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miércoles, 20 de febrero de 2019

Las acusaciones del Juicio del Procés. Resumen de 69 página del auto del juez Pablo Llarena

Los 12 acusados se sentaran en la 2da Sala del Supremo en Madrid por delitos  de rebelión, de desobediencia o de malversación de caudales públicos.
Así los declaró el juez Pablo Llarena en un auto de 69 páginas fechado el 21 de marzo de 2018 —a partir del cual las tres acusaciones formularon luego sus propias peticiones—, basándose en antecedentes de hecho y fundamentos de derecho.
Oriol Junqueras,  entonces vicepresident y conseller de Economía de la Generalitat firmó el 6 de septiembre de 2017 el decreto que fijaba las "normas complementarias para la realización del referéndum de autodeterminación", con "consideraciones precisas" sobre censo, procedimiento de votación y escrutinio, entre otras cuestiones. Lo hizo poco después de que "la totalidad" del Ejecutivo catalán, "desatendiendo" al Tribunal Constitucional (TC), firmara el decreto de convocatoria de la consulta ilegal del 1-O.

Forn, el conseller de Interior fue nformado por los Mossos del "grave riesgo de incidentes violentos". Conocía la decisión judicial de prohibir la consulta, pero "prefirierió ordenar la continuación del proceso."

Turull, recoge el auto que impulsó la movilización independentista "desde sus funciones de portavoz" del Govern.
Romeva, por su parte,  conseller de Asuntos Exteriores impulsó "la creación de las estructuras del Estado" y buscó "el reconocimiento de la república catalana en el extranjero" a través del consorcio Diplocat.
A Rull, el auto le destaca la "significada contribución al proceso" de Rull "desde que el 30 de marzo de 2015 firmó el acuerdo por la independencia con las entidades soberanistas" en representación de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC). A Dolors Basa. Dos días antes del 1-O, la consellera de Trabajo asumió "el control de todos los locales dependientes"de su departamento "para garantizar su puesta a disposición del referéndum y asegurar su éxito".
Jordi Sànchez y Jordi Cuixart

Los Jordis. Recuerda el auto del Supremo que ya en la Diada de 2016 los presidentes de las entidades soberanistas Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural"animaron" a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, "a mostrar desobediencia" si el TC "la sancionaba por permitir la votación parlamentaria que abría la puerta" al referéndum. Un año después, el 20 de septiembre de 2017, Sánchez y Cuixart "convocaron" y controlaron las movilizaciones ciudadanas contrarias a las detenciones y registros practicados por la Guardia Civil con los que se pretendía depurar responsabilidades e impedir la consulta.

De Carmen Forcadell se dice en el auto que Forcadell tuvo una "participación medular desde los primeros momentos del proceso de independencia como presidenta de la ANC". Ya como presidenta del Parlament, contravino "las reiteradas prohibiciones y requerimientos" del Constitucional al someter "a la decisión de los diputados la aprobación de la legislación" que servía "de coartada legitimadora al proceso".

Meritxell Borràs, Carles Mundó y Santiago Vila
Como el resto de los integrantes del Govern, el 6 de septiembre de 2017 los consejeros de Gobernación, de Justicia y de Empresa firmaron el decreto de convocatoria del referéndum de autodeterminación "desatendiendo los requerimientos" del TC.

Las muertes de jueces del procés algo muy peculiar.

El titular del Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona -quien hizo  la mayoría diligencias clave contra el Procés del 1-O , Juan Antonio Ramírez Sunyer, murió el  domingo 05 nov del 2018  a los 71 años. La causa de su muerte ha sido la enfermedad. Su capítulo no es aislado
 Desde que empezó el procés han muerto también por enfermedad el fiscal general del Estado José Manuel Maza y el fiscal superior de Cataluña José María Romero de Tejada, dos figuras igualmente clave para el juicio.

Sunyer fue, quien ordenó el registro del Departamento de Economía aquel 20 de septiembre de 2017 por el cual Está absurdamente calificado de Rebelión el Procés.





martes, 19 de febrero de 2019

Albert García murió este finde y no verá mañana la 2da superluna del año.





Desde que me enviaron el washapp con la noticia de su infarto y muerte rápida e inesperada, comencé a recodar las muchas anécdotas que he acumulado a lo largo de 12 años de trabajo que viví junto a él, Albert García.
Hacer un resumen para demostrar que era un hombre bueno sería falso. No solo era un hombre bueno,  era además, alguien muy distinto en estos tiempos.  Discutimos mucho por muchas cosas. Por modos de vida muy distintos de él y yo, pero su fe infinita en el catolicismo y mi pasión por la Semana Santa de Sevilla fue el primer paso para abrir un camino entre nos. Cuya complicidad aumentó cuando me narraba su peregrinación de Barcelona a Montserrat a pie, cada año. Lo que aprendí de él y de La Moreneta fue notable, llevo su estampa de La Moreneta en mi cartera hace 11 años. 
A pesar de nuestras diferencias por mi libertad literaria, nunca le gustaron mis poemas y cuentos eróticos, tampoco parte de mi vida amorosa, no obstante,  fue el primero en llorar conmigo por mi niña y calmar mi ira por la impotencia de no tenerla compartida  tras separarme.
Él fue una de las primeras personas que me hizo tener conciencia de que yo era un buen padre. No se cansaba de decírmelo,  y repetirlo, él que tuvo un padre que murió casi en sus brazos;  quizás a causa de esto me lo creí y me esfuerzo cada día en serlo. 
Uno no sabe que es ser bueno en algo hasta que alguien te lo dice. 
No voy a olvidar cuando mi niña comenzó a leer y le traje la grabación en catalán de su lectura, y  Albert se emocionó tanto que se la llevó a su madre para que la escuchara.

Creo que fui de los pocos en el trabajo, PRONOVIAS,   que él le confió su colección de estampas de vírgenes católicas para que yo le ayudara a organizarla en mi condición de escritor e historiador.  
Me asombré de su colección,  y desde ese momento contribuí mucho a aumentar esta colección,  en cada viaje que daba, a cada pueblo que iba, en cualquier parte de Europa que fueron muchos en los últimos años. 
Voy a Londres dentro de poco y aunque no estés  compraré estampas, algo haré para que las veas,  no te preocupes.

Donde   Albert llegó a su cumbre de bondad personal, además de cuidar y estar pendiente de su madre siempre para cada cosa de su vida;   fue cuando me explicó su proyecto de repartir comida a los sin techo de Barcelona, junto a "Los jóvenes de San José,"  para lo cual recaudaba dinero entre nosotros y donde pudiera. 
Las anécdotas de cómo estas gentes recibían el café con leche, el bocadillo y las mantas en invierno siempre se rodeaban de una  lágrima...

Hoy Albert no verá La segunda superluna con nosotros que sale el miércoles en Barcelona,  tampoco verá ganar o perder a su barça contra el Lion, pero quiero creer que es feliz, porque quizás tras esta misa pueda reencontrarse con su padre; yo intentaré guardar para siempre esa bondad que  quiso trasmitir a todos a través de su fe en las partes más buenas del ser humano.

Descansa en paz. 
Arsenio
Rodríguez Quintana
Tú amigo cubano.