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jueves, 29 de diciembre de 2016

No conozco una canción que me retrate más en el mundo: Biromes y Servilletas. Un día del cumple de mi madre en París solo.




 

 

 

"Andan por las calles escribiendo, y viendo y viendo

Lo que ven lo van diciendo y siendo y siendo

Ellos poetas a la vez que se pasean, pasean, pasean

Van contando lo que ven y lo que no, lo fantesean"

 

 

Sé que muchos lectores y seguidores le gusta saber quién es ese que escribe sin parar. Que hay detrás y dentro de él. Qué tiene o qué  falta en su vida que no para de ordenar palabras para otros sin saber en realidad por qué lo hace. No sé si les decepciono diciéndoles que yo no lo sé.

Que yo escribo, que soy padre y poeta. Pero esta canción cantada por Milton Do Nascimiento en castellano, me retrata de una forma tan visceral que es mi Valium personal tras cada derrota o partida; que me salva de suicidios personales y virtuales. Los días de cumple de mi madre son siempre de reflexión larga, si estoy lejos de mi hija me conecto más que nunca a una isla.

Aunque ya no escribo con Biromes (lapiceros) ni servilletas, ahora lo hago en pantallas táctiles, en La Habana si lo hacía cuando la descubrí, la sangre sigue navegando bajo ese dolor.

No estoy seguro que me gustaría escucharla en verano.  Es una canción de otoño-invierno. Escuchada en parís en un café en Montmartre como lo hago con cascos es lo más correcto, nunca huyo de la nostalgia aunque su abrazo duela.

Es una canción perfecta cuando vas solo y es domingo andando por un frente marítimo; yo elijo el mediterráneo o la barceloneta, en Barcelona, en París claro está el Sena, sus bordes. Tú Cádiz, Málaga o San Sebastián... (La Habana o el malecón es mi ADN) da igual, pero que sea el mar o río; o sea, humeda. También puede ser esa parte del Sena o del Danubio, cuando dejan el centro urbano de París o Praga.

Si hay una canción para recordarme si un día no estoy, que pasará pronto, soy mayor, seguro será esta. No importa la forma en que me haya ido de aquí, esta puede ser la última antes que termine todo.

 

Biromes  y servilletas

 

"En Montevideo hay poetas, poetas, poetas

Que si bombos ni trompetas, trompetas, trompetas

Van saliendo de recónditos altillos, altillos, Altillos

De paredes de silencios, de redonda con puntillo

Salen de agujeros mal tapados, tapados, tapados

Y proyectos no alcanzados, cansados, cansados

Que regresan fantasmas de colores, colores, colores

A pintarte las ojeras y pedirte que no llores

Tienen ilusiones compartidas, partidas, partidas

Pesadillas adheridas, heridas, heridas

Cañerias de palabras confundidas, fundidas, fundidas

A su triste paso lento por las calles y avenidas

No pretenden glorias ni laureles, laureles, laureles

Sólo pasan a papeles, papeles

Experiencias totalmente personales, zonales, zonales

Elementos muy parciales que juntados no son tales

Hablan de la aurora hasta, cansarse, cansarse

Si tener miedo a plagiarse, plagiarse, plagiarse

Nada de eso importa ya mientras escriban, escriban, Escriban

Su mania su locura su neurosis obsesiva

 

Andan por las calles los poetas, poetas, poetas

Como si fueran cometas, cometas, cometas

En un denso cielo de metal fundido, fundido, fundido

Impenetrable, desastroso, lamentable y aburrido

En Montevideo hay biromes, biromes, biromes

Desangradas en renglones, renglones, renglones

De palabras retorciéndose confusas, confusas, confusas

En delgadas servilletas, como alchólicas reclusas

Andan por las calles escribiendo, y viendo y viendo

Lo que vem lo van diciendo y siendo y siendo

Ellos poetas a la vez que se pasean, pasean, pasean

Van contando lo que ven y lo que no, lo fantesean

Miran para el cielo los poetas, poetas, poetas

Como si fueran saetas, saetas, saetas

Arrojadas al espacio que un rodeo, rodeo, rodeo

Hiciera regresar para clavarlas en Montevideo"

 

 

29/12 2016, París.

Sol naciendo ayer 25 de octubre en Barcelona.
Iba con mi hija a coger el coche, he hice esta foto. con el sol y mediterráneo.

sábado, 16 de julio de 2016

Yo no pedí una amiga noruega. Pero tengo a Helen en Oslo.

Maya y Amanda toman helado  juntas de kiwi y sandía, y chocolate. Para que eso ocurriera Helen Kierulf Svane (amiga noruega) pasó de casualidad por Cuba hace 21 años. Estaba en California en un curso de literatura cubana y le hablaron de "novísimos" escritores que estaban cambiando la forma de hacer literatura en Cuba. 
Cogió un avión hacia La Habana  y el profesor e investigador universitario Salvador Redonet, que impartía clases prácticas con nuestros textos y nos invitaba a sus clases, y  hoy que está en la parte literaria del cielo;  le dijo los escritores que debía entrevistar, y aparecí yo, que había publicado ya en varias antologías de cuentos cubanos como "novísimo."
Eso fue puro azar. Que 20 años después nuestras nuestras hijas jueguen en Barcelona, y no en Oslo ni La Habana. También, pero lo segundo se debe a ser amigos. Ayer pensé que las hijas únicas, desarrollan unas afinidades electivas  con sus similares muy especiales.
Yo no pedí nunca tener una amiga noruega.
Pero sé que tengo a Helen en Oslo. Desde que me fui,  nos hemos visto suficiente para saber que no nos dejamos de ver, aunque no nos vamos cada día.  Maya tampoco pidió una amiga noruega, pero viendo como se lleva con Amanda,  creo que su afinidad puede ser duradera. Algo que me haría  jodidamente feliz.

Maya y Amanda.  Amanda y Maya.

miércoles, 6 de mayo de 2015

No es difícil ser escritor en España, es difícil vivir de la literatura. Aquí las cifras.



Cada vez que alguien me pregunta por qué no vives de lo tuyo, digo, otra vez. ¿Cuándo la gente se dará cuenta que es muy difícil vivir de ser escritor? (Músico-pintor-cineasta:artista) Salvo que alguien te mantenga, o estés becado o subvencionado. Con lo cual eres "feliz," pero pierdes parte de tu libertad, en todo. Eso te lo aseguro. En fin...ser escritor no cuesta si lo eres por vocación, vivir de esto es difícil. NI Kafka,  Ni Lezama, Ni Pessoa, Ni Bolaños... la lista es larga...

Josep Massot, más listo y con más tiempo que yo para responder a esa pregunta escribe un artículos sobre los escritores en España que responde a todas las personas amigas, seguidores y fans de mis textos en el blog y las redes; el porque soy feliz escribiendo; pero trabajando en una multinacional líder de la industria textil, la cual no me paga para promoverla, por eso no diré su marca. Aunque muchos lo saben.

"En España el escritor recibe el 10 % del precio del libro; cuando el distribuidor suele quedarse el 53%. Si se vende, por ejemplo, a 20€, al autor le correponden 2 euros por ejemplar, por lo que el editor, si calcula que venderá 3.000 ejemplares, le pagará un anticipo de 6.000 euros por el trabajo de uno o dos años, como mínimo."(...) si este escritor vende 20.000 ejemplares  alcanzará un suel medio anual de 25. 455€; que no esta mal; sin embargo, según el informe del comercio interior del libro, sólo el 1, 9% de los 70 000 libros de todo tipo que se publicaron en España superan ...los 5.000 ejemplares.
Llegar a 5.000 ya es un éxito, así que las cuentas no salen, además el escritor ha de dar de su exigua renta, entre el 10 y 15% a su agente literario y otro 19 % se va en impuestos."
Bajo este panorama. Hay que escribir porque te gusta. Ábrete un blog, intenta tener millones de lectores que quizás un día alguno compre tu novela o libro de versos porque te has vuelto un referente en tu vida. O se muy feliz escribiendo y regalando tu ser literario a personas que te leen con gusto, luego te invitan y se enamoran de lo que piensas y escribes y te dan fe en lo que haces. No porque te compran, si porque lo haces vivir.




viernes, 7 de noviembre de 2014

Extraña fascinación por los libros rotos de Cuba

El viernes le dije a una amiga de Miami, calla, estoy muy cansado armando dos estanterías de IKEA, ella me contestó: 
--Libros!, un día los regalo todos!
Lleva razón. Ocupan espacio me traen a la memoria personas que ya no están cerca pero están para siempre en las dedicatorias. Me traen infinitas veces que robé libros en La Habana. Me recuerdan una isla de libros absoluta y maravillosa a precios insólitos y papel y papel y tantos poemas y novelas subrayados.
Si un día los tiro, seguro. En el mismo hueco tumba donde voy a encontrarme con Dante y Lezama, con Neruda y Simic, con Poe y Loynaz, con Vinicios de Morais y Virgilio Piñera y  Borges, Lugones y Cortázar y con Machado y Machado en su tumba en Colliure. Los tres mirando y escuchando a la Condesa de Merlin tocando el piano junto a Chopin como hicieron en vida y en París y ya conté en un post.
Si, un día seré como los emperadores egipcios enterrado con mis cariños, mis tesoros y mira que me gusta el universo digital.
He visto el origen de un país a través de Protocolos Notariales del siglo XVI cuando era historiador del Archivo Nacional de Cuba. SOY papiro, no soy piel, soy una hoja de piel y mi memoria es un libro.

Aquí aparecen en la foto por orden de izqd-derecha:
LIBRO de Cuba. Ambrosío Fornet. 
Por primera vez en Cuba. FRANCISCO Mota
Obras completas. José Martí. El XXI cuadernos de notas deliciosos de Martí. 
Un número de la Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba dedicado a diez años de notas de José Lezama Lima. 1988. 
Obra poética de Nicolás Guillen. Antología. 
El Habla popular Cubana de Hoy. A. Santi esteban. 
Cien de las mejores poesías de Cuba.
Antología de la poesía cubana. Hecha por José Lezama Lima. Tres Tomos.
Tres Tristes Tigres. CABRERA Infante 
Correspondencia de Lezama y Rodríguez Feo.
Obra completa de Lezama. Poemas.
Contrapunteo Cubano del Tabaco y del Azúcar. FERNANDo Ortíz
Poesía Eliseo Diego.
Gertrudis Gómez de Avellaneda. Memorias.
La colonia Cubana de París 1895-1898. Paul Estrada. 
Las reglas del Palo Monte.


lunes, 6 de enero de 2014

Encuentro con Gustavo Adolfo Bécquer en Sevilla

El primer piso que alquilé en la capital de Andalucía, Sevilla, estaba situado en la plaza de San Lorenzo, justo a menos de cincuenta metros de donde nació Gustavo Adolfo Bécquer. Cuando me di cuenta de esta coincidencia, asumí que la poesía une a los poetas grandes con otros autores menores como yo. Muy cerca estaba también la casa de su enamorada a quien él solo veía desde la calle, a través de la ventana, con lo que se prueba que el voyeurismo poético era una conducta que asumían algunos poetas románticos del siglo XIX:
Hoy he pasado. La puerta estaba abierta, y en la ventana de la derecha se notaba la cortina levantada como si alguna persona estuviera mirando: ya es bastante entrada la noche, por lo cual no pude distinguir quién era, por lo que me paré en la esquina mirando…Gustavo Adolfo Bécquer. Diarios, jueves 26 de febrero de 1852.
Pero donde el poeta sevillano, hijo de emigrantes holandeses, dejó de ser poesía para convertirse en vida, fue en el monumento en su homenaje, en el parque de María Luisa. Quería hacer unas fotos al conjunto mientras un señor de casi ochenta años esperaba con paciencia a que yo terminara mi faena; al darme cuenta de que él esperaba le pido disculpas, y él me dice que no hacía falta, que siguiera haciéndole fotos a las musas junto a mi musa.
Él me miró y me dijo, la mía está ahí, y señaló un lugar del árbol que rodean las esculturas. Me quedé impactado y asombrado, él me dijo, -Sí, a mi mujer le encantaba Bécquer, y por eso traje sus cenizas y leo aquí sus poemas, en este silencio, por las mañanas antes de que lleguen los turistas.
Me di cuenta de que no hablaba con un señor anónimo, que éste tenía que ser Bécquer, reencarnado, criado en la poética del polvo serán, mas polvo enamorado; solo alguien que toma un verso así, al pie de la letra para traerlo a la vida puede tener el estoicismo de venir cada día a hablar con el polvo de su mujer.
Luego advertí que toda esta zona en Sevilla era mágica y trascendente, a solo unos pasos, en la Plaza de España, Georges Lucas había filmado una escena de su remake de la Guerra de las Galaxias y a unos doscientos metros había trabajado la cigarrera Carmen, que inspiró la famosa ópera francesa de Bizet.
Yo, en esa época, no tenía permiso de residencia en España y estaba muy jodido con ese tema, pero un día después, el escritor Jesús Díaz me había escrito por email para que le enviara textos sobre música cubana que los publicaría en la web de Encuentro de la Cultura Cubana, pensé que desde algún lugar los poetas emigrantes tienden lazos a los aspirantes.


a Guti, que ha hecho de su vida en Sevilla
un poema de diseño con su familia y amigos

domingo, 3 de noviembre de 2013

Retorno tras años de exilio: ¿ser o volver a ser?

Las lecturas que hago (cine, literatura y música) se parecen cada vez más a las preguntas que me rondan por la cabeza tras años sin volver a mi país, que un día tendré que llamarle "ex". Este libro es un ejemplo. Todos los retornos tras la partida son iguales, son iguales como dice mi amigo Vanito Brown, seas del país o la ciudad que seas y no retornas.
El Retorno, de Tahar Ben Jelloun, trata sobre un campesino marroquí, Mohamed, que un día, con veinte años, emigra a Francia donde vive y trabaja durante cuarenta años en una empresa de automóviles.  La novela comienza cuando Mohamed se retira. 
Si has tenido que emigrar de tu país de origen o de ciudad, no está mal leer una reflexión como ésta que a pesar de parecer una realidad lejana es fácilmente transportable a la tuya.
El protagonista pierde su rutina, ahora está obligado a reflexionar qué ha pasado con  su vida. Sus cinco hijos, casi todos nacidos en Lala Fransa, culturalmente diferentes a su padre en casi todo. Él, a pesar de ser un  buen musulmán, no consigue que sus descendientes se inclinen por su cultura y su país de origen. El mayor se casó con una española, y Yamila con un italiano, un verdadero sacrilegio para un musulmán, que su hija se case con un cristiano, aunque no es un delito para un varón.
A mí me impactó el paralelismo de la visión de los franceses hacia los magrebíes. Para ellos, según Mohamed, es lo mismo un tunecino, un argelino que un marroquí… Algo muy parecido ocurre en España hacia los latinoamericanos, no entienden de latitudes, a todos,  da igual, nos consideran sudacas, aunque tu país esté por encima del Ecuador. Mucha gente no distingue a los hispano-parlantes, somos iguales, te pueden sentir el acento, y preguntarte, por ejemplo, si eres de Méjico o Argentina como si fuera lo mismo  República Dominicana o Cuba. A casi todos nos da la misma rabia por la tontería de la identidad nacional, pero lo cierto es que nadie está obligado a saber del país que eres.
Tahar Ben Jelloun, (Premio Goncourt con otra novela, La noche Sagrada) nos relata los sucesos de quemas de coches en los barrios periféricos de París hace pocos años. Mohamed lleno de contradicciones, por un lado, la prensa se refería a emigrantes cuando los chicos eran franceses, hijos de emigrantes magrebíes y africanos; por otro lado, quemaban los coches de sus propios vecinos, como Mohamed, quien lo usaba precisamente para ir al trabajo, y pagaba un seguro obligatorio básico que no incluía este tipo de coberturas, por lo tanto, no recibía compensación alguna. Análisis que a veces me hacía mi suegro, asiduo cada fin de año a París, y quien me descubrió este autor, este último día de Reyes.
Esta novela, comparaciones y reflexiones, fue escrita en el 2009, y solo han pasado tres años... Para muchos emigrantes, pensar en trabajar durante cuarenta años en Europa es una ilusión muy lejana y casi una ficción, la crisis ha destruido sobre todo este tipo de empleo. La novela es un testimonio de que esta vida es demasiado rápida como para no detenerse a reflexionar sobre lo deseable que es el presente que te rodea y que la rutina te impide disfrutar. 



foto del autor: Tahar Ben Jelloun,

miércoles, 30 de octubre de 2013

Leonard Cohen a la sombra de la Catedral de Chartres.



El tiempo pasa en los nuevos lugares que se descubren, como en los relojes blandos de Salvador Dalí, r e l a t i v a m e n te. 
En la catedral hay casi doscientos vitrales, pero este vitral (me refiero a La Virgen Azul que le he escrito varios post)  ha sobrevivido a incendios y guerras medievales, el de esta virgen azul. Quizás porque tuvo el valor de tener un hijo azul como yo, hijo del mar, venido del mar; el mar triste invento, según Milton, o Blue Alert, esa canción de Leonard Cohen que canta Madeleine Peyroux como nadie en el Palau de la Música de Barcelona. Paul Claudel estuvo una hora mirando a esta virgen y le escribió unos versos que uno está obligado a leer en francés.
La abuela de Marcel Proust siempre decía que ella no sabía nada de arquitectura, pero que las agujas de la catedral de Chartres, eran bellas aunque no fueran iguales.
Estuve más horas en Chartres que en Venecia. En el olor de una calle en Venecia, advertí el olor de La Habana, en realidad de la zona del puerto, fijado en mi memoria. En esos canales aprendí a reconstruir una ciudad líquida a partir de un olor, que suele ser una ayuda estimable para la geografía de la nostalgia. 
Chartres no tiene que ver con Venecia pero mi reminiscencia selectiva las pone en un ángulo donde su ámbito llena los mismos espacios y donde el río de Chartres bien podría ser un canal de Venecia. 

En Chartres uno cree que va a conocer la catedral gótica, y se encuentra con un pueblo (plus),
que conserva como puede la belleza de un barrio medieval de casas que tienen las fachadas llenas de troncos cortados. Troncos de árboles verticales y horizontales llamados técnicamente: tipología de casas con entramado de madera.
Estoy seguro de haberla visto cuando estuve a punto de ahogarme en el malecón habanero con solo siete años. El mar no me dejaba salir. Hubo un instante que me quedé sin fuerzas y me dejé caer hacia el fondo similar a Remedios en Cien años de soledad, pero a la inversa, ella subía y yo bajaba. Fueron varios segundos en una eternidad de instantes, no es difícil advertir que al paso de los años esta experiencia se haya ido aclarando de tanto contarla y hoy pueda distinguir con más claridad una silueta de mujer en el fondo haciendo un gesto que aun no puedo definir.
De aquellos sucesos salí ileso. De Chartres intento salir pero todos los templos que visito desde que lo conocí, se han modificado para ser éste mi referente, y su entorno, por diferente que sea, me hace volver hacia su laberinto medieval sin firma.


"Blue Alert"

There's perfume burning in the air
Bits of beauty everywhere
Shrapnel flying, soldier hit the dirt

She comes so close
You feel her then
She tells you No and No again
Your lip is cut on the edge of her pleated skirt
Blue Alert

Visions of her drawing near
Arise, abide, and disappear
You try to slow it down
It doesn't work

It's just another night I guess
All tangled up in nakedness
You even touch yourself
You're such a flirt
Blue Alert

You know how nights like this begin
The kind of knot your heart gets in
Any way you turn is going to hurt

There's perfume burning in the air
Bits of beauty everywhere
Shrapnel flying, soldier hit the dirt
Blue Alert

She breaks the rules so you can see
She's wilder than you'll ever be
You talk religion but she won't convert

Her body's twenty stories high
You try to look away, you try
But all you want to do is get there first
Blue Alert

You know how nights like this begin
The kind of knot your heart gets in
Any way you turn is going to hurt

There's perfume burning in the air
Bits of beauty everywhere
Shrapnel flying, soldier hit the dirt
Blue Alert
Blue Alert...

foto de la escalera de la Reina Bertha del s.XVI, casa del pueblo de Chartres . Arkolano

                          "Por favor escucha Blue Alert"


No se publicarán comentarios sin firma cuando su criterio afecta la credibilidad del post o de los comentarios de lectores. Si su autor se expone, no tiene porque recibir réplicas de ciudadanos invisibles que se esconden.

sábado, 19 de octubre de 2013

Un cuento erótico para una lectora desconocida...










Otra Carne...

Dormía desnuda después que ambas habíamos limpiado el albergue, su desnudez la hacía más inocente envuelta en el silencio y la calma. Aquel reposo estético anterior a la  comida  formaba parte de la atracción diaria que generaba su cuerpo al saber que su costumbre era  desnudarlo bajo las sábanas.
El sueño va acompañado de esos jirones leves e inconscientes, cuando se adormece la carne que va entre la carne. Este modesto trastorno de posiciones y la corta longitud de pliegues de sábanas que tenía sobre el pecho y el cuello hizo que un seno saliera sin pudor bajo la tela. Esto tiene que haber ocurrido otras veces porque apareció sin timidez en su naturaleza.
Las pasiones son bellas cuando permanecen inconfesables y malditas. Yo intentaba concentrarme en la lectura pero los matices bronceados del pecho y el cuello formaban un contraste notable con la democracia pálida de aquel seno ondulado y pasivo. Nunca había podido observar con tanto detenimiento un pecho. 
Su seno marginado y sublime reproducía su rostro en mármol y sin párpados, daba una idea exacta de la esbeltez de sus nalgas tapadas, risueñas y tranquilas en su respiración. Su pezón reposaba sobre su círculo con el sostén que genera el equilibrio de esa carne débil capacitada sólo para el tacto húmedo de la lengua y la leve superficie de los dedos. Entre la aureola carmelitosa del pezón y las líneas de su masa adiposa, se cierra parte de su magia como la del caracol sobre su oído. 
No deseaba tocarlo, sería un crimen desdibujar con una caricia la forma de algo que ha condicionado toda una cultura contemplativa con el carácter de sernos necesaria, útil por el placer que representa a la humedad de la lengua. No miré con odio ni recelo, no deseaba competir, competir entre mujeres es ser tonta heredera de Safo. Había algo perdurable en su pecho que lo hacía alcanzar su eternidad. Es como estar en el seno de Dios. Su belleza sobrevive ahora bajo cualquier blusa sin sostén y no sé la razón, este resto de fe no está en mi poder.

    Arsenio Rodríguez Quintana. 


Una lectora de este blog me preguntó ¿desde cuándo escribes? Hacía mucho nadie me preguntaba algo así, era evidente que no pertenece a mi círculo más cercano. Quizás algunos más se hagan esta pregunta... Mi respuesta es este cuento publicado en varias antologías de escritores cubanos de los noventa, y en homenaje directo al día del cáncer de mama que es hoy, Día Internacional del Cáncer de Mama.

Comencé a escribir alrededor de 1986, cumpliendo el Servicio Militar Obligatorio pero publiqué por primera vez, un año más tarde. Fue el pintor y músico Adrián Morales quien me pidió un poema que había escrito de uno de sus cuadros para el catálogo de su exposición  Permanencias, que hizo en la Casa de la Cultura de Plaza de la Revolución. Luego, Bladimir Zamora, de la revista el Caimán Barbudo me publicó mis dos primeros poemas en la sección por Primera vez, de esa revista que tiraba 40 mil ejemplares para todo el país. En 1989, vio la luz mi primer cuento erótico sobre masturbación femenina, Desasosiego, en otra revista, Naranja Dulce;  en ese mismo año salió  mi primera entrevista a un músico,  Gerardo Alfonso,  en la revista Alma Máter de la Universidad de la Habana, en colaboración con Radamés Molina.  
El espaldarazo final al proyecto de ser escritor se lo debo a Salvador Redonet Cook, quien me incluyó, con un cuento erótico-porno, Epitalamio en la antología Los últimos serán los primeros, en 1993. Redonet me cambió mi punto de vista, porque ya no solo fue el apoyo de un profesor  de la Universidad,  sino que él hizo un trabajo crítico sobre una generación de autores (en aquel momento llamados novísimos y sedujo a otros profesores, como Margarita Mateo Palmer, para que estudiaran este nuevo fenómeno, en su libro, Ella escribía postcrítica, Mateo incluyó un fragmento de mi cuento (Dos Fugas). También sus alumnos ayudantes, investigadores literarios como Jorge Brioso, se interesaron por nosotros. Brioso, por ejemplo, me desveló el carácter creativo de mis primeros cuentos… Otra Carne, de 1989, incluido en mi primer libro La Caída y otros deseos, 2000, refleja como ninguno, la escritura que de mis orígenes.  El azar quiso que Brioso pasara por Barcelona desde Minnesota, y pasamos una tarde con Radames ( los tres juntos rememorando viajes y vidas) y luego la noche rememorando lecturas habaneras. 
En el diálogo recuperamos el olor del Malecón, entre la música y las sílabas, lo último que me pidió fue que leyera a él y a su chica aquel cuento lésbico erótico que tanto le gustaba y que me hizo leer en la Embajada Francesa en La Habana una vez, también a inicios de los años noventa. 



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domingo, 29 de septiembre de 2013

Cuna de Cervantes, balcones para escritores cubanos

 


Cierto que lo más impactante cuando uno entra a la ciudad de Alcalá de Henares, es su arquitectura medieval y su calle Mayor, con ese túnel formado por columnas de diferentes estilos pero con la misma misión. 
Uno sabe que está en el pueblo donde nació el manco mas útil  de la literatura universal, Miguel de Cervantes, pero el gusano del orgullo sale de paseo al descubrir al inicio de la calle en un balcón la foto de Guillermo Cabrera Infante, casi en el centro de la misma calle la de Alejo Carpentier, y al final, el rostro maravilloso de Dulce María Loynaz del Castillo, o sea, los tres escritores cubanos que han sido premiados con el Cervantes de literatura y junto a ellos, fragmentos de sus discursos al recibir el galardón, homenaje balconero imposible en el lugar donde nacieron los tres, pues a Guillermo, en vida, le negaron todos los honores en Cuba por no pensar igual que su gobierno y optó por irse como hemos hecho otros y con la partida, el ostracismo y condena de omisón absurda y permanente. Es cierto que no solo están ellos,  a cada uno le acompaña otro galardonado, pero los éxitos de un compatriota en el exilio, es como el triunfo personal y orgullo compensado porque este pueblo les recuerda, en fin, que a veces solo se tiene ojos para la memoria personal y colectiva de nuestro país de origen, lo siento. Escogí la foto de Alejo porque él escribió en su discurso que jugaba de pequeño bajo la estatua de Cervantes en la Habana Vieja, en el mismo parque donde lo hizo  Yara, mi esposa, de niña. 

Pensé que iba a ver un pueblo más o menos parecido a otros y me equivoqué, pues con el pretexto del nacimiento de Cervantes, los fragmentos del Quijote toman la ciudad, y, en el bar Hidalgo, muy cerca de la Universidad, uno puede ver azulejos con escenas del Quijote como si fuese una Biblia abierta por toda la ciudad. Si digo que parece que vas andando por dentro de un libro seguro todos me tildarán de un poeta exagerado, pero no es así. Este espacio de tanto reclamar la atención por ser la cuna de un gran escritor, ha terminado por ser páginas de la historia de la literatura española.
Con esta visita casi cierro un ciclo interesante con Cervantes, que comenzó en Sevilla  donde también él vivió y trabajó, como lo hice yo también, con la diferencia de que él, además estuvo preso allí en la Cárcel Real que estaba en la calle Sierpes, que una placa recuerda, y todos los estudiosos coinciden que comenzó a escribir nada menos que El Quijote, no obstante, aquí en Alcalá está señalada la casa donde se hizo la primera lectura íntegra y la imprenta que lo imprimió. Luego, he conocido su residencia temporal en Barcelona, en el Paseo Colón Nº2, donde no por casualidad situó unos de sus capítulos más importantes de El Quijote cuando entra a esta ciudad el día de San Juan. 
Me queda por conocer  de los sitios cervantinos emblemáticos en España, Esquivias, donde Cervantes se casó, justo en un pueblo con un nombre que significa alguien que no desea que le hagan muestras de cariño, solo él podía hacer estas cosas. Pero ese viaje  no está muy lejos, pues este vicio de seguir la huella de quien se admira es insaciable, y no hace daño, si no cultura y placer de ver correr a mi hija delante de su madre por estos lugares cerca de su casa natal, quizás como Cervantes también lo hizo una vez, hace varios siglos.

lunes, 29 de julio de 2013

Lazos del socialismo común: Cuba-Checoslovaquia

foto Arkolano
Flavia nació en Checoslovaquia, hoy su pasaporte dice: República Checa. De adolescente le prohibieron leer y estudiar a Milán Kundera, su compatriota, como a toda mi generación, a otro escritor exiliado del socialismo cubano: Guillermo Cabrera Infante. Ambos tenemos conciencia de haber sido pioneros socialistas, ella en largos inviernos, y yo en eternos veranos. Nosotros teniendo que usar pañoletas rojas atadas al cuello y compartir con Europa del Este, los mismos dibujos animados, la industria textil, y sobre todo autobuses y coches. También a ella la enseñaron a soñar y le robaron los sueños.
Antes de conocer a Flavia en una playa de la Costa Brava, todas las vibraciones que llegaban de

miércoles, 1 de junio de 2011

Soñé que había regresado...

Tras las cartas y los regalos que me trajeron de la isla hace dos días, en mi sueño, la incertidumbre por la muerte del máximo líder seguía intacta. No obstante, contrario a lo que imaginé desde Europa, me adapté rápido y volví a los paseos matinales saliendo de mi casa en calle 17 en el Vedado hasta el mar. Volví a mirar los lugares donde escribí mis primeros versos: La playita de 16 y Malecón, detrás del Vedado Tennis Club que perteneció a la poeta Dulce María Loynaz del Castillo; el jardín de la primera casa modernista habanera que perteneció a Catalina Lasa, y sobre todo anduve todo paseo desde la calle 19 hasta la Universidad para ver de cerca el impenetrable castillo del Príncipe que siempre me pareció alto hasta que conocí el Castillo de Carcassonne al sur de Francia. Andar toda la avenida de 23 y detenerme en la Cinemateca fue raro, estaban las mismas personas afuera que solían ir cuando yo estaba allí, pero no conocía a ninguna y sus miradas me hacían parecer un extraño.
Me asombró que ya no quedaban familias del barrio que no tuviesen a un familiar en el extranjero: Estados Unidos o Europa y les parecía bien. La sensación de volver era indescriptible, aunque los militares vestidos de verde me parecieran de videojuegos, no les tenía miedo, eran de cartón mal hechos, y mi hija los miraba.
Eso sí, sentí que mis viajes virtuales con Google Earth desde Barcelona en fase cuervo solitario, no sirven de nada porque carecen de olor y los olores son una parte increíble de esa isla.  
Descubrí en sueños que ya no soy de allí, cuando intento convencer a mi niña delante de mi guardería, Los Zapaticos de Rosa, en la esquina de Línea y 12, que también tuve su tamaño en un lugar tan lejos de donde ella nació en Barcelona. 
Nadie, ni mi madre, saben que rastreo toda la ciudad como un fantasma endeble sin necesidad de pedir un permiso de entrada (previo pago) al consulado cubano mientras ellos duermen. El poeta Góngora, en 1584 ya había resuelto en versos mi problema:

El sueño (autor de representaciones), en su teatro, sobre el viento armado,
sombras suele vestir de bulto bello. Síguele; muéstrale  el rostro amado,
y engañarán un rato tus pasiones dos bienes, que serán: dormir y vello.

lunes, 18 de abril de 2011

Recochineo a lo Castro.












La explicación más simple de la palabra: Recochineo en el castellano actual que se habla en la península, es la burla, sobre la burla hecha con ensañamiento. O sea, reírse inmediatamente después de que alguien haya sufrido algún percance adverso. Este es el único calificativo que se me ocurre a lo que ha trascendido del discurso del hermano de la sombra en jefe. Se inventan un congreso del PCC (Partido Comunista Cubano) donde el hermano critica sin decir nombres, una política que han creado ellos mismos durante estos años, y hace como que otra entidad, que son ellos mismos, a quien él llama Partido, es quien no permite hacer reformas y cambios. Él supone que la gente sea tan imbécil como para descubrir después de medio siglo que los culpables del fracaso del sistema no son quienes han gobernado, es decir, burla e ironía sobre la burla: Recochineo
 Una obra de teatro tan absurda como La Cantante Calva de Ionesco, o Electra Garrigó de Virgilio Piñera, con la diferencia de que éstas últimas son clásicos del teatro del género absurdo, y lo de los Castro, es un absurdo manipulando a 11 millones de personas a quienes el hígado se les retuerce con sus ocurrencias, lo apoyen o no, sufren sus males.
Pero donde el absurdo deja de ser una obra de teatro para rozar el drama de la burla, es cuando dice que a partir de este momento, los cargos solo durarán un período máximo de 10 años, eso lo dice quien ha estado compartiendo el poder durante 52 años (que se dice pronto) sin elecciones libres ni multipartipartidistas. En cambio, lo que más me entristece, es que esto sea noticia, que los periódicos más serios en castellano y no controlados por el régimen vean luz en este discurso tan falto de luz, como si hubiera dicho que él, y todos (incluyendo la sombra) abandonaban el poder de inmediato y renunciaban a todo tipo de privilegios convocando elecciones.

sábado, 9 de abril de 2011

Japón visto desde Girona: Lo bello y lo triste.

Lo más cerca que he estado de Kyoto fue en la comarca del  Pla de l'Estany. Yasunary Kawabata me cuenta en su novela “Lo bello y lo Triste”, que en Kyoto -antigua capital de Japón- beben sake de un cuenco que reflejara la luna llena. Yo, además de la Luna, tengo una jarra de té donde se refleja la geometría de los Pirineos amaneciendo.
Aquí cada masía aislada es un templo de silencio, y casi todas son un homenaje que recuerda el vacío del tiempo Zen. Así veo sus perfiles en un primer paseo cayendo la tarde junto a una nube de humo y polvo que generan más de cincuenta ovejas que guía un pastor con vara y varios perros, vida muy tradicional, un eco medieval aislado, lejos mi gran ciudad, Barcelona, mucho más lejos, mi ciudad de nacimiento, La Habana, donde algunos habitantes emulan ser egipcios en una manifestación que comienza a diseñar el sueño de la caída del gran dictador, faraón en este caso.
Los pequeños jardines secos de piedra de Kyoto se diluyen en la distancia de los Pirineos húmedos en la nieve que los puebla. Las rocas del jardín zen simbolizan la ascensión de islas en un mar de arena. Muy cerca de aquí, Dalí escribió que el Cap de Creus era el delirio de los Pirineos entrando al mar, ambas metáforas se complementan, ambas son narcisos que se miran en lo que desean ser.
Recuerdo los matices de este viaje a Paret de Dalt en los jardines del Princep de Girona entre los barrios Sagrada Familia y Gràcia. En el parque, hay un estanque con peces que es la delicia de casi todos los niños que se acercan, también de mi hija.
Cuando estuve en Girona en casa de nuestra amiga Norma, yo leía Lo bello y lo Triste, una novela de Kawabata, sin saber que, meses más tarde, la silueta de una ola llamada Tsunami dejaría gran parte de Japón sumida en una profunda tristeza que continúa creciendo en la radiactividad y la saciedad morbosa de los medios de comunicación que buscan y rastrean entre la desgracia para encontrar el porno de las vidas personales sumidas en el dolor.