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sábado, 20 de diciembre de 2014

Todo o casi sobre "Angá Díaz." Músico y padre del dúo Ibeyi.

El percusionista cubano "Angá" murió un  miércoles de agosto del 2006 en su vivienda de Sant Sadurní d' Ainoa, un pueblo  al sur de Barcelona, donde vivía desde hace poco tiempo y daba clases de percusión. Había nacido en Cuba 1961.
Tenía una hija en Cuba y dos en París que han revolucionado la escena musical con su proyecto Ibeyi del cual he escrito en este blog y he recibido al apoyo de ambas, tenia un hermano cantante "El Indio, del que también he escrito. Pero este post es a para  Angá Díaz que conocí en el Jamboree, club de jazz de Barcelona. Rememoró a Angá por sus hijas que me han dado las gracias por acordarme de él hablando de ellas, y quizás porque  como historiador, no ne gustan los olvidos.
Angá tocó con una multitud de estrellas de jazz, desde Chucho Valdés, Chick Corea o Steve Coleman, Omar Sosa, Roy Hargrove, Minino Garay, Chano Domínguez, Carlos Santana, Danilo Perez y Herbie Hancock. Ganó Grammys con su participación en proyectos tan importantes como Buena Vista Social Club y la Afro-Cuban All Stars.
Con este currículum tan extraordinario no queda dudas de que esta situado por derecho propio entre Chano Pozo, Tata Guïnes, Mongo y Patato  Valdes. No obstante, a diferencia de los anteriores supo hacer carrera tanto en Estados Unidos como en Europa cosa que algunos de los grandes citados no hizo y quizás ese elemento lo dimensiona aun más.
Todos dicen Angá era bueno pero ¿qué lo hacía tan bueno? 1 ro.  Fue el mejor alumno de uno de los grandes Tata Guïnes y este dijo en varias entrevistas es el nuevo Tata. Incluso grabaron un disco juntos en Cuba en formato cassete que conservo "Pasaporte, 1994".  2do Fue continuador técnicamente de tocar con cinco tumbadoras a la vez con afinaciones distintas "por cuartas" con lo cual llevó la percusión cubana a un estado evolutivo mucho más matizado sonoramente. El decía que podía crear más detalles y recrear su improvisación o la de un bajista o pianista. Llegó a tocar y grabar con 7 tumbas y 5 cencerros. Ayudado sin duda por la evolución de la grabación digital que permite oír más y mejor los detalles.
Fruto de su relación alumno maestro TATA  fue su primera grabación en Cuba "Pasaporte" donde ambos tocan clásicos cubanos relativos a la rumba cubana como Rumberos de Ayer, de Benny Moré; Descarga pa Gozar de Tata Guïnes  o Blen Blen Blen de Chano Pozo. Ahora la pieza "Presentación" de Orlando Valle debía enseñarse en todas las escuelas de percusión latina del mundo.
Espero y deseo que el sello cubano EGREM haya remasterizado y republicano en formato de CD esta valiosa joya que ganó en 1995 en la isla el mejor disco del año. En cuanto a su disco del 2005 ....Él mismo lo explica en youtube, solo tienes que poner "Echu Mingua."

A Omar Sosa, a Naomi y Lisa kaindé (Ibeyi), y a Ernesto Celis entre otros muchos amigos y seguidores que han mostrado mucho interés sobre Ibeyi y Angá Díaz tras mis posts.

domingo, 20 de octubre de 2013

Encuentro con Ibrahim Ferrer en Sevilla

    Arsenio Rodríguez blogger e Ibrahim Ferrer en Sevilla, 2001.

Hoy 20 de octubre es el día de la Cultura cubana.Esa cultura está hecha por escritores, músicos, actores y artistas que no conocí en vida, otros han continuado la tarea de aquellos que iniciaron ese proceso y sí he podido conocer como Compay Segundo, Bebo Valdés e Ibrahim Ferrer. Es evidente la manipulación a la que ha sido sometida esta cultura en los últimos 50 años por el Estado  cubano llamano revolución. Gracias a ellos un grupo de profesionales casi todos integrantes de Buena Vista Social Club, quedaron apartados de su oficio por el " delito de haber bailado chachachá" como diría Guillermo Cabrera Infante con el modo de vida anterior a la "revolución". Tuve la suerte de conocer y pasar unas horas en Sevilla con Ibrahim Ferrer gracias a un concierto que daba en la ciudad, que fue mía y aún lo es en la memoria durante dos años que viví allí.
El miércoles 30 de mayo  del 2001, actuó en el monasterio de San Isidro en Sevilla, Buena Vista Social Club después de una gira que los ha llevó a 22 ciudades europeas. Yo escribí esta reseña para Encuentro en la red, que dirigía el escritor cubano, Jesús Díaz.

Este grupo de ancianos saltó a la fama, en 1997, cuando la disquera independiente World Circuit Production, de Londres, tuvo la intuición de llamar a Ry Cooder para que condujera el proyecto. Cooder estuvo guiado por el oído y los conocimientos sobre música e intérpretes cubanos del tresero y compositor Juan de Marcos González. Los protagonistas del disco han pasado de ser humildes abuelos a tocar en New York, París, Londres, Tokio y Madrid.
Sucedió lo que nadie tenía previsto: un Grammy y una película que terminaron de dar el espaldarazo comercial al team. Las entradas en Sevilla, a pesar de estar a 3 mil pesetas, se agotaron una semana antes.
Tuve la suerte de verlos en su primera actuación en el cine Chaplin de La Habana, en 1998, y los trabajadores de aquel centro, a quienes estaba dedicada la actividad por un aniversario más de esta institución, muy emocionados, sobrevivieron a los boleros de Ibrahím y Omara saliendo a bailar entre las butacas, suceso que desmiente y contradice que deban su fama a los nostálgicos exiliados y los amantes del folklore. Luego, vi su película en un cine antiguo del Barrio Latino de París. Pude vivir allí el eco y la huella que dejaban en los franceses, quienes convirtieron el disco en regalo de Navidad para el fin del siglo XX, que dejó una sonoridad y un ritmo a lo cubano en el vaivén del Sena, que aún se mantiene.
Hablar de un concierto de B.S.C. es hacer un resumen de la música cubana en el siglo XX, que recorre chachachás, boleros, sones, mambos, habaneras y guarachas. Renuncio a la frase "parece que los años no le pasan a estos ancianos". Esto es falso, los años le pasan, pero cuando los años van sobre la música se reflejan diferente. Sus pasos sobre el escenario de este antiguo monasterio son más lentos, sus movimientos más pausados, pero la lentitud no obvia su capacidad de mover exactamente lo necesario para seguir el ritmo. Omara e Ibrahím se salen de la norma: palmean, bailan y hacen delirar, con coros, al unísono con el público.
En estos cuatro años las cosas han cambiado mucho en el proyecto. En B.S.C. present Omara, 2000, su último disco, ya Ry Cooder no está y la sonoridad pasó decididamente hacia el formato jazz band, con instrumentistas notables como los ex Irakere, Javier Renato Zalba y Alfred H. Tompson, el magistral Guajiro Mirabal, los trombonistas Demetrio Muñiz y Jesús Aguaje Ramos. Llegan a estar por momentos ocho vientos que dan una potencia a los sones "¿Dónde estabas tú?" y "Candela" y los boleros "Dos gardenias" y "La sitiera" sólo comparables a los discos del Benny.
Lo interesante de las estrellas de este grupo: Omara, Ibrahím y Rubén todos con más de setenta años, es que han salido del ostracismo para ser los motores de su familia. Ibrahím Ferrer, a quien Juan de Marcos González fue a buscar para grabar en la EGREM el primer disco, en 1997, limpiaba zapatos en la esquina de su casa. No sólo ellos han mejorado, la compañía W.C.P. ha extendido su oficina de Londres a otras dos en Alemania y New York e, incluso, alquila un avión para trasladar a los músicos.
Pero estas historias, tarde o temprano, serán conocidas porque la vida les dio una segunda oportunidad. Pero muchos otros músicos, no la han tenido. Han sido obligados a retirarse, por su edad, de la profesión de su vida. El guantanamero Lilí Martínez, es un buen ejemplo, siendo, probablemente, el pianista más importante de los años cuarenta y cincuenta, autor de canciones como "Se acabaron los guapos en Yateras." En una conversación con la periodista Mayra A. Martínez, dijo: "si me preguntas cuáles son mis deseos ahora, te diría que sólo uno: volver a tocar en un conjunto. ¿Para qué? Pues para hacer el son como lo siento". Esto fue en 1983, murió siete años más tarde y sólo tenía 67 años. Es decir, más joven que Omara (70), Rubén (83) e Ibrahím que imantaron con su magia al público sevillano (más de dos mil personas) que colmó el antiguo monasterio de San Isidro.

Ibrahím Ferrer me confesó varias cosas cuando fui a la habitación de su hotel Plaza que está frente al río Guadalquivir. Que le apenaba no ver una corrida de toros en la Maestranza. Le dije que los toros esta vez serían ellos y que nadie se esperaba semejante corrida musical. Lo que realmente más me emocionó de este intérprete que la prensa llamó hasta su muerte él Nat King Colé del borero cubano, -Quien me iba a decir a mí que iba a dar todos estos viajes después de estar retirado...Yo estaba limpiando zapatos a la gente del barrio cuando Ray Cooder y Juan De Marcos González me vinieron a buscar para grabar, El cuarto de Tula....


jueves, 2 de agosto de 2012

Entrevista a Compay Segundo: 90 años de música tradicional cubana.


Huellas del Pasado, se recomienda escuchar esta pieza mientras se lee. 
(al final de la entrevista se puede ver un concierto de Compay en el Olympia de París)

INTRODUCCION

Llegamos a la casa de COMPAY SEGUNDO en la calle Salud en Centro Habana sobre el mediodía, estaba ensayando en la sala el C.D que grabaría en marzo del l997 en Madrid para la multinacional Warner Music Group Company.
Es increíble comprobar cómo este hombre que cumpliría noventa años el -18 de noviembre de 1997- mantuviera tanta vitalidad en un ensayo. Sus improvisaciones en el "armónico" alcanzaban una perfección mágica que adornaban la armonía de sus sones con secreta paciencia y sin aglomeraciones de notas. El tema que tocaban se llama "A Vigo me Voy"; después supe por el periódico "EL PAIS" -de noviembre de l996-, que esta canción había sido coreada, cantada, y bailada por nada menos que cincuenta mil personas en el Festival "WOMAD" (World of Music, Art and Dance) en las Palmas de Gran Canaria.
Esa gira que también incluyó Holanda, Francia, Suiza y toda España promocionaba sus dos CD anteriores, producidos por un roquero devenido en promotor de música cubana, Santiago Ause­rón, del antiguo grupo Radio Futura. Quien redescubrió a Compay Segundo haciendo "sopa" en la piscina del hotel Capri en la capital, olvidado por  los  medios de difusión y muchas instituciones de música popular cubana. Un hombre  que es una institución en sí mismo de nuestra música en este siglo.
Esta  entrevista  estaba justificada solo con saber que Compay -Máximo Francisco Repilado Muñoz-, fue guitarrista de Ñico Saquito;  clarinetista por doce años del septeto de  Miguel Matamoros; y por haber sido el  director y creador del dúo "Los Compadres" junto a Lorenzo Hierrezuelo, pero todo esto no le bastó y luego de pasar por todos estos grupos creó el cuarteto "Compay Segundo y sus Muchachos", con los que viaja a los encuen­tros sevillanos "Del Son y el Flamenco" en el año 1994.  Y para cerrar  su obra, o abrirle nuevos caminos  participa en la graba­ción del disco "Buena Vista Social Club" como guitarrista, compositor y cantante , en l997, junto al guitarrista de Los Angeles Ry Cooder y otros músicos cubanos, donde interpreta su ya clásico "Chan-Chan" (que abre el disco), junto a dos composiciones más; disco que obtuviera en febrero de 1998 un Grammy en música Tropical.  
Hoy Compay Segundo representa para el son cubano tradicional, lo que B. B. King para el Blues en la música norteamericana, pero esto muchos lo desconocen, es un crimen que a pesar de su éxito actual por toda Europa, aún hoy sigamos sin conocer gran parte de la  vida que ha diseñado su obra. Esta entrevista es solo un acercamiento que intenta develar la historia personal que hay detrás de algunas canciones y el mundo en que se mueve un hombre que ha vivido casi un siglo con una guitarra en las manos.
Fue un acierto notable que desenterraron el brillante Compay Segundo en los encuentros del Son y el Flamenco. Despues a parti­cipado en la inauguración de la Feria del Disco "CUBADISCO 97", y lo invitaron   a tocar en el "Son más largo del mundo" cele­brado en la Habana en marzo de 1997, además  sus canciones forman parte ya de   bandas sonoras de aventuras que transmite la televisión nacional. Eso legitimiza la obra de un músico que sin duda alguna ha ganado un puesto entre lo mejor de la música popular cubana del siglo XX.
La cadena de éxitos de Compay Segundo es imparable, en la primavera de 1999, se alzó con el Premio al Mejor Album de Música Tradicional-Folk en la II edición de los Premios de la Música, organizados y auspiciados por la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE y la Sociedad de Artistas, Intérpretes o Ejecutantes (AiE). Sin olvidar que el disco Buena Vista Social Club premio Grammmy 98, donde Compay  colabora con su ya clásico “Chan Chan”, en nuestra opinión, la canción locomotora del disco, lleva vendidos más 1. 300 000, copias.
La casa modesta donde vive y ensaya con sus muchachos parece no poder con la vitalidad que este ser le imprime a sus techos de madera con sus sones ...
"JARDIN HERMOSO RECUERDOS DEL PASADO
CUNA BRILLANTE DE LO QUE FUE MI AMOR"

COMPAY SEGUNDO:
Debo decir primero de dónde soy. Yo nací en Siboney, el 18 de noviembre de 1907. Allí por primera vez conocí a uno de los grandes trovadores de Cuba, a Sindo Garay, cuando yo tenía siete años, en 1914. Ese fue uno de los mejores trovadores de Cuba. Llegó a mi casa cayendo la tarde.
Mi mamá era ama de casa, y mi padre era maquinista trabajaba en las minas de hierro de Daiquirí cuando la Primera Guerra Mun­dial; 

leer entrevista íntegra, la única que hizo en vida de 30 folios donde cuenta todo o casi todo de su vida en el libro:






jueves, 17 de mayo de 2012

Harlem Jazz Club recibió a Vanito Brown


Vanito Brown tuvo la habilidad de reunir a fines de los años ochenta en la esquina de 13 y 8, una casona del Vedado,  a un grupo de poetas, pintores, performers, y sobre todo de cantautores, que cambiaron la forma de mirar la realidad en La Habana. Partieron de una base excelente, intentaban alejarse lo más posible del Movimiento de la Nueva Trova (MNT), que regía el país como un mantra (Según la tradición budista, un mantra no tiene efecto completo si la práctica de su recitación no es supervisada y autorizada por un maestro competente). Un dato que confirma este precedente, es que los participantes originales de 13 y 8,   no se obsesionaron con presentarse a la evaluación bochornosa por jurado (a veces de trovadores más mediocres de los que se evaluaban) para ser miembro oficial del MNT. Si superabas esta prueba obtenías el crédito  oficial para actuar en Festivales, programas de radios y en la tele.  Los del grupo 13 y 8, sencillamente escribían sus canciones y las interpretaban allí y en las casas de sus amigos que era su extensión natural: las descargas; los jóvenes cercanos a este fenómeno bastante alternativo al sistema en sus orígenes, los eligió  y los siguió durante años en esta peña. Cuando lograron salir del país hacia España, Ecuador, Argentina, Suiza en los años noventa,  y grabar sus canciones en varios discos, con sellos nacionales o con multinacionales como BMG Ariola o EMI:  Lucha Almada, Habana Oculta, Habana Abierta (tres CDs), trascendieron esta esquina y se convirtieron en el ídolo de muchos.
El miércoles pasado se presentó Vanito en el Harlem Jazz Club, de Barcelona, en un concierto íntimo, solo a guitarra, donde estos cantautores se hacen muy  fuertes, pues la palabra de lo que quieren decir

viernes, 8 de octubre de 2010

Levedad y recuerdos a través de Compay Segundo

Compay en plena actuación
en España foto anónimas desde público

Una amiga  daba vueltas alrededor de Compay Segundo haciendo fotos con su cámara. Hasta llegó a encaramarse en una silla para hacernos fotos desde lo alto, a punto estuvo de caer. Estábamos en casa de Compay Segundo en la calle Salud, en Centro Habana, en febrero de 1997, dos años antes de yo abandonar el país.
Compay y yo comíamos arroz con picadillo a la habanera, el plato de la fotógrafa profesional casi se enfría, a ella le preocupaba más su trabajo para ilustrar la entrevista que una semana antes, yo le había hecho a Compay para la revista Revolución y Cultura por su noventa cumpleaños, y tuve la suerte de que publicaran íntegra.
Compay, un mes más tarde, grabaría con Ry Cooder para el disco y la película Buena Vista Social Club, aún no era todo lo famoso que luego llegó a ser y contaba sobre sus años como torcedor de habanos. Ironías de la vida, viví los ensayos del disco Buena Vista cuando se estaba gestando en la Habana, y justo fue la primera película que vi en París, en el cine exterior de la Universidad de la Sorbona. No paré de llorar en todo el filme, acababa de dejar la Habana.
Recuerdo todo esto después de ver en TV3 (canal autonómico de Cataluña), a una señora también de noventa años muy lúcida: Neus Català, que cuenta su experiencia en los campos de concentración nazis. Sobre todo, la anécdota de cuando huía de los fascistas españoles, cruzó la calle de un pueblo fronterizo con Francia, y cuando alcanzó la acera y se volvió vio como los perseguidores llegaban a la acera contraria pero no podían cruzar para capturarla. Pensó que había escapado cuando lo peor estaba aún por llegar. Cayó en campos de concentración nazis donde sobrevivió para contarlo.
Viví una experiencia, en la misma frontera de la historia de Neus, pero sin que nadie me persiguiese. Estaba en Puigcerdá, parte española y pasé unos metros  más allá, al pueblo Bourg-Madame, en Francia... Me escuché haciéndole  a mi esposa una pregunta impensable diez años atrás... ¿Quieres comprar el pan en Francia o en España?
Borges decía que una capa muy fina nos separa siempre del paradiso o del infierno, a veces para saberlo solo tenemos que hundir levemente la planta del pie.