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sábado, 14 de noviembre de 2015

10 años de un selfie con Torre Eiffel

Es un selfie cuando no estaban de moda. Fue hace 10 años: 2005. Tengo delante la réplica de la estatua de la libertad  situada en la Île des Cygnes, junto al puente Grenelle,  que el lector no ve.
Ya era libre con pasaporte Europeo y vida europea.
Había llegado ha esta ciudad 1999 y cada año que retorno siento perpetuo encanto.

sábado, 4 de julio de 2015

El Candombe de Cloe, de Mario Maeso. Un descubrimiento: canción en verano 2015.

Esto no es una canción de amor. Es un hecho de futuro. Tiene la esencia del amor después del amor de Fito Páez, pero sin haberlo encontrado.
Es una apelación a un futuro incierto basado en el amor. Solo con una sonrisa, una flor o un café. Cloe, dejó brutalmente fascinado a Maeso. Y ese impacto ahora es una canción que habla de forma sencilla de amar...

Amar, amar, amar...

Me gusta como canta y compone Maeso, me gusta que defina su lugar de nacimiento con tres ciudades donde ha tenido seguro experiencia de vida vital... Es la segunda persona  que me encuentro que piensa parecido a mi. Yo soy de La Habana, París, Sevilla y Barcelona. 

No lo he visto en vivo tocar; pero lo veré seguro.

viernes, 1 de mayo de 2015

Volver a New York...I Love New York.


 

New York entra fácil cuando la pisas, no sale nunca de la cabeza después que entras. Es como un cuento de Borges. "New York no encuentra puertas en tu cabeza para salir."
De mi visita hace años (2011) me quedó: estar una mañana en una iglesia protestante en Harlem escuchando misas cantadas... Me quedó ir a la 23 con ciento y algo donde EL TRESERO Arsenio Rodríguez  escribió esa canción "Hay fuego en el 23." Me quedó una larga noche de jazz y otra de boleros en Brookling con Roberto Poveda... ya lo dije, me quedaron muchas puertas...

Amo New York, aunque no sea mía, del modo que algo tiene que serlo, un ángel, un edificio o una calle. Amo esta ciudad como París, quizás porque no me cansaría de verla y encontrarme a gusto de la mano de un escritor que me mostró parte de sus secretos: Enrique del Risco; y de un performance: Alejandro López que me abrió su casa, su vida y sus niñas para que jugarán con la mía ese otoño en New York de flores rojas y amarillas...

martes, 31 de marzo de 2015

Guido Llinás un pintor cubano en París, diferente y abstracto.


“El exilio nos persigue, Hatuey fue un exiliado, Máximo Gómez, los padres de Maceo y de Martí. En el 63 llegué a Praga en un avión de Cubana con Lam y Bertina Acevedo. Después, París. Salí encuero y con las manos en los bolsillos, no podía arriesgarme y no saqué ni un dibujito. Tuve que empezar a “inventar” de nuevo”
Llinás, Guido

Hace diez años murió en París, el pintor cubano: Guido Leopoldo  Benito Llinás Quintana, 1923- París en el 2005, tras ser atropellado por una moto tras salir de la tienda donde compraba sus óleos, tenía 82 años. Aquí algunas de sus obras,  y fotos con la élite cultural cubana de París. Desde el  más grande pintor cubano del siglo XX: Wilfredo  Lam, o el escritor Severo Sarduí... Además, un perfil de su vida y sus cuadros...

Guido Llinás nació en Pinar del Rió, estudió música, gracias a su estatura jugó baloncesto, pasó brevemente por la Escuela de Artes Plásticas de Pinar del Rió y se graduó de maestro en pedagogía de la Universidad de La Habana en 1953. Estudió grabado en París: serigrafía en 1959 y varias técnicas con William Hayter en 1959-61. En 1963, abandonó Cuba definitivamente:
“Yo le dije a mi hermano que me tenía que sacar de la isla, sino me iba a meter en una embajada y eso lo iba a perjudicar a él, pues era ministro del gobierno revolucionario. En el año 63 mi hermano me consiguió la salida bajo el pretexto de una beca, de continuar mis estudios en París. Llegué y me quedé. Poco después del triunfo de la revolución en 1959 yo me di cuenta que las cosas iban a salir mal. 
Entre 1953 y 1957, Llinás visitó Estados Unidos cada verano (debido a sus vacaciones de maestro) y fue entonces cuando pudo ver directamente pintura moderna:
"Visité Washington, Filadelfia y Boston, me aprendí el Museo de Arte Moderno y el Metropolitan y todas las mejores galerías. Veía por primera vez los originales de Picasso, Miró, Gauguin, los impresionistas, etc."


Para Llinás, el encuentro con el expresionismo abstracto fue decisivo. Entró allí y no volvió a salir se le considera un pionero en Cuba en este estilo pictórico. 



Fuentes:
CubaEncuentro/AlejandroAnreus/InternetPhotos/www.thecubanhistory.com
Guido Llinás, painter and engraver
The Cuban History, Arnoldo Varona, Editor

miércoles, 14 de enero de 2015

Museo de Orangeri en París. Un jardín metido en un museo...


Esto no es un museo. Esto es un jardín pintado por Monet y metido en un museo, lugar además,  que está medio escondido en el Jardín de las Tullerias en plena plaza de la Concorde. No concibo París sin este Museo, no concibo mi vida sin estos detalles de París.
Los cuatros 
son extraordinarios pero el museo en sí mismo es de una  sutiliza arquitectónica aplastante. Construir un museo con paredes curvas en función de los cuadros de un pintor del siglo XIX es un acto que te hace volver a París cuantas veces sea necesario. Situar ese museo en el jardín de las Tullerias  cuando vas camino al Louvre, es superior.. 
No me escondo: Amo París y siento envidia de Pablo Lafarque,  Alejo Carpentier, Julio Cortázar,  Zoé Valdés, y otros amigos:  Roberto Manchon, Seguí, Sarah Caron, Laetitiia,  Mary, Armando, que respiran cada día ese aire.
Debo confesar que cuando vi los jardines verticales en algún edificio de New York, quizás no me impactó porque cualquier jardín vertical imita el Orangeri de París,  lo siento así.

miércoles, 7 de enero de 2015

Atentado en Paris. Enero 2015

No he podido escribir nada del atentado en París las primeras horas. Me quedé sin reflejos. Todos los recuerdos de esa ciudad me inundaron. Tengo tanto amigos allí después de llegar de Cuba en 1999 a esa ciudad, -esto incluye a amigos escritores y periodistas- que hasta que la última amiga cercana no me ha escrito hace un rato, no he tenido fuerzas para condenar como todos ese atentado a la libertad de expresión.
Han tocado mi ciudad de luz,  han tocado mi paradiso. Sé que tengo esa ciudad para saber que el Paradiso existe. Sé que no vivo en ella físicamente, pero ella vive en mis recuerdos de cada año que voy. Cuando Liza, que vive en París, me dijo lo del atentado quedé en una pieza literalmente. 12 muertos por tres AKM en manos fanáticos islamistas en la sede de la revista de caricaturas Charlie Hebdo.
Si hace unos días no podía dormir por el atentado a la libertad de expresión que se cometió en La Habana por no permitir un performance de Tania Bruguera que intentaba que los Habaneros tuviesen un minuto de libertad; que decir de los asesinos que matan para que otros no se expresen.
Como todas las personas que han habitado París un tiempo estoy bastante jodido. Pero asustado en la piel de amigos de muchos años que viven allí como Roberto Manchon, Laetitia Fernandez, Sarah Caron, Seguí,  y otros nuevos como Mary de Vargas o Armando Valdés-Zamora  y  Zoé.  Ya esa ciudad no será la misma como Madrid y New York tras los atentados. 
No sólo pienso en mis amigos. También pienso en la inmensa mayoría de los musulmanes que viven en París y otras ciudades europeas que a partir de ahora y sin estar de acuerdo con esta panda de idiotas y descerebrados tendrán sobre su piel y sus maletas las miradas de todos sin tener culpa. Para ellos también mi solidaridad.
Mi último viaje a París fue en marzo del 2014 y no me queda dudas que a pesar de estos idiotas volveré de nuevo.

Ibeyi, hijas de Angá visitan Cuba.







Hace unos meses cuando descubrí este dúo de intérpretes, hijas del percusionista cubano Angá Díaz, radicadas en París, cuya gira a finales del 2014 ha sido de gran impacto en la prensa francesa  tras sacar su primer disco. 
Les he enviado a ellas los dos post que saqué, y ellas me han contestado con alegría.
Cuando les envié lo que él pianista de jazz Omar Sosa habló conmigo por chat, se quedaron ¡ muy contentas!. No obstante , mi texto en forma de "post homenaje póstumo"  a su padre  Angá,  las dejó así cuando se lo envié por privado:

"Gracias !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! No hay palabras ! que alegria !"
IBEYI.

Hoy me despierto y abro mi cuenta y veo que  Ibeyi  ha añadido fotos nuevas: 
Y las veo caminando en Cuba, haciéndose selfies ambas con el sol de La Habana,  y ante músicos tocando batás cubanos y cantando, o sea, retroalimentándose  después de una gira en París, (donde viven) Irlanda y New York, en eso que decía poeta cubano José  Lezama Lima:
 "El que busca los orígenes, encuentra Orígenes Nuevos"

No puedo menos que colgarlas en este post  a mis lectores y advertirles que quizás esta es la génesis de un clip de ellas en Cuba que les confirmaré pronto...

Disco de Ibeyi  aqui








miércoles, 22 de octubre de 2014

¿Europa o Barcelona?

Hay algunos lugares de Barcelona que cuando paso tengo el sentimiento de que en unos metros he cambiado de ciudad. En este ángulo-perfil  en Gran Vía de las Corts esquina Ramblas Catalanas, a la altura del bar OBAMA, miré hacia la izquierda, y recordé una Plaza en Praga, y otra calle en Bruselas llena de edificios Art Decó, teniendo conciencia que pudiera ser un ángulo de varios barrios de París... Ya sé que el lector dirá, claro estas en Europa, si pero no te ocurre con todas las calles ni te ocurre en todas las esquinas. Se llama nostalgia, se llama viajes de verano,  se llama memoria. Quizás te recuerda que vives rellando vacíos con referencias de vida...que vives en parte, solo la mitad de un lado de ese lado del bi-soñé. No porque ya estoy calvo, sino porque lo soñé dos veces.

viernes, 24 de enero de 2014

Línea de sombra en el metro de Barcelona.

Cuando escuchas el rumor de una línea al entrar en la estación, te impulsas y arriesgas más... Corres detrás del sonido aunque puedas caerte. Te lanzas con peligro sin saber si encontrarás tu línea o su eco. Si no la alcanzas... eres la persona más sola en ese minuto en el mundo. 
No en todos los vagones del metro las puertas se abren solas. Las hay con una breve palanca que se acciona y se abre un destino, por donde a veces se nos va parte de la vida.
Entré en mi primer metro en París,  dirección Plaza de la Concorde, año 1999. Era invierno, había 4 grados. Fue una experiencia excitante, bajaba por un túnel como la trayectoria que hacía al calabozo cuando me cogían fugado en el ejército, salvo que en esta ocasión, mi acompañante me llevaba del brazo cariñosamente, hablaba francés y castellano, la conocía desde 1989, y no llevaba armas, sí botas y una chaqueta larga verde olivo.
Entendí de un tirón un símil  de Julio Cortázar: París es como un queso.





foto arkolano. Escalera interior.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Shakespeare and Company en París. Una tienda de libros diferente.




He estado parte de la mañana de un lunes de marzo de 2013, con lluvia y -2 grados en Shakespeare and Company, una librería en París. En mayo de este mismo año la ví en Praga y me asombré que existiera una copia en la ciudad de Kafka.
Si escribes de forma profesional, aficionada u oficiosa y viajas a  París, debes saber que visitar esta librería de libros antiguos en ínglés y otras lenguas, es recibir un chute de energía literaria que va más allá de cualquier droga dura. Aquí tienes conciencia de autores que has leído o debes leer, Anaïs Nin, Henry Miller, Richard Wright, Allen Ginsberg ( este último poeta gay norteamericano que confesó públicamente en La Habana querer tener relaciones sexuales con el Che y lo echaron del país...) todos éstos, entre otros, hicieron suyo este espacio hace más de medio siglo, como reino y referente de autores. Saber que en todos estos años han pasado y dormido aquí más de 20 mil jóvenes con aspiraciones literarias, es impactante.
Me sonrió siempre que alguien habla del olor de los libros de papel, pues siempre pienso en está libreria donde el olor a madera se funde con el olor a papel antiguo aliñado con la  humedad del Sena.  
George Whitman, el dueño de este espacio que heredó su hija Sylvia, creó este lugar en 1951, en el 37 rue de Bûcheríe. Le cambió el nombre de "La Mistral", que hacía referencia a Gabriela Mistral, por Shakespeare and Company, en 1964, en homenaje a Sylvia Beach, que tuvo una tienda del mismo nombre en la rue Odeon, Sylvia  agrupó a grandes escritores a principios del siglo pasado, además de ser editora de Ulises, de James Joyce.
El novelista y amigo Bruno Galindo me habló de este espacio por ver primera cuando aún vivía en La Habana en los años noventa, me llamó en éxtasis cuando terminó de hablar con George.
Hace unos años que conocí este lugar y me encantó tener tantas coincidencias... Fue renombrado en el año que nací (1964); el apartamento donde viví y me crié en Cuba hasta los 29 años es el número 37, y mi libro se llama "Síndrome de Ulises", que está relacionado con la fundadora original. Sí, las coincidencias están cogidas por alfileres, como la vida.
George murió con 98 años en el 2011, y vivió siempre en la planta alta de su librería, para que luego no digan que leer es salud.





Anaïs Nin y George. 1974















Anaïs, George y Richard Wright esquina superior.








37 Rue de la Bûcherie, 75005 Paris, Francia
Shakespeare and company, Dirección.No se publicarán comentarios sin firma cuando su criterio afecta la credibilidad del post o de los comentarios de lectores. Si su autor se expone, no tiene porque recibir réplicas de ciudadanos invisibles que se esconden.

lunes, 27 de agosto de 2012

Diarios de Menorca I. Viaje en barco.

Diario I. El Barco

Salgo por primera vez de Barcelona a Menorca en este medio, por  la misma ruta que  hicieron los fenicios hace siglos en sus intercambios comerciales que nos trajo el alfabeto.
Desde ayer estoy pensando en mi padre, que ha sido marino mercante durante más de 45 años. Le dio varias veces la vuelta al mundo. Se retiró con el título de lobo de mar.

Las veces que vino a Barcelona como marinero, ya viviendo yo aquí, pude verlo, nunca me preocupé por lo que se sentía cuando te alejas en barco de la ciudad. Ahora voy sobre las olas del Mediterráneo y siento un vaivén similar a un tren. 
Recuerdo la salida  de París en tren en el año 2000. Ese tren me fue quitando la piel a mi llegada a Europa, un tren de Matanzas a La Habana hace mucho más tiempo, cambió parte de mi vida.
La espuma de la despedida de la ciudad forma un cuerpo de agua única, el viento, gracias al impulso  y a nuestra resistencia, se hace más fuerte, a pesar del calor que hace.
Cuando abandonas grandes ciudades en tren, bus o barco la reflexión sobre tu estado de ánimo se hace diferente, la puedes escribir e ir observando como el objeto de deseo que abandonas momentáneamente,  se aleja; escribes  una línea, y luego miras su trayectoria,pero al momento, el mar te la va borrando.
Incluso, puedo pensar en un koan zen que acabo de leer en un libro del japonés Natsume Soseki...
"imaginar el sonido de una sola mano". Yo lo imagino, pues fue mi mano izquierda  diciendo adiós a mi padre.

Diario II. Sentado en la popa del barco sin referencias visibles.

En otras circunstancias, el ruido de este motor no me gustaría pero ahora me lleva.Todo el Mediterráneo me rodea, azul profundo, nunca he sido tan Ulises como hoy, no dudo que él haya sentido cantos de sirena de profunda nostalgia. Aunque Jordi Roselló me alertó,  de que se suelen ver delfines, no estaría mal ver al menos una sirena como me ha enseñado a disfrutar mi hija.

Cuando estaba adentro sentado, mientras mi hija dormía entre mis brazos, veía por la ventana del otro extremo del barco, el horizonte como una línea azul de agua, que subía más arriba de la mitad de aquella ventana,  y me sentía por encima de las olas. Ya afuera, sentado en el suelo de la popa, me siento mar, mar soy, nací en marzo.
Casi ha caído la tarde y la luna menguante comienza a subir. No es la misma luna que hace unos días seguí por la Costa Brava, esta luna, se mueve como las olas y yo mismo, tiene el vaivén del vino, a veces se esconde por debajo de la segunda planta del barco, juega con lo concentrado que voy tan cercano al poeta japonés, que acabo de leer.La gente se acerca con una timidez extraña al borde del agua, como si la vida del Mar fuese ajena a su propia vida. Los miro y sé que el azul les obliga a mirarse por dentro.
No hay nada que no sea el mar. Soy el mar.No hay nada alrededor que no sea el Mediterráneo, y no me es ajeno. El motor me hace saber que voy flotando,  que está en mí toda la energía del agua.
Voy por encima del agua pero mi vida navega por dentro de ella. 
No tengo  red. Estoy solo despúes de mucho tiempo, concentrado  en mí y me agrada esta desconexión momentánea, soy un nativo digital sin red. Cuando alzo la vista, veo que los otros pasajeros están menos pendientes de sus móviles, con las miradas perdidas, han dejado de ser multitareas. Creo que llegará un momento donde obligarán a la gente a desconectarse, para estar un rato con sus ideas y saber que existen, que no son una respuesta inmediata en Facebook, twitter o whasaps.

De niño cuando despedía a mi padre en el puerto de La Habana, sentía un extraño abandono,  toda despedida es un abandono. Hay una extraña crueldad  de la cual el que se marcha,  no es conciente. Ahora quien te despide, te hace una foto y está pendiente del facebook para ver si el hermano u otro familiar se entera de que su padre se va, se concentra parcialmente en su dolor, la otra mitad, está en otra tarea en compartir la inmediatez, no se si es bueno, es diferente.

Diario III. Las primeras luces de Menorca y la última luna de Neil Armstromg.

Ya veo esas luces que indican el final del viaje. Menorca será una isla en tierra firme que alejará de mi este vaivén permanente de hace cuatro horas, que revuelve mi memoria en todas direcciones.
La luna, a pesar de que tiene más intensidad de luz, tiene  menos protagonismo, que a la caída de la tarde. Ya nadie mira hacia arriba para verla, ya todos tienen un horizonte fijo a la altura de los ojos, las luces de la ciudad, como aquella maravillosa película de Charles Chaplin. En Estados Unidos, en ese instante, habia muerto Neil Armstrong a los 82 años, el primer hombre que pisó la Luna, en 1969.