páginas vistas

Mostrando entradas con la etiqueta Steve Jobs. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Steve Jobs. Mostrar todas las entradas

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Creativo graffitty de Steve Jobs. Su 1er Ordenador, el Ipad y yo.

Gracias a Instagram he descubierto este graffitty que habita en alguna parte del mundo y alguien le hizo una foto.
Yo no sólo son un fan de Jobs, sino que ese ordenador personal que creó y lleva en la mano derecha. Tuve la suerte de usarlo, un modelo similar  en 1999, cuando la documentalista y amiga de París,  Laetitia Fernandez, me dejó el suyo, idéntico a ese del graffitty con teclado en francés, donde escribí el inicio de mi novela inédita sobre Parìs-Sevilla-Barcelona.
Estuve escribiendo compulsivamente mi impacto sobre París, los más de 15 días que pasé en Burdeos de diciembre de 1999. Donde la lluvia apenas me dejaba salir con la profunda nostalgia de haber abandonado mi país.
He regresado más de diez veces a París en los últimos años, ya con Ipad, que también inventó su cabeza, pero ese modelo está en mi adn.

sábado, 8 de octubre de 2011

Fracaso de la prensa tradicional frente a los blogs


El día 6 de octubre llegué a mi trabajo con un post publicado en mi blog sobre la muerte de Steve Jobs y nadie me lo creía pues ningún periódico impreso de cabecera nacional en España tenía la noticia. Cuando lo publiqué, las versiones digitales de los periódicos españoles no habían colgado aún sus notas de prensa. Como siempre, lo colgué en Facebook, en twitter y envié emails a mis amigos de gmail. Mi fuente: tumiamiblog,  que la colgó en la noche del 5 de Miami, madrugada española del 6 de octubre. El suceso (deceso),  al efectuarse cuando ya todas las ediciones impresas de los periódicos españoles estaban cerradas, demostró, una vez más, que éstos no tienen capacidad de reacción para situaciones así. Es curioso, todos tenían en portada el 6 de octubre la imagen de la Duquesa de Alba descalza bailando en su boda y nada sobre la muerte del rey de la manzana mordida de Apple. Incluso, la boda era noticia ya vieja porque los invitados habían tuiteado en tiempo real todo, doble ridículo.
Blogger, no sea ingenuo y crea que por esto su noticia aparecerá primera en Google, pues por la tarde de ese día, intentaba con el iPhone mostrarle a Yara el post: Steve Jobs: muere la poética del tacto, y no aparecía por ningún lugar de la búsqueda asociado a mi blog. Si ahora mismo el lector realiza una búsqueda en Google  de Muere Steve Jobs podrá

jueves, 6 de octubre de 2011

Steve Jobs: muere la poética del tacto


Gracias a la fiebre de mi niña esta madrugada descubro la muerte de Steve Jobs cuando ningún periódico español tiene la noticia. De todos los adelantos tecnológicos con que nos iluminó, me quedo con la poética de tacto.
Jobs nos enseñó a tocar la pantalla, como aquella serpiente enseñó a Eva en el paraíso a coger una manzana: amapplemente, no a mirarla como hacíamos antes, estoy seguro que gracias a él, las caricias en esta nueva generación, y en algunos adultos, ha tomado una sutileza diferente desde la aparición del iPod.
Aunque hay mucha gente que aún no tenemos iPhone, pero su revolución táctil se ha popularizado de tal forma que hasta los museos tienen pantallas táctiles para acercar la obra o fotos del artista que estemos viendo, sin olvidar cómo le ha facilitado el trabajo a los c@jeros.
Con él, las fotos que nos gustan pueden ampliarse y alejarse con una simple caricia. Incluso, he visto parejas en el metro que se tocan iphonemente: como si el tocado estuviese detrás de un cristal.
Personalmente, él le ha facilitado el uso de los juegos a mi hija desde antes de cumplir un año, y salva a su madre, a mí y a las personas que nos rodean (restaurantes, metro, bus, taxi) cuando a punto de montar en cólera aparece el iPhone para calmarla jugando a hacer parejas. No es casual que haya sido el máximo accionista de Disney, y responsable entre otras de Buscando a Nemo.  Gracias Steve.