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martes, 31 de marzo de 2015

La pareja perfecta existe: uno indual. Del libro Me gusta dar de comer a los elefantes. Arsenio Rodríguez Quintana ediciones Muntaner 2019

Que nos separemos por desavenencias,  no quiere decir, que la pareja perfecta no exista...

"Él que se enamora con los ojos busca el ciento; dice la sabiduría china en el Libro del Tao; él que se enamora del cuerpo, busca el uno indual. Enamorarse con el cuerpo significa sentido innato de la unidad de las formas."

Era muy joven y habanero cuando leí esto en un libro de José Lezama Lima y debo reconocer que me impactó mucho. Vivir dentro del reino de la imagen poética desde que salí de la adolescencia me ha hecho enamorarme con los ojos y con el cuerpo. Imagen y creación -tiene razón el poeta- forman el uno indual. 

Yo ante la imagen de un cuerpo que me anula los sentidos, suelo escribir (crear)  el matiz que me desvela y hierve;  ahí, antes del contacto entre dos pieles, antes de la relación de líquidos,  está la relación perfecta. El suceso que nos devora y restituye cada cierto tiempo.  Llevar esto a la realidad de una relación en la carne,  es la tarea, -feina en catalán- por la que algunos se nos va la vida.

No quiero parecer pesimista. Pero el mundo virtual ha creado un ADN de la perfección en la relación  a través de la imagen virtual, no olvidemos que "horror vacui," es el miedo a quedarse sin imágenes, me refiero a la imagen y a estar solo.  

Ahora  te emocionas de imágenes durante un tiempo sin llegar a la relación con el cuerpo:  ¿Avance o retroceso del uno indual: o sea, de imagen y creación ?¿Escucha alguien está canción?




foto de Chema Madoz. Metáfora perfecta para mi post.





sábado, 28 de marzo de 2015

Besitos de Chocolate de la cantante Lucrecia a Maya.

Hace unos días cuando recogí a mi hija del cole me dijo:- Pápa, unos niños que no son de mi clase  me han dicho ¡chocolate!, en vez de Maya.

Con toda naturalidad le dije: ¿el chocolate no es riquísimo?- Sí! Pues, que te digan chocolate es fantástico. No pasa nada. Pasa de ellos.

Ayer cuando me enteré de que Lucrecia relanzaba su libro CD "Besitos de Chocolate" con canciones Ilustradas en L' Illa de Barcelona, no dude un segundo en saber que la llevaría a verla. Lucrecia, no es, ni ha sido amiga mía de los tantos músicos que conozco aquí. Pero a veces grita la tierra y me pongo firme. Ella, como yo, vivimos de frente a los desmanes de los hermanos dirigentes en aquella isla; y ambos con hijos  nacidos aquí ella antes que yo, teníamos razones de sobra para confluir y así fue.

"Maya Chocolate" le terminó firmando el libro Lucrecia a mi niña y contándole que en Cuba a ella sus profes le decían eso: chocolate. Antes Lucrecia se emocionó cuando habló de los tantos besos que recibió de niña en Cuba por toda su familia y que estos besos en forma de libro y música es el cariño que ella le devuelve a todos los niños.

En 2004 publiqué un poema en La Vanguardia de Barcelona que  dediqué a Lucrecia por su trabajo musical en la peli "Balseros" nominada a Óscar como mejor  peli extranjera. Le debía un encuentro así y la felicidad de mi niña que le dijo con orgullo: ¡mi padres son de Cuba!

Escuchar el libro CD con mi hija  acabados de despertarnos al otro día hoy  (Domingo de Ramos) fue una experiencia notable: sones, guarachas, baladas pop todas con el sello personal y creativo de Lucrecia; no obstante, abrazarle y darle un beso tras su canción "Eres la Melodía," supera la sensibilidad de lo que soy.

"Eres la melodía de tu hogar. Ahora mi sol, tú has de descansar."

Gracias Lucrecia.



Lucrecia da un beso de chocolate a Maya
Aquí conversan. Lucrecia le dijo: ¿tú eres catalana-cubá? 
Lucrecia y yo blogger. Foto Lissette.