páginas vistas

jueves, 14 de julio de 2016

Prece.(oración) Fernando Pessoa, Bethania y yo.

Nadie en el mundo lee este poema como Bethania, ella lleva la poesía tatuada en la sangre. Es capaz de sacarla de ahí y entregárnosla diferente. 
Me encantaría escuchar con Pessoa, su texto por Bethania, se lo pregunté cuando estuve en su tumba en Lisboa, y en su estatua de bronce, y nada. Él es menos vanidoso que yo, y le importa un comino mis post sobre su poesía.
Ahora no se libra de que lo escuche con él pues lo llevo en la camiseta...




Prece – Fernando Pessoa, por Betahnia.
Fernando Pessoa


SENHOR, que és o céu e a terra, que és a vida e a morte! O sol és tu e a lua és tu e o vento és tu. Tu és os nossos corpos e as nossas almas e o nosso amor és tu também. Onde nada está tu habitas e onde tudo está – (o teu templo)  – eis o teu corpo.
Dá-me alma para te servir e alma para te amar. Dá-me vista para te ver sempre no céu e na terra, ouvidos para te ouvir no vento e no mar, e mãos para trabalhar em teu nome.
Torna-me puro como a água e alto como o céu. Que não haja lama nas estradas dos meus pensamentos nem folhas mortas nas lagoas dos meus propósitos. Faze com que eu saiba amar os outros como irmãos e servir-te como a um pai. [...]
Minha vida seja digna da tua presença. Meu corpo seja digno da terra, tua cama. Minha alma possa aparecer diante de ti como um filho que volta ao lar.
Torna-me grande como o Sol, para que eu te possa adorar em mim; e torna-me puro como a lua, para que eu te possa rezar em mim; e torna-me claro como o dia para que eu te possa ver sempre em mim e rezar-te e adorar-te.
Senhor, protege-me e ampara-me. Dá-me que eu me sinta teu. Senhor, livra-me de mim.
[Prece - no livro O EU PROFUNDO - Obras em Prosa - em um volume - Editora Nova Aguilar, 2da Edição - 1976, página 33]



Foto de Maya.

Una manzana virgen para tus labios

El hecho de que tengas una manzana. No te convierte en Eva.
Es la manzana la que toma conciencia femenina en tus manos.
Es esa piel que porta la manzana de tu cuerpo 
la que hace que existas en la piel de Eva. 
O en la metáfora de mujer que eres.

En el collar que ayer llevabas entre el cuello y tus pechos, 
habían caracoles que son ojos...
Que protegen de las miradas no deseadas.
Me gustó luchar contra ellos para ver en ti
Y a través de ti / la sensualidad hecha deseo.

Trato de sobrevivir a la autopista paradisíaca del color  de tu espalda
que el lector no ve / y yo tengo en un vídeo bailando al son de Mane Ferret:
"La lluvia viene caminando
¡hay páraaaaate! vamos a escucharla" 

Es el momento en que me acerco a ti
-en la cocina- Y crees que voy a besarte. 
en realidad busco habitación en tus labios
busco los orígenes en que tu piel
eligió su color para estar en esta tierra.