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miércoles, 3 de septiembre de 2014

El sabor de la sandía. Desayuno con dia-mantes...


En una peli francesa que acabo de ver el protagonista dijo:" las relaciones para que sean eternas, no deben comenzar." No estoy de acuerdo con semejante conformismo, las relaciones, aunque afimeras, deben comenzar para que la línea que marca esa trayectoria pase de la realidad a la memoria. Aunque sea un desayuno. Un desayuno con sandía, que según la dieta yoga, fortalece los músculos.
Sólo fue un desayuno, un desayuno. Pero desde que era niño veía  en  la calle 12 entre 13 y 11 en el barrio del Vedado, en La Habana, había una casa estilo colonial que tenía una escultura de un negrito de unos once años con una Sandía (en Cuba se dice Melón) entre sus dos manos y sé lo va comiendo con una dientes muy blancos. Cuando crecí y leí a Malcon X, esa misma figura cambio de concepto.
Hace unos días fui yo negro,  quien llevó a la cama un desayuno con sandía... Estaba húmedo, suave, Eros. Sse derretía la masa  en la boca mientras entraba en el cuerpo, era azucarada y con deseos, daba ganas de repetir. En la boca parecía azul, y no roja,  parecía un desayuno, pero en realidad era cómplice hábil para fabricar memoria, delitos de un desayuno con dia-mantes... 
Aclaro: Dí-amantes.
Estoy plagado de lectores curiosos.
Todo según Borges, vuelve como una ola porque otra mujer te ha besado. Todo sucede por primera vez.

Disfrutar el parque/jardín Enric Miralles de Diagonal Mar en Barcelona.

En otro post escribí que cuando vives en una ciudad nueva y nacen edificios modificando su espacio, es como si a uno le nacieran raíces de referencia en ese nuevo lugar de exilio. 
Eso me pasó con el parque Diagonal Mar en Barcelona. Que fui a su inauguración en el 2002 nada menos que con un concierto gratis patrocinado por el ayuntamiento de Barcelona de Lucrecia. Cantante cubana-barcelonesa que es un referente aquí y en el resto del reino español. Ya que  canta, hace cine, televisión, escribe libros de cuentos infantiles. O sea, todo lo que no pudo desarrollar en su país natal. 
Este parque tiene una peculiaridad que me fascina; son sus macetas colgantes. Una idea absoluta y única ( no la he visto al menos en Europa visitaba por mi), además de sus aceros largos que parecen ráfagas de olas fijas o metales abandonados de una fábrica, tirados en un lago, o pasta larga de metal como le dice mi niña cuando vamos allí. Claro este parque pasó de ser un elemento estético a un elemento funcional y maravilloso donde juega no sólo mi hija, sino todos los niños del barrio y venidos de otras partes.
Este lugar es una prueba de que Barcelona no es sólo Gaudí y la arquitectura modernista del Eixample y otros barrios. Barcelona superó esta etapa con arquitectos contemporáneos o postmodernos como el malogrado Enric Miralles (1955-2000) que murió demasiado joven pero dejó esta joya jardín-parque para niñ@s como la mía que lo disfrutan, y además, se enriquecen con este derroche de arte visual en un área gratis y pública de Barcelona con wifi gratis. Donde gaviotas, patos y otras aves se encuentran con naturalidad muy cerca del mar.