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martes, 28 de enero de 2014

Perfil de Berlín por Amir Valle....


-Mira, Arsenio. Berlín es una de las ciudades más lindas, por lo diversa, en esta parte del mundo. Es, en toda ley, la verdadera capital cultural de Europa. Sólo en ofertas de teatro alternativo hay más de 300 grupos en la ciudad, sin contar los espacios "clásicos"; se celebran acá todos los festivales de literatura, artes plásticas, cine y música más importantes del mundo o Europa en estos momentos; las galerías de arte son como yerbas en un potrero y las actividades culturales llueven cada semana, etc... Cosa lógica porque hasta existe un banco creado específicamente para prestar dinero a los artistas que quieren montar sus proyectos. Encima de eso, en materia de museo es algo alucinante... desde el Pergamon Museo (donde hay buena parte de lo que Hitler robó a egipcios y asirios), pasando por los museos de la antigua Stasi y otras aberraciones de tiempos del socialismo, hasta un campo de concentración en las afueras de Berlín (a 35 minutos en tren)... En invierno la ciudad es hermosa, pero triste; sin embargo, en primavera y verano es una ciudad impresionantemente hermosa, alegre, acogedora, tolerante...
Y cuando vengas, ya sabes, acá hay un guía gratuito que se conoce esta ciudad al dedillo (entre otras cosas porque, mientras el clima lo permite, paseando Berlín en mi bicicleta, igual que otros miles de berlineses, porque aunque está considerada la ciudad mejor comunicada de Europa con seis sistemas de transporte distintos que se complementan, la gente prefiere recorrerla en bicicleta porque se disfruta aún más...

   Amir y su esposa Berta después de un paseo en bici por Berlín.


Nota: Este post trazado en un mail  por el escritor cubano radicado en Berlín, Amir Valle, nace de un cruce de mensajes entre él y yo por otros asuntos. Cuando le dije que no había visitado la ciudad, su ciudad, me la vendió de forma extraordinaria en unas pocas líneas que conforman este post. No hay nada como los amigos, si son escritores, ayuda. Salvador Redonet Cook, nos unió a ambos en varias antologías de cuentos como novísomos  hace años en La Habana, por algún lugar donde esté seguro desea que nos reencontremos pronto.
El  último libro de Amir Valle, Jineteras, sobre la prostitución en Cuba,  ha sido publicado en España, y traducido al francés y al alemán.





lunes, 27 de enero de 2014

José Martí también tuvo nostalgia de Cuba, como todos.

Mañana se cumple otro aniversario del nacimiento del poeta cubano José Martí, no voy a descubrir nada que no se sepa, sólo recordar que él como yo, sufrimos Síndrome de Ulises, o sea, nostalgia por vivir en el exilio lejos de nuestro nacimiento. 
Él llevó en su mano izquierda un anillo de hierro que tenía el nombre de Cuba grabado encima mientras vivió en el exilio  fruto evidente de su síndrome.  Yo llevó a ratos una pulsera con la bandera de Cuba. Otros millones de cubanos exiliados por medio centenar de países llevan: camisetas, gorras, zapatillas, imágenes de coches, canciones, tatuajes con la isla,  nombran a sus hijas Habana o Cuba, sin olvidar que a cada rato buscan en Youtube las canciones como Sábanas Blancas, Hoy Mi Habana, entre otras o programas de televisión de su infancia.
La diferencia,  es que Martí convierte ese acto en simbólico, pues su anillo está hecho con un eslabón de la cadena que formó el grillete atado a su pierna  cuando estuvo preso en la Isla de Pinos  a los 16 años. No sólo fue mejor poeta y líder político de lo que yo seré, sino que convirtió la nostalgia en un círculo de hierro para no olvidar, dentro del círculo y en su memoria estaba grabado el suceso más terrible de su existencia, haber estado preso. ¿Era nostalgia de Cuba o mantener vivo un recuerdo terrible de un gobierno que le obligó a irse como a muchos cien años después?

Historia del anillo.

En la imagen que se pública  hace poco en La Habana y en este post,  José Martí tiene 42 años, está sentado y se deja ver claramente la sortija de hierro. con la palabra Cuba, hecha con los grilletes que tuvo que arrastrar en la prisión de Isla de Pinos a la edad de 16 años, según describe la conocida periodista Marta Rojas. Aquel que llevaba Martí en su dedo anular de la mano izquierda fue confeccionado por su amigo Agustín de Zéndegui, a quien él mismo le entregara un eslabón del grillete que llevó en presidio, en La Habana, en 1878. Sobre la sortija, el periodista Luis Hernández Serrano publicó  hace varios años el hallazgo del anillo de Martí, revelados por el joven profesor Regino Sánchez Landrián, museólogo especialista de la Fragua Martiana en Ciudad de La Habana. Cuando su mamá Leonor Pérez se lo entregó en Nueva York, en 1887, Martí exclamó emocionado: «Ahora que tengo mi sortija de hierro, obras férreas he de hacer».

Aunque en varias fotos se ve la mano izquierda de Martí, solo se aprecia el anillo en el lienzo que hiciera el pintor sueco Herman Norman, en 1891; y en la instantánea donde el Apóstol aparece junto a sus amigos Fermín Valdés Domínguez y Panchito Gómez Toro, tomada en Cayo Hueso, en 1894. «Donde la sortija llevaba la palabra Cuba no era una parte redondeada, como por error se ha hecho en su réplica actual para niños de cuarto grado que concluyen un curso martiano, sino cuadrangular», dice el trabajo del colega Hernández Serrano.


Si deseas leer todo sobre la noticia de la foto inédita, aquí (Juventud Rebelde)