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viernes, 20 de marzo de 2020

Mercedes Ribas. Primera mujer inscrita en la universidad de La Habana era de Barcelona

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Curso en septiembre de 1883

La primera mujer que se matricula en una Facultad Universitaria es Doña Mercedes Riba y Pinos. En su expediente de la Facultad Filosófica y Letras, aparece matriculada el 6 de septiembre de 1883, y dice ser natural de Barcelona, de 26 años de edad y residente del barrio del Pilar en La Habana. En ese mismo año se había graduado de Bachiller en Artes. En 1884 obtiene premios en las asignaturas de Griego Primer curso y de Literatura General, por los que se le otorga matricula de honor.

En su tema de premio titulado Estudios sobre la palabra en las ciencias literarias, que aparece manuscrito en su expediente, hace referencia a la benignidad con que debe recibirla el tribunal, con lo cual, dice, la animarán, para proseguir la difícil senda que he emprendido», y confiesa encontrarse conmovida por penetrar, casi por vez primera, con trémulo paso en el grandioso templo del saber.

Mercedes Ribas solicita también al Ministro de Ultramar simultanear los estudios de la Licenciatura y el Doctorado, lo que se le concede por los brillantes antecedentes académicos de la interesada y los informes emitidos por el Consejo de Instrucción Pública y el Rector


En 1885, en su tema de premio de la asignatura de Historia Universal, escribe Si después de muchas prevenciones ha logrado la mujer llegar al templo hermoso de la civilización, ¿cómo ocultar su impresión al penetrar respetuosa por las anchas bóvedas de tan augusto recinto?, y expresa su turbación por querer tener puesto honroso entre sus compañeros diligentes y valerosos.

En 1885, paga Mercedes Riba la cantidad de 18 pesos en 75 centavos en oro por sus derechos de inscripción para el grado de Licenciado en Filosofía y Letras, y dos años después, el 22 de mayo de 1887, el Claustro General se reúne en el Aula Magna de la Universidad de La Habana para conferirle el grado de Doctor en Filosofía y Letras. Con este hecho, se convierte Mercedes Riba, no solo en la primera mujer universitaria en Cuba, sino en la primera en obtener los grados de Licenciado y de Doctor.

Curso en octubre de 1883

En octubre de 1883, se matricula en la Facultad de Derecho Civil, Canónico y Administrativo la señorita Francisca de Rojas y Sabaret, maestra de Instrucción Primaria Superior, natural de Cienfuegos, de 26 años de edad y en 1888 para los derechos de inscripción a fin de obtener el grado de Licenciado en Derecho Civil y Canónico, y realiza los ejercicios para el mismo con el tema Reformas contenidas en el Código de Comercio de 1828 sobre aceptación de las letras de cambio y endoso», ante un tribunal de profesores de la Facultad que le otorgan la calificación de aprobado.



fuente. Ecured y Diccionario de Literatura cubana

miércoles, 18 de marzo de 2020

Todo sobre José Lezama Lima. Entrevista a Manuel Pereira, novelista y discípulo de Lezama.

Tuve la inmensa suerte de conocer al escritor en Barcelona.  Mantuve ocho horas de charla  con  Manuel Pereira Quinteiro  en Sant Vicenç dels Horts, el 13 de agosto del 2018, evocando sus libros y su relación de discípulo con José Lezama Lima.

Lo había conocido literariamente en Cuba por El Comandante Veneno, y El Ruso.  Cuando leí estos textos en Cuba no sabía de su relación de discípulo de Lezama. Eso lo descubrí cuando leí su excelente ensayo El Curso Délfico  en la edición crítica  que hizo la UNESCO sobre Paraiso de José Lezama Lima  en 1992, que me ayudó como a muchos a entender mejor al maestro, a quien considero el mejor escritor cubano de todos los tiempos.
Maria Cristina, escritora y amiga de Miami, nos conectó por mail antes de él aparecer por Barcelona donde había vivido antes de irse a vivir y dar clases en México. Allí le envié mi ensayo sobre Lezama y ya cuando nos vimos aquí,, decidimos que como ambos ensayos se habían publicado, -el de él en París y el mío en EE.UU, Universidad de Pittsburgh-, que estuviesen juntos era mejor para los investigadores futuros de Lezama, quizás seria excelente. 
Cuando nos encontramos en Sant Vicenç dels Horts, en las afueras de Barcelona  en casa de Sonia y hablamos, supe que tenía que además de vernos, entrevistarle para dejar una experiencia viva de su relato hablado sobre Lezama, y sobre sus libros.
Así surge estas charlas que duraron toda una tarde que se hizo noche rodeado de montañas, música y comida.
Si eres lector de Lezama, y su entorno cultura y de vida, lo que cuenta de los últimos años del maestro es vital para quien quiere conocer la esencia de la cultura cubana.


El Ruso, la segunda novela del joven escritor cubano Manuel Pereira, que ha aparecido bajo el sello de Alfaguara, cuenta la historia de un muchacho fascinado por el ideal revolucionario soviético, que usa enormes sobretodos en el contexto del clima tropical de La Habana y que se dirige en la lengua de Lenin a los sorprendidos camareros de la ciudad vieja. Es lo que Manuel Pereira calificó como "la sarampión" que su generación de niños alfabetizadores entusiasmados con la Cuba de Fidel sintieron en su adolescencia. Es un libro autobiográfico", dijo en el transcurso de la comida en que presentaba su libro; "pero, más que la biografía privada, que también está, su interés mayor está en que cuenta la de toda una generación: la mía".
El País, 26 MAY 1982

En 2004, el escritor cubano Manuel Pereira llegaba a México tras trece años de peregrinar por Europa y el norte de África. Cargaba únicamente dos maletas. En una llevaba su ropa, y en la otra, sus pertenencias más preciadas: el manuscrito de su novela Insolación, y algunas joyas de la literatura universal: ParadisoRayuelaCien años de Soledad, y El reino de este mundo, entre otras, todas dedicadas por sus respectivos autores. Fueron las únicas obras que pudo traer consigo desde España. Había perdido una biblioteca de tres mil volúmenes: “Ya no quiero acumular más bibliotecas. Ya he perdido dos, que es como perder a dos hijos entrañables. No quiero sufrir más a causa de los libros que uno tiene que dejar atrás por las turbulencias de la vida”, sentencia Pereira mientras se le asoma una reminiscencia de rumba en sus dedos que dibujan historias en el aire.

Cubaencuentro 2013.