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viernes, 13 de julio de 2012

Canción: Hoy mi Habana, de José Antonio Quesada/ Melomanías

FfLa canción  Hoy mi Habana, de José Antonio Quesada, fue compuesta en 1984. La versión más conocida de la misma la interpreta, Xiomara Laugart;  formó parte de su repertorio habitual cuando vivía en La Habana, antes de exiliarse en New York.
A pesar de que su autor, y su mejor intérprete dejaron Cuba en los años noventa, el público  sigue manteniendo viva esta canción, especialmente, en las redes sociales y no se cansan de colgarla y escucharla una y otra vez desde sus exilios personales. Quizás, así nacen los clásicos, pues aunque el autor esté alejado  del panorama cultural de la isla, su obra permanece allí intacta, evolucionando en varias direcciones, ahora la interpretan en la isla y fuera, entre otros: Ivette Cepeda, María Salgado y Juan Olmo quienes, además,  la han grabado en sus discos. No obstante, una de las versiones más notable que he escuchado en youtube es la de mi vecina Caridad (Caridad López Alfonso) una habanera que descarga con sus amigos. El autor,  Quesada le escribe este piropo en Facebook cuando la escuchó...


"Tengo ganas de darle un beso a Caridad y decirle "Muchas gracias" por amar a una de mis hijas, por dejarse querer por la seda de sus alas y acunarle allí en el espacio libre y soberano de su Alma. En la balanza de mi vida la aguja se inclina a favor de la esperanza gracias a personas como Caridad, que no me conoce y tal vez nunca nos veamos mientras el mundo gira y compartimos amores comunes. La Música brinca aduanas y fronteras, salta sobre la imbecilidad humana y se instala allí donde mis compatriotas hacen suyo aquello que deciden convertir en compañero de este viaje llamado Vida. Da igual que me pongan en la radio o no. Da igual que se hable de mí en la televisión oficial o no, que se me incluya o no en los libros oficiales de la historia de la Nueva Trova. Yo sigo allí, en las calles oscuras de La Habana, en las sombras de los apagones, en las noches de descargas de patio y azotea, donde se vota, a guitarra limpia, por una identidad y una Cuba mejor donde quepamos todos y que, como rastro luminoso, aquello que el pueblo, siempre sabio y riguroso, decide incluir en sus corazones continúe como parte de su santísima memoria. Por eso tengo ganas de darle un beso a Caridad, si vas por La Habana y pasas por su casa, dáselo por favor, en mi nombre y en el de Hoy Mi Habana"
José Antonio Quesada Areu
Quizás el valor de esta canción radique en crear una pieza, casi a fines del siglo XX, con aires de canción de la trova tradicional, en el momento en que esta última sufría en Cuba
un ostracismo muy marcado, al gobierno de Castro le interesaba más promover el Movimiento de la Nueva Canción. Todos se afanaban en imitar a Pablo y a Silvio, y José Antonio Quesada, dio un salto en el tiempo y se puso al nivel de Sindo Garay, María Teresa, Vera o Manuel Corona. Era un salto difícil, pero el talento de este compositor lo  supo cubrir con creces.
Esta versión que elegí en youtube y es, digamos, la versión clásica interpretada por Xiomara, tiene arreglos al estilo de un danzón clásico,  contrasta con la modernidad con que Xiomara la interpreta. Sus matices jazzísticos y recreaciones de la voz son excelentes. Es muy difícil intentar, literalmente, enfrentar esta pieza para describirla pues entre la afinación natural y deslumbrante de esta cantante y las metáforas de la letra, crean una comunión  de vértigo y éxtasis de nostalgia que nos hace sentirnos muy solos a los exiliados de cualquier lugar pues nos trae a la ciudad entera a la memoria.
Comienza la pieza con una cadencia marcada para señalar su terreno sonoro del danzón a través de la percusión menor y mayor donde el guayo y las tumbas son esencial complemento de las claves, el teclado salvo notas sutiles, casi no aparece y se deja escuchar la letra claramente.  En la segunda parte el crescendo del órgano que se incorpora como si acabara de llegar es de un sostén armónico perfecto. Cuando Xiomara se refiere que el sentimiento fue a pasear en barca, inmediatamente incorpora un fraseo que en el oído se convierte en la metáfora de una ola, el mar.
Esta canción, entre otras piezas de su extenso repertorio, forman parte de la gira de Quesada en Estados Unidos, así me lo dejó saber hace unos días, cuando le conté que lo había visto en youtube en un programa de televisión de Miami, a Quesada lo conocí allá por el año 1985, gracias a Evaristo Machado, trovador vecino....


  • Querido amigo, estoy pasando una temporada en Estados Unidos con el propósito de unos conciertos, un disco y terminar de escribir un libro. Hasta enero del año que viene no paso por mi casa de Barcelona. Este enore país vale la pena explorarle, es como una olla donde el resto del mundo deposita lo mejor y lo peor de sus culturas para un ajiaco increíble que no deja indiferente a nadie. Si ves a Gerardo dale un abrazo mío. Para ti todo mi cariño y alegría de saberte presente en mi vida. Sigo tu blog y eso me ayuda a no desconectar de la Fuente.
José Antonio Quesada Areu


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Otro post de canciones a La Habana,   Sábanas Blancas cumple 20 años...


jueves, 12 de julio de 2012

Una supernova de apellido Rubalcaba, nombre Gonzalo


Portada
Mientras que muchas supernovas se han visto en galaxias próximas, son es un acontecimiento relativamente raro en la nuestra. La Supernova del pianista Gonzalo Rubalcaba trae influencias marcadas de Chucho Valdés, Ernesto Lecuona, Manuel Saumell, Antonio María Romeu y Frank Emilio (por el lado cubano); también de Scott Joplin, James P. Johnson, Duke Ellington, Count Basie, Chick Corea y Keith Jarrett (por el lado norteamericano). Rubalcaba ha asimilado de tal manera estas influencias, que una vez más ha sido candidato a los premios Grammys. Esta vez en tres categorías, diferentes de la entrega del 2002. Una al mejor álbum latino de jazz; otra al mejor arreglo instrumental; la última, a la mejor composición instrumental. Un premio que se le ha escapado entre las manos en varias ocasiones y que finalmente puede acabar reconociendo lo evidente: su excelente obra.
Gonzalo Rubalcaba, quien con su esposa y tres hijos vive en Coral Spring (Condado de Broward, Estado de la Florida) desde 1996, parece estar muy ocupado musicalmente después de vivir entre La Habana y República Dominicana gran parte de los años noventa. Se sabe que fue un niño prodigio que creció en una casa habanera llena de música. Su padre, Guillermo Rubalcaba González, es un destacado pianista y director de agrupaciones de música popular, además de ser uno de los primeros maestros que Gonzalo tuvo antes de que ingresara en el conservatorio Amadeo Roldán, donde estudió batería y piano. Luego, formó varios grupos incluyendo el Grupo Proyecto, con el que grabó algunos discos en La Habana. Se comenzó a conocer mundialmente a partir del descubrimiento que hizo una leyenda del jazz norteamericano como Dizzy Gillespie, en 1985. Después, Gonzalo ha hecho historia en todos los festivales de jazz de importancia del mundo, ha sido artista revelación en Francia y Japón, ha tocado y grabado tanto con los grandes del jazz contemporáneo como con los más notables músicos populares cubanos y dominicanos.
Supernova es, ante todo, un resumen de los estilos en que se ha movido este músico durante su trayectoria profesional. La primera canción del disco, Supernova 1,recuerda al Gonzalo de los primeros tiempos, cuando deleitó a su generación en los Festivales de Jazz Plaza, en los ochenta, con piezas como Pisando el césped o Concatenación. Como es habitual en todos los bateristas cubanos que ha elegido —como El Negro Horacio Hernández o Julio Barreto, por sólo citar dos en su pasado—, aquí podemos escuchar un excelente trabajo de Ignacio Berroa. Sus enlaces con síncopa cubana, entre la batería y el piano, son de una riqueza rítmica que