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martes, 27 de agosto de 2013

Un colador: un aguacero de Tristeza


Estábamos llegando a IKEA y en la plaza Cerdá, en Barcelona, comenzó a sonar Nana para un suspiro del disco que hizo Omara  con María Bethania. Ahí se describe a una abuela haciendo café en la mañana cantando sola al colador, y yo recuerdo, hasta el borde de las lágrimas, a mi tía Lala en el Vedado, en La Habana colando café y yo esperando la esencia aguada de la borra para comerla con pan; le estaba
prohibido a los niños tomar el café fuerte de la primera colada. Ha pasado mucho tiempo de esto, era otro siglo y las cafeteras express han hecho que uno olvide en parte ese mundo, pero la memoria y el cielo gris de este verano yéndose con esta voz, activa un dolor que parecía muy dulce cuando se tuvo una infancia siempre cerca de la felicidad...  cuando la responsabilidad quedaba aún muy lejos.

3 comentarios:

  1. A Hansel Garces le gusta esto.

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  2. Curioso como llegamos a ser testigo de la desaparicion de un mundo mas pausado que posiblemente se fue ya de la historia de las islas de Cuba, si es que aun en las lomas mas altas quede algo de ello.Ese Colador yo tambien lo use en con mi familia y otro era el destile y la parsimonia para servir el buchito a quien viniese por las puertas semi abiertas.Soy testigo de que se usaba en el Vedado y en Cuatro Caminos,Cienfuegos, que todas las familias tenian un lugar del fogon ocupado con un jarro grande ,el colador y la base metalica.El cafe se dejaba alli y se sacaban varias coladas cada vez mas claras.Las ultimas eran como el cafe americano.

    Arsenio,comer borra con pan debe haber sido del carajo.A mi la borra nunca me ha gustado,pero los granos tostados si.

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  3. Bello tema,compuesto por Pedro Luis Ferrer...De mis temas preferidos,mío y de Ivette...Y coincidimos en el verso que nos eriza,"café de abuela cantando sola en el colador"....Partió el bate el maestro Ferrer con esa imagen...
    Un abrazo
    Boris

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