "Late In The Evening" a ritmo de salsa, un clásico del pop escrito por él en los años sesenta. La versión es el corte 13 de cd "United we Swing", o sea, Unidos con Swing que es exactamente como quedó el arreglo de "Tarde en la noche." Para que no quedara dudas, Simon se atreve no solo a cantarla, en inglés a ritmo de salsa, sino que la improvisa en Español, -un castellano precario- donde se le agradece intentar conectar con el publico hispano a todos los niveles. Los pasajes de latin jazz logrados en la pieza son un valor añadido notable como el peso del tumbao que sostiene el bajo.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Roberto Carcassés fuera de juego por críticar a la Revolución Cubana




¿Dónde están los músicos de la isla, por qué no lo apoyan? ¿Y los artistas del exilio? Digo, de la “diáspora”. 
Zoé Valdés 
Roberto Carcacess y su grupo Interactivo llenaron el vacío en la escena musical habanera que dejó al abandonar el país el grupo cubano Habana Abierta, debo confesar que en sus inicios tuve dudas de su proyección, luego avanzado la primera década del siglo XXI me convencieron de que eran mucho más que un grupo de buenos músicos liderados por el hijo del mayor impulsor del festival de Jazz Plaza de La Habana, Bobby Carcassés.

De este grupo, al salir el CD Cuba Siglo XXI, escribí una reseña para la web cubaencuentro de la que ahora, al verlos por primera vez actuar en Barcelona en el 2012, con su cantante líder, Telmary, reescribo: Telmary es la gran revelación de esta producción. Comenzó siendo vocalista de rap del grupo Free Hole Negro, pero en este nuevo proyecto ha empezado a salir de este género para saltar del montuno al bolero, del bolero al rap, y de éste al más crudo funk-reggae, convirtiéndose en el hilo conductor de las diecinueve piezas del trabajo.  Hoy agrego que Telmary cantó piezas destacables, de su disco personal homónimo, Equivocáo Marilú donde demostró que, a pesar de vivir ahora en Canadá desde hace unos años, no ha perdido ni la gracia natural de su voz,  ni su sensualidad musical, elevando muy alto la calidad de este grupo, que ya escuché sin ella hace tres años, y no fue lo mismo, ni escribo igual.
De todo lo dicho en aquel texto de hace seis años, no debo lamentar no haber escuchado su mejor pieza: Nosotros, los Revolucionarios, de la cual el director de cine español Fernando Trueba hizo una cita al comienzo de su malograda película de dibujos animados Chico y Rita del 2010, esta ausencia la suplió Roberto Carcases, director de este proyecto, al invitar al ex integrante de Habana Abierta, Boris Larramendi, quien cantó uno de sus grandes éxitos, Asere, donde hace una radiografía política de la sociedad cubana actual y le pone nombre y apellidos al culpable de que en España hayan 104 mil cubanos residiendo de forma oficial, según la agencia EFE.
Hoy el revolucionario es el propio Roberto que ha criticado al régimen cubano abiertamente, no me gusta lo que le ocurre, pero es un aviso para los que creen que hay cambios en Cuba.

Historia del grupo Interactivo con Roberto Carcassés al frente

Ampliar noticia en Antoni Guerrero Vall


domingo, 7 de octubre de 2012

Cubanos en New York : Piano y tumbas



En esta descarga de casi 7 minutos grabada con un móvil donde  dos cubanos amenizan un local de New York con este peculiar formato de piano y percusión. El pianista A. Laugart, el percusionista, Yusnier S. Bustamante. 
Las voces en el local de personas que no vemos,  hacen pensar que están más concentrados en sus propias conversaciones que en la música, pero eso a quienes tocan, no les interesa, ellos ponen todo de sí mismos.  No obstante, el lector y oyente curioso puede advertir, que las voces arman otra base melódica ambiental tan lineal que forman parte de la música en toda la pieza. 
Primero, Laugart improvisa al piano, sirviéndose de la base que le brinda la percusión generosamente. Parece una descarga normal hasta que se invierten los papeles, y entonces es Yusnier quien improvisa sobre la base melódica fija del piano,  ayudado por un tercero que toca la campana, permitiendo que se luzca, magistral. 
Solo son siete minutos de dos cubanos creativos en New York con una intensidad contenida impactante.









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Local de NY. Amor Cubano @ 2018 3rd Avenue El Barrio, NYC (Machito Way E.111 St.)

jueves, 12 de julio de 2012

Una supernova de apellido Rubalcaba, nombre Gonzalo


Portada
Mientras que muchas supernovas se han visto en galaxias próximas, son es un acontecimiento relativamente raro en la nuestra. La Supernova del pianista Gonzalo Rubalcaba trae influencias marcadas de Chucho Valdés, Ernesto Lecuona, Manuel Saumell, Antonio María Romeu y Frank Emilio (por el lado cubano); también de Scott Joplin, James P. Johnson, Duke Ellington, Count Basie, Chick Corea y Keith Jarrett (por el lado norteamericano). Rubalcaba ha asimilado de tal manera estas influencias, que una vez más ha sido candidato a los premios Grammys. Esta vez en tres categorías, diferentes de la entrega del 2002. Una al mejor álbum latino de jazz; otra al mejor arreglo instrumental; la última, a la mejor composición instrumental. Un premio que se le ha escapado entre las manos en varias ocasiones y que finalmente puede acabar reconociendo lo evidente: su excelente obra.
Gonzalo Rubalcaba, quien con su esposa y tres hijos vive en Coral Spring (Condado de Broward, Estado de la Florida) desde 1996, parece estar muy ocupado musicalmente después de vivir entre La Habana y República Dominicana gran parte de los años noventa. Se sabe que fue un niño prodigio que creció en una casa habanera llena de música. Su padre, Guillermo Rubalcaba González, es un destacado pianista y director de agrupaciones de música popular, además de ser uno de los primeros maestros que Gonzalo tuvo antes de que ingresara en el conservatorio Amadeo Roldán, donde estudió batería y piano. Luego, formó varios grupos incluyendo el Grupo Proyecto, con el que grabó algunos discos en La Habana. Se comenzó a conocer mundialmente a partir del descubrimiento que hizo una leyenda del jazz norteamericano como Dizzy Gillespie, en 1985. Después, Gonzalo ha hecho historia en todos los festivales de jazz de importancia del mundo, ha sido artista revelación en Francia y Japón, ha tocado y grabado tanto con los grandes del jazz contemporáneo como con los más notables músicos populares cubanos y dominicanos.
Supernova es, ante todo, un resumen de los estilos en que se ha movido este músico durante su trayectoria profesional. La primera canción del disco, Supernova 1,recuerda al Gonzalo de los primeros tiempos, cuando deleitó a su generación en los Festivales de Jazz Plaza, en los ochenta, con piezas como Pisando el césped o Concatenación. Como es habitual en todos los bateristas cubanos que ha elegido —como El Negro Horacio Hernández o Julio Barreto, por sólo citar dos en su pasado—, aquí podemos escuchar un excelente trabajo de Ignacio Berroa. Sus enlaces con síncopa cubana, entre la batería y el piano, son de una riqueza rítmica que

miércoles, 20 de junio de 2012

Cuidado al leer Wikipedia sobre Jazz Latino


Wikipedia se olvida de citar  al cubano Chano Pozo en este párrafo, quien fuera uno de los artífices importantes de que esta fusión afrocubana penetrase en la rítmica del Bebop, con piezas que hoy son standard del jazz, como Manteca,  de su propia creación,  cuando entró a tocar como percusionista en la banda de Dizzy Gillespie. 
"Fue Gillespie quien contrató en 1947 al más grande de todos los tamboreros cubanos, Chano Pozo, para su gran orquesta. " Así lo afirma Marshall Stearns, en su Historia del Jazz.1
(...)En los últimos días de 1947, quedan para la posteridad clásicos como "Cubana Be/Cubana Bop" y "Manteca". Al año siguiente va de gira con la orquesta de Gillespie por EE.UU. y Europa. "Dizzy no hablaba español, y yo no hablo inglés", dice Pozo, "hablamos africano".

jueves, 14 de junio de 2012

Afro Blue: Mongo Santamaría/ melomanías



Cuando el percusionista cubano  Mongo Santamaría (1922-2003),  compuso su Afro Blue  ( 1959) no sabía que se convertiría en un standart de jazz, como Manteca, de Chano Pozo. Aunque Chano Pozo es hoy un mito para el Latin Jazz, Mongo Santamaría es una figura que no se debería olvidar, no solo por piezas como esta, que ha sido interpretada o cantada  por los jazzistas más importantes de los últimos 50 años (Cal Tjader, John Coltrane, Abbey Lincoln, Santana, Lori Williams, Chick Corea, Herbie Hancock), sino porque Mongo, además, continuó la labor de Chano Pozo de consolidación de la inserción de  la percusión cubana en la cuna del jazz: EE.UU.

La versión original de Mongo, de Afroblue,  añadida al final de este breve texto, es novedosa para el desarrollo del Latin Jazz,  ya  que entremezcla las improvisaciones del xilófono, la flauta con la base de las congas cubanas. Luego él improvisa  sobre la marcha creada con la  flauta como protagonista, entrelazando momentos  con matices únicos,  de equilibrio y el ritmo, un placer.