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martes, 19 de julio de 2016

Dúo Jade. Impacto del verano 2016.


Adoro este dúo que vive escribe compone y canta en la distante (para mi) Habana. Mane Ferret me lo descubrió junto a Carlitos Lage mientras tocábamos un día del último verano. Esa forma de ser tan modernas trovadoras sobre la estructura del son antiguo y la guaracha es prodigiosa. Comenzaron como dúo en 2009. El repertorio que tocan es de su autoria en su totalidad. Estuvieron en el País Vasco hace unos años;  y actualmente han ampliado el dúo a varios músicos. Particularmente, las prefiero como dúo.
Una es, Yanaysa Prieto y a la otra Maygred Felina cual de las dos más extraordinarias.
 
Los objetos de jade tenían (y tienen) fama de amuletos que atraen la suerte. Ellas me recuerdan lo mejor y la buena suerte de un país musical donde nací y al que no he vuelto en años. Para los Mayas el jade era la piedra de la creación, para mi ellas son voces de microcristales entralazados que desprenden una ternura especial cuando te acarician el oído.
Mira y escucha con atención.






sábado, 16 de julio de 2016

Yo no pedí una amiga noruega. Pero tengo a Helen en Oslo.

Maya y Amanda toman helado  juntas de kiwi y sandía, y chocolate. Para que eso ocurriera Helen Kierulf Svane (amiga noruega) pasó de casualidad por Cuba hace 21 años. Estaba en California en un curso de literatura cubana y le hablaron de "novísimos" escritores que estaban cambiando la forma de hacer literatura en Cuba. 
Cogió un avión hacia La Habana  y el profesor e investigador universitario Salvador Redonet, que impartía clases prácticas con nuestros textos y nos invitaba a sus clases, y  hoy que está en la parte literaria del cielo;  le dijo los escritores que debía entrevistar, y aparecí yo, que había publicado ya en varias antologías de cuentos cubanos como "novísimo."
Eso fue puro azar. Que 20 años después nuestras nuestras hijas jueguen en Barcelona, y no en Oslo ni La Habana. También, pero lo segundo se debe a ser amigos. Ayer pensé que las hijas únicas, desarrollan unas afinidades electivas  con sus similares muy especiales.
Yo no pedí nunca tener una amiga noruega.
Pero sé que tengo a Helen en Oslo. Desde que me fui,  nos hemos visto suficiente para saber que no nos dejamos de ver, aunque no nos vamos cada día.  Maya tampoco pidió una amiga noruega, pero viendo como se lleva con Amanda,  creo que su afinidad puede ser duradera. Algo que me haría  jodidamente feliz.

Maya y Amanda.  Amanda y Maya.