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sábado, 18 de junio de 2011

Bola de Nieve: Ignacio Villa. Compositor e Intérprete.

Hace más de 60 años Bola de Nieve (Ignacio Villa) visitó París por primera vez. En 1951, cuando hizo su primera gira a Francia y fue aclamado en la exclusiva boîte Chez Florence, de la capital. Continuó yendo a ese sitio hasta 1958. Edith Piaf comentó: "Nadie canta La vie en rose como él". Hoy si Bola de Nieve estuviese vivo tendría más de cien años. Por desgracia, la muerte le tocó en 1971,  en México hace años.  Con todo respeto, habría que decirle a Edith Piaf que, desgraciadamente, nadie canta como él muchas canciones.
Ignacio Jacinto Villa y Fernández, Bola de Nieve, tuvo la libertad, pues no hay otra palabra para definirlo, de tomar las influencias de la música y poesía afrocubanas e incorporarlas a la música clásica desde el atonalismo hasta Satie, según conviniese a sus arreglos, sin olvidar que también lo hacía con canciones tradicionales cubanas, españolas, argentinas, así como otras en francés, inglés, portugués, italiano, napolitano y catalán, acompañando las interpretaciones con introducciones que incluían chistes, anécdotas e historias personales.
Según se cuenta en el libro Bola de Nieve (Letras Cubanas, 1998), que tuve la oportunidad de presentar en el Boulevard de San Rafael en Centro Habana, con su música de fondo y el sol restallando en todas partes, Bola creció en un entorno familiar impactante: un padre cocinero de profesión y una madre cuentera, organizadora de fiestas y capaz de bailar la mejor rumba de cajón o de toque de Yemayá; un mundo de hombres rayados, plantes, santería, música y danzas en las fiestas de bembé.
Heredero de todo este acervo, ha sido calificado, posteriormente, como precursor del ritmo filin; junto a Margarita Lecuona y René Tuzet, se le señala entre los primeros compositores conocidos en la historia de la música popular cubana que recurrieron, de manera sistematizada, a los principios armónicos del impresionismo francés,
que nos habían llegado por distintas vías: Francia, Estados Unidos, México. Y es bueno recordar que esto lo hacía en pleno auge de la conga, del son y, más propiamente, de los sextetos de Ignacio Piñeiro, Matamoros, Occidente y otros muchos que estremecían La Habana, desde las nacientes emisoras de radio a inicios de la década del treinta, donde el danzón y el danzonete también ejercían su reinado.
Quizás lo importante no fue que tuvo el valor de hacer una canción diferente, lo verdaderamente trascendente fue que con esta canción de nuevo tipo viajó y triunfó en México, Nueva York, Filadelfia, Argentina, Chile, Perú, España y hasta en China. Grabó con discográficas como RCA Victor, de México, y abrió ¿quién lo duda? las puertas a otros que se arriesgaron después con la nueva canción: la Nueva Trova y la Novísima.
Su actitud es todo un ejemplo a seguir por el estoicismo que demostró. Trazó una memoria en la cultura musical. Siendo negro y pobre en la barriada de Guanabacoa, donde gente como él estaba condenada a tocar o bailar rumba, eligió el piano y tuvo el privilegio de estrenar piezas claves de nuestra cancionística creadas por Ernesto Lecuona, entre otros compositores notables de la época. Se conoce que Rita Montaner ayudó a su fama, pero pocos saben que el famoso Israel López Cachao se hizo profesional con él, según contó en una entrevista en Madrid a Alejandro Calzadilla:"con la orquesta de Bola de Nieve fue con la primera que toqué, en el año 1927. Con él estuve tres años, tocábamos en las salas de cine que no tenían sonido".
Hoy conservo un cassette de Bola de Nieve que compramos como kit de boda (Yara y yo) en la tienda Fin de Siglo en La Habana. Tiene sus clásicos: Cara A: Drumi Mobila, Yambambó, Vito Manuel, El Botellero, Carlota tá morí, Manda conmigo papé, Drume Negrita, Babalú. Cara B: Caballero de Olmedo, Lo decembre Congelat, Be Careful its my heart, Monasterio de ST Chiara, No puedo Ser Feliz y Vete de Mi. Cada canción es la historia de mi vida en otro formato, analógico, no digital, de otro siglo, de otra vida en una isla.







Foto: El Presidente Chino Mao Tse-Tung recibe
al cantor cubano Bola de Nieve (Foto: Lu Jou-min) 

1962. Revista China Reconstruye.



jueves, 16 de junio de 2011

Bahía de la Habana, 1994



A Yara D´Vidal


Vencidos por el azar vamos cruzando la bahía
mientras cae la sombra.
La nave está llena de gente
y tus piernas son los huesos del agua...
Ese silencio que escucho mientras callo.
No vamos en una chalupa por el Nilo
No es época de faraones.
Cúbrete que durante el viaje
habrá derrotas sobre alfombras del estío.
“No caigamos en lo del paraíso recobrado,
vivimos de una resistencia,
porque los hombres que venían apretujados
en un barco en 1492,
caminaron dentro de una resistencia,
ellos pudieron ver un ramo de fuego
que caía al mar porque sentían la historia
de muchos en una sola visión”.


Nuestra salvación de la nada vendrá por mar
Saldrá del mar
Mientras no tengamos un ancla.







Poema: Arsenio Rodríguez Quintana. 
 foto: Patricia Menendez