Este actor "mediocre" español y de "izquierdas", famoso entre la cubanía por decir del disidente cubano muerto en las cárceles de los Castro, Orlando Zapata Tamayo “este señor al que se llama disidente, no era nada más que un delincuente común, que ha sido forzado y manipulado (…) para ponerse en huelga de hambre y llegar hasta los extremos de dejarse la vida allí”. 2010.
Tiene todo el derecho de irse a Cuba o/a donde le plazca, pero decir, que se va porque España no es una de democracia, es inferir que una dictadura como la cubana con más medio siglo de poder absoluto, sí lo es, no sólo es oportunista, es profundizar en su triste mediocridad.
Los cubanos sabemos que este tipo de artista de perfil bajo que no triunfan en sus países de origen son listos especialmente para llamar la atención de regímenes dictatoriales y apoyarlos hasta la saciedad buscando ser notorios allí donde no llegan con la "creatividad" que desarrollan.
Para más listes, hizo estas declaraciones en un país y una tele afín a los Castro, en Venezuela donde elogiaba el espíritu de Chávez reencarnado en Maduro. Una amiga de mi trabajo diría una expresión que me encanta...¡que asco de pavo!
Da un pelín de más asco si como afirma El ABC, vivirá en Cuba en la zona residencial del Laguito... "Según informa ABC, el Instituto Cubano de Amistad de los Pueblos (ICAP), dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, se está ocupando de todos los trámites para el alojamiento del actor comunista español.
En este sentido, el ICAP prepara a sus invitados mansiones con servicio doméstico, seguridad, vehículo con matrícula roja del Gobierno y chófer. Para ello, este instituto gubernamental utiliza las llamadas casas de protocolo de El Laguito, una zona residencial de lujo en el oeste de La Habana donde vivía la burguesía cubana antes de que el comunismo se hiciese con el poder de la isla. En estas casas viven embajadores, empresarios y aliados del régimen castrista. Por ejemplo, Chávez, Maduro, Evo Morales o Gabriel García Márquez han pasado temporadas en algunas de estas 120 casas. Allí también estará el actor español, al menos durante un tiempo."
Hay que recordarle a este "este actor" que antes de Fidel este lugar se llamaba "Havana Country Club Park & Lake - EL LAGUITO, La Habana, y estaba hecho a la medida de la alta burguesía habanera de lo años cincuenta, aunque fue comenzado a construir entre los años veinte y treinta del siglo pasado.
Creo que donde se ganó vivir en el Laguito no fue su frase sobre Tamayo, sino cuando dijo en el mismo video colgado en Youtube, que todos los disidentes cubanos encarcelados eran terroristas y tenían cargos como terroristas contra el Estado Cubano.
Willy, te deseo mucha felicidad en tu estancia habanera, seguro que aquí nadie te echará de menos para darte trabajo.
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sábado, 11 de mayo de 2013
jueves, 9 de mayo de 2013
Granja Dulcinea. Xocolateria de la calle Petrixol. Tomar chocolate en invierno en Barcelona medieval.
Hoy pasé de un café mañanero en Caixa Forum al pie de Montjuïc donde el sol fue un protagonista único, a un café en el barrio gótico con el literario y vaginal nombre de Dulcinea. Donde la infraestructura inmobiliaria del local pasa por la rigidez misma de la madera, pero esa misma madera está relacionada visualmente con el marrón intenso del chocolate que venden en su interior, único en toda esta zona...
¡Oh, divino chocolate!
que arrodillado te muelen,
manos plegadas te baten
y ojos al cielo te beben.
Marcos Antonio Orellana.
Barcelona presume de ser la primera ciudad europea donde llegó el chocolate de América y eso le da un caché importante a la forma de hacerlo y venderlo por encima de otras ciudades españolas. Esta referencia nació cuando Cristoba Colón regresa de América y trae en su equipaje aquí varias vainas de Chocolate.
La Xocolateria es íntima. Las mesas pegadas dan una promiscuidad a la conversación del vecino que la hace tuya, pero eso al visitante le da igual, nunca más te volverá a ver, por eso puedo escuchar a la chica que está en la mesa cercana rogarle a su novio que vuelva con ella, que no la deje sola, que cualquiera se equivoca... Y la pareja justo detrás, mirarse y reírse de la chica que habla por el móvil sin imaginar que mañana ellos podrán representar esa misma obra en otras circunstancias y sin chocolate por el medio.
Yo vengo solo con un tablet a escribir mis post a esta granja, sé que cuando acabe seré esa sombra de Cortázar que vagaba por París, pero su réplica en Barcelona. No voy escaso de amores pero quiero la soledad para centrarme en la literatura que es una soledad elegida por mí en las mañanas y tardes de ocio, e innegociable de madrugadas con luna.
Una mujer que está sola en otra mesa está convencida por su mirada que la invitaré a mi mesa, o mi ego hace pensar que así será, pero es falso. La reserva que hago de mi soledad para escribir a estas horas en los cafés, no la cambio por nuevas conversaciones que no estoy seguro a dónde conducen.
Solo extraño el rostro de mi niña ante el chocolate, las mejillas embadurnadas de luz marrón que ella no se limpia por estar concentrada exclusivamente en el placer dulce del chocolate que su nombre, Maya indica que lo trajeron desde México pasando por Cuba.
Granja Dulcinea Xocolateria. Carrer Petritxol número 2, Barcelona.
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