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jueves, 13 de octubre de 2016

Y me enamoré de una jirafa.

Tiene casi 500 años. Es un tapiz de la Dinastía Ming. China. La belleza del color a todo lo largo del cuello es increíble parece el mar y no es azul.  La foto con móvil no hace justicia.

miércoles, 27 de julio de 2016

Un helado de yogurt en La Plaza Colombo de Sanremo. Liguria/Italia.

Se atribuye a Persas, Macedonios, y Chinos la constancia y la costumbre de 'helar' zumos de frutas. Ahora todos sabemos que gracias a Marco Polo, quien trajo la receta a Italia de un viaje por China,  fue quien puso en órbita occidental y europea la costumbre de comer helados.
Por eso venir a Italia, es venir a la cuna de está delicia de verano que en muchos países se consume el año entero por el calor.

Desde hace años en la Europa que vivo, cada vez con más empeño muchas empresas intentan volver a los orígenes naturales del helado 'sin edulcorantes' y solo con productos naturales. 
Hasta aquí nos trajo mi sobrino para degustar un helado de yogurt realmente exquisito. Aunque mi hija se volvió a pedir su preferido de limón, que le enamoró en Nice, en la heladeria 'Azzurro' hace un año y al que no traiciona. (Azzurro, fue segunda mejor de toda Francia en 2015, no olvidar que Niza fue italiana hasta 1860 y tradición le sobra). Salvo hoy,  al salir de la playa en Nice, me quitó  mi helado de mango tras probarlo.
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lunes, 1 de diciembre de 2014

Lunes de té de bolsa. I ♡ tea.

Me gusta el té. No por ser la tercera bebida más popular del mundo tras el agua y el café. Me gusta porque me recuerda una vida cerca del mar. Me recuerda libros y libros y libros y amigos y novias y escritores y sus novias en mi casa o yo en sus casas. Y leyendas orientales e hindúes sobre el té. Y la porcelana china y mezclarlo con ron, con leche y con vida sobre un balcón y una montaña verde delante.

Lugares exactos:Casa del Joven Creador, Habana Vieja; Casa del Té, en el Vedado, ambos en Cuba. Café Floré, en París; Casa del Té en Grande Gràcia, Barcelona.  Cafetería del Lincon Center, New York. Libro: "En busca del tiempo perdido, " Marcel Proust. Casa: Villegas N°7.

Ayer mi niña tiró la tetera por la ventana accidentalmente, cayó en el falso techo de la vecina que he visto una sola vez. Por eso uso de bolsa que no me gusta tanto. Prefiero a granel. Con azúcar morena, mulata. Please que no se (té) olvide.

lunes, 27 de octubre de 2014

The Jackson Five a la Habanera


Mis hermanos y yo en los 15 de Cecilia...a mi lado. De izq. a derecha: Israel, Silvia, Itu , Cecilia y yo. En mi casa.


Anthony Wesley un astrónomo aficionado, descubrió el 21 de julio del 2009, que un objeto del tamaño de la tierra había impactado sobre Júpiter y había dejado una huella visible “encendida”. El choque fue cerca del polo sur del planeta, según comunicó la (NASA) días más tarde, confirmando el suceso. Nadie ha relacionado esto con que trece días antes Michael Jackson había muerto y que justo esos son los días (viajando a una velocidad cercana a la de la luz) que puede recorrer un objeto desde la tierra para llegar a Júpiter.
A finales de los años sesenta crecí en una familia habanera con cinco hermanos todos negros. En paralelo, otra familia negra de cinco hermanos, los Jackson 5ive,  crecieron en Estados Unidos a la sombra de la discográfica Motown y de la mano de Diana Ross.
En casa armamos el combo de Los encendidos que iluminaba las noches sin luz “apagones” del gobierno revolucionario que con disciplina militar y escasez siempre achacaba al “bloqueo americano”. Hicimos felices durante muchas noches a mi madre y a mi tía Lala, también a varios vecinos que el aburrimiento les obligaba a escucharnos por el balcón.
Los 5 tenían un hermano pequeño, Michael; mis hermanos me tenían a mí, el más pequeño (bailarín y vocalista) listo siempre para imitarlo y para estar en el centro de las fotos del cumple.
Los Jackson 5 se hicieron famosos de costa a costa en EE.UU. Los Encendidos no llegamos a triunfar en la música, yo como mucho alcancé a entrevistar a Compay Segundo, Rosario Flores o a Ibrahim Ferrer, y presumo de ser amigo de los mejores compositores musicales de mi generación. No obstante, sí guardo el mejor recuerdo  de mi niñez con mis hermanos.
Anoche viendo un reportaje en la tele sobre un parque en Shangai, un número elevado de personas mayores hacía ejercicio caminando hacia atrás sin volverse, similar al Moonwalk (Paseo Lunar) que hacía Michael. El periodista asiático cuando se dirigió a ellos para saber el porqué de esta actitud, dijeron  que no era un homenaje a Michael Jackson,  que era un  ejercicio con tradición milenaria como el Yoga o el Tai Chi, y que lo hacían para no olvidar sus recuerdos.



sábado, 18 de junio de 2011

Bola de Nieve: Ignacio Villa. Compositor e Intérprete.

Hace más de 60 años Bola de Nieve (Ignacio Villa) visitó París por primera vez. En 1951, cuando hizo su primera gira a Francia y fue aclamado en la exclusiva boîte Chez Florence, de la capital. Continuó yendo a ese sitio hasta 1958. Edith Piaf comentó: "Nadie canta La vie en rose como él". Hoy si Bola de Nieve estuviese vivo tendría más de cien años. Por desgracia, la muerte le tocó en 1971,  en México hace años.  Con todo respeto, habría que decirle a Edith Piaf que, desgraciadamente, nadie canta como él muchas canciones.
Ignacio Jacinto Villa y Fernández, Bola de Nieve, tuvo la libertad, pues no hay otra palabra para definirlo, de tomar las influencias de la música y poesía afrocubanas e incorporarlas a la música clásica desde el atonalismo hasta Satie, según conviniese a sus arreglos, sin olvidar que también lo hacía con canciones tradicionales cubanas, españolas, argentinas, así como otras en francés, inglés, portugués, italiano, napolitano y catalán, acompañando las interpretaciones con introducciones que incluían chistes, anécdotas e historias personales.
Según se cuenta en el libro Bola de Nieve (Letras Cubanas, 1998), que tuve la oportunidad de presentar en el Boulevard de San Rafael en Centro Habana, con su música de fondo y el sol restallando en todas partes, Bola creció en un entorno familiar impactante: un padre cocinero de profesión y una madre cuentera, organizadora de fiestas y capaz de bailar la mejor rumba de cajón o de toque de Yemayá; un mundo de hombres rayados, plantes, santería, música y danzas en las fiestas de bembé.
Heredero de todo este acervo, ha sido calificado, posteriormente, como precursor del ritmo filin; junto a Margarita Lecuona y René Tuzet, se le señala entre los primeros compositores conocidos en la historia de la música popular cubana que recurrieron, de manera sistematizada, a los principios armónicos del impresionismo francés,
que nos habían llegado por distintas vías: Francia, Estados Unidos, México. Y es bueno recordar que esto lo hacía en pleno auge de la conga, del son y, más propiamente, de los sextetos de Ignacio Piñeiro, Matamoros, Occidente y otros muchos que estremecían La Habana, desde las nacientes emisoras de radio a inicios de la década del treinta, donde el danzón y el danzonete también ejercían su reinado.
Quizás lo importante no fue que tuvo el valor de hacer una canción diferente, lo verdaderamente trascendente fue que con esta canción de nuevo tipo viajó y triunfó en México, Nueva York, Filadelfia, Argentina, Chile, Perú, España y hasta en China. Grabó con discográficas como RCA Victor, de México, y abrió ¿quién lo duda? las puertas a otros que se arriesgaron después con la nueva canción: la Nueva Trova y la Novísima.
Su actitud es todo un ejemplo a seguir por el estoicismo que demostró. Trazó una memoria en la cultura musical. Siendo negro y pobre en la barriada de Guanabacoa, donde gente como él estaba condenada a tocar o bailar rumba, eligió el piano y tuvo el privilegio de estrenar piezas claves de nuestra cancionística creadas por Ernesto Lecuona, entre otros compositores notables de la época. Se conoce que Rita Montaner ayudó a su fama, pero pocos saben que el famoso Israel López Cachao se hizo profesional con él, según contó en una entrevista en Madrid a Alejandro Calzadilla:"con la orquesta de Bola de Nieve fue con la primera que toqué, en el año 1927. Con él estuve tres años, tocábamos en las salas de cine que no tenían sonido".
Hoy conservo un cassette de Bola de Nieve que compramos como kit de boda (Yara y yo) en la tienda Fin de Siglo en La Habana. Tiene sus clásicos: Cara A: Drumi Mobila, Yambambó, Vito Manuel, El Botellero, Carlota tá morí, Manda conmigo papé, Drume Negrita, Babalú. Cara B: Caballero de Olmedo, Lo decembre Congelat, Be Careful its my heart, Monasterio de ST Chiara, No puedo Ser Feliz y Vete de Mi. Cada canción es la historia de mi vida en otro formato, analógico, no digital, de otro siglo, de otra vida en una isla.







Foto: El Presidente Chino Mao Tse-Tung recibe
al cantor cubano Bola de Nieve (Foto: Lu Jou-min) 

1962. Revista China Reconstruye.



lunes, 14 de marzo de 2011

Emigración: Made in China


No son pocos los que se quejan de la arribada de la emigración china a las ciudades españolas. Lo curioso, que roza la hipocresía en muchos casos, es que los mismos comerciantes españoles grandes y pequeños propiciaron la llegada de los asiáticos importando durante los años ochenta y noventa material Made in China a bajo costo. Durante años, Zara (cuyo dueño, Amancio Ortega, es el número siete de los más ricos de la Lista Forbes de marzo 2011), Mango, Adolfo Domínguez y otros, han utilizado mano de obra china para sus productos. Los chinos, por su parte, utilizaron a éstos para entrar en este país como en un Caballo de Troya griego. Ahora, cuando dominan a la perfección los gustos y las debilidades del mercado español, han aterrizado, y se han colado por las grietas del sistema.
He experimentado esa evolución de cerca en un barrio barcelonés donde vivo desde hace diez años: Gràcia.
Una catalana me dijo en el 2001 cuando buscaba piso que no lo hiciera en Gràcia porque eran muy catalanistas y me sería difícil encontrar algo, no fue exactamente así, pero sí noté que era un barrio donde la emigración latina, árabe y asiática no era frecuente en la convivencia cotidiana, solo los pakistaníes comenzaban a administrar pequeños supermercados con flexibilidad horaria los fines de semana.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. Confucio


En cambio, los chinos fueron llegando más tarde, y comenzaron con los antiguos negocios de "Todo a cien", luego con los restaurantes de comida china, y de ahí pasaron a las cafeterías de barrio, sustituyendo a las catalanas de toda la vida y a otros restaurantes donde, para asombro de muchos, mantienen el eje de la cocina tradicional catalana: calçots, paella, escalivada, crema catalana o bacallà a la llauna, muy lejos de los tópicos restaurantes chinos de dragones en las puertas, se han hecho con las fruterías, las peluquerías, los negocios de uñas postizas, masajes, etc. Han flexibilizado y bajado precios, abren más temprano bares y

sábado, 9 de octubre de 2010

Tú ya no estás en La Habana: NI ÉL, NI ELLA, NI YO.


De los siete habaneros (as) que hay en esta foto, tomada desde la Cabaña, con la fachada del malecón detrás; en La Habana solo sigue viviendo hoy, la figura que está en la extrema izquierda, pero con residencia temporal en Italia, donde en realidad vive casi todo el año. Tres viven en España, una en Estados Unidos, y otra en Italia.  Si el lector le exige mejor a su vista, vea que entre el primer plano: las personas, y el segundo plano, el perfil de edificios de Centro Habana y Vedado, hay una boya flotando encima de la tercera por la derecha, que marca una línea invisible –fronteriza- que nadie debe rebasar, pero que todos terminamos saltando.
Mientras nos hacíamos esta foto en 1997, los efectos de la caída del Muro de Berlín desembocaron en la reunificación de las dos Alemanias, ya habían ocurrido los sucesos terribles de la Plaza de Tiananmen, en China, y el presidente Saddam Hussein, ya había autorizado la invasión a Kuwait en agosto de ese año, y hoy, todavía colean sus ecos. No obstante, esa realidad exterior, no nos influía, gracias a la censura.
La alegría nuestra por estar festejando un cumpleaños después de comer en moneda nacional en el restaurante La Cabaña, no nos dejaba reflexionar que esa era la última vez que lo haríamos allí juntos, pues un tiempo después todo pasaría a ofrecer sus servicios en dólares, quizá profetizado por el performance de Aldo y sus amigos de Arte Calle... que años antes se pintaron todo el cuerpo de verde dólar y se metieron en las apetroladas y turbias aguas de la Bahía de la Habana que se intuyen en este foto.
Los actores de esta foto, son amigos íntimos y me reservo el placer de esconderlos a placer, quizás porque somos una generación de pérdidas y diáspora continua, y en este instante tengo el corazón endurecido, confuso y oscuro como el gris intenso del cielo de Barcelona que busca –también a placer- la caricia intensa del otoño.