páginas vistas

viernes, 25 de noviembre de 2016

Imágenes bellas que demuestran el fracaso de los Castro 's en Cuba.


Viví 35 años en Cuba escuchando vociferar al 'comediante en jefe' horrores del sistema capitalista y sobretodo de la república que antecedió su dictadura de 58 años.
(Trabajé cómo historiador en el Archivo Nacional de Cuba y el veto a temas republicanos de investigación era prohibitivo, o sea, sé de lo que hablo)
Y resulta que tras casi 60 años su fracaso es tan letal que esta compañía de Cruceros 'MSC'  que ha pactado con su hermano su paso por la isla, no tiene ni una sola imagen donde se pueda constatar la "existencia arquitectónica" de la 'revolucion.'
Todas las imágenes son alrededor de la arquitectura Republicana en Cuba...
Malecón,  1898-1958, Palacio Presidencial 1933, Capitolio Nacional 1928...Hotel Nacional de Cuba...
Lo más joven que puedes encontrar en esas imágenes son los coches norteamericanos de los años cincuenta, todos anteriores a la dictadura.
Es una forma realmente maravillosa de enterrar en vida a dos dinosaurios que aún se creen dan coletazos de represión activa. Pero que todos (hasta sus aliados comerciales) les es imposible reflejarlo en imágenes. 

martes, 22 de noviembre de 2016

Amanecer ante los Cingles de Bertí. Sobrevivir a no verlos. VallésOriental. Barcelona.

Los que no tenemos fe en el futuro tenemos la nostalgia. Ya sé que soy ordinario para soy así.
Me repito que doy miedo. No sé nada sobre retener, salvo algunas palabras y la atención de mi hija cuando soy creativo y le presto mucha atención.
Los Cingles de Bertí están en la ventana al despertarme en casa de la Malinche en Riells de Fai, una población que fue asentamiento romano y se fundó en el primer siglo de nuestra era. O sea, hay humanos por aquí mirando estas montañas hace más de mil años, es normal que tantas pupilas las hayan hecho tan bellas...
Maya se despierta y me pregunta¿ pará donde estamos? y me río... No lo ves... En el paraíso.

"Segles abans de la nostra era, la vall del Tenes era un lloc habitat per adoradors de la deessa de l'amor, Venus, els indrets preferits dels quals per residir-hi eren o bé el mar, insondable, infinit; o bé les muntanyes verges, plenes de boscos, torrents, gorgs i salts d'aigua. Així doncs, l'entorn dels Cingles de Bertí era un emplaçament ideal per a aquests adoradors de la dea, de manera que era habitual veure córrer per aquestes contrades homes i dones nuus, fades i nimfes, tots embriagats de l'amor insuflat per Venus."