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miércoles, 28 de octubre de 2015

¿Quién fue La rusa de Baracoa? El actor Errol Flyn estuvo en su hotel.

Nota  blogger:

Como es costumbre en mi. No me gusta mucho hacer de la precariedad un suceso morboso. Respeto y tolero a quien lo quiera hacer. Por eso, no voy a poner fotos de el paso del huracán  Matthew (hurracane Mattthew) por  Baracoa en mi blog, y por ende en mi muro.
Me gusta más la idea de aprovechar que el ciclón pasó por allí para contar en voz de otro, la historia de La Rusa de Baracoa, que llevó a Alejo Carpentier, uno de los tres Premios Cervantes de literatura cubana, a incluirla en su peor novela: La Consagración de la Primavera. Aclaro, a mí no me gustó esta, pero tiene novelas, cuentos y ensayos absolutamente magistrales y es una putada que no le dieran el nobel, pero esa es otra discusión.  
Yo estuve en Baracoa en 1995 con Beate Kramer, Gerardo Alfonso, Yara (entonces mi esposa) en un viaje turistico que nos llevó por Camaguey, Santiago de Cuba, Guantánamo y Baracoa. Uno de los viajes más bellos e intensos de mi vida en un país en plena crisis. 



Texto: ¿ Quién fue La Rusa de Baracoa?

Magdalena Menasses Rovenskaya fue el nombre de la extraña bella y enigmática rusa que enriqueció la cultura y el nombre de la Villa de Baracoa, en Cuba.

En una reluciente casa anaranjada situada frente al mar, vivió Magdalena Menasses Rovenskaya, la artista rusa que llegó un día y se radicó en Baracoa después de mucho vagar por países y ciudades. De ella siempre se habla en la primada ciudad porque quedó en la memoria de sus pobladores tanto así que cuenta a modo de leyenda que durante la lucha y la clandestinidad, Fidel y el Che se sentaban en el hotel de La Rusa a hacer planes sobre el futuro de Cuba.

Alejo Carpentier se inspiró en la historia de La Rusa para crear uno de los personajes centrales de su novela La consagración de la Primavera. El personaje se llama Vera.

Magdalena Menasses fue definida por alguien como "una cosa parada entre el sueño y la vida". Su extraordinaria belleza y el misterio de su estadía en el poblado, hicieron que a su alrededor se tejieran leyendas a las que la rusa nunca dio importancia.

Ella, Magdalena Menasses era hija de un militar zarista ajusticiado en la Revolución de Octubre. A partir de entonces, acompañada de su madre primero y luego de su esposo, con quien se había casado en 1924, siendo este un diplomático ruso en Turquía, inició un largo peregrinar por el mundo buscando un lugar para asentarse, hasta llegar a Baracoa, donde fue tomada indistintamente por una artista y una espía.

En realidad llegó a Cuba en mil novecientos veintinueve con el propósito de hacerse cargo de los negocios que dejó al morir un pariente de su esposo; pues Baracoa experimentaba entonces un gran auge económico debido a la producción bananera de principios del Siglo XX. El matrimonio, con el transcurrir del tiempo, se hizo dueño de un café, una tendería y una pequeña propiedad agraria, negocios que no continuaron en los años cincuenta, cuando, robándoles el espacio a las tunas y uvas caletas de la costa, construyeron el hotel Miramar, terminado en 1953, frente al malecón de Baracoa, llamado desde entonces por el sobrenombre de La Rusa, como aún se le conoce. Baracoa ejerció su especial embrujo sobre esta elegante mujer y a la vez la atractiva rubia hechizó a sus pobladores.

El hotel centraba la vida de la ciudad: pues a él llegaban muchos comerciantes, negociantes norteamericanos asentados en la base naval de Guantánamo y Nicaro, y se dice que hasta el actor Errol Flyn fue uno de sus huéspedes.


Magdalena Menasses, quien fuera una mujer muy culta y refinada, adoptó en mil novecientos cuarenta y cuatro la ciudadanía cubana y desde su llegada jamás volvió a salir de Cuba, aunque sí viajó intensamente por el interior de la Isla, acompañada de su esposo y de su hijo. En su juventud poseyó una hermosa voz. París le abrió las puertas donde como Mima Rovenskaya, exhibió sus dotes de bailarina y pianista. Su educada voz de soprano, cuyo lirismo le ganó importantes espacios: el Gran Teatro de la Opera en Francia; la Opera de Milán, en Italia; Las Palmas de Canaria y Madrid, España... Su amplia cultura abarcó el conocimiento de varios idiomas: ruso, alemán, francés, italiano, portugués, inglés y español.

En La Habana La Rusa conoció la Acera del Louvre y la intelectualidad cubana de la época, además de ofrecer exitosos conciertos

La prosperidad individual no la enajenó, y sufría mucho por la abandonada población que la rodeaba y se identificó con los jóvenes que combatían a la tiranía de Fulgencio Batista desde 1953. Los ayudó con dinero, medicinas y así terminó involucrada en un proceso revolucionario que tiene el mismo sello del que tanto huyó desde principios del siglo XX en Rusia.

Su esposo Albert falleció en 1956, mientras cantaba un aria para ella en la habitación de un hotel en Santiago de Cuba.

La rusa sólo vivió 13 años en Rusia, pasó unos seis años viajando y el resto del tiempo vivió en la Isla, principalmente en Baracoa, a cuya tierra dedicó más de las dos terceras partes de su existencia.

Con el triunfo de la Revolución Cubana, la rusa se incorporó *al proceso* como una cubana más. Magdalena fue miliciana, federada, cederista; *donó*sus valiosas joyas, oro, plata, 25 mil dólares y el hotel que hoy, como sus fortalezas, distingue y marca una etapa de la historia de la Primera Villa de la Isla de Cuba, en la que inscribió su nombre como una de las más universales mujeres de Baracoa.

Murió la Rusa el 5 de septiembre de 1978, pero para entonces, como un epitafio, había declarado según una revista de la época: “Yo no sé la edad que llevo porque a mí el tiempo no me importa; lo único que sé es que voy perdiendo la belleza; la vida es ganar y perder, y muchas veces se pierde para ganar. Yo he perdido mucho; el otro día quise decir florero en mi idioma y no hallé la palabra rusa, pero gané una Revolución hermosísima.”


lunes, 31 de agosto de 2015

Las velas de una iglesia de Perpignan/Perpinyà. Mi postal.

Esta foto la  hice en  mi primer viaje a Perpiñán.  Me gusta esta luz tímida, seductora y solidaria que ilumina un leve espacio  al encenderse. Nunca me había encontrado un coro de velas blancas con esta gracia de luz hacia la izquierda, soy zurdo. Mucho menos con gentes detrás asistiendo a una misa.
No debe pasar inadvertido  para quien mire la foto, la luz azul de los vitrales del fondo. Es la misma que había visto sobre el cuerpo hecho en vidrio de la Virgen Azul en la Catedral de Chartres, cerca de París.
Recordé una canción a capela de Gerardo Alfonso que compuso -como muchas otras- ante mí cuando viví en La Habana, y yo iba a su casa a escribir textos mientras el componía y ensayaba...

" Solista:  Una vela hay en la oscuridad. Coro: y el tiempo no la apaga
   Solista:  Una vela hay en la oscuridad. Coro: y el tiempo no la apaga
   Todos: No la paga, ni con la lluvia
                No la apaga, ni con el viento
                 Nooo oo, sigue encendida"

Los fundadores del cristianismo pensaban que tener una vela cerca era tener a dios en sí mismo. De eso no estoy tan seguro, que ilumina el camino, sí. 












Foto arkolano.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

La voz de Xiomara Laugart: Bella del Señor...

Un día, a inicios de los años noventa le dije a Aissa, sabes que Xiomara Laugart canta en el Museo Nacional de Bellas Artes, e iremos al concierto. Vivíamos en  la Habana Vieja, justo a menos de doscientos metros del Museo, Aissa era una adolescente. Le dije si te portas bien, te llevo a que la saludes. Me dijo, ¡mentira que tú la conoces!, le dije sí, fíjate, es guantanamera como tú...
Nunca voy a olvidar cuando terminó de cantar y la llevé a saludarla. Ai, no sabía en esa época que su cuñado era un escritor en ciernes y ya comenzaba a publicar crítica  de música de una generación diferente a Pablo y Silvio. Tampoco que unos años antes había conocido a Xiomara en la intimidad de la casa de Gerardo Alfonso, él y yo éramos amigos insepables, lo fuimos y lo somos a pesar de la distancia y otros  elementos. La última vez que ví cantar en Cuba a Xiomara fue en el teatro Covarrubias, y cuando terminó de cantar Hoy mi Habana de  José Antonio Quesada, la gente aplaudía tanto al final del concierto, que  Xiomara se dirigió al jefe de sala y le dijo, -por favor apaga las luces que me da mucha vergüenza... Ya era una estrella, pero su modestia era impresionante.
No me asombré demasiado cuando años después en el Club de jazz Jamboree de Barcelona, Xiomara presentaba otro disco en solitario con canciones de Meme Solís, y el representante tenía la prohibición de no dejar pasar a nadie al camerino finalizado el concierto. Yo estaba hablando con él explicando mi relación con ella y el hombre ere que ere que no me dejaba, de pronto esta salió  y me vio... Desde la puerta vino corriendo abrazarme.... Diciendo -¡Mi negro cuanto tiempo sin verte, ¿sabes que me encontré a Gerar en Alemania hace poquito, así mismo, terminé de cantar y me esperaba, que sorpresa... Ven...! 
Xiomara es amiga y puro nervio perpetuo, pensé verla actuar cuando estuve en Nueva York, pero resultó que mi amigo tenía un pequeño estudio taller almacén  justo en los bajos del edificio donde vivía Xiomara, pero ella no estaba en casa las dos veces que fui, esa vez la suerte no estuvo de mi lado, pues quería hablarte de lo que me gustaban las descargas de jazz de su hijo que habia visto en youtube. Su hijo ya es un hombre, pero de  niño era la mascota de los amigos en sus conciertos en La Habana, si Tosca cantaba ella lo tenía, y si ella cantaba, El Niño estaba con AlbertoTosca. Y si ambos cantaban, Sembrando para Tí, o Paria, ambas canciones de Tosca, un compositor extraordinario, el público, nosotros, y sus otros amigos nos quedábamos con el niñó en los asientos. Ese niño está hecho de música, y de madrugadas de guitarras hasta el amanecer, no me que queda dudas de los bueno que es musicalmente con esos padres, compositor e intérprete.
Xiomara tiene un talento en la voz extraordinario que no voy a descubrir aquí,  pues muchos conocen su obra interpretativa con una veintena de discos grabados en solitario o en colaboración con grupos de rock, de jazz, o de boleros,  con su trabajo en Yerba Buena donde llevaba el peso vocal de casi todas las canciones del CD, hasta le dieron un Grammy de Academia Americana.
Hoy me acuerdo de ella porque encontré esta foto maravillosa en su muro hace unos días y es de las pocas personas que no tengo que pedirle permiso para usarla en un post, además porque desde que vivo solo, o sea, desde que me separé, he hecho una colección de canciones de las que no me separo, y La distancia, de Gerardo Alfonso, que canta a capela desde el fondo de sí misma, es mi preferida y no está en youtube. Sólo se he escuchado cantar a ella y a Gunila, y en ambas el desgarre de la separación y la soledad es demoledor, aclaro, más bien aterrador, quizás porque al  texto no le sobra una palabra, tampoco le falta...incluso los símil  que aparecen, duelen, no sé si es porque encierran verdades como templos,  ahora seguro sí encierran experiencia.

Tuvo la distancia un corazón/ no sé por qué razón quedó cubierto por  las aguas.
Creo que vivía enamorado y sólo/ pero su amor fue una hoja que el caudal llevó.
La vida pasa así/ como los ríos/ que hacen su camino desigual  y largo.
Quiso refugiarse en un rincón/ del tiempo que pasó como las aguas de los ríos.
Pero recordando se ha quedado lejos/ hablando sólo del dolor y de empezar de nuevo.
La soledad es también/ como los ríos/ que hacen su camino desigual de piedras en el fondo.
Y ancha realidad que quedará/ sin agua.

Texto de canción La Distancia: Gerardo Alfonso
Intérprete Xionama Laugart.
CD Alguien me habló de Amor. 1996.
Selló BIs música La Habana. 
Escuchar La Distancia,









Post relacionados Hoy Mi Habana: José Antonio Quesada.
                                  Sábanas Blancas cumple 20 años.

     




martes, 12 de noviembre de 2013

Trovadores de la Herejía: Gerardo, Carlos, Santiago, Frank


Portada del libro «Trovadores de la herejía» de Bladimir Zamora y Fidel Díaz Castro. En La Habana se publicó (2012) el libro Trovadores de la Herejía,   dedicado a los cantautores Gerardo Alfonso, Carlos Varela, Frank Delgado y Santiago Feliú. El formato de este libro es de entrevistas personales  a cada uno, que realizan Bladimir Zamora y Fidel Castro (otro), abundantes fotos, y para mí -su mejor valor-, las canciones más importantes que han escrito estos autores a modo de cancionero al final de cada entrevista.  Los cuatro  en su momento, como reza en el propio libro, fueron comparados en la isla,  con "los Beatles de la Nueva Trova" cuando ofrecieron  varios conciertos juntos en los años ochenta, que sirvieron para señalar,  que el relevo de los fundadores del Movimiento de la Nueva Trova había llegado.  No obstante, más que revelo, se presentaron en sus inicios como una continuidad con muchos nexos con Pablo,Silvio, Noel Nicola y  Vicente Feliú, incluso cantaban todos juntos el Cuba Va!, tema insigne de los fundadores; sin embargo, habían elementos que hacían pensar que marcarían una dirección diferente en cuanto a la crítica contra la representación del gobierno y las instituciones culturales de la isla. Fue aquí, y no en lo musical, -creo que nunca en esa etapa superaron las estructuras armónicas y melódicas del grupo Experimentación Sonora delICAI, que  acompañaban y grabaron toda la primera etapa de Pablo, Silvio, Noel y Vicente-, donde nos dieron a la  generación de los años ochenta una visión crítica, con lo que estaba pasando, o sea, el deterioro de la Revolución cubana con los barrios como La Habana Vieja: Gerardo Alfonso  compuso,  Habana llena de gente y Barrio Secreto,  o  la censura  puede apreciarse en Carlos Varela en sus canciones Apenas abro los ojos, o La calle o Guillermo Tell.
En cuanto a crítica social, la imagen de todos hoy queda marcada en el recuerdo por una canción Guillermo Tellescrita e intérpretada por Carlos Varela, en 1989, que incluso sirvió de metáfora para llamar a todo un grupo generacional, Los hijos de Guillermo Tell.  La estrenó en el cine ICAI, y todos los que estábamos presente supimos que ya nada iba a ser igual, todos comenzamos a saber en grupo y como terapia colectiva que la culpa tenía un claro responsable: Fidel Castro. No obstante, el monopolio de la crítica no lo tenía Carlos Varela, pero poner la manzana en la cabeza de los Castro, fue una metáfora que aun está en mente de todos.

Hoy me pregunto, ¿tiene sentido un libro solo sobre estos cuatro cantautores de una generación ? Mi respuesta sería que sí; pero, lo que invalida la buena voluntad de trazar estos perfiles en un libro, es presentarlos como emblema de una generación que en realidad engloba a otros tan buenos intérpretes y compositores de su generación como DonatoPoveda,  Alberto Tosca, José Antonio Quesada, Roberto Poveda, y las intérpretes: Gunila y Xiomara Laugart.  De los que en el libro solo se mencionan parcialmente, pero en mi criterio debían haber hecho unas páginas incluyéndoles, pues hoy canciones del propio Gerardo, Santiago, no hubiesen tenido el mismo alcance sin la voz de Xiomara y Gunila
Ah! pero al lector no se le debe escapar la suspicacia, que los cuatro representados en el libro aún viven todos en Cuba, mientras que todo el resto de su generación que he citado, viven en el exilio.

No obstante, esta foto en Varadero (1986) donde todos están rodeando a Chico Buarque dice más de quienes eran como grupo...

Donato, Gerardo, Chico abajo Xiomara, Frank, Tosca, Santiago Feliú







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Hoy mi Habana: José Antonio Quesada
Sábanas Blancas: Gerardo Alfonso



foto final: Publicada por el blog el diablo ilustrado

sábado, 31 de agosto de 2013

La canción Sábanas Blancas cumplió 20 años.

Emblemática y desgarradora canción de despedida a la ciudad de La Habana, Sábanas Blancas, escrita por Gerardo Alfonso en 1992; himno pegado a la sangre que lleva todo habanero antes de salir de esa ciudad, con o sin retorno,  que él autor va describiendo para luego comenzarla a extrañar desde el avión donde la nostalgia comienza, peor, si sabes que demorarás en volver. 
Gerardo tomó como referente musical la estructura y elementos de la rumba en su variante guaguancó, también habanero. 
Lo curioso, es que esta canción que fue el pistoletazo de salida de una generación entera que nos marchamos en los años noventa, no la escribió alguien que se fue del país, sino que se puso bajo la piel de quien sí lo haría, sus amigos y colaboradores más cercanos.
Es una suerte para mí haber vivido el proceso creativo de esta canción verso a verso y ver a Gerardo construir el ritmo de la misma  con su pie descalzo marcando la síncopa del rasgueo de la guitarra en su casa del Vedado, en 21 y E. 


Sabanas Blancas (letra)  (escuchar versión a guitarra)



Habana, mi vieja Habana
señora de historia de conquistadores y gente
con sus religiones, hermosa dama...
Habana, si mis ojos te abandonaran...
si la vida me desterrara a un rincón de la tierra
yo te juro que voy a morirme de amor y de ganas
de andar tus calles, tus barrios y tus lugares...
Cuatro Caminos, Virgen de Regla, puerto de mar
Lugares, destinos...
el largo muro del litoral, el Capitolio y Prado
con sus leones, sus visiones
Sábanas blancas colgadas en los balcones
Sábanas blancas colgadas en los balcones
Habana, mi gran Habana
Costumbre de darle una vuelta a la ceiba de noche
Y fiestas en casas de barrios modernos y pobres
de gente noble...
Habana, si mis ojos te abandonaran...
si la vida me desterrara a un rincón de la tierra
yo te juro que voy a morirme de amor y de ganas
de andar tus calles, tus barrios y tus lugares...
Virgen del camino, Nuevo Vedado residencial
lugares, destinos...
Faro del Morro y La Catedral
Barrios pequeños y llenos de tradiciones y emociones...
Sábanas blancas colgadas en los balcones
Sábanas blancas colgadas en los balcones

























Sábanas Blancas fue escrita para un programa Andar la Habana, que daba a conocer aspectos curiosos de la ciudad que conducía el Alcalde e Historiador, Eusebio Leal. La canción trascendió ese objetivo inicial.
foto: Concierto en Casa de las América en febrero de 2012, junto a Carlos Varela.

martes, 5 de febrero de 2013

Pedro Luis Ferer me habla de "Un país imaginado", y lloro.

Entro en la Ronda de Dalt de Barcelona viniendo de la A2, es madrugada y suele pasar que las canciones del USB, eligen una extraña hora de silencio y nulidad de coches en los túneles para llevarme sutilmente con una voz a la entrañas de una isla... Eso me lo invento yo, porque él, en toda la canción, no dice el nombre de un país, ni de una ciudad, y esa manera de entrar dentro del cuerpo con claras metáforas, hace que la pieza le sirva a cualquier lector, hispano parlante.

/ "Te hablo de un país imaginado, te hablo con la piedra en el cincel, la opción que nos concede el entusiasmo, para intentar el hueco en la pared. Dibujo un nuevo mapa en el desierto, y llego al monte y mana por mi sed, y aprendo que es posible mi deseo, imaginar la dicha y el placer, imaginar la dicha y el placer..." /

Hasta aquí todos estos versos que canta Pedro Luis Ferrer, van acompañados sólo por una guitarra, justo en este instante, entra un piano, unas claves y un bajo, pasan a un primer plano y el piano hace una improvisación jazzística leve, mientras Pedro Luis se calla -convenientemente- cediendo cómodo su protagonismo a los instrumentos.

/" Te hablo de un país de nube y sombra, te hablo con sudor en nuestra piel, opción que nos concede la memoria, para intentar salir de nuestra sed. Descifro en plano antiguo de la noche, y llego al punto del amanecer, y cambio la ceniza de los bosques, por el frondoso trazo que soñé, por el frondoso trazo que soñé..."/

Esta vez como en la primera parte la música vuelve a ser jazzseada con el matiz, de que en vez de improvisar un piano, es una guitarra que hace un solo limpio y sin efectos.

/ " Adivinar tu presencia en la ausencia, poner estrofas de lumbre en la voz, hacer estrellas si el cielo no reina, imaginar manantiales al sol. Como un alivio !bendito! de dios, simplemente, el amor, (entran palmas))))))))) Te hablo de un país de verso y prosa, ahogado por el pueblo y su saber, escrito en el silencio como idioma, del viento que presagia lluvia y miel, entono en el aroma de los cerros, mensajes de resinas por doquier, y en cada fibra del madero amargo, dibujo el pasadizo que encontré, dibujo el pasadizo que encontré..."/
Aquí entra el estribillo cantado por dos mujeres como climax final de la pieza, entre palmas y melodías leves de trompetas...
Coro- /El lienzo que llevo dentro, pasajes de otra ciudad, por fuera como un recuerdo, que intenta resucitar -aquí interrumpe el estribillo Pedro Luis para decir: /resplandor, resplandor, resplandor, intenta borrar lo que murió/
Todos, coro y Pedro Luis ... /por fuera un resplandor, una razón en cauce, por fuera un resplandor, una razón en cauce, (repite) por fuera un resplandor, una razón en cauce,...
Pedro... -Lalorey, Lalorey, Lalorey .... /Un resplandor en cauce/.... Se repite hasta que termina...

Esta joya de canción poética hasta el tuétano, pertenece al disco "Tangible," 2010, grabado por Pedro Luis Ferrer. Ella, me arrastra por esa extraña inercia y común pasadizo de la nostalgia, de la cual nada nos protege cuando llevamos la carga de muchos años sin retornar al origen, sobre todo cuando las noticas que te llegan de la familia, no son buenas, porque ya tienen bastante con un sistema podrido de verde en su mal endémico de medio siglo, para que el mal incida en los cuerpos que uno quiere hasta el infinito y sin reproches.
Para completa el círculo nostálgico en que me obligan algunas canciones, abro el mail al llega a casa y tengo la invitación para ir a Casa de las Américas de La Habana a la presentación de la autobiografía de Gerardo Alfonso, de quien soy amigo por encima o debajo de nuestras diferencias políticas, porque con ellas convivimos gracias y también, por la música.

martes, 27 de marzo de 2012

Dos razones para un concierto en Barcelona

Gerardo Alfonso (Cuba)


Compositor, interprete y arreglista nacido en La Habana, en 1958. Pertenece al segundo grupo de la Nueva Trova Cubana, que presenta una marcada influenciade folk rock mezclado con reggae, ritmos folklóricos cubanos, caribeñños y brasileños que lo diferencian bastante de sus coetáneos. Más de veinte grupos solistas cubanos y extranjeros han cantado sus canciones, por lo que es el autor más interpretado de su generación. Ha viajado promoviendo su obra en conciertos y presentaciones por Alemania, Italia, España, Panamá, Argentina, Colombia, Guatemala, Francia y Chile, Ha colaborado con Pablo Milanés, Micheael Franti (Spearhead) Beth Nielsen Chapman, y Pete Seeger, entre otros.
Ha promovido a numerosos artistas noveles en sus peñas en el café cantante del Teatro Nacional y de la Sala Atril. Ha actuado en importantes teatros de la capital como el Nacional y Karl Marx y otros escenarios de todo el país. Su canción Son los sueños todavía quedó en el primer lugar nacional de las listas de éxito de Radio Progreso en 1997. Ha compuesto música para la banda sonora del filme franco-alemán La risa de Ochún, donde también fue actor. Su guaguancó Sábanas Blancas es tema de presentación del programa Andar la Habana desde 1992. DICCIONARIO DEL ROCK LATINO. /editado por Sgae, España. 2000 . 


Esta entrada en el Diccionario, la escribimos  (Yara Duverger y yo) en 1999, en La Habana, antes de abandonar el país definitivamente, no fue la única, todas las de Cuba para este diccionario fueron escritas por nosotros. Han pasado casi trece años y Gerardo Alfonso ha seguido escribiendo canciones y grabando discos en la Habana donde aún vive con su familia. Ayer llegó a Barcelona para un concierto en Casa América de Cataluña, hoy a las 19, 30pm.  En su maleta trajo un libro sobre él, Santiago, Frank Delgado y Carlos Varela, este último opina así de él..


Gerardo: Era con el que más compartía al principio. Andábamos juntos y comenzamos en el Movimiento de la Nueva Trova en el año 1980.¡Dios Mío!¡Cómo ha llovido! Tiene una manera muy singular y percutida de tocar la guitarra, inventa ritmos que no se le ocurren a nadie. Compone todo el tiempo y siempre está buscando caminos, formatos diferentes. Lo mismo te toca un guaguancó que un tema con la Sinfónica; eso es admirable. Es un compositor con una obra muy variada, extensa y exquisita.  (libro: TROVADORES DE LA HEREJÍA, Casa editora Abril, 2010. 


Más allá de las valoraciones que hagamos de Gerardo Alfonso, como de casi todos los músicos, lo importante son sus canciones y él a logrado sobre todo escribir unas cuantas piezas que han consolidado varias carreras e interpretes que van desde Xiomara Laugart, quien grabó Tradición, en Nuevo York en el 2000, Issac Delgado que hizo lo propio con Yo te quería María, o su emblemática y desgarradora despedida de La Habana, Sábanas Blancas, un himno que lleva todo habanero pegado a la sangre antes de salir.
Creo que estas son dos razones suficientes. 

domingo, 30 de enero de 2011

No tiene la culpa el mar.Gerardo Alfonso.



Los que viven en Cuba se quejan de que no tienen libertad para salir del país cuando ellos quieran, dependen de un permiso de salida del gobierno cubano, la voluntad, la del gobierno como dueño de la manada, es fundamental y prioritaria sobre la voluntad personal de cada ciudadano.

Los que vivimos fuera y tenemos una opinión diferente, nos quejamos (algunos) de los altos impuestos que debemos pagar si queremos visitar el país donde nacimos y también, de un permiso de entrada que debe ser solicitado al Consulado correspondiente según la ciudad. Yo, además, añado que debíamos tener derecho a visitar el país donde nacimos con el pasaporte que queramos, no necesariamente con el cubano, cuyo alto coste es otro impuesto del gobierno.
La bloguera Aguaya Berlín y Fernando Delgado Duran (éste último en huelga de hambre hasta hace muy poco) personifican la negación de entrada a Cuba, una reside en Berlín y el otro en Austria. Por otra parte, al periodista opositor cubano Guillermo Fariñas, le fue simbólicamente entregado el premio Sajarov 2010 a una silla vacía con una bandera cubana y una foto suya, el gobierno cubano le negó el permiso de salida. Para cerrar un dúo que resida en la isla,  ya son nueve las veces que le han negado la salida a Yoani Sánchez para recoger premios por su labor como periodista digital; con el peso de ser la voz que ha conectado con una nueva forma de hacer oposición sin temor a ser silenciada, camino que han seguido otros y otras.
¿Cómo un país cerrado podrá avanzar hacia algún lugar, si impide el contacto abierto?¿Cómo somos capaces de añorar el sol y el mar de una isla de origen que colecciona tanto desprecio? Las tortugas marinas después de años lejos del trópico, vuelven al mismo lugar donde nacieron a desovar, nadie sabe (incluido los científicos) cómo lo hacen, pues se van acabadas de nacer; pero se orientan de alguna manera, y vuelven.  Yo tengo una teoría, esas no son cubanas, pues si no tendrían que pedir permiso.




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Foto superior: Niños jugando en el malecón habanero, anónima.
Título del post. Pertenece a una canción de Gerardo Alfonso.