páginas vistas

lunes, 27 de enero de 2014

José Martí también tuvo nostalgia de Cuba, como todos.

Mañana se cumple otro aniversario del nacimiento del poeta cubano José Martí, no voy a descubrir nada que no se sepa, sólo recordar que él como yo, sufrimos Síndrome de Ulises, o sea, nostalgia por vivir en el exilio lejos de nuestro nacimiento. 
Él llevó en su mano izquierda un anillo de hierro que tenía el nombre de Cuba grabado encima mientras vivió en el exilio  fruto evidente de su síndrome.  Yo llevó a ratos una pulsera con la bandera de Cuba. Otros millones de cubanos exiliados por medio centenar de países llevan: camisetas, gorras, zapatillas, imágenes de coches, canciones, tatuajes con la isla,  nombran a sus hijas Habana o Cuba, sin olvidar que a cada rato buscan en Youtube las canciones como Sábanas Blancas, Hoy Mi Habana, entre otras o programas de televisión de su infancia.
La diferencia,  es que Martí convierte ese acto en simbólico, pues su anillo está hecho con un eslabón de la cadena que formó el grillete atado a su pierna  cuando estuvo preso en la Isla de Pinos  a los 16 años. No sólo fue mejor poeta y líder político de lo que yo seré, sino que convirtió la nostalgia en un círculo de hierro para no olvidar, dentro del círculo y en su memoria estaba grabado el suceso más terrible de su existencia, haber estado preso. ¿Era nostalgia de Cuba o mantener vivo un recuerdo terrible de un gobierno que le obligó a irse como a muchos cien años después?

Historia del anillo.

En la imagen que se pública  hace poco en La Habana y en este post,  José Martí tiene 42 años, está sentado y se deja ver claramente la sortija de hierro. con la palabra Cuba, hecha con los grilletes que tuvo que arrastrar en la prisión de Isla de Pinos a la edad de 16 años, según describe la conocida periodista Marta Rojas. Aquel que llevaba Martí en su dedo anular de la mano izquierda fue confeccionado por su amigo Agustín de Zéndegui, a quien él mismo le entregara un eslabón del grillete que llevó en presidio, en La Habana, en 1878. Sobre la sortija, el periodista Luis Hernández Serrano publicó  hace varios años el hallazgo del anillo de Martí, revelados por el joven profesor Regino Sánchez Landrián, museólogo especialista de la Fragua Martiana en Ciudad de La Habana. Cuando su mamá Leonor Pérez se lo entregó en Nueva York, en 1887, Martí exclamó emocionado: «Ahora que tengo mi sortija de hierro, obras férreas he de hacer».

Aunque en varias fotos se ve la mano izquierda de Martí, solo se aprecia el anillo en el lienzo que hiciera el pintor sueco Herman Norman, en 1891; y en la instantánea donde el Apóstol aparece junto a sus amigos Fermín Valdés Domínguez y Panchito Gómez Toro, tomada en Cayo Hueso, en 1894. «Donde la sortija llevaba la palabra Cuba no era una parte redondeada, como por error se ha hecho en su réplica actual para niños de cuarto grado que concluyen un curso martiano, sino cuadrangular», dice el trabajo del colega Hernández Serrano.


Si deseas leer todo sobre la noticia de la foto inédita, aquí (Juventud Rebelde)





domingo, 26 de enero de 2014

Recuerdos de cuando fui modelo (desnudo de pecho) portada de un libro.



















Ya sé, es culto a la personaliddad o/a la pechonalidad, pero para una vez que alguien me impulsó a que fuera modelo, no voy a dejar de pasar por alto esa anécdota en forma de post a mis lectores.

Fue a inicios del siglo 21, comenzaba a vivir en Barcelona, bajo la guía y el amparo laboral de una editorial que comenzaba, Linkgua. Dirigida, creada por Radames Molina Montes. Jorge Mata por aquel entonces diseñador de la editorial,  buscaba a un negro para ilustrar con su cuerpo un libro   del único esclavo negro e intelectual que conocemos en la historia de la literatura en Cuba: Juan Francisco Manzano (La Habana, 1797 - 1854).
Del resultado del diseño de portada al que presto el pecho y parte del rostro (se hicieron dos portadas)  de lo que estoy más orgulloso es de la mano blanca que reposa en mí, y le sirve de alfombra mi pecho. 
Es de la compositora y cantante Tania Moreno. Quizás porque en mi único aporte al diseño de un libro su mano me permite asociar  ese suceso a la música. Ella es probablemente  de las mejores compositoras de canciones infantiles más importantes de Cuba. Además, la historia de un esclavo cubano, no es muy diferente a alguien que se ha convertido en un esclavo del exilio, de la memoria de un exilio personal que en otro libro escrito por mí y publicado en esa misma editorial le llamé,  Síndrome de Ulises.

Con esta portada -que conservo impresa-  mi ego inflamó. Escribir y publicar es una suerte, pero además, ser portada con mi propia piel de un libro es  importante en mi memoria personal por lo que han significado los libros y la literatura en mi vida. Si a esto añado que el libro es la única autobiografía que escribió un esclavo negro en Cuba, Juan Francisco Manzano, es realmente un gusto a placer.
Libro en formato impreso "Autobiografía de un esclavo" Editado por Linkgua Ediciones, Barcelona. Imagen de Cubierta: Jorge Mata. La edición digital del libro actualmente, no lleva mi piel de portada, no obstante, puede solicitarte en la web de la editorial.

NOTA: Hubo una primera vez que fui modelo. Una amiga me lo ha recordado por email, pues tiene una copia de la revista Barataria, Sevilla, 1994, donde salí en una de sus páginas interiores en un retrato hecho por Fidel Moreno, editor de la misma y amigo. 

     Es curioso, también muestro el pecho como si fuese importante. Lo curioso, es que fumo tabaco,       nunca he fumado de forma habitual y tengo, ¡ojo! el cabello largo... O sea, fuí joven una vez. Realizada en Villegas, 7, balcón de la Habana Vieja. Cuba.