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domingo, 22 de septiembre de 2013

La directora del Coro Nacional de Cuba contra Robertico Carcassés...

Esta carta forma parte de las razones obvias de porque muchos nos largáramos de ese país... La transcribo en mi blog, quizás porque llega el otoño hoy a Barcelona sobre las 22: 45, y cada vez que me ponga tonto o nostálgico con ese trozo del Caribe donde nací, volveré a releer esta carta repulsiva y retrógrada para análisis de la sicopatia de una dictadura que navega por los genes de algunos patriotas cubanocastristas... Refleja el ADN del miedo que hay allí,  al punto de que entre 50 agrupaciones musicales, nadie, absolutamente nadie, tuviera la osadía de respaldar al músico que pidió elecciones libres, internet, y un coche, una mezcla de necesidades personales y políticas no muy claras pero coherentes.
La libertad de expresión en ese país jamás tuvo, ha tenido y tendrá "justo lugar y momento"... Ojo que esta señora se llama Digna; adjetivo que se aplica a la persona que tiene respeto y buena estima de sí misma y merece que se lo tengan las demás personas: esta señora no es digna en el respeto de las libertades democráticas.



"Carta de Digna Guerra, Directora del Coro Nacional de Cuba
La Habana, 16 de Septiembre de 2013.
“Año 55 de la Revolución”.
A: Revista “La Jiribilla”.
De: Digna Guerra. Directora del Coro Nacional de Cuba.
Compañeros:
Me dirijo a ustedes para manifestar mi indignación por la actitud del músico Robertico Carcassés durante el concierto por los cinco el pasado 12 de Septiembre en la Tribuna Antiimperialista “José Martí”.
No se trata de que no podamos tener opiniones diversas. Se trata de tener ética y responsabilidad para plantear nuestros criterios en su justo lugar y momento. Utilizar ese escenario, en que numerosos artistas estábamos representando a todo un pueblo en una batalla sagrada para la nación, es un acto absolutamente reprochable, que cuando menos revela egoísmo y falta de sentimiento colectivo.
La reacción del público fue la mejor respuesta que tuvieron sus palabras, y eso lo debe hacer pensar. Ninguna de las casi cincuenta agrupaciones y solistas que allí actuamos por nuestra propia voluntad y convicción podemos estar de acuerdo en que nadie empañara, como lo hizo Robertico, el mensaje claro y firme que los artistas y el pueblo de Cuba estábamos enviando al mundo y en particular al gobierno de los Estados Unidos.
Como cubana, como músico y como madre considero inaceptable este hecho y me siento ahora más comprometida que nunca con la causa de Los Cinco, con la Revolución y con los jóvenes que cada día me esfuerzo en formar para la cultura y para la Patria.
Fraternalmente,
Maestra Digna Guerra.
Premio Nacional de Música. Directora del Coro Nacional de Cuba y participante del Concierto.
Carta publicada en Cubainformacion.tv



viernes, 20 de septiembre de 2013

Shakespeare and Company en París. Una tienda de libros diferente.




He estado parte de la mañana de un lunes de marzo de 2013, con lluvia y -2 grados en Shakespeare and Company, una librería en París. En mayo de este mismo año la ví en Praga y me asombré que existiera una copia en la ciudad de Kafka.
Si escribes de forma profesional, aficionada u oficiosa y viajas a  París, debes saber que visitar esta librería de libros antiguos en ínglés y otras lenguas, es recibir un chute de energía literaria que va más allá de cualquier droga dura. Aquí tienes conciencia de autores que has leído o debes leer, Anaïs Nin, Henry Miller, Richard Wright, Allen Ginsberg ( este último poeta gay norteamericano que confesó públicamente en La Habana querer tener relaciones sexuales con el Che y lo echaron del país...) todos éstos, entre otros, hicieron suyo este espacio hace más de medio siglo, como reino y referente de autores. Saber que en todos estos años han pasado y dormido aquí más de 20 mil jóvenes con aspiraciones literarias, es impactante.
Me sonrió siempre que alguien habla del olor de los libros de papel, pues siempre pienso en está libreria donde el olor a madera se funde con el olor a papel antiguo aliñado con la  humedad del Sena.  
George Whitman, el dueño de este espacio que heredó su hija Sylvia, creó este lugar en 1951, en el 37 rue de Bûcheríe. Le cambió el nombre de "La Mistral", que hacía referencia a Gabriela Mistral, por Shakespeare and Company, en 1964, en homenaje a Sylvia Beach, que tuvo una tienda del mismo nombre en la rue Odeon, Sylvia  agrupó a grandes escritores a principios del siglo pasado, además de ser editora de Ulises, de James Joyce.
El novelista y amigo Bruno Galindo me habló de este espacio por ver primera cuando aún vivía en La Habana en los años noventa, me llamó en éxtasis cuando terminó de hablar con George.
Hace unos años que conocí este lugar y me encantó tener tantas coincidencias... Fue renombrado en el año que nací (1964); el apartamento donde viví y me crié en Cuba hasta los 29 años es el número 37, y mi libro se llama "Síndrome de Ulises", que está relacionado con la fundadora original. Sí, las coincidencias están cogidas por alfileres, como la vida.
George murió con 98 años en el 2011, y vivió siempre en la planta alta de su librería, para que luego no digan que leer es salud.





Anaïs Nin y George. 1974















Anaïs, George y Richard Wright esquina superior.








37 Rue de la Bûcherie, 75005 Paris, Francia
Shakespeare and company, Dirección.No se publicarán comentarios sin firma cuando su criterio afecta la credibilidad del post o de los comentarios de lectores. Si su autor se expone, no tiene porque recibir réplicas de ciudadanos invisibles que se esconden.