páginas vistas

Mostrando entradas con la etiqueta tampa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tampa. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de junio de 2016

Un selfie con José Martí en Tampa y mi hija dormida en brazos.

José Martí está en mi cabeza, y mi cabeza en esa foto está emocionada y feliz en Tampa en nov. en 2011. Tampa esta en el condado de Hillsbororough, en la costa oeste de Florida, pero para quien busca los referentes históricos de una isla en el exilio como yo, Tampa está en el ángulo de mi memoria cómplice.
Justo en las escaleras del Liceo, donde Martí le habló a los tabacaleros cubanos exiliados allí,  para recaudar dinero para la guerra  de independencia de 1895. "Con todos y para el bien de todos." El discurso con  más de cien años, le viene como un guante al raulcastrismo...
Martí llegó a Tampa a media noche de noviembre de 1891... yo 120 años después, otro noviembre...
Cubanos:

Para Cuba que sufre, la primera palabra. De altar se ha de tomar a Cuba, para ofrendarle nuestra vida, y no de pedestal, para levantarnos sobre ella. Y ahora, después de evocado su amadísimo nombre, derramaré la ternura de mi alma sobre estas manos generosas que ¡no a deshora por cierto! acuden a dármele fuerzas para la agonía de la edificación; ahora, puestos los ojos más arriba de nuestras cabezas y el corazón entero sacado de mí mismo, no daré gracias egoístas a los que creen ver en mí las virtudes que de mí y de cada cubano desean; ni al cordial Carbonell, ni al bravo Rivero, daré gracias por la hospitalidad magnífica de sus palabras, y el fuego de su cariño generoso; sino que todas las gracias de mi alma les daré, y en ellos a cuantos tienen aquí las manos puestas a la faena de fundar, por este pueblo de amor que han levantado cara a cara del dueño codicioso que nos acecha y nos divide; por este pueblo de virtud, en donde se aprueba la fuerza libre de nuestra patria trabajadora; por este pueblo culto, con la mesa de pensar al lado de la de ganar el pan, y truenos de Mirabeau junto a artes de Roland, que es respuesta de sobra a los desdeñosos de este mundo; por este templo orlado de héroes y alzado sobre corazones. Yo abrazo a todos los que saben amar. Yo traigo la estrella, y traigo la paloma en mi corazón."
Fragmento....

sábado, 24 de mayo de 2014

Cubanos por el Mundo: ¿Suerte y tragedia?

foto Arkolano
Siempre he dicho -y lo mantengo- que con o sin Castro yo me hubiese venido a Europa. Quizás por lo enraizada que está la cultura europea con nuestra cultura. A lo mejor no hubiese estado tantos años, 15 sin volver a esa isla,  por eso me debato siempre en el hecho de ser o no ser tan dramático al definir el exilio, porque muchos inquietos como yo, antes del 1959, se fueron.  En este post recopilo algunas anécdotas de encuentro con cubanos  e hijos de éstos, o personas que pasaron por Cuba en diferentes partes de Europa y Estados Unidos...

*El custodio del edificio Dakota en New York terminó haciéndose una foto conmigo con nostalgia y emocionado cuando supo que era cubano como su madre. Antes nos había invitado a irnos como a todos los demás turistas por interrumpir el paso de los inquilinos del edificio donde vivía Lennon frente al Central Park.
*Nunca me he sentido tan cubano en París como cuando fui al restauran  Calle 24 cerca de la Bastille. Allí descubrí que  su dueña había nacido y vivido  en La Habana frente a casa de Julián, músico y amigo.
*Iba pensado en la frase correcta en inglés que me había enseñado Aissa para hacer una copia de la llave de su casa en Miami Beach donde dos alojábamos de vacaciones cuando la encárgada de hacer la copia me miró y me dijo...¡Mi amor quiere que te haga una copia...!
*En la tienda de chocolates Pierre Marcolini, en Bruselas, una ex-pianista clásica cubana me escuchó el acento y supo que habíamos nacido en el mismo lugar, terminó haciéndose una foto con nosotros y al  marcharnos estaba visiblemente emocionada.
*Un año antes (2004) el custodio de la iglesia de la Santa Cruz, en Florencia, me llamó la atención por hacer fotos digitales sin pagar la visita a este templo donde descansa Dante Alighieri... Solo detuvo su persecución cuando descubrió que era cubano como él,  y que mi padre era de Cienfuegos, donde él había nacido.
*Cuando subimos, dos cubanos y dos sevillanos, a la cima del Castillo de San Jorge, en Lisboa, para contemplar el río Tajo, que me descubrió Pessoa verso a verso, me encontré con Mestre, el ex pianista de Carlos Varela.
*Estaba con Maya, mi hija,  paseando por Praga después de bajar del castillo donde había vivido Frank Kafka cuando el dueño de una tienda de souvenir me escuchó hablar con ella y me regaló un plato con la imagen de la ciudad tras contarme que había pasado el ejército en Cuba y la era imposible olvidar esa isla.
*Nadie fue mejor guía que Yoha, nacida en La Habana y residente en Tampa, para enseñarnos la huella profunda de José Martí y miles de cubanos que pasaron por esta breve ciudad...
La nostalgia está disimulada y disminuida mientras suceden estos eventos folklóricos culturales; es sombra y asombra en forma de drama. Derrapa como lágrima clara en piel oscura, si estás montado en un tren que va de Milán a Venecia el  16 marzo del 2004, y te enteras que entre los fallecidos en el atentado terrorista de Al Qaeda a los trenes de Madrid, hubo un cubano: Michael Mitchell Rodríguez, tenía 27 años.

sábado, 25 de enero de 2014

Yendo de New York a Tampa: Homenaje a José Martí.

Gracias a una foto, de 1982, de la escritora Zoé Valdés donde aparece bajo la escultura de José Martí en el Central Park, supe que la ciudad de New York homenajeaba a nuestro mártir, en la 59, esquina Avenida de Las Américas, en la Puerta del Artista. Una de las primeras cosas que hicimos en esa ciudad fue ir a ver el enigmático Dakota donde vivió y fue asesinado John Lennon, en la 79. Seguido, mientras rodéabamos el parque, tropezamos con las esculturas ecuestres de tres de los principales próceres latinoamericanos,  entre ellos Martí. No nos detuvo la lluvia ni el viento de otoño de la city en nuestro empeño de conectar Lennon y Martí. No obstante, esta escultura no me entusiasmó, quizás porque lo refleja cayendo de su caballo, después del impacto de bala. Inmortalizar el corto intervalo del intelectual a caballo, herido de muerte, resulta menguado e irónico.
Preferí verlo multiplicado en varios lugares de Ybor City, Tampa, de la mano de Yoha y su niña, Carolina. Allí, no solo hay esculturas, sino placas con fragmentos de sus discursos, se percibe una admiración por el intelectual.  incluso, se marca la escalera desde donde pronunció un discurso a los tabaqueros para sensibilizarlos con su lucha, palabra mediante, para buscar fondos y así armar un ejército que nos hiciera libres. Un espacio, donde nuestra identidad cultural, a través del tabaco, ayudó a crear una estructura económica para los propios exiliados de la isla. Es curioso, la imagen corporativa del centro Ybor, espacio de ocio principal del pueblo, consagra al tabaco en forma de anilla.
Esta ruta de búsqueda de Martí por una minúscula parte de los Estados Unidos, destapa ese nacionalismo velado que muchos llevamos dentro, con más o menos orgullo, nos hace sentir  ese lugar menos ajeno, si un compatriota ya pasó por allí. 
Esto no es un homenaje a Martí, es la memoria de nuestro paso tras su  huella. El homenaje se lo dio el azar congruente, cuando el bajista cubano, Israel López Cachao, uno de los creadores del mambo, nació en la misma casita de Paula, allí donde nació Martí. 




Foto: Yara Duverger.  Imagen: Con mi hija, bajo la escultura de José Martí en el Central Park, Aissa su hermana está a su lado y formó parte de esta comitiva.
Nota: La foto de Zoé aparece en su web.