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domingo, 7 de septiembre de 2014

"¡Te quiero Pápa. Te quiero mucho más que el mundo!"

El título de este post es seguramente el primer verso que escribe mi hija Maya. Ella no lo sabe. Sólo tiene deseos de verme y me escribe esta oración por el washaps de su madre y me lo dice en una nota de audio. Después de veinte días juntos se ha ido a Sevilla a ver a su abuelo y lleva una semana sin verme.
Seguro yo hubiese dicho "te extraño." Ella que no usa esta palabra lo resuelve con
"te quiero mucho más que el mundo."
Pienso que ELLA no sabe lo que es el mundo en concepto.  Con seis años tiene quizás una idea del mundo que hemos podido mostrarle: Barcelona, Girona, Menorca, Madrid Sevilla, Paris, Roma,  New York, Miami Tampa, Praga... aun así, no me importa la idea del mundo que tenga...me gusta su honestidad de no esconder el sentimiento de querer más que todo ese mundo que ha conocido. Ha este pedazo de nostalgia que soy releyendo a TRUMAN CAPOTE en Barcelona a mil kilómetros de su risa y subrayando la página página 76:
"....salimos para La Habana. (...) para mi La Habana resultó fascinante. Nuestro guía lo era también, negro en su mayor parte y el resto chino, y aunque a mí no me entusiasman ni lo uno ni lo otro, la combinación resulta estupenda: por consiguiente, dejé que me tocara las rodillas con las suyas por debajo de la mesa..."

jueves, 4 de septiembre de 2014

Retratos de Julio Cortázar en el malecón habanero.



Todos leen a Julio Cortázar, muchos no saben que la relación de este escritor argentino y Cuba fue más allá de las palabras. Él obsesionado con el escritor cubano más grande de Latinoamérica según sus ensayos, José Lezama Lima, iba a La Habana continuamente hablar con él, llevarle libros, y darle noticias europeas sobre escritores y editores posibles para publicar  los libros del escritor cubano.
Aquí lo vemos en su malecón habanero, al que le escribió varios poemas. La seguridad cubana con que cruza hace muy evidente su sentido de lo cubano donde a pesar  de no mirar al mar, el mar te toca y envuelve esa parte húmeda de ti que desconoces...
La farola, o su sombra, tiene forma de pato y es típica de ese malecón tan lejos del Mediterráneo que disfruto.
Pero verlo sentado en ese malecón donde yo y otros millones de exiliados nos sentamos se hace merecedor de la nacionalidad cubana de la nostalgia. Me la quito y sé la regalo porque me cae bien. Y porque este es su año, el 2014.




ya ves,
y yo sigo pensando en ti,

no te escribo, de pronto miro el cielo, esa nube que pasa
y tú quizás allá en tu malecón mirarás una nube
y eso es mi carta, algo que corre indescifrable y lluvia.


Julio Cortázar. Frag del poema Blues for Maggie


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